El destino navideño favorito de los mayores de 65 años, una ciudad alemana con casco medieval y mercado centenario
Cuando los termómetros bajan en Baviera y los tejados se cubren de nieve, miles de viajeros eligen cada diciembre el mismo destino en Alemania. Núremberg concentra uno de los mercados navideños más antiguos de Europa en su plaza principal, con raíces documentadas desde 1530, además de un casco histórico que combina arquitectura medieval con la huella de una ciudad que se reconstruyó por completo tras la Segunda Guerra Mundial.
La combinación entre tradición centenaria y memoria histórica convierte a esta urbe bávara en una de las paradas más buscadas por quienes planifican sus viajes de Navidad en Europa. Los destinos europeos fuera de temporada forman parte del itinerario de muchas personas mayores de 65 años. Este perfil de viajero busca ofertas culturales y patrimoniales en diciembre, temporada media, según los barómetros.
El origen del mercadillo de Navidad de Núremberg se remonta a las cartas del humanista Willibald Pirckheimer, publicadas por la historiadora Helga Scheible, en las que se menciona que religiosas de un convento cercano “mandaban traer especias del mercado” durante el Adviento. La primera referencia explícita y documentada data de 1678, cuando una caja de madera con hilos de seda fue enviada como regalo con una inscripción que aludía al “Kindle’s Market”. Esa pieza, conservada hoy en el Germanisches Nationalmuseum, es considerada la prueba más antigua de la existencia del mercado, según el archivo histórico oficial de Tourismus Nürnberg.
Una ciudad reconstruida piedra por piedra tras la guerra
Núremberg fue elegida por el régimen nazi como sede de los congresos del Partido del Reich, un estatus que la convirtió en objetivo prioritario de los bombardeos aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Cerca del 90% de su casco antiguo quedó reducido a escombros. La ciudad emprendió entonces un proceso de reconstrucción que respetó el trazado y la fisonomía original del centro histórico, lo que hoy permite al visitante recorrer calles de aspecto medieval, aunque buena parte de los edificios datan de las décadas posteriores a 1945.
El primer mercado navideño de la posguerra se celebró en 1948, en medio de las ruinas del centro urbano. El escritor Friedrich Bröger redactó un nuevo prólogo para la ceremonia de apertura, recitado por la primera Christkind, la actriz Sofie Keeser. Esa misma tradición de apertura se mantiene en la actualidad: cada edición del mercado comienza con la Christkind, una joven elegida por votación popular cada dos años, que recita un prólogo desde el balcón de la Frauenkirche, en la plaza central de Hauptmarkt.
Los barrios que conservan el espíritu medieval
Desde el castillo imperial o Kaiserburg, situado en la parte más alta de la ciudad, se obtienen las vistas más amplias del centro histórico. A sus pies se extienden los barrios de San Lorenzo y San Sebaldo, que organizaban antiguamente la vida artesanal y noble de la ciudad, respectivamente. En San Lorenzo se levanta la iglesia homónima del siglo XIII, con un sagrario y vidrieras que sobrevivieron parcialmente a los bombardeos. En San Sebaldo se encuentra Weissgerbergasse, una calle de casas de entramado de madera considerada una de las más fotografiadas de la ciudad.
El río Pegnitz atraviesa el centro y conecta varios puntos de interés mediante puentes históricos, entre ellos el Kettensteg, descrito por la oficina de turismo local como el puente colgante de hierro más antiguo de la Europa continental. Cerca de allí, el puente del Verdugo da acceso a la isla de Trödelmarkt, donde se ubica la antigua vivienda del verdugo de la ciudad, hoy convertida en museo.
Fechas y datos oficiales del mercado navideño 2026
El Christkindlesmarkt de 2026 abrirá del 27 de noviembre al 24 de diciembre, con horario de 10:00 a 21:00 horas todos los días, salvo la jornada de Nochebuena, cuando cerrará a las 14:00 horas, según confirman fuentes turísticas. El recinto reúne cerca de 180 casetas de madera decoradas con toldos a rayas rojas y blancas, lo que le valió el apodo de “la pequeña ciudad de madera y tela”. Entre los puestos destacan los dedicados al Lebkuchen, el pan de jengibre típico de la región, además de vino especiado, salchichas a la parrilla y los Zwetschgenmännla, pequeñas figuras elaboradas con ciruelas e higos secos.
Junto al mercado principal funciona el Mercado de las Ciudades Hermanas, instalado en la plaza del ayuntamiento, donde participan representantes de las 14 ciudades hermanadas con Núremberg. Lo recaudado en la venta de adornos artesanales se destina a organizaciones benéficas de esas localidades. Para las familias con niños, la Christkindlesmarkt infantil se instala en la plaza Hans-Sachs-Platz, con talleres de repostería, un tiovivo de vapor y un programa cultural en el Sternenhaus.