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Cómo la sequía y las lluvias reescribieron el menú de los búhos en Chile a lo largo de 24 años

20 October 2026 at 20:24
El examen de los restos regurgitados permitió la identificación de 74.993 presas pertenecientes a 26 taxones biológicos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo científico concluyó que las variaciones climáticas y la disponibilidad de alimento modificaron la dieta de 3 especies de búhos en el Parque Nacional Bosque Fray Jorge, en Chile, tras el examen de 16.932 egagrópilas recolectadas durante 24 años.

Un análisis publicado en Ecography y divulgado por The Wildlife Society identificó los restos de las presas y comparó esos registros con datos de precipitaciones, temperatura, vegetación y pequeños mamíferos.

La red alimentaria fue reconstruida a partir de 229 muestreos mensuales en 7 sitios de descanso de los búhos. De las egagrópilas examinadas, 7.558 correspondieron al búho excavador (Athene cunicularia), 4.186 al búho cornudo (Bubo virginianus) y 5.188 a la lechuza común americana (Tyto furcata).

Las egagrópilas son masas que las aves regurgitan después de comer y que conservan partes no digeribles, como huesos, pelos o fragmentos de insectos. El análisis permitió identificar 74.993 presas de 26 taxones, entre artrópodos, mamíferos, aves, reptiles, anfibios y gasterópodos. Estos registros permitieron observar cómo las 3 especies ajustaron su alimentación entre 1990 y 2015.

Menos alimento, dietas más específicas

Las variaciones en la alimentación de los búhos coincidieron con ciclos climáticos de tres a nueve años asociados a El Niño y La Niña (Gentileza, estudio: La disponibilidad de recursos, determinada por el clima, provoca cambios temporales a mediana y gran escala en las interacciones entre búhos y presas durante 24 años en un ecosistema semiárido, publicado en Ecography)

Los resultados muestran que los cambios no fueron iguales para todas las aves. El búho cornudo tuvo la dieta más variada, con vertebrados e invertebrados como roedores, escarabajos y escorpiones. Por otro lado, la lechuza común americana se alimentó principalmente de pequeños mamíferos, mientras que el búho excavador consumió sobre todo artrópodos, entre ellos coleópteros, arañas y saltamontes.

Durante los períodos con menos recursos, las especies redujeron la superposición de sus nichos tróficos, es decir, el conjunto de alimentos que consume una especie y su manera de aprovecharlos. Una menor superposición indica que estas aves cazaron presas diferentes, un ajuste que reduce la competencia directa por comida.

El estudio encontró que los cambios en la dieta de las rapaces se relacionaron, sobre todo, con variaciones del clima que ocurrían cada 3 a 9 años. Estos períodos coincidieron con cambios en las lluvias vinculados en parte a El Niño y La Niña, fenómenos que pueden aumentar o reducir las precipitaciones y afectar la cantidad de alimento disponible en el ecosistema.

La lechuza común americana cazó principalmente pequeños mamíferos, mientras que el búho excavador consumió artrópodos (Imagen Ilustrativa Infobae)

La abundancia de pequeños mamíferos y la vegetación influyeron en la amplitud de la selección. Por eso, los autores señalaron una mayor especialización alimentaria en condiciones de escasez, en lugar de una incorporación inmediata de muchas alternativas.

Un cambio posterior a 2003 incorporó presas que antes no aparecían

La investigación identificó una modificación de gran escala después de 2003; desde entonces no se repitieron los niveles altos de coincidencia en la dieta ni de diversidad de interacciones registrados en la etapa anterior. A la vez, aumentó el número total de especies de presas presentes en la red alimentaria, lo que indica que comenzaron a aparecer recursos que no se consumían antes.

Ese patrón combinó 2 respuestas: por un lado, los regímenes alimentarios se concentraron más en determinadas especies consumidas ante una menor disponibilidad de ejemplares; por otro, la riqueza general de organismos creció porque se incorporaron especies nuevas a la alimentación.

Las rapaces redujeron la superposición de sus nichos tróficos en épocas de escasez para mitigar la competencia directa por alimento (Imagen Ilustrativa Infobae)

La temperatura fue el principal factor asociado con la estructura de largo plazo de la riqueza de presas, por encima de los indicadores de recursos considerados en el análisis. El trabajo precisa que el cambio posterior a 2003 coincidió con descensos regionales y una menor variabilidad de las precipitaciones y de la temperatura.

Por esa razón, los datos no describen una relación lineal entre un aumento térmico y una dieta más amplia, sino una interacción compleja entre condiciones climáticas, presencia de recursos alimentarios y comportamiento de caza.

“Nuestros hallazgos sugieren que las condiciones ambientales cambiantes están transformando las interacciones entre depredadores y presas”, afirmó Angéline Bertin, autora principal y candidata a doctora de la Universidad de La Serena. Además, agregó que comprender el efecto del clima y los recursos “será fundamental para predecir la resiliencia de los ecosistemas”.

Un ecosistema marcado por las sequías

El Parque Nacional Bosque Fray Jorge afronta ciclos de sequía recurrentes con un promedio anual de precipitaciones de 125 milímetros (Gentileza, estudio: La disponibilidad de recursos, determinada por el clima, provoca cambios temporales a mediana y gran escala en las interacciones entre búhos y presas durante 24 años en un ecosistema semiárido, publicado en Ecography)

El Parque Nacional Bosque Fray Jorge, situado en la costa centro-norte chilena, cuenta con un clima mediterráneo semiárido y una precipitación media anual de 125 milímetros. Sus lluvias se concentran entre mayo y octubre, y el área experimenta ciclos de sequía de 2 a 7 años, interrumpidos por etapas inusualmente húmedas.

Los autores advirtieron que las egagrópilas no miden con precisión todas las presas: animales grandes o parcialmente consumidos dejan menos rastros identificables. Aun así, el método detecta variaciones temporales relativas si los sesgos de detección se mantienen estables.

La investigación concluye que la estabilidad observada en la dinámica entre búhos y los recursos alimentarios podría ser frágil frente al cambio climático. Los autores plantearon la necesidad de continuar el monitoreo para conocer cómo evolucionan estas interacciones.

Descubrieron una nueva especie de araña en Idaho y la llamaron como la mascota de una universidad

20 October 2026 at 17:56
Los análisis de ADN confirmaron la separación genética de esta población respecto a las especies de la costa del Pacífico (Imagen ampliada mediante el uso de IA. (Crédito: Gentileza, estudio: Oculta en el bosque: Una nueva especie de Hexura (Araneae, Mygalomorphae, Antrodiaetidae) procedente de una zona de distribución muy restringida en Idaho, publicado en ZooKeys)

En Idaho, Estados Unidos, una investigación documentó una nueva especie de araña de embudo. Tras encontrarla en reducidas áreas de bosque húmedo próximas a Kooskia, el equipo de la Universidad de Idaho identificó a Hexura vandal al analizar genéticamente 26 ejemplares y comparar sus características físicas.

El estudio publicado en la revista ZooKeys y divulgado por Earth.com indica que la variedad recibió su nombre por Vandal, la mascota de la universidad.

Su distribución conocida se reduce a 3 áreas boscosas de esa zona del estado, a unos 500 kilómetros de las otras 2 clases conocidas de su mismo género, localizadas en la costa del Pacífico y la cordillera de las Cascadas.

El ADN confirmó que la araña de Idaho era distinta

Científicos de la Universidad de Idaho identificaron la nueva especie de araña de embudo Hexura vandal en Kooskia (Gentileza, estudio: Oculta en el bosque: Una nueva especie de Hexura (Araneae, Mygalomorphae, Antrodiaetidae) procedente de una zona de distribución muy restringida en Idaho, publicado en ZooKeys)

Los investigadores recolectaron ejemplares en Idaho, Oregón y Washington durante 2 veranos. Arnau Calatayud-Mascarell trabajó junto con Ethan Briggs y Chris Hamilton, profesor asociado de la universidad, para estudiar marcadores genéticos de 14 especies.

El análisis mostró que las 3 especies del género Hexura pertenecen a ramas separadas. La nueva araña está más emparentada con el conjunto costero del norte que con la del sur de Oregón, aunque su presencia en Idaho estaba hasta ahora fuera de los registros científicos.

Hamilton explicó que “el ADN nos indicó primero que era diferente, y luego, cuando investigamos su morfología, vimos que en realidad era bastante fácil distinguirlos de las especies de las Cascadas”.

Las mediciones generales ofrecieron resultados menos claros, ya que el grupo comparó 29 características corporales en 27 arañas y observó superposiciones entre las variedades. La separación fue visible mediante un método de análisis diseñado para acentuar las diferencias.

Un bosque aislado durante millones de años

La sequía histórica de la cuenca del río Columbia aisló el hábitat boscoso de estas arañas durante millones de años (Gentileza, estudio: Oculta en el bosque: Una nueva especie de Hexura (Araneae, Mygalomorphae, Antrodiaetidae) procedente de una zona de distribución muy restringida en Idaho, publicado en ZooKeys)

Los científicos vincularon la presencia de Hexura vandal con la historia geográfica del noroeste de Estados Unidos. En el pasado, los bosques de coníferas húmedos cubrían de manera continua esa región, pero la formación y el secamiento de la cuenca del río Columbia fragmentaron ese ambiente.

Esa zona seca separó los bosques costeros de los situados en las Montañas Rocosas. Para especies que dependen de la humedad y se desplazan poco, como estas arañas, la barrera impidió el contacto entre poblaciones durante millones de años.

Las variedades conocidas de Hexura son animales de origen antiguo, un análisis de 2019 estimó que sus linajes se separaron hace entre 60 y 180 millones de años. La ubicación actual de estas arañas parece responder, por tanto, a cambios geográficos antiguos y no a desplazamientos recientes.

El nuevo grupo vive entre 1.050 y 1.300 metros de altitud, en bosques mixtos de coníferas con helechos. Prefiere laderas orientadas al norte, márgenes de arroyos y cañones sombreados, donde el suelo conserva temperaturas bajas y humedad.

La araña construye refugios en madera y musgo

La especie habita en laderas sombreadas y bosques mixtos entre 1.050 y 1.300 metros de altitud (Gentileza, estudio: Oculta en el bosque: Una nueva especie de Hexura (Araneae, Mygalomorphae, Antrodiaetidae) procedente de una zona de distribución muy restringida en Idaho, publicado en ZooKeys)

Hexura vandal construye una telaraña con forma de túnel en troncos en descomposición, debajo de la madera o entre el musgo del suelo. Ese refugio tiene una entrada visible y le permite permanecer oculta mientras detecta a las presas que se acercan.

La hembra utilizada para describir formalmente la especie mide 13,1 milímetros desde los colmillos hasta las hileras, los pequeños órganos que producen seda.

El apodo de la mascota de la universidad surgió en 1917, cuando el estudiante de periodismo Harry Lloyd McCarty afirmó que la intensa defensa del equipo masculino de baloncesto “vandalizaba” a sus rivales. Luego, la institución conservó esa denominación para sus equipos deportivos.

Hamilton resumió el motivo de la elección con una frase: “Es negro […] Es un depredador que ataca. Es un Vándalo”. Los ejemplares, sin embargo, se ven de color marrón claro cuando se conservan en alcohol y más oscuros cuando están vivos.

El alcance reducido expone a la especie a incendios y tala

El arácnido elabora telarañas con forma de túnel en troncos descompuestos y cúmulos de musgo (Gentileza, estudio: Oculta en el bosque: Una nueva especie de Hexura (Araneae, Mygalomorphae, Antrodiaetidae) procedente de una zona de distribución muy restringida en Idaho, publicado en ZooKeys)

La información disponible sobre su ciclo de vida es limitada, solo se han hallado 2 machos adultos, ambos en agosto. Las 3 hembras mantenidas en laboratorio produjeron sacos de huevos a fines de mayo, un indicio de que las crías podrían eclosionar en primavera.

Los investigadores no encontraron ejemplares adicionales al ampliar la búsqueda desde los 3 sitios conocidos. La zona es remota y las carreteras forestales limitan el acceso, por lo que amplias áreas de hábitat potencial aún no fueron examinadas de forma exhaustiva.

Hamilton advirtió sobre su vulnerabilidad: “Sin duda creo que está amenazada, debido a su distribución limitada”. Además, señaló que los incendios forestales y la tala de árboles amenazan el hábitat.

Los sitios donde fue localizada se encuentran en terrenos públicos de los Bosques Nacionales Nez Perce-Clearwater, al norte del río Lochsa. No existe una zona reservada específicamente para protegerla. Por ahora, los 3 fragmentos de bosque próximos a Kooskia conforman toda el área conocida de este animal.

Descubrieron una nueva especie de araña en Idaho y la llamaron como la mascota de una universidad

20 October 2026 at 17:53
Los análisis de ADN confirmaron la separación genética de esta población respecto a las especies de la costa del Pacífico (Imagen ampliada mediante el uso de IA. (Crédito: Gentileza, estudio: Oculta en el bosque: Una nueva especie de Hexura (Araneae, Mygalomorphae, Antrodiaetidae) procedente de una zona de distribución muy restringida en Idaho, publicado en ZooKeys)

En Idaho, Estados Unidos, una investigación documentó una nueva especie de araña de embudo. Tras encontrarla en reducidas áreas de bosque húmedo próximas a Kooskia, el equipo de la Universidad de Idaho identificó a Hexura vandal al analizar genéticamente 26 ejemplares y comparar sus características físicas.

El estudio publicado en la revista ZooKeys y divulgado por Earth.com indica que la variedad recibió su nombre por Vandal, la mascota de la universidad.

Su distribución conocida se reduce a 3 áreas boscosas de esa zona del estado, a unos 500 kilómetros de las otras 2 clases conocidas de su mismo género, localizadas en la costa del Pacífico y la cordillera de las Cascadas.

El ADN confirmó que la araña de Idaho era distinta

Científicos de la Universidad de Idaho identificaron la nueva especie de araña de embudo Hexura vandal en Kooskia (Gentileza, estudio: Oculta en el bosque: Una nueva especie de Hexura (Araneae, Mygalomorphae, Antrodiaetidae) procedente de una zona de distribución muy restringida en Idaho, publicado en ZooKeys)

Los investigadores recolectaron ejemplares en Idaho, Oregón y Washington durante 2 veranos. Arnau Calatayud-Mascarell trabajó junto con Ethan Briggs y Chris Hamilton, profesor asociado de la universidad, para estudiar marcadores genéticos de 14 especies.

El análisis mostró que las 3 especies del género Hexura pertenecen a ramas separadas. La nueva araña está más emparentada con el conjunto costero del norte que con la del sur de Oregón, aunque su presencia en Idaho estaba hasta ahora fuera de los registros científicos.

Hamilton explicó que “el ADN nos indicó primero que era diferente, y luego, cuando investigamos su morfología, vimos que en realidad era bastante fácil distinguirlos de las especies de las Cascadas”.

Las mediciones generales ofrecieron resultados menos claros, ya que el grupo comparó 29 características corporales en 27 arañas y observó superposiciones entre las variedades. La separación fue visible mediante un método de análisis diseñado para acentuar las diferencias.

Un bosque aislado durante millones de años

La sequía histórica de la cuenca del río Columbia aisló el hábitat boscoso de estas arañas durante millones de años (Gentileza, estudio: Oculta en el bosque: Una nueva especie de Hexura (Araneae, Mygalomorphae, Antrodiaetidae) procedente de una zona de distribución muy restringida en Idaho, publicado en ZooKeys)

Los científicos vincularon la presencia de Hexura vandal con la historia geográfica del noroeste de Estados Unidos. En el pasado, los bosques de coníferas húmedos cubrían de manera continua esa región, pero la formación y el secamiento de la cuenca del río Columbia fragmentaron ese ambiente.

Esa zona seca separó los bosques costeros de los situados en las Montañas Rocosas. Para especies que dependen de la humedad y se desplazan poco, como estas arañas, la barrera impidió el contacto entre poblaciones durante millones de años.

Las variedades conocidas de Hexura son animales de origen antiguo, un análisis de 2019 estimó que sus linajes se separaron hace entre 60 y 180 millones de años. La ubicación actual de estas arañas parece responder, por tanto, a cambios geográficos antiguos y no a desplazamientos recientes.

El nuevo grupo vive entre 1.050 y 1.300 metros de altitud, en bosques mixtos de coníferas con helechos. Prefiere laderas orientadas al norte, márgenes de arroyos y cañones sombreados, donde el suelo conserva temperaturas bajas y humedad.

La araña construye refugios en madera y musgo

La especie habita en laderas sombreadas y bosques mixtos entre 1.050 y 1.300 metros de altitud (Gentileza, estudio: Oculta en el bosque: Una nueva especie de Hexura (Araneae, Mygalomorphae, Antrodiaetidae) procedente de una zona de distribución muy restringida en Idaho, publicado en ZooKeys)

Hexura vandal construye una telaraña con forma de túnel en troncos en descomposición, debajo de la madera o entre el musgo del suelo. Ese refugio tiene una entrada visible y le permite permanecer oculta mientras detecta a las presas que se acercan.

La hembra utilizada para describir formalmente la especie mide 13,1 milímetros desde los colmillos hasta las hileras, los pequeños órganos que producen seda.

El apodo de la mascota de la universidad surgió en 1917, cuando el estudiante de periodismo Harry Lloyd McCarty afirmó que la intensa defensa del equipo masculino de baloncesto “vandalizaba” a sus rivales. Luego, la institución conservó esa denominación para sus equipos deportivos.

Hamilton resumió el motivo de la elección con una frase: “Es negro […] Es un depredador que ataca. Es un Vándalo”. Los ejemplares, sin embargo, se ven de color marrón claro cuando se conservan en alcohol y más oscuros cuando están vivos.

El alcance reducido expone a la especie a incendios y tala

El arácnido elabora telarañas con forma de túnel en troncos descompuestos y cúmulos de musgo (Gentileza, estudio: Oculta en el bosque: Una nueva especie de Hexura (Araneae, Mygalomorphae, Antrodiaetidae) procedente de una zona de distribución muy restringida en Idaho, publicado en ZooKeys)

La información disponible sobre su ciclo de vida es limitada, solo se han hallado 2 machos adultos, ambos en agosto. Las 3 hembras mantenidas en laboratorio produjeron sacos de huevos a fines de mayo, un indicio de que las crías podrían eclosionar en primavera.

Los investigadores no encontraron ejemplares adicionales al ampliar la búsqueda desde los 3 sitios conocidos. La zona es remota y las carreteras forestales limitan el acceso, por lo que amplias áreas de hábitat potencial aún no fueron examinadas de forma exhaustiva.

Hamilton advirtió sobre su vulnerabilidad: “Sin duda creo que está amenazada, debido a su distribución limitada”. Además, señaló que los incendios forestales y la tala de árboles amenazan el hábitat.

Los sitios donde fue localizada se encuentran en terrenos públicos de los Bosques Nacionales Nez Perce-Clearwater, al norte del río Lochsa. No existe una zona reservada específicamente para protegerla. Por ahora, los 3 fragmentos de bosque próximos a Kooskia conforman toda el área conocida de este animal.

Receta de provoleta con panceta y cebolla de verdeo, rápida y fácil

20 October 2026 at 15:44
La receta incluye una pieza de provoleta de 250 gramos combinada con panceta en cubos, cebolla de verdeo y condimentos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El queso provolone, con su superficie dorada y su interior fundido, se combina con el sabor intenso de la panceta y la frescura de la cebolla de verdeo. El resultado es una preparación con un toque ahumado y una textura crocante que realza cada bocado.

Suele servirse como entrada en reuniones familiares, asados y encuentros de fin de semana. Esta versión es rápida, requiere pocos ingredientes y se puede preparar tanto en una sartén como en una fuente para horno.

Receta de provoleta con panceta y cebolla de verdeo

Se trata de una provoleta de queso provolone cocida hasta que queda dorada por fuera y fundida en el centro, cubierta con panceta salteada y cebolla de verdeo. La provoleta es un queso provolone hilado argentino que tradicionalmente se cocina a la parrilla.

Tiempo de preparación

  • Tiempo total: 20 minutos
  • Preparación: 10 minutos
  • Cocción: 10 minutos

Ingredientes

El queso debe reposar a temperatura ambiente durante diez minutos y secarse con papel de cocina antes de la cocción (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • 1 provoleta de aproximadamente 250 g
  • 100 g de panceta en cubitos
  • 3 cebollas de verdeo
  • 1 cucharadita de orégano
  • 0,5 cucharadita de ají molido
  • 1 cucharadita de aceite
  • Pimienta negra, a gusto
  • Pan de campo o tostadas, para acompañar

Cómo hacer provoleta con panceta y cebolla de verdeo, paso a paso

  1. Retirar la provoleta de su envoltorio y dejarla reposar a temperatura ambiente durante 10 minutos. Secarla con papel de cocina si tiene humedad en la superficie.
  2. Cortar la panceta en cubitos y picar la parte blanca y verde de las cebollas de verdeo.
  3. Calentar una sartén a fuego medio y cocinar la panceta durante 4 a 5 minutos, hasta que quede dorada y crocante. No hace falta agregar aceite si la panceta tiene suficiente grasa.
  4. Incorporar la cebolla de verdeo y cocinar durante 2 minutos, hasta que se ablande sin perder completamente su color.
  5. Retirar la panceta y el verdeo de la sartén. Eliminar el exceso de grasa y dejar solo una película fina para cocinar el queso.
  6. Colocar la provoleta en la sartén caliente. Cocinar durante 3 minutos de cada lado, hasta que se forme una costra dorada.
  7. Usar fuego medio para evitar que el queso se queme por fuera antes de fundirse en el centro.
  8. Agregar por encima la panceta y la cebolla de verdeo. Espolvorear con orégano, ají molido y pimienta negra.
  9. Servir de inmediato, cuando el centro todavía esté bien fundido. Acompañar con pan de campo tostado.

¿Cuántas porciones rinde esta receta?

El plato se sirve de inmediato con pan de campo tostado y una cubierta de panceta dorada con ají molido (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta receta rinde 2 porciones como entrada o 4 porciones pequeñas para compartir.

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?

Valores estimados para 2 porciones:

  • Calorías: 590 kcal
  • Grasas: 46 g
  • Carbohidratos: 5 g
  • Proteínas: 37 g

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.

¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?

La provoleta es mejor consumirla recién hecha, mientras el queso permanece fundido.

Si sobra, se puede guardar en un recipiente hermético en la heladera durante un máximo de 2 días. Para recalentarla, usar una sartén a fuego bajo o un horno a 180 ℃ durante 5 minutos.

No se recomienda congelar la preparación, porque el queso puede perder textura y volverse más quebradizo al descongelarse.

Receta de espárragos salteados con panceta, rápida y fácil

20 October 2026 at 15:43
La preparación de espárragos salteados con panceta demanda un tiempo total de 20 minutos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los espárragos tiernos, la panceta dorada y un toque de limón forman una combinación simple que resuelve una comida en pocos minutos. Es una guarnición sabrosa, colorida y práctica para cuando se busca cocinar algo rápido sin resignar textura.

Suelen servirse como entrada, guarnición de carnes o plato liviano. La receta también funciona muy bien para una cena rápida, acompañada con pan tostado o un huevo poché.

Receta de espárragos salteados con panceta

Se trata de espárragos frescos cocidos en sartén junto con panceta, ajo y aceite de oliva. La preparación busca que los espárragos queden tiernos, pero todavía firmes, con la panceta dorada y crocante.

Tiempo de preparación

  • Tiempo total: 20 minutos
  • Preparación: 10 minutos
  • Cocción: 10 minutos

Ingredientes

  • 500 gr de espárragos frescos
  • 120 gr de panceta en tiras o cubos pequeños
  • 1 diente de ajo picado
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • Sal, cantidad necesaria
  • Pimienta negra, cantidad necesaria
  • 30 gr de queso parmesano o queso rallado, opcional

Cómo hacer espárragos salteados con panceta, paso a paso

El plato funciona como guarnición para carnes o cena rápida junto a pan tostado y huevo poché (Imagen Ilustrativa Infobae)
  1. Lavar los espárragos y secarlos bien. Retirar la parte dura de los tallos, aproximadamente 2 a 3 cm, y cortar los más gruesos en mitades o trozos medianos.
  2. Calentar una sartén grande a fuego medio, sin agregar aceite. Incorporar la panceta y cocinar durante 4 a 5 minutos, hasta que esté dorada y haya soltado parte de su grasa.
  3. Retirar la panceta y dejarla sobre papel de cocina. Eliminar el exceso de grasa de la sartén, pero conservar aproximadamente 1 cucharada para saltear los espárragos.
  4. Agregar el aceite de oliva y los espárragos. Cocinar durante 4 minutos, removiendo para que se doren de manera pareja. La sartén debe estar bien caliente para lograr un salteado rápido y evitar que los espárragos queden hervidos.
  5. Incorporar el ajo picado y cocinar durante 1 minuto. No dejar que el ajo se queme, porque puede aportar un sabor amargo.
  6. Volver a agregar la panceta y mezclar. Condimentar con pimienta y probar antes de sumar sal, ya que la panceta suele aportar bastante sabor.
  7. Apagar el fuego y añadir el jugo de limón. Mezclar y servir de inmediato. Los espárragos deben quedar tiernos al pincharlos, pero conservar una leve resistencia al morderlos.
  8. Si se desea, terminar con queso parmesano o queso rallado por encima.

¿Cuántas porciones rinde esta receta?

La panceta se cocina en la sartén durante cinco minutos y aporta grasa para el salteado vegetal (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta receta rinde 4 porciones como guarnición o 2 porciones como plato principal liviano.

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?

Valores estimados para 4 porciones, sin incluir el queso opcional:

  • Calorías: 190 kcal
  • Grasas: 15 gr
  • Carbohidratos: 7 gr
  • Proteínas: 8 gr

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.

¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?

Los espárragos salteados con panceta se pueden conservar en la heladera durante hasta 3 días, dentro de un recipiente hermético.

Para recalentarlos, usar una sartén a fuego medio durante 3 a 5 minutos. También se pueden calentar en microondas, aunque la panceta perderá parte de su textura crocante.

No se recomienda congelar esta preparación, porque los espárragos pueden quedar blandos y acuosos al descongelarse.

Descubrieron arañas marinas gigantes que emiten luz azul en las profundidades de Australia

20 October 2026 at 10:35
El doctor Jérôme Mallefet, de la Universidad Católica de Lovaina, dirigió la investigación publicada en la revista Deep-Sea Research Part I (Gentileza, estudio: Araña marina luminosa abisal, primera aproximación a la luminiscencia de los picnogónidos, publicado en Deep Sea Research Part I: Oceanographic Research Papers)

Las 2 especies de arañas marinas gigantes de aguas profundas, Colossendeis tasmanica y Colossendeis minor, emitieron luz azul desde sus patas durante pruebas realizadas con ejemplares recogidos en una expedición de 2017 frente a la costa este de Australia, a entre 1.006 y 4.977 metros de profundidad.

El hallazgo documentó y fotografió por primera vez la bioluminiscencia —la capacidad de producir luz mediante procesos químicos— en esas especies. Los resultados fueron publicados en la revista Deep-Sea Research Part I: Oceanographic Research Papers y divulgados por Phys.org.

La investigación fue dirigida por el doctor Jérôme Mallefet, de la Universidad Católica de Lovaina (UCLouvain), en Bélgica. Los científicos analizaron tanto la intensidad como el color de la emisión y examinaron qué partes de las extremidades reaccionaban.

Pruebas en oscuridad confirmaron el origen de la luz

Dos especies de arañas marinas gigantes emitieron luz azul desde sus patas en aguas profundas frente a las costas de Australia (Gentileza, estudio: Araña marina luminosa abisal, primera aproximación a la luminiscencia de los picnogónidos, publicado en Deep Sea Research Part I: Oceanographic Research Papers)

Durante la expedición, los investigadores reunieron 7 ejemplares de C. tasmanica y 2 de C. minor. Los animales provenían de zonas sin luz solar, situadas a miles de metros bajo la superficie del océano, donde numerosos organismos desarrollan mecanismos propios de iluminación.

Hasta ahora se habían registrado algunos casos de arañas marinas luminosas. A finales del siglo XIX, por ejemplo, se observó luz azul en la parte inferior de ejemplares recuperados en el océano Índico.

Sin embargo, no se había determinado si esos animales generaban la luz o si quedaban cubiertos por mucosidad luminiscente de otros seres, como corales de aguas profundas. Para despejar esa duda, el grupo instaló a los especímenes en una sala oscura a bordo del barco.

Las patas comenzaron a iluminarse cuando recibían pellizcos suaves o estímulos químicos. Así, el equipo pudo establecer que la emisión provenía de los propios animales y no de material adherido a su cuerpo.

Una señal luminosa de intensidad variable

Las pruebas en salas oscuras a bordo del barco descartaron que el brillo proviniera de mucosidad externa adherida al cuerpo (Gentileza, estudio: Araña marina luminosa abisal, primera aproximación a la luminiscencia de los picnogónidos, publicado en Deep Sea Research Part I: Oceanographic Research Papers)

En C. tasmanica, la señal luminosa tuvo un tono azul intenso, con un pico de longitud de onda de 449 nanómetros, y se limitó a las patas. Su mayor intensidad se registró en el propodio, la punta de cada extremidad, y disminuyó de forma gradual hacia el cuerpo.

La duración del brillo dependió del tipo de activación: cuando se aplicaron sustancias químicas, la luminiscencia se mantuvo entre 5 y 10 minutos. Ante la estimulación manual, la luz fue menos intensa y persistió desde unos segundos hasta más de 2 minutos.

Las imágenes obtenidas muestran las patas brillando en la oscuridad. Ese registro permitió medir el espectro de color, es decir, la longitud de onda de la luz emitida, y comparar la respuesta entre los distintos segmentos de las extremidades.

Tras el trabajo en el mar, los científicos continuaron los estudios en el laboratorio. Allí utilizaron extractos congelados de las patas y observaron secciones delgadas de tejido bajo el microscopio para identificar el origen de la luminosidad.

El análisis situó las células luminosas junto al intestino

Las arañas marinas pertenecen al grupo de los picnogónidos y habitan ecosistemas abisales sin luz solar (Gentileza, estudio: Araña marina luminosa abisal, primera aproximación a la luminiscencia de los picnogónidos, publicado en Deep Sea Research Part I: Oceanographic Research Papers)

El examen microscópico indicó que la luz se producía en células vinculadas al intestino, que se extiende por las extremidades de las arañas marinas. Esta ubicación plantea que los animales podrían incorporar a través de su alimentación una sustancia necesaria para activar el fenómeno.

Una prueba química habitual para detectar el mecanismo de emisión de luz en animales bioluminiscentes casi no generó luminiscencia. En cambio, el peróxido de hidrógeno y otras reacciones químicas activaron la luminiscencia en el tejido analizado.

La respuesta aumentó conforme crecían los niveles de calcio, un elemento que interviene en distintos procesos celulares. Ese comportamiento llevó al grupo a considerar la posible participación de una fotoproteína, una proteína capaz de emitir luz tras una reacción química.

El mecanismo sería parecido al descrito en las medusas, aunque todavía no fue confirmado a escala molecular. “Se necesitan más investigaciones para validar y caracterizar a nivel molecular esta supuesta fotoproteína”, escribieron los autores del estudio.

La función de la luz en estas arañas marinas aún no está definida

La activación de la luz mediante peróxido de hidrógeno y calcio sugiere la participación de una fotoproteína similar a la de las medusas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las arañas marinas pertenecen al grupo de los picnogónidos, animales marinos de patas largas cuya anatomía difiere de la de las arañas terrestres. En este caso, el trabajo se concentró en 2 tipos gigantes que habitan ambientes abisales, es decir, regiones muy profundas del océano.

La bioluminiscencia en los picnogónidos era poco conocida. Las observaciones de la expedición y los análisis posteriores aportan pruebas directas de que ambas especies pueden emitir luz. Aun así, el estudio no resolvió el motivo de esa emisión.

Los autores no determinaron si el brillo interviene en la alimentación, la defensa, la reproducción o alguna otra interacción en las profundidades marinas.

“Las funciones ecológicas precisas de la bioluminiscencia de los picnogónidos siguen siendo inciertas y requieren más investigación”, señalaron los científicos. El trabajo deja pendientes tanto la identificación del sistema químico como la explicación de la utilidad de esa luz azul en el hábitat.

Sobrevivió a un tsunami, perdió a su primer compañero y se volvió leyenda: la historia de Wisdom, el ave más longeva del mundo

20 October 2026 at 10:00
El ornitólogo Chandler Robbins identificó al ejemplar en 1956 mediante la colocación del anillo metálico con la marca Z333.

A sus 75 años, Wisdom volvió a Midway en noviembre de 2025, después de casi 7 décadas de regresar a la misma colonia para reproducirse. La hembra de albatros de Laysan, considerada el ave silvestre anillada más longeva conocida, apareció una vez más en el atolón del Pacífico.

La especie, cuyo nombre científico es Phoebastria immutabilis y que en hawaiano recibe el nombre de mōlī, volvió a llamar la atención por su vida excepcional, transcurrida entre largas travesías oceánicas.

El atolón de Midway, en el Pacífico norte, es el escenario de esa historia. Sus islas bajas, rodeadas por aguas oceánicas y arrecifes de coral, reciben cada año a millones de aves marinas que regresan para reproducirse.

El Monumento Nacional Marino Papahānaumokuākea abarca alrededor de 1.508.870 kilómetros cuadrados del océano Pacífico para proteger especies marinas y aves (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con Earth.com, en Sand Island, una de las islas del refugio nacional de vida silvestre, los albatros ocupan amplios sectores del terreno y convierten la temporada de nidificación en uno de los acontecimientos naturales más importantes de la zona.

Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), el Monumento Nacional Marino Papahānaumokuākea abarca alrededor de 1.508.870 kilómetros cuadrados del océano Pacífico y protege un ecosistema que alberga aves, peces, corales, tortugas marinas y mamíferos. En ese territorio se encuentra Midway, un refugio decisivo para la reproducción de distintas especies.

El anillo Z333 permitió seguir a Wisdom durante décadas

La historia comenzó en 1956, cuando el ornitólogo Chandler Robbins la encontró incubando un huevo y le colocó un anillo metálico con el código Z333. La observación permitió establecer que ya era adulta y que tenía, como mínimo, 5 años, dado que los albatros de Laysan no comienzan a reproducirse antes de alcanzar la madurez. Su edad actual es, por lo tanto, una estimación mínima: podría haber vivido incluso más tiempo.

La hembra de albatros de Laysan llamada Wisdom retornó al atolón de Midway en noviembre de 2025 con una edad calculada de al menos 75 años.

El anillo permite reconocerla sin necesidad de capturarla nuevamente y forma parte de un sistema científico que registra los desplazamientos y los retornos de las aves. El Laboratorio de Anillamiento de Aves del Servicio Geológico de Estados Unidos administra este programa desde 1920, con la colaboración de investigadores, trabajadores de refugios y voluntarios que documentan la presencia de ejemplares identificados a lo largo de los años.

Robbins volvió a localizar a Wisdom en 2001, cuando tenía al menos 50 años. Desde entonces, sus apariciones en Sand Island permitieron seguir sus regresos a la colonia. El registro de una sola ave entre miles de ejemplares puede parecer una tarea menor, pero cada observación suma información sobre su longevidad, sus hábitos reproductivos y su capacidad para volver al mismo territorio.

Jon Plissner, biólogo supervisor de vida silvestre del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, explicó a comienzos de 2025 la dimensión de ese registro. “De las más de 250.000 aves anilladas desde que Chandler Robbins anillara a Wisdom en 1956, la siguiente ave más longeva de la que tenemos constancia actualmente tiene tan solo 52 años”, afirmó, según National Public Radio.

Midway concentra una de las mayores colonias de albatros del mundo

El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos registró que la segunda ave más longeva del programa tiene 52 años.

La importancia de Midway también se refleja en los números de cada temporada: durante el ciclo reproductivo 2025-2026, los trabajadores del refugio contabilizaron 589.623 nidos de albatros de Laysan, la cuarta cifra más alta documentada en el lugar. En ese mismo período, los trabajadores confirmaron que Wisdom había regresado a la isla, pero no había realizado una nueva puesta.

Esta especie pasa gran parte de su vida sobre mar abierto y aprovecha las corrientes de aire para recorrer largas distancias con un gasto de energía relativamente bajo. Vuelven a tierra principalmente para reproducirse y, en condiciones normales, cada pareja cría un único huevo por período reproductivo. Ambos progenitores participan en la incubación y en el cuidado del polluelo, mientras se alternan para salir al mar en busca de alimento.

En el caso de Wisdom, los investigadores calculan que pudo haber puesto entre 50 y 60 huevos a lo largo de su vida y que hasta 30 de sus crías habrían alcanzado la etapa en la que desarrollan las plumas necesarias para abandonar el nido. Para un ave que produce un solo huevo por temporada, esa descendencia representa una contribución considerable a la continuidad de la especie.

Friends of Midway Atoll, una organización dedicada a la conservación de la isla, destacó que “para un ave marina que pone solo un huevo al año, esta es una contribución extraordinaria para las futuras generaciones de mōlī”. La cifra permite dimensionar la cantidad de ciclos de nidificación que atravesó la hembra y su aporte a la colonia.

Una descendencia que ya se reproduce

Los equipos del refugio contabilizaron 589.623 nidos de albatros de Laysan en el territorio durante la temporada reproductiva 2025-2026 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante años, Wisdom compartió el nido con Akeakamai, un macho que dejó de regresar al área protegida y que no había sido visto durante más de una temporada hacia finales de 2022.

Mientras que en 2024, la hembra fue observada con un nuevo compañero, identificado por el anillo EX25. La pareja logró reproducirse y, el 30 de enero de 2025, nació un polluelo. El 6 de febrero regresó del océano y se hizo cargo de la cría mientras el macho salía a buscar alimento.

El intercambio de tareas forma parte de la estrategia reproductiva de los albatros, cuyos viajes para alimentarse pueden prolongarse durante varios días. Sin embargo, el polluelo no consiguió abandonar el nido por sus propios medios y no llegó a completar el proceso de crecimiento hasta el vuelo.

Los biólogos calcularon que la ave produjo entre 50 y 60 huevos a lo largo de sus décadas de vida reproductiva (Imagen Ilustrativa Infobae)

En otra zona de la isla, uno de sus hijos, identificado con el anillo N333 y nacido entre 2010 y 2011, incubaba su propio huevo, según el Acuerdo sobre la Conservación de Albatros y Petreles (ACAP). El dato permitió reconocer que la descendencia de Wisdom ya había alcanzado la etapa reproductiva y que una nueva generación comenzaba a integrarse a la colonia.

El regreso de la hembra en noviembre de 2025 despertó expectativas de una nueva puesta. Wisdom llegó antes que en algunos períodos anteriores y EX25 apareció pocos días después. A pesar de eso, el huevo no llegó. En enero de 2026, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos confirmó que ella no se había reproducido durante ese ciclo, aunque continuaba visitando Midway.

La ausencia de una puesta no borra las décadas de actividad reproductiva ni permite, por sí sola, establecer qué ocurrirá en la temporada siguiente. En una especie longeva, el seguimiento de cada individuo requiere paciencia y observaciones continuas, y los investigadores deben esperar nuevos registros para saber si volverá a reproducirse.

Los desafíos del océano y la contaminación

El hijo de Wisdom con la marca N333 comenzó a incubar su propio huevo en Sand Island para dar continuidad a la descendencia de la colonia (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante su vida adulta, Wisdom pudo haber recorrido unos 80.000 kilómetros por año. En 2011, el Departamento del Interior de Estados Unidos estimó que, desde su anillamiento en 1956, había acumulado entre 3,2 y 4,8 millones de kilómetros de vuelo. En ese tiempo, sobrevivió al tsunami que alcanzó Midway en 2011 y a otras amenazas del océano, como las redes de pesca y los residuos plásticos.

La contaminación también afecta a las nuevas generaciones. Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences encontró que los polluelos de pardela que ingieren más plástico tienen menos probabilidades de regresar a su colonia para reproducirse. A esto se suma el calentamiento de los océanos, que puede alterar la disponibilidad de alimento y agravar los desafíos que enfrentan las aves marinas.

A fines del otoño comenzará un nuevo ciclo de nidificación en el refugio, cuando los biólogos volverán a buscar el anillo rojo Z333 entre los ejemplares que regresen a Sand Island.

Tras décadas bajo seguimiento científico, Wisdom mantiene abierta su historia: cada nueva aparición confirma que sigue viva y renueva la expectativa de que extienda su récord, aunque la ausencia de una puesta durante la última temporada recuerda que incluso los ejemplares más longevos atraviesan ciclos reproductivos diferentes.

Cómo las bellotas pueden ser una señal de alerta ante la propagación de la enfermedad de Lyme

20 October 2026 at 10:00
Un estudio de 35 años en Nueva York vinculó las cosechas masivas de bellotas con el aumento de garrapatas de la enfermedad de Lyme dos años después (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un seguimiento de 35 años en un bosque de Millbrook, Nueva York, determinó que una cosecha abundante de bellotas puede anticipar hasta dos años un aumento de garrapatas que transmiten la enfermedad de Lyme. La razón: el crecimiento de la población de ratones de patas blancas que las alimenta.

Esta enfermedad es una infección causada por bacterias que se transmite a las personas a través de la picadura de garrapatas infectadas. Puede causar fiebre, dolor de cabeza, cansancio y una erupción en la piel, de acuerdo con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.

El estudio se desarrolló desde 1991 en 6 parcelas del Instituto Cary de Estudios de Ecosistemas y fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

El trabajo, recogido por Earth.com, se concentró en un entorno dominado por robles. Los autores advirtieron que sus hallazgos podrían no reproducirse de la misma forma en todos los bosques o regiones.

Los ratones condicionan la cantidad de ninfas al año siguiente

La variación en la cantidad de venados de cola blanca no explicó las fluctuaciones en las poblaciones de garrapatas en fase de ninfa (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las garrapatas adultas suelen alimentarse y aparearse sobre los venados. Después de alimentarse, cada hembra puede poner más de 1.000 huevos. Por eso, se creía que reducir la cantidad de venados disminuiría la cantidad de estos organismos y, con el tiempo, el riesgo de la enfermedad.

Richard Ostfeld, investigador que participó en el seguimiento, señaló que en algunos períodos breves parecía haber una conexión. “Habíamos detectado una débil relación positiva entre los ciervos y la posterior abundancia de ninfas en pequeños subconjuntos de datos, pero el conjunto completo de datos no muestra tal cosa”, afirmó.

Los investigadores concluyeron que la cantidad de venados de cola blanca no explicó las variaciones de las garrapatas en fase de ninfa. La abundancia de ciervos cambió más de 6 veces durante el período analizado, sin una relación consistente con esas poblaciones.

La fase de ninfa corresponde al estadio intermedio de la garrapata, antes de convertirse en adulta. El CDC compara su tamaño con el de una semilla de amapola. La mayoría de los contagios norteamericanos de Lyme se vincula con picaduras en esa etapa.

El incremento de ratones de patas blancas durante el verano anticipó un alza del 40% en el número de ninfas al año siguiente (Imagen Ilustrativa Infobae)

En cambio, la cantidad de ratones de patas blancas en un verano anticipó el número de ninfas del siguiente. Un año con muchos roedores fue seguido por cerca de un 40% más de garrapatas en fase de ninfa, según los datos reunidos en las 6 parcelas, cada una de un tamaño aproximado al de 4 campos de fútbol.

Los roedores favorecen esa cadena porque los arácnidos jóvenes se alimentan de ellos con una frecuencia mucho mayor que de otros mamíferos y aves. Además, estos roedores pueden transmitir la bacteria de Lyme hasta al 93% de las garrapatas jóvenes que los pican, de acuerdo con el relevamiento.

Los robles ofrecen una señal con dos años de anticipación

Los robles no producen la misma cantidad de bellotas cada temporada: cada 3 a 5 años pueden registrar una cosecha masiva y sincronizada, conocida como “mast”, que deja una gran disponibilidad de alimento para los ratones durante el invierno. Esa fuente de comida impulsa su reproducción en la primavera siguiente.

Por esa razón, Ostfeld sostuvo que observar el suelo debajo de los robles puede servir como una referencia anticipada. “Si saben que han tenido una cosecha abundante, con el suelo del bosque y los céspedes bajo los robles cubiertos de bellotas, pueden esperar un año peor que el promedio dos primaveras/veranos después”, explicó.

Los robles registran cosechas sincrónicas cada tres a cinco años que multiplican el alimento disponible para los roedores en invierno (Imagen Ilustrativa Infobae)

El razonamiento también funciona a la inversa: si en septiembre u octubre hay pocas bellotas bajo los árboles, la primavera y el verano de 2 años después deberían presentar una actividad de garrapatas menor al promedio. El investigador indicó que el mismo patrón asociado a las bellotas fue identificado en Europa.

No obstante, la abundancia de roedores no alteró de manera marcada la proporción de ninfas infectadas: entre 15% y 30% de ellas portó la bacteria de Lyme cada año, mientras que entre 30% y 50% llevaba al menos uno de los microorganismos que el equipo monitorea como causantes de enfermedades.

La explicación está en que las garrapatas jóvenes también se alimentan de ardillas, musarañas, mofetas, zarigüeyas y ardillas listadas. La mayoría de esos animales transmite mal la bacteria, por lo que importa cómo se distribuyen entre todos los huéspedes disponibles.

El calor anual también se asoció con menos garrapatas

Los modelos elaborados en el bosque neoyorquino no señalaron al frío intenso del invierno ni al calor fuerte de la primavera como factores determinantes. Las garrapatas parecen refugiarse en el suelo y resistir condiciones extremas.

Los roedores de patas blancas transmiten la bacteria de Lyme hasta al 93% de las garrapatas jóvenes que se alimentan de ellos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo que sí mostró una asociación fue la temperatura acumulada a lo largo del año. Con igual número de ratones, los años más cálidos tuvieron cerca de 45% menos ninfas que los más fríos. El mecanismo de esa diferencia todavía no fue establecido por los investigadores.

La última gran cosecha de bellotas se registró en 2019. Durante los 6 años siguientes, la producción fue muy baja y, además, una plaga de polilla esponjosa dejó sin hojas a los robles en 2023 y 2024.

En ese período, la cantidad de roedores varió entre niveles moderados y muy bajos. 2 años después de cada cambio en los roedores, la población de garrapatas mostró una variación similar.

El especialista planteó que la ausencia de esas cosechas ofrece una oportunidad para estudiar el ecosistema sin el impulso de recursos que sostiene a los roedores. También indicó que las mediciones de 2026 aún no permiten anticipar el resultado de la temporada, porque los datos están en proceso de revisión.

Trompas, orejas y miradas: identifican 41 gestos que usan los elefantes africanos para comunicarse

20 October 2026 at 10:00
Los investigadores registraron 844 conductas en más de 90 horas de grabaciones en dos parques nacionales de Sudáfrica (Magnific)

Los elefantes africanos de sabana emplean al menos 41 tipos de gestos intencionales para pedir a otros animales que se alejen o que detengan una conducta, según un estudio publicado en Animal Cognition.

Los investigadores de las universidades de Viena, Portsmouth y St Andrews analizaron en video más de 90 horas de interacciones competitivas entre ejemplares en los parques nacionales Addo Elephant y Marakele, en Sudáfrica, y registraron 844 conductas.

El objetivo fue evaluar si los movimientos corporales tenían un destinatario y un propósito. Para ello, los especialistas examinaron 2 poblaciones de elefantes que viven en parques cercados y con alta densidad poblacional.

De acuerdo con el comunicado de prensa divulgado en EurekAlert!, en esos entornos la competencia por recursos puede derivar en enfrentamientos físicos, por lo que las señales gestuales pueden servir para resolver conflictos antes de que escalen.

Los animales observan a su receptor antes de hacer una señal

Un estudio científico determinó que los elefantes africanos de sabana utilizan al menos 41 tipos de gestos intencionales para comunicarse (Gentileza, estudio: Comunicación gestual de los elefantes durante las interacciones agonísticas: repertorio, intencionalidad y objetivos, publicado en Animal Cognition)

Los investigadores definieron la comunicación intencional como el uso de una señal para provocar una reacción específica en otro individuo. Para comprobarla, analizaron 4 indicadores: si el elefante miraba al receptor, si adaptaba el gesto a su nivel de atención, si esperaba una respuesta y si insistía cuando no obtenía lo que buscaba.

Los resultados mostraron que los emisores miraron al receptor antes de gesticular en el 97% de los casos y mantuvieron esa atención visual durante el movimiento en el 98%. Además, el 94% de los movimientos se produjo cuando el destinatario estaba visualmente atento.

Cuando el receptor no miraba, los individuos aumentaron de forma marcada el uso de acciones táctiles o audibles y redujeron los mensajes exclusivamente visuales. Este ajuste les permite usar movimientos que el otro animal pueda percibir, como un contacto físico o una acción acompañada de sonido.

La espera y la insistencia respaldan la intención

Los animales recurren a señales táctiles o sonoras cuando detectan que el destinatario no mantiene la atención visual (Crédito: Magnific)

Tras realizar un gesto, los mamíferos esperaron una respuesta en el 90% de las secuencias observadas. Si el destinatario no se apartaba o no abandonaba la actividad que realizaba, los emisores persistieron con una nueva señal en el 83% de las ocasiones.

La investigadora principal, Vesta Eleuteri, de la Universidad de Viena, señaló que estos comportamientos pueden advertirse al observar elefantes en libertad. “Pueden agitar la trompa o extender las orejas, y uno entiende intuitivamente que ‘van en serio’”, afirmó.

Sin embargo, la autora explicó que hasta ahora no existía una demostración sistemática de que los elefantes salvajes utilizaran esos movimientos para comunicarse de manera deliberada con otros de su especie.

El trabajo examinó las conductas en interacciones agonísticas, término que describe situaciones de competencia, amenaza, desplazamiento o conflicto entre individuos.

La trompa y las orejas concentran la mayor parte del repertorio

Los elefantes esperaron una respuesta en el 90% de los casos y repitieron el aviso cuando el receptor no reaccionó (Crédito: Magnific)

El equipo catalogó 32 acciones gestuales que dieron lugar a 41 tipos de señales. La trompa intervino en el 47% de los gestos registrados y las orejas, en el 37%. Entre los movimientos frecuentes figuraron extender o agitar las orejas, lanzar la trompa, empujar a otro individuo con ella y tocarlo.

Los animales emplearon estos recursos para comunicar 2 metas principales: “Aléjate” y “Deja de hacer lo que estás haciendo”. En el 80% de las comunicaciones exitosas, el resultado fue que el destinatario se apartara; en el 20% restante, interrumpió una acción, como beber o acercarse a un recurso.

De los 33 tipos de acciones documentadas al menos 3 veces durante comunicaciones exitosas, 21 se utilizaron para ambos fines. El estudio indicó que los elefantes no usan las expresiones de forma rígida con un solo objetivo, por lo que la flexibilidad significa que un mismo movimiento puede tener funciones distintas según la situación.

Gestos compartidos, recursos en disputa

La trompa y las orejas concentraron la mayor parte de los movimientos corporales registrados durante las interacciones (Crédito: Magnific)

Las poblaciones de Addo y Marakele compartieron el 63% de los tipos de gestos identificados. En ambas fueron habituales 3 señales: extender las orejas, agitarlas y empujar al receptor con la trompa. Aun así, cada grupo mostró preferencias por distintos movimientos dentro de su repertorio más frecuente.

También hubo diferencias en los recursos que originaban los encuentros competitivos. En Addo, los ejemplares disputaban principalmente el acceso al agua de bebederos artificiales; en Marakele, la competencia se concentró en los juncos. En Addo, el 32% de las comunicaciones exitosas acabó con un individuo que se alejaba del agua.

La doctora Lucy Bates, de la Universidad de Portsmouth, destacó la relevancia de reconocer estos avisos. “Comprender cómo se comunican los elefantes cuando se sienten amenazados podría ayudarnos a interpretar mejor sus intenciones”, sostuvo.

La comunicación como herramienta de protección

El 80% de los intercambios exitosos logró que el otro individuo se apartara del lugar de conflicto (Crédito: Magnific)

Los autores relacionaron los hallazgos con los retos de conservación de los animales, entre ellos la pérdida de hábitat y el incremento de los contactos con personas. Identificar los gestos que indican rechazo o amenaza podría permitir que los humanos se retiren antes de que una interacción se vuelva riesgosa.

La profesora Angela Stoeger, experta en comunicación vocal de elefantes, afirmó que los próximos trabajos deberán integrar distintas formas de señalización. “El estudio de la interacción de las señales acústicas, visuales, táctiles y sísmicas, junto con el contexto, permitirá finalmente descifrar sus mensajes”, precisó.

La investigación también plantea ampliar las observaciones a otros contextos, más allá de los conflictos por recursos. Los científicos consideran necesario determinar cómo combinan los individuos sus movimientos con vocalizaciones y otras expresiones, así como establecer cuándo esos intercambios reducen el riesgo de agresiones.

Los investigadores registraron 844 conductas en más de 90 horas de grabaciones en dos parques nacionales de Sudáfrica (Imagen ampliada mediante el uso de IA. Crédito: Magnific)

Confirman en Chile el primer caso de una rana invasora que devora huevos de un sapo nativo

20 October 2026 at 00:48
El examen estomacal de la hembra invasora confirmó la presencia de más de un centenar de huevos de sapo atacameño (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una rana africana invasora devoró huevos del sapo atacameño, en un cuerpo de agua somero de Socos, en la Región de Coquimbo, Chile. Los investigadores de la Universidad de Concepción observaron a una hembra de Xenopus laevis junto a una puesta recién depositada y confirmaron el consumo tras capturarla y examinar su contenido estomacal.

El análisis halló 172 huevos de Rhinella atacamensis dentro del animal, otros 67 que expulsó durante su captura y 3 que permanecían en su boca. El hecho, que se registró en agosto de 2025, pero se dio a conocer recientemente, constituye el primer registro publicado de depredación de esta especie introducida sobre huevos de un anfibio nativo chileno.

El hallazgo, publicado en la revista Gayana y divulgado por Mongabay, fue realizado por Iván Mancilla Millán, Constanza Mazzey Andrade y Claudio Correa, integrantes del Laboratorio de Sistemática y Conservación de Herpetozoos de la universidad.

El consumo de huevos afecta la etapa más vulnerable

Científicos de la Universidad de Concepción documentaron la depredación de huevos de un anfibio nativo por parte de la rana africana en Socos (Gentileza, estudio: Nueva faceta de la invasión de Xenopus laevis en Chile: Primer registro de depredación sobre huevos de un anfibio nativo, publicado en Gayana)

Mancilla Millán, biólogo y estudiante del magíster en Ciencias con Mención en Zoología de la universidad, relató que el equipo advirtió una conducta inesperada durante el monitoreo de la temporada reproductiva. Los anfibios suelen responder al movimiento de sus presas, por lo que el consumo de huevos inmóviles sorprendió a los especialistas.

“Que esté haciendo algo inusual como comer puestas de huevos estáticas era algo que no debería estar pasando”, recordó el biólogo. Al levantar a la rana, los investigadores observaron que expulsaba huevos por la boca, una señal que luego respaldaron al examinarla.

El sapo atacameño es una especie endémica de Chile; puede vivir en ambientes semidesérticos del norte del país y figura entre los pocos anfibios presentes en esa zona. Sus huevos, a diferencia de los renacuajos, no pueden alejarse de un depredador.

“Un renacuajo puede huir. Un huevo va a estar estático y solamente va a estar siendo influenciado por la corriente o por sus depredadores”, explicó el biólogo. Si una puesta se pierde antes de eclosionar, habrá menos individuos en la siguiente generación.

Una invasora establecida desde la década de 1970

El consumo de puestas inmóviles representa una conducta fuera de lo común para una especie que responde al movimiento de sus presas (Gentileza, estudio: Nueva faceta de la invasión de Xenopus laevis en Chile: Primer registro de depredación sobre huevos de un anfibio nativo, publicado en Gayana)

La presencia de Xenopus laevis en Chile se remonta a la década de 1970. La especie fue utilizada principalmente como organismo modelo para investigación científica y, en menor medida, como mascota; después fue registrada en ambientes naturales próximos a Santiago.

Actualmente, la rana africana se distribuye desde el río Copiapó hasta el río Mataquito, con densidades altas en las regiones de O’Higgins, Metropolitana y Valparaíso. En Socos había registros de su presencia desde 2005, aunque hasta 2025 no se conocía un efecto directo sobre el sapo atacameño.

La especie invasora puede sobrevivir a períodos de sequía al enterrarse cuando se secan los cuerpos de agua. También se desplaza por tierra, se reproduce en condiciones difíciles para otros anfibios y tolera aguas turbias o de baja calidad. Estas capacidades favorecen su establecimiento en distintos ecosistemas acuáticos.

“Que una rana invasora comience a depredar la parte más vulnerable del ciclo de vida de un anfibio no es algo menor”, señaló el investigador. Antes de este registro, la preocupación se centraba en la competencia por alimento y hábitat, la interferencia ecológica y la posible transmisión de patógenos.

La depredación puede afectar el reclutamiento

La rana invasora Xenopus laevis llegó a Chile en la década de 1970 para investigación científica y tenencia como mascota. (Gentileza, estudio: Nueva faceta de la invasión de Xenopus laevis en Chile: Primer registro de depredación sobre huevos de un anfibio nativo, publicado en Gayana)

La revista científica Gayana documentó en 2020 que una Xenopus laevis ingirió una larva de rana chilena, Calyptocephalella gayi. Para Claudio Correa, doctor en ecología y biología evolutiva, esa observación y el nuevo hallazgo indican que la especie puede atacar fases tempranas del desarrollo de anfibios nativos.

“Si está depredando sobre las etapas tempranas de reproducción de un anfibio nativo, es obvio que va a tener un efecto sobre el reclutamiento”, afirmó Correa. El reclutamiento es el proceso por el cual los individuos jóvenes sobreviven y se incorporan a la población adulta.

Sin embargo, los especialistas advierten que un ejemplar con 172 huevos en el estómago no permite calcular cuántas puestas son consumidas durante una temporada ni establecer si la invasora ya está causando un descenso poblacional. Para responder esas preguntas se necesitan monitoreos estandarizados y más análisis estomacales.

Sequía e invasión agravan la presión

La capacidad para tolerar aguas turbias y enterrarse durante la sequía favorece la dispersión del anfibio invasor en el territorio chileno. (Gentileza, estudio: Nueva faceta de la invasión de Xenopus laevis en Chile: Primer registro de depredación sobre huevos de un anfibio nativo, publicado en Gayana)

El sapo endémico enfrenta una sequía prolongada y transformaciones de su entorno vinculadas a proyectos inmobiliarios y extracción de agua. La combinación de esas presiones con la depredación detectada eleva la necesidad de seguimiento en sus zonas reproductivas.

La erradicación de la rana africana resulta compleja una vez que logra establecerse. Correa recordó que, pese al retiro de miles de ejemplares del Jardín Botánico Nacional de Viña del Mar, continuaron apareciendo nuevos individuos por su capacidad de dispersión y reproducción.

“Las fronteras políticas no son fronteras ecológicas”, concluyó Mancilla Millán. El investigador planteó que la prevención de nuevas introducciones y la colaboración entre países pueden ser más eficaces que intentar eliminar poblaciones ya instaladas.

Durante más de 100 años la confundieron con otra ave: identifican una nueva especie de paloma en Filipinas

20 October 2026 at 00:17
Los ornitólogos consideraron a esta ave como parte de la paloma imperial de vientre rosado desde finales del siglo XIX (Gentileza, estudio: Una nueva especie de paloma imperial (Columbidae: Ducula ) de Tawi-Tawi, Filipinas, publicado en Bulletin of the British Ornithologists’ Club)

Un estudio de Matthew R. Halley, del Museo de Naturaleza y Ciencia de Delaware, identificó una nueva especie de paloma imperial, Ducula tawitawi, en la remota isla de Tawi-Tawi, al sur de Filipinas, tras revisar ejemplares de museo y comparar tanto rasgos físicos como vocalizaciones con los de aves emparentadas.

La especie, conocida como la imperial de Tawi-Tawi, había sido considerada desde finales del siglo XIX como parte de la paloma imperial de vientre rosado (Ducula poliocephala), distribuida en otros territorios insulares de Filipinas.

El hallazgo, publicado en Bulletin of the British Ornithologists’ Club y difundido por Sci.News, se basa solo en ejemplares conservados en colecciones científicas y no existen fotografías conocidas de un individuo vivo, lo que limita el conocimiento sobre el tamaño de la población y su estado actual en el archipiélago.

Las palomas imperiales del Indopacífico

El investigador Matthew R. Halley identificó a la especie Ducula tawitawi en Filipinas tras revisar ejemplares de museo (Gentileza, estudio: Una nueva especie de paloma imperial (Columbidae: Ducula ) de Tawi-Tawi, Filipinas, publicado en Bulletin of the British Ornithologists’ Club)

Los ejemplares del género Ducula pertenecen a la familia Columbidae y se conocen en conjunto como palomas imperiales. Son aves de cuerpo robusto que viven en las copas de los bosques lluviosos de la región indopacífica y pueden medir entre 35 y 45 centímetros.

Su alimentación se compone principalmente de frutos, por lo que se considera que contribuyen a la dispersión de semillas en los bosques tropicales. Al trasladarse entre árboles y consumir frutas, estas aves pueden transportar semillas a distintos sitios, un proceso que favorece la reproducción de varias plantas.

El trabajo de Halley se concentró en un grupo poco conocido de 4 especies presentes en Filipinas y en Sulawesi, Indonesia, a ambos lados de la Línea de Wallace. Esta frontera biogeográfica separa áreas con distinta historia natural y distribución de animales.

Rasgos que separan a las dos palomas

Las palomas del género Ducula habitan las copas forestales y favorecen la dispersión de semillas mediante el consumo de frutas (Gentileza, estudio: Una nueva especie de paloma imperial (Columbidae: Ducula ) de Tawi-Tawi, Filipinas, publicado en Bulletin of the British Ornithologists’ Club)

“Las listas de especies modernas reconocen 42 especies en el género Ducula, un clado (grupo de especies emparentadas) de grandes ‘palomas imperiales’ que habita la región del Indo-Pacífico”, afirmó Halley. La nueva clasificación suma una variedad endémica, es decir, exclusiva, de una sola isla.

La diferencia más visible entre ambas aves está en la garganta. Ducula tawitawi presenta una garganta blanca, mientras que la paloma imperial de vientre rosado tiene esa zona de color marrón. Además, sus llamados son distintos, una señal adicional para reconocer que se trata de tipos de aves separados.

El investigador señaló que los individuos de Ducula poliocephala aislados en la isla de Tawi-Tawi no presentan diferencias físicas observables —como tamaño, coloración o forma— respecto de otras poblaciones filipinas.

Una población limitada a una isla

La garganta blanca y el tipo de vocalización distinguen a Ducula tawitawi de la paloma imperial de vientre rosado (Gentileza, estudio: Una nueva especie de paloma imperial (Columbidae: Ducula ) de Tawi-Tawi, Filipinas, publicado en Bulletin of the British Ornithologists’ Club)

Dos de los tres especímenes conocidos fueron recolectados en 1891 durante la Expedición Menage y actualmente se encuentran en el Museo Nacional de Historia Natural de la Institución Smithsonian. El tercero fue recogido en 1971 por el ornitólogo filipino Dioscoro S. Rabor y se conserva en el Museo de Naturaleza y Ciencia de Delaware.

“El tamaño de la población de Ducula tawitawi debe ser mucho menor, ya que la especie está restringida a un hábitat cada vez más reducido en una sola isla”, indicó el autor. El área donde habita se reduce a un único territorio y a un ambiente específico: el bosque de dipterocarpos, un tipo de selva dominada por árboles de la familia Dipterocarpaceae.

Como referencia, la paloma imperial de vientre rosado, de distribución más amplia, es poco común en casi todas las islas que ocupa. Su población mundial se estima entre 5.000 y 10.000 individuos y se considera que está en descenso debido a la pérdida de bosques y a la presión de la caza.

La condición de la comunidad recién identificada podría ser más frágil debido a su distribución limitada. Por lo que, Halley sostuvo que, una vez evaluada formalmente, el ave probablemente cumplirá los criterios para ser considerada amenazada.

Los ornitólogos consideraron a esta ave como parte de la paloma imperial de vientre rosado desde finales del siglo XIX (Imagen ampliada mediante el uso de IA. Gentileza, estudio: Una nueva especie de paloma imperial (Columbidae: Ducula ) de Tawi-Tawi, Filipinas, publicado en Bulletin of the British Ornithologists’ Club)

Cuáles son las diferencias entre las palomas y las tórtolas y qué enfermedades pueden transmitir

19 October 2026 at 10:00
La familia Columbidae reúne alrededor de 350 especies que comparten una dieta de semillas y frutos junto con alas redondeadas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pertenecientes a la familia Columbidae, las distintas especies de aves adaptadas al entorno urbano generan dudas entre los vecinos. La tarea de identificar las diferencias entre especies resulta fundamental para comprender su comportamiento y gestionar la convivencia diaria.

Dentro de este grupo, las palomas comparten espacios con las tórtolas en las ciudades, donde la acumulación de materia orgánica deshidratada puede desencadenar complicaciones para la salud pública si no se aplican medidas preventivas.

La paloma bravía domina el entorno urbano por su estructura robusta

La paloma bravía, llamada científicamente Columba livia, constituye la referencia habitual al hablar de fauna alada en las ciudades. Esta especie destaca por un cuerpo robusto y pesado que alcanza una longitud entre 25 y 35 centímetros. Su envergadura, entendida como la distancia entre las alas desplegadas, oscila entre 60 y 70 centímetros, con un peso situado entre 240 y 380 gramos.

Asimismo, muestra un plumaje grisáceo con iridiscencias violetas y verdosas en el cuello, rasgos notorios en los machos. Posee pico negro y patas rojas.

La paloma bravía habita en entornos urbanos y registra una envergadura que oscila entre los 60 y 70 centímetros (Imagen Ilustrativa Infobae)

El nombre común paloma agrupa a las especies de mayor tamaño de una familia con 350 especies registradas, por lo que la denominación popular no siempre coincide con la taxonomía.

Las tórtolas presentan una figura esbelta y un collar en la nuca

En contraste con las palomas, las tórtolas europeas poseen una fisonomía más pequeña y liviana. Su longitud corporal varía entre 24 y 33 centímetros y su extensión alar abarca de 45 a 55 centímetros, con una masa cercana a los 240 gramos de peso. Su elemento más distintivo consiste en un collar oscuro en la nuca, marca visual que permite identificarlas con facilidad. Su pico resulta más delgado que el de sus parientes urbanas.

Las tórtolas presentan una estructura corporal liviana, pico fino y un collar oscuro en la parte posterior del cuello (Imagen Ilustrativa Infobae)

En tanto, la tórtola turca (Streptopelia decaocto) mide de 30 a 33 centímetros y se distingue por un plumaje gris rosado acompañado por una franja negra bordeada de blanco en el cuello, pico oscuro e iris rojizo.

Por otra parte, los ejemplares blancos suelen causar confusiones clasificatorias. Las denominadas palomas de la paz corresponden a variedades domésticas de la especie bravía o a mutaciones de tórtolas claras.

El color blanco no define una especie independiente ni equivale al albinismo, ya que suele responder a selecciones genéticas de crianza o a cambios en la pigmentación de las plumas.

El uso cotidiano suele confundir a la tórtola doméstica con la paloma blanca o con ejemplares albinos (Imagen Ilustrativa Infobae)

La inhalación de polvo de heces secas transmite la psitacosis

Más allá de la anatomía, la dimensión sanitaria exige atención rigurosa ante estas poblaciones. La enfermedad que la Organización Mundial de la Salud (OMS) vincula más estrechamente con la presencia de estas aves es la psitacosis, patología bacteriana causada por el microorganismo Chlamydia psittaci.

El contagio humano ocurre mediante la inhalación de partículas microscópicas procedentes de secreciones respiratorias, heces secas o polvo de plumas de animales infectados.

La psitacosis manifiesta síntomas entre 5 y 14 días después del contagio y cuenta con tratamiento a base de antibióticos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El organismo internacional señala que palomas, canarios y pinzones transmiten con frecuencia esta bacteria. La afección manifiesta una incubación de 5 a 14 días, desencadenando fiebre, escalofríos, cefaleas, dolores musculares y tos seca.

Ante un diagnóstico oportuno, la OMS precisa que el patógeno se combate con éxito mediante el uso de antibióticos específicos.

Los depósitos de guano seco propician la proliferación de hongos

La acumulación de excrementos en cornisas, balcones y techos genera un entorno propicio para hongos patógenos. Según los CDC de Estados Unidos, las concentraciones de materia fecal incrementan la exposición a Cryptococcus neoformans, hongo causante de la criptococosis. La infección se adquiere por vía aérea al aspirar esporas, aunque la autoridad sanitaria aclara que la mayoría de expuestos no enferma.

Sin embargo, la criptococosis representa un riesgo alto para personas inmunocomprometidas, en quienes el hongo puede alojarse en los pulmones y derivar en meningitis.

De modo paralelo, los CDC relacionan el guano acumulado con la histoplasmosis, afección producida por el hongo Histoplasma. Aunque las aves no albergan este organismo en su cuerpo, la remoción de polvo contaminado agita partículas infecciosas que entran al sistema respiratorio humano al manipular suelos secos.

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