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Receta de espinacas con salsa blanca, rápida y fácil

21 October 2026 at 22:40
La comida se conserva hasta tres días en la heladera dentro de un recipiente hermético y desaconseja el congelador - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Hay platos que no necesitan presentación porque viven en la memoria de todas las cocinas argentinas. Las espinacas con salsa blanca son ese acompañamiento que aparece en la mesa familiar cuando se busca algo rápido, nutritivo y reconfortante.

Esta guarnición acompaña desde siempre al pollo al horno, las milanesas o el pescado a la plancha.

Receta de espinacas con salsa blanca

Se trata de una preparación que combina espinaca hervida y bien escurrida con una bechamel casera, esa salsa a base de manteca, harina y leche que le aporta cremosidad y un sabor suave. El resultado es un puré verde cremoso, perfumado con nuez moscada, que se arma en apenas dos sartenes y sin complicaciones.

Tiempo de preparación

El tiempo total ronda los 25 minutos. La preparación de los ingredientes (lavado y picado) lleva 5 minutos, mientras que la cocción de la espinaca y de la salsa blanca demanda otros 20 minutos.

Ingredientes

  • 1 kg de espinaca fresca (o 500 gr de espinaca congelada)
  • 3 cucharadas de manteca
  • 3 cucharadas de harina común
  • 500 cc de leche
  • 1 pizca de nuez moscada
  • Sal, a gusto
  • Pimienta negra, a gusto
  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado (opcional)
El tiempo total de elaboración demanda veinticinco minutos entre la preparación de ingredientes y la cocción -  (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo hacer espinacas con salsa blanca, paso a paso

  1. Lavar bien las hojas de espinaca y quitar los tallos más gruesos.
  2. Hervir la espinaca en agua con sal durante 5 minutos, hasta que esté tierna.
  3. Escurrir muy bien, presionando con una cuchara para eliminar todo el exceso de agua. Este paso es clave: si queda líquido, la salsa se aguada.
  4. Picar la espinaca en trozos no muy chicos y reservar.
  5. En una sartén u olla chica, derretir la manteca a fuego medio, sin dejar que tome color.
  6. Agregar la harina de a poco y mezclar con cuchara de madera hasta formar una pasta lisa, sin grumos. Cocinar 1 minuto para quitarle el sabor a crudo.
  7. Retirar del fuego y añadir la leche fría de a poco, batiendo con batidor de mano para evitar grumos.
  8. Volver al fuego medio-bajo y cocinar sin dejar de revolver hasta que la salsa espese y rompa el hervor.
  9. Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.
  10. Incorporar la espinaca picada a la salsa blanca y mezclar bien hasta integrar.
  11. Cocinar 2 minutos más a fuego bajo para que tome temperatura pareja.
  12. Si se desea, espolvorear con queso parmesano rallado antes de servir.

¿Cuántas porciones rinde esta receta?

Esta receta rinde 4 porciones como guarnición, o 2 porciones como plato principal liviano.

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?

  • Calorías: 180 kcal
  • Grasas: 13 gr
  • Carbohidratos: 10 gr
  • Proteínas: 6 gr

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.

¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?

En la heladera, en un recipiente hermético, se conserva hasta 3 días. No se recomienda freezar porque la salsa blanca tiende a cortarse al descongelar. Para recalentar, usar fuego bajo y agregar un chorrito de leche si quedó muy espesa.

Cómo una célula en los pollos podría cambiar el futuro de las vacunas aviares, según un estudio

21 October 2026 at 20:07
Investigadores de la Universidad de Bristol y del Instituto Pirbright descubrieron linfocitos T que reconocen lípidos en pollos -  (Imagen ilustrativa Infobae)

Un grupo de investigadores descubrió en pollos un tipo de célula inmunitaria desconocido hasta ahora, capaz de reconocer moléculas de grasa y coordinarse con otras defensas del organismo para combatir infecciones. El hallazgo, publicado en European Journal of Immunology, podría cambiar la forma en que se diseñan las vacunas avícolas en todo el mundo.

Las células T asesinas naturales (NKT, por sus siglas en inglés) son un componente del sistema inmunitario que actúa como puente entre la respuesta rápida e inespecífica del cuerpo y la protección más lenta pero duradera que generan los anticuerpos. En humanos y otros mamíferos, estas células reconocen lípidos —moléculas de grasa— presentados por proteínas especializadas llamadas CD1d, y al activarse liberan señales químicas que reclutan y organizan a otras células defensivas.

Hasta ahora, los científicos sabían que los pollos poseen versiones estructurales de esas proteínas presentadoras de lípidos —denominadas chCD1.1 y chCD1.2—, pero no habían logrado demostrar que existieran células T funcionales capaces de responder a ellas. El equipo liderado por Shahriar Behboudi, profesor de inmunología en la Escuela Veterinaria de Bristol (Universidad de Bristol), junto con Nitin Kamble, investigador posdoctoral del Instituto Pirbright, y Faisal R. Anjum, cerró esa brecha.

Un subtipo específico de linfocitos T reacciona exclusivamente a grasas, no a péptidos

Los investigadores aislaron y purificaron dos subpoblaciones de linfocitos T de pollos —TCRVβ1+ y TCRVβ2+— y las pusieron en contacto con células presentadoras de antígenos (APC) estimuladas con CpG-ODN, un fragmento sintético de ADN bacteriano que activa el sistema inmunitario innato. Solo las células TCRVβ2+ produjeron interferón gamma (IFN-γ), una molécula clave en la defensa contra patógenos, mientras que las TCRVβ1+ no mostraron respuesta alguna.

La activación requirió en todos los casos que las APC estuvieran vivas: cuando los investigadores fijaron las células presentadoras con formaldehído antes del cocultivo, la producción de IFN-γ se anuló por completo. Ese resultado indicó que el proceso depende de alguna actividad metabólica activa dentro de las APC, y no solo de moléculas ya presentes en su superficie.

Las células inmunitarias activadas liberan perforina, granzima A y diversas interleucinas para combatir los patógenos - (Imagen ilustrativa Infobae)

El gangliósido GM3 es la molécula de grasa que dispara la respuesta inmunitaria

Para identificar la sustancia responsable, el equipo analizó las enzimas de la ruta de biosíntesis de glicoesfingolípidos (GSL) en las APC. La estimulación con CpG-ODN elevó la expresión de dos enzimas clave, ST3GAL5 (GM3 sintasa) y ST3GAL1, lo que sugirió que las APC estaban produciendo lípidos de tipo gangliósido. Cuando los científicos bloquearon esa ruta —tanto con inhibidores químicos (PPMP y NB-DGJ) como mediante silenciamiento génico con ARN de horquilla corta (shRNA)— la capacidad de las APC para activar a las células TCRVβ2+ cayó entre un 50 % y un 60 %.

El paso decisivo fue probar directamente los gangliósidos. Las APC cargadas con GM3 activaron de manera selectiva a los linfocitos TCRVβ2+, mientras que otro gangliósido probado, el GM1, no generó respuesta. El análisis por citometría de flujo intracelular confirmó que las células productoras de IFN-γ tras la exposición a GM3 eran exclusivamente TCRVβ2+.

Las células activadas producen un arsenal completo de moléculas de defensa

Además de IFN-γ, los esplenocitos estimulados con GM3 expresaron IL-2, IL-4, IL-17, granzima A y perforina, un perfil que coincide con la función dual de las NKT en mamíferos: por un lado, reclutan y activan a otras células del sistema inmunitario; por otro, destruyen directamente células infectadas o dañadas. La expresión de estas moléculas fue incluso más intensa con GM3 que con CpG-ODN.

La proteína chCD1.1 funciona como presentadora del lípido activador

El silenciamiento del gen chCD1.1 mediante shRNA redujo de forma significativa la producción de IFN-γ inducida por CpG-ODN, lo que indica que esta molécula interviene en la presentación de los lípidos a las células TCRVβ2+. La expresión de chCD1.1 aumentó aproximadamente cuatro veces en las APC tras la estimulación, mientras que la de chCD1.2 permaneció sin cambios.

La escasa variación genética de la molécula chCD1.1 permite proyectar vacunas universales para diversas razas de aves  - (Imagen ilustrativa Infobae)

Los autores advirtieron, no obstante, que la reducción fue parcial y que no pudieron confirmar la sobreexpresión a nivel de proteína de superficie mediante citometría de flujo, ni bloquear la respuesta con el anticuerpo CB3 dirigido contra chCD1.1. Esas limitaciones dejan abierta la posibilidad de que otras vías contribuyan a la activación.

Las citoquinas IL-12 e IL-18 completan un sistema de doble señal

Además de la señal lipídica, las APC estimuladas con CpG-ODN produjeron IL-12 e IL-18. Estas dos citoquinas, cuando se añadieron junto con APC vivas, indujeron la producción de IFN-γ en las células TCRVβ2+, pero no en las TCRVβ1+. Sin embargo, ni IL-12 ni IL-18 lograron activar a los linfocitos T purificados en ausencia de células presentadoras, lo que refuerza la idea de un mecanismo de doble señal análogo al descrito en mamíferos: un primer estímulo a través del complejo CD1-lípido y un segundo a través de citoquinas proinflamatorias.

Un blanco vacunal universal que no depende del MHC clásico

A diferencia de las moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad (MHC), que varían mucho entre razas de pollos y limitan la eficacia de las vacunas convencionales, la proteína chCD1.1 es altamente conservada y no polimórfica. Eso significa que una estrategia vacunal basada en lípidos como el GM3 podría funcionar de manera uniforme en poblaciones avícolas genéticamente diversas.

“Nuestro estudio aporta la primera evidencia clara de que los pollos poseen células inmunitarias especializadas capaces de reconocer ciertas moléculas de grasa y responder con rapidez ante una infección”, afirmó Behboudi, según un comunicado difundido por la Universidad de Bristol. “El descubrimiento cambia nuestra comprensión del funcionamiento del sistema inmunitario aviar y destaca una ruta prometedora para el desarrollo de vacunas”.

Kamble añadió que, dado que la vía inmunitaria identificada es compartida entre distintas razas de aves de corral, “podría proporcionar un blanco universal para vacunas que funcionen de manera consistente en parvadas enteras”. A largo plazo, según el investigador, la incorporación de GM3 u otros análogos lipídicos como adyuvantes podría estimular múltiples ramas del sistema inmunitario de forma simultánea, mejorar la salud de las aves y contribuir a reducir la dependencia del sector avícola de los antibióticos profilácticos.

Un análisis computacional afirma que Shakespeare y Marlowe escribieron juntos “Eduardo III”, la obra anónima de 1596

21 October 2026 at 19:46
Un análisis computacional de las universidades de Kent y Leeds confirmó que William Shakespeare y Christopher Marlowe escribieron juntos la obra Eduardo III - (Public Domain)

Dos dramaturgos nacidos con pocas semanas de diferencia en 1564, William Shakespeare y Christopher Marlowe, escribieron juntos Eduardo III, una obra teatral publicada de forma anónima en 1596 cuya autoría llevaba más de cuatro siglos sin resolverse.

Así lo confirma una investigación basada en análisis lingüístico computacional que atribuye al autor de Stratford-upon-Avon 23 de los 32 fragmentos analizados —cerca del 72 % del texto— y los 9 restantes a Marlowe, el célebre autor de Doctor Fausto y, paradójicamente, de Eduardo II.

El estudio, adelantado por The Guardian y publicado en la Universidad de Kent, es obra conjunta de Rory Loughnane, profesor de estudios de la Edad Moderna en esa institución y editor general del proyecto editorial Oxford Marlowe, y de Brett Greatley-Hirsch, profesor de literatura renacentista y estudios textuales en la Universidad de Leeds. Ambos sostienen que la coautoría ha quedado demostrada «sin lugar a dudas».

El análisis comparó el texto con obras de diez dramaturgos de la época

En lugar de apoyarse en la lectura impresionista tradicional, los investigadores aplicaron métodos de atribución digital que evalúan la distribución de marcadores lingüísticos únicos, palabras funcionales y perfiles de vocabulario a lo largo del texto. El procedimiento dividió Eduardo III en fragmentos y los comparó con obras de diez dramaturgos cuya autoría está confirmada y que estuvieron activos entre finales de la década de 1580 y mediados de la de 1590.

“Lo que hace que las pruebas sean especialmente convincentes es que no nos basamos en una simple coincidencia verbal ni en una prueba estadística aislada. Distintas formas de análisis, que examinan diferentes características del lenguaje, parecen distinguir reiteradamente la escritura de Marlowe de la de Shakespeare dentro de la obra”, declaró Greatley-Hirsch a The Guardian.

El estudio atribuyó a Shakespeare cerca del 72 % del texto analizado y asignó a Marlowe los nueve fragmentos restantes

Uno de los indicadores empleados es el uso recurrente del término martial —relativo a la guerra— en los textos de Marlowe, una palabra que aparece con menor frecuencia en la producción de otros autores de la época. Los investigadores también evaluaron la distancia entre palabras dentro de las oraciones y la repetición de vocablos característicos de cada dramaturgo.

Las escenas de la Condesa son de Shakespeare; el final, de Marlowe

Los resultados permiten identificar qué partes de la obra corresponden a cada autor. Las escenas de la Condesa, en las que el rey Eduardo intenta seducir a la condesa de Salisbury, fueron escritas por Shakespeare. También se le atribuye un pasaje de la escena 13, cuando un oscurecimiento del cielo provoca temor en el campamento francés y el rey Juan exclama: “A sudden darkness hath defaced the sky…” (“Una oscuridad repentina ha afeado el cielo…”).

La mano de Marlowe, en cambio, se detecta en las escenas finales que involucran la captura del rey Juan y el príncipe Carlos y la rendición masiva de los franceses en Calais. Un pasaje atribuido al poeta de Canterbury reza: “Great servitor to bloody Mars in arms, / The Frenchman’s terror and his country’s fame” (“Gran servidor del sangriento Marte en armas, / terror de los franceses y fama de su patria”).

La rivalidad entre ambos era en realidad una relación de colaboración

“Nos hemos acostumbrado a pensar en Marlowe y Shakespeare como rivales: dos autores excepcionales, nacidos con pocas semanas de diferencia, que se labraron un nombre en el mismo mundo teatral de finales de la década de 1580 y principios de la de 1590. Pero ahora sabemos que su relación era mucho más compleja. No eran simplemente rivales ni se influenciaban mutuamente”, declaró Loughnane a The Guardian.

El hallazgo se suma a un estudio de 2016 que determinó que Marlowe fue coautor de las tres obras de Shakespeare sobre Enrique VI. Según los investigadores, la colaboración en Eduardo III, fechada en 1592, sugiere una relación de escritura más prolongada entre mediados y finales de la veintena de ambos dramaturgos.

Los resultados del análisis formarán parte de la revista Shakespeare Quarterly y del nuevo libro Shakespeare at Thirty - ¿Es Hamnet la historia real de Shakespeare, de su mujer y de sus hijos?
SOCIEDAD 
UNIVERSAL PICTURES

“El descubrimiento nos ayuda a ver de otra manera al joven Shakespeare. El Shakespeare de principios de la década de 1590 no era todavía el genio nacional solitario construido por generaciones posteriores. Era un dramaturgo ambicioso que trabajaba en una industria teatral extraordinariamente colaborativa. Escribía con otros dramaturgos, aprendía de ellos, competía con ellos y alternaba entre proyectos colaborativos e independientes”, afirmó Loughnane al diario The Telegraph.

La obra no figuró en el Primer Folio y su autoría se discutía desde el siglo XVIII

Eduardo III, basada en la vida del rey plantagenet de Inglaterra y en los acontecimientos que precedieron a la guerra de los Cien Años —desde la invasión de Escocia hasta las batallas de Crécy y Poitiers—, no apareció en el Primer Folio publicado en 1623, la recopilación póstuma que reunió las obras de Shakespeare. Esa ausencia alimentó durante siglos el debate sobre quién la había escrito.

A comienzos del siglo XXI, investigaciones anteriores atribuyeron a Shakespeare el segundo acto. En 2016, Loughnane editó la obra para la edición New Oxford Shakespeare: Complete Works y reconoció que un par de escenas probablemente habían sido escritas por el dramaturgo de Stratford, pero señaló que se necesitaba más investigación. “Es la primera vez que esta hipótesis se plantea seriamente a esta escala”, aseguró el investigador.

Los resultados se publican en Shakespeare Quarterly y en un nuevo libro

Los hallazgos aparecerán en el número de invierno de Shakespeare Quarterly. Coinciden además con la publicación, a cargo de Princeton University Press, de Shakespeare at Thirty, el nuevo libro de Loughnane. El volumen, de 352 páginas y disponible desde el 20 de octubre a un precio de USD 29,95, ofrece un retrato del dramaturgo antes de alcanzar la fama: la primavera de 1594, cuando cumplió 30 años en medio de cierres por la peste, censura, agitación social e incertidumbre profesional.

La investigación cuenta con el respaldo de The Marlowe Project, una iniciativa de la Universidad de Kent que incluye actividades, proyectos digitales y exposiciones sobre la obra de Marlowe. Una de esas muestras, titulada The Making of Marlowe, permanece abierta en Canterbury hasta el 22 de noviembre.

Un análisis computacional afirma que Shakespeare y Marlowe escribieron juntos “Eduardo III”, la obra anónima de 1596

21 October 2026 at 19:46
Un análisis computacional de las universidades de Kent y Leeds confirmó que William Shakespeare y Christopher Marlowe escribieron juntos la obra Eduardo III - (Public Domain)

Dos dramaturgos nacidos con pocas semanas de diferencia en 1564, William Shakespeare y Christopher Marlowe, escribieron juntos Eduardo III, una obra teatral publicada de forma anónima en 1596 cuya autoría llevaba más de cuatro siglos sin resolverse.

Así lo confirma una investigación basada en análisis lingüístico computacional que atribuye al autor de Stratford-upon-Avon 23 de los 32 fragmentos analizados —cerca del 72 % del texto— y los 9 restantes a Marlowe, el célebre autor de Doctor Fausto y, paradójicamente, de Eduardo II.

El estudio, adelantado por The Guardian y publicado en la Universidad de Kent, es obra conjunta de Rory Loughnane, profesor de estudios de la Edad Moderna en esa institución y editor general del proyecto editorial Oxford Marlowe, y de Brett Greatley-Hirsch, profesor de literatura renacentista y estudios textuales en la Universidad de Leeds. Ambos sostienen que la coautoría ha quedado demostrada «sin lugar a dudas».

El análisis comparó el texto con obras de diez dramaturgos de la época

En lugar de apoyarse en la lectura impresionista tradicional, los investigadores aplicaron métodos de atribución digital que evalúan la distribución de marcadores lingüísticos únicos, palabras funcionales y perfiles de vocabulario a lo largo del texto. El procedimiento dividió Eduardo III en fragmentos y los comparó con obras de diez dramaturgos cuya autoría está confirmada y que estuvieron activos entre finales de la década de 1580 y mediados de la de 1590.

“Lo que hace que las pruebas sean especialmente convincentes es que no nos basamos en una simple coincidencia verbal ni en una prueba estadística aislada. Distintas formas de análisis, que examinan diferentes características del lenguaje, parecen distinguir reiteradamente la escritura de Marlowe de la de Shakespeare dentro de la obra”, declaró Greatley-Hirsch a The Guardian.

El estudio atribuyó a Shakespeare cerca del 72 % del texto analizado y asignó a Marlowe los nueve fragmentos restantes

Uno de los indicadores empleados es el uso recurrente del término martial —relativo a la guerra— en los textos de Marlowe, una palabra que aparece con menor frecuencia en la producción de otros autores de la época. Los investigadores también evaluaron la distancia entre palabras dentro de las oraciones y la repetición de vocablos característicos de cada dramaturgo.

Las escenas de la Condesa son de Shakespeare; el final, de Marlowe

Los resultados permiten identificar qué partes de la obra corresponden a cada autor. Las escenas de la Condesa, en las que el rey Eduardo intenta seducir a la condesa de Salisbury, fueron escritas por Shakespeare. También se le atribuye un pasaje de la escena 13, cuando un oscurecimiento del cielo provoca temor en el campamento francés y el rey Juan exclama: “A sudden darkness hath defaced the sky…” (“Una oscuridad repentina ha afeado el cielo…”).

La mano de Marlowe, en cambio, se detecta en las escenas finales que involucran la captura del rey Juan y el príncipe Carlos y la rendición masiva de los franceses en Calais. Un pasaje atribuido al poeta de Canterbury reza: “Great servitor to bloody Mars in arms, / The Frenchman’s terror and his country’s fame” (“Gran servidor del sangriento Marte en armas, / terror de los franceses y fama de su patria”).

La rivalidad entre ambos era en realidad una relación de colaboración

“Nos hemos acostumbrado a pensar en Marlowe y Shakespeare como rivales: dos autores excepcionales, nacidos con pocas semanas de diferencia, que se labraron un nombre en el mismo mundo teatral de finales de la década de 1580 y principios de la de 1590. Pero ahora sabemos que su relación era mucho más compleja. No eran simplemente rivales ni se influenciaban mutuamente”, declaró Loughnane a The Guardian.

El hallazgo se suma a un estudio de 2016 que determinó que Marlowe fue coautor de las tres obras de Shakespeare sobre Enrique VI. Según los investigadores, la colaboración en Eduardo III, fechada en 1592, sugiere una relación de escritura más prolongada entre mediados y finales de la veintena de ambos dramaturgos.

Los resultados del análisis formarán parte de la revista Shakespeare Quarterly y del nuevo libro Shakespeare at Thirty - ¿Es Hamnet la historia real de Shakespeare, de su mujer y de sus hijos?
SOCIEDAD 
UNIVERSAL PICTURES

“El descubrimiento nos ayuda a ver de otra manera al joven Shakespeare. El Shakespeare de principios de la década de 1590 no era todavía el genio nacional solitario construido por generaciones posteriores. Era un dramaturgo ambicioso que trabajaba en una industria teatral extraordinariamente colaborativa. Escribía con otros dramaturgos, aprendía de ellos, competía con ellos y alternaba entre proyectos colaborativos e independientes”, afirmó Loughnane al diario The Telegraph.

La obra no figuró en el Primer Folio y su autoría se discutía desde el siglo XVIII

Eduardo III, basada en la vida del rey plantagenet de Inglaterra y en los acontecimientos que precedieron a la guerra de los Cien Años —desde la invasión de Escocia hasta las batallas de Crécy y Poitiers—, no apareció en el Primer Folio publicado en 1623, la recopilación póstuma que reunió las obras de Shakespeare. Esa ausencia alimentó durante siglos el debate sobre quién la había escrito.

A comienzos del siglo XXI, investigaciones anteriores atribuyeron a Shakespeare el segundo acto. En 2016, Loughnane editó la obra para la edición New Oxford Shakespeare: Complete Works y reconoció que un par de escenas probablemente habían sido escritas por el dramaturgo de Stratford, pero señaló que se necesitaba más investigación. “Es la primera vez que esta hipótesis se plantea seriamente a esta escala”, aseguró el investigador.

Los resultados se publican en Shakespeare Quarterly y en un nuevo libro

Los hallazgos aparecerán en el número de invierno de Shakespeare Quarterly. Coinciden además con la publicación, a cargo de Princeton University Press, de Shakespeare at Thirty, el nuevo libro de Loughnane. El volumen, de 352 páginas y disponible desde el 20 de octubre a un precio de USD 29,95, ofrece un retrato del dramaturgo antes de alcanzar la fama: la primavera de 1594, cuando cumplió 30 años en medio de cierres por la peste, censura, agitación social e incertidumbre profesional.

La investigación cuenta con el respaldo de The Marlowe Project, una iniciativa de la Universidad de Kent que incluye actividades, proyectos digitales y exposiciones sobre la obra de Marlowe. Una de esas muestras, titulada The Making of Marlowe, permanece abierta en Canterbury hasta el 22 de noviembre.

Colleen Hoover admitió que el final de “Verity” la confundió tanto como a sus lectores

21 October 2026 at 16:12

[Atención: esta nota revela información importante sobre el final de la película]

Colleen Hoover confesó que el desenlace de su novela Verity la dejó tan desconcertada como a millones de lectores que, desde 2018, debaten si creer en el manuscrito o en la carta que cierra la historia. La revelación llegó durante una entrevista en el podcast Booked, Blonde and Busy, conducido por Olivia Ponton, donde la escritora texana se sinceró sobre el proceso creativo detrás de uno de los thrillers psicológicos más comentados de la última década.

“Escribí Verity desde la perspectiva de Lowen y, cuando terminé el libro, estaba tan confundida como ella”, dijo Hoover. La autora explicó que, en aquel momento, habría asegurado sin dudar que el manuscrito era real. “Creo que con esa carta intentaba salvarse el pellejo”, añadió. Sin embargo, una relectura reciente para preparar anotaciones en Kindle alteró por completo su percepción: “Durante todo el proceso de anotación, sentí lástima por Verity. Y entonces llegué a esa carta y pensé: ‘Pobre mujer’”.

La comunidad de BookTok en TikTok impulsó las ventas de la obra en 2021 y facilitó su relanzamiento con Grand Central Publishing -  (Captura de tráiler oficial)

La novela que Hoover autopublicó tras rechazar los límites de un género

Verity nació en 2018 como un giro radical en la carrera de Hoover, una autora asociada hasta entonces casi exclusivamente con la novela romántica contemporánea. La idea surgió durante un viaje en auto de regreso de ver una película cuyo final la frustró: quería algo aterrador pero verosímil. Esbozó la trama con su madre durante el trayecto y, al llegar a casa, delineó la novela entera antes del amanecer.

Una editorial le había pedido que se mantuviera dentro de la ficción para mujeres, un consejo que Hoover decidió ignorar. En lugar de negociar, autopublicó el libro en diciembre de 2018 a través de Amazon. Durante casi tres años las ventas fueron discretas, hasta que en 2021 la comunidad BookTok de TikTok convirtió la novela en un fenómeno viral. Grand Central Publishing, sello de Hachette Book Group, adquirió los derechos y relanzó la edición, que trepó al segundo puesto de la lista de los más vendidos del New York Times.

Dakota Johnson en 'Verity', adaptation de la novela de Colleen Hoover

Un thriller que divide a los lectores entre “equipo carta” y “equipo manuscrito”

La trama sigue a Lowen Ashleigh, una escritora en apuros económicos que acepta completar la serie inconclusa de la exitosa autora Verity Crawford, postrada tras un accidente de tránsito. Al instalarse en la casa de los Crawford, Lowen encuentra un manuscrito autobiográfico que nunca debió salir a la luz: página tras página de confesiones perturbadoras sobre la relación de Verity con sus hijas y su obsesivo amor por su marido, Jeremy Crawford.

El hallazgo desata una espiral de sospechas, atracción y violencia. Pero cuando todo parece resuelto, una carta oculta bajo el piso ofrece una versión opuesta de los hechos: Verity asegura que el manuscrito era ficción, un ejercicio creativo para construir un personaje villano, y que fue Jeremy quien intentó matarla. Hoover diseñó ambas versiones para que resultaran igual de convincentes, y desde la publicación se ha negado a zanjar el debate.

“He estado en ambos lados de la cuestión”, reconoció en el podcast. “Haber sido yo quien la escribió me resulta muy confuso, así que una parte de mí pensó: ahora quiero analizarlo desde la perspectiva de todos y escribir la de cada uno”. Pero descartó la idea de inmediato: “Eso le va a quitar lo que más me gusta de este libro, y eso son las conversaciones que genera después”.

La trama divide a los lectores entre la veracidad de un manuscrito autobiográfico y las revelaciones de una carta oculta - REUTERS/Angelina Katsanis

De trabajadora social a fenómeno editorial con más de 20 millones de copias

Margaret Colleen Hoover —de soltera Fennell— nació el 11 de diciembre de 1979 en Sulphur Springs, Texas. Creció en un hogar marcado por la violencia doméstica: su padre agredía físicamente a su madre, y la pareja se divorció cuando ella era pequeña. Se graduó en trabajo social en la Universidad Texas A&M–Commerce y trabajó como consejera en un programa federal de nutrición antes de dedicarse a la escritura.

En 2012 autopublicó su primera novela, Slammed, concebida originalmente como un regalo de Navidad para su madre, que acababa de recibir un Kindle. El libro escaló las listas de los más vendidos impulsado por reseñas en blogs literarios y redes sociales. Ese mismo año, Hopeless se convirtió en la primera novela autopublicada en alcanzar el primer puesto del New York Times.

La consagración llegó con It Ends with Us (2016), inspirada en parte en su infancia, que aborda la violencia de género. En 2021, el impulso de BookTok catapultó sus ventas a cifras sin precedentes: para octubre de 2022 había vendido más de 20 millones de libros y ocupaba seis de los diez primeros puestos en la lista de ficción en rústica del New York Times. La revista Time la incluyó entre las 100 personas más influyentes del mundo en 2023.

La revista Time incluyó a Colleen Hoover en su lista de las cien personas más influyentes del mundo en 2023 -  REUTERS/Angelina Katsanis

La película recaudó USD 145 millones y consolidó el regreso de Anne Hathaway

La adaptación cinematográfica de Verity, dirigida por Michael Showalter con guion de Nick Antosca, tuvo su estreno mundial en el Curzon Mayfair Cinema de Londres el 24 de septiembre de 2026 y llegó a las salas de Estados Unidos y Canadá el 2 de octubre, distribuida por Amazon MGM Studios. Con un presupuesto de USD 40 millones, el filme ha recaudado USD 145,1 millones en taquilla global hasta el 18 de octubre: USD 65,9 millones en Norteamérica y USD 79,2 millones en mercados internacionales, según datos de Box Office Mojo.

Anne Hathaway interpreta a Verity Crawford, Dakota Johnson da vida a Lowen Ashleigh y Josh Hartnett encarna a Jeremy Crawford. El estreno consolidó un año excepcional para Hathaway, quien con Verity sumó su tercer filme en 2026 en debutar en el primer puesto de la taquilla norteamericana, después de The Devil Wears Prada 2 y The Odyssey, según informó The New York Times.

La adaptación cinematográfica de la novela recaudó más de 145 millones de dólares en taquilla bajo la dirección de Michael Showalter -

Un final concebido dos semanas antes de la entrega

Hoover reveló que el célebre desenlace abierto no formó parte del plan original. “Dos semanas antes de entregarlo al editor, todavía lo estaba escribiendo y pensaba que tendría un final”, contó. “Una noche, mientras estaba en la cama, se me ocurrió el final que le di, así que me levanté de inmediato y me puse a escribirlo”.

La autora admitió que nunca imaginó la magnitud del debate que desataría. “No lo escribí con la intención de crear una carta de equipo en lugar de un manuscrito de equipo. Me encanta que se haya convertido en eso, pero nunca fue mi intención”, dijo antes de zanjar, con humor, que todos los personajes son simplemente “unos locos que se merecen el uno al otro”.

Charlie Cox habló sobre la reacción de su hijo tras conocer el final de Daredevil: “El color se le fue de la cara”

21 October 2026 at 10:00

Doce años encarnando al vigilante ciego de Hell’s Kitchen dejaron una marca profunda en Charlie Cox, pero fue la reacción de su hijo de seis años lo que tomó al actor británico por sorpresa.

En una entrevista exclusiva con People durante la New York Comic Con celebrada el 8 de octubre en el Javits Center de Nueva York, Cox reveló que el pequeño quedó “devastado” al enterarse de que Daredevil: Born Again no tendrá una cuarta temporada y que la tercera entrega, prevista para 2027 en Disney+, será la última.

“El color se le fue de la cara cuando se lo conté. No se me ocurrió que le fuera a afectar tanto, así que fue muy dulce”, relató el intérprete de 43 años al medio estadounidense. El niño, cuyo nombre no se ha dado a conocer públicamente, apenas había comenzado a disfrutar la idea de que su padre fuese un superhéroe. “Tiene seis años. Recién está entrando en la onda de ‘mi papá es un superhéroe’”, explicó Cox.

Charlie Cox vuelve a interpretar a Daredevil en la segunda temporada de 'Daredevil: Born Again' (Disney+)

La cancelación tampoco es sencilla para Cox. “No creo estar preparado para eso. Han sido 12 años de mi vida”, admitió. “Creo que es muy probable que, al final de mi carrera, este personaje sea el más importante para mí. No sé si uno puede prepararse para eso. Estoy intentando preparar a mi hijo más de lo que me preparé a mí mismo. Él está devastado”, agregó ante People.

El actor inglés, nacido el 15 de diciembre de 1982, se puso el traje de Matt Murdock por primera vez en 2015, cuando Netflix estrenó la serie original Daredevil. A lo largo de tres temporadas —emitidas entre 2015 y 2018—, su interpretación del abogado ciego convertido en justiciero le valió el reconocimiento de la American Foundation for the Blind, que le otorgó el premio Helen Keller Achievement Award.

Tras la cancelación del universo Marvel en la plataforma de streaming, Cox pasó años en la incertidumbre hasta que Marvel Studios lo reincorporó al Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) con un cameo en Spider-Man: No Way Home (2021) y apariciones en She-Hulk: Attorney at Law y Echo.

La American Foundation for the Blind premió a Charlie Cox con el Helen Keller Achievement Award por su trabajo en la ficción de Netflix -  2024 MARVEL.

La serie nació con la idea de completar un ciclo de tres temporadas, según el jefe de Marvel Television

El regreso pleno llegó con Daredevil: Born Again, estrenada en 2025 en Disney+, aunque el camino estuvo plagado de obstáculos. Los guionistas originales, Matt Corman y Chris Ord, fueron reemplazados por Dario Scardapane —quien había trabajado en The Punisher de Netflix— después de que las huelgas de guionistas y actores de 2023 paralizaran la producción y la compañía decidiera reorientar creativamente el proyecto.

Brad Winderbaum, jefe de Marvel Television, explicó en una entrevista en The Brandon Davis Show que la serie siempre fue concebida como una trilogía. “La serie original de Netflix son tres temporadas, y Born Again son tres temporadas. Son como colecciones en tres volúmenes, y luego tomaremos un respiro y pensaremos qué sigue para el personaje”, señaló el ejecutivo, según recogió Gizmodo.

Sin embargo, esa narrativa contrasta con declaraciones anteriores del propio Winderbaum, quien en 2025 había hablado de hacer de Born Again una serie anual y dijo esperar “la temporada tres y la temporada infinito”.

Dario Scardapane asumió la conducción creativa de la serie en sustitución de Matt Corman y Chris Ord tras las huelgas de 2023 - Daredevil: Born Again - Temporada 2 - Episodios 7 y 8

Cox acumula unas 70 horas interpretando a Daredevil entre ambas series y múltiples apariciones en el UCM

“Creo que he interpretado a Daredevil durante unas 70 horas o algo así de increíble. Ha sido un regalo enorme y el gran honor de mi carrera”, reflexionó Cox. En total, el actor ha dado vida al personaje en 39 episodios de la serie de Netflix, ocho de The Defenders (2017), 17 de Born Again, además de apariciones en películas y series del UCM.

La serie también transformó su vida personal. Cox conoció a Samantha Thomas, entonces vicepresidenta de Programación Original de la desaparecida Marvel Television, el primer día de rodaje de Daredevil. Se casaron en septiembre de 2018 y tienen una hija, Elsie, y un hijo.

“Mi vida es irreconocible en estos 12 años. Conocí a mi esposa el primer día de Daredevil y ahora tengo una familia. Esas cosas cambian enormemente tus perspectivas”, afirmó.

El jefe de Marvel Television Brad Winderbaum definió a Daredevil: Born Again como una trilogía de tres entregas para Disney+ - Daredevil: Born Again - Temporada 2 - Episodios 2, 3 y 4

La temporada final reunirá a los Defenders y mostrará a un Matt Murdock encarcelado y al borde del abismo

La tercera temporada retomará la historia tras el impactante final de la segunda entrega, en la que Matt Murdock expuso públicamente su identidad y fue arrestado. “¿Qué le hacen ocho o nueve meses de ser vilificado, encarcelado y temer por su vida? ¿Qué le hace a su psique?”, se preguntó Cox. “Desde su perspectiva, él intentaba ayudar. Todo este tiempo intentó ayudar a la gente, a la ciudad, y terminó en el fondo del pozo”.

En el panel de la New York Comic Con, Marvel confirmó oficialmente lo que fotografías filtradas del set habían adelantado: Finn Jones regresará como Danny Rand/Iron Fist en la temporada final, completando así la reunión de los Defenders. Krysten Ritter (Jessica Jones) y Mike Colter (Luke Cage), quienes ya aparecieron en la segunda temporada, también estarán presentes.

Colter no pudo asistir al evento, pero Cox celebró el reencuentro: “La primera vez que estuvimos todos juntos de nuevo, fue como volver a 2016”, dijo el actor, según informó el sitio oficial de Marvel.

Cox acumuló alrededor de 70 horas en el papel de Matt Murdock entre producciones televisivas y participaciones en el universo cinematográfico - Daredevil: Born Again - Temporada 2 - Episodios 7 y 8

La producción de la tercera entrega ya concluyó y se encuentra en posproducción, aunque Scardapane se desvinculó del proyecto al no renovársele el contrato. Aún no se ha anunciado quién completará la fase final ni una fecha exacta de estreno, más allá de 2027.

Winderbaum sugiere que Daredevil podría continuar fuera de la serie, pero nada está confirmado

Pese a la despedida televisiva, la puerta no parece cerrarse del todo para el personaje. Winderbaum indicó que Marvel tiene la intención de “pensar qué sigue” para Matt Murdock una vez concluida la serie, sin confirmar una nueva producción ni una película en solitario. Consultado en la Comic Con sobre si el público había visto a Daredevil por última vez, Cox fue cautelosamente optimista: “Creo que habrá algo”, declaró, según reportó FandomWire.

Las dos primeras temporadas de Daredevil: Born Again, creada por Scardapane y protagonizada también por Vincent D’Onofrio, Margarita Levieva y Deborah Ann Woll, se encuentra disponible en Disney+.

Cómo el terremoto y el desastre de Fukushima inspiraron una nueva forma de entender la educación

21 October 2026 at 00:34
La filosofia del pathos proyecta aplicaciones directas en la orientacion psicologica, la atencion medica y los servicios de bienestar social -  - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El terremoto y el desastre nuclear de Fukushima en 2011 dejaron una cicatriz que la ciencia y la tecnología no pudieron suturar. Quince años después, un profesor de la Universidad Doshisha en Kioto convirtió esa herida en el punto de partida de una nueva filosofía educativa que coloca el sufrimiento, la vulnerabilidad y la incertidumbre en el centro del aprendizaje, en lugar de tratarlos como obstáculos a eliminar.

El estudio, publicado en la revista Educational Philosophy and Theory, fue elaborado por Fumio Ono, docente de la Facultad de Estudios Globales y Regionales de la universidad japonesa. En él, el autor argumenta que la educación moderna está dominada por lo que denomina “racionalidad tecnológica”: planes, métricas, eficiencia y la premisa de que cualquier problema puede resolverse mediante intervención racional. Sin embargo, ese modelo colapsa cuando la vida presenta situaciones que escapan al control, como la enfermedad, la pérdida o las catástrofes naturales.

El Gran Terremoto del Este de Japón impulsó la investigación

“Los devastadores sucesos de marzo de 2011, incluido el Gran Terremoto del Este de Japón y el desastre nuclear de Fukushima, me hicieron darme cuenta de que era necesario desarrollar una forma de pensamiento capaz de responder a eventos tan inesperados y catastróficos”, explicó Ono sobre el origen de su trabajo.

Más allá de la destrucción física, el terremoto y la crisis nuclear de la planta Fukushima Daiichi fracturaron comunidades, relaciones intergeneracionales y culturas locales, con consecuencias sociales y éticas que persisten hasta hoy. En el ámbito académico japonés, esos hechos abrieron un cuestionamiento profundo de los modos instrumentales de relacionarse con la naturaleza, pero dentro de la filosofía de la educación las revisiones conceptuales habían permanecido limitadas. Es esa brecha la que Ono se propuso abordar.

El estudio publicado en Educational Philosophy and Theory cuestiona el predominio de la racionalidad tecnologica y las metricas de rendimiento en la ensenanza actual  - Crédito: Infobae / Gemini / Imagen ilustrativa

Una lógica que admite un “camino intermedio” entre opuestos

Para construir su propuesta, el investigador recurrió a dos marcos teóricos de la filosofía japonesa que funcionan como puentes entre el pensamiento oriental y el occidental. El primero es la mesología (fūdo-gaku) del geógrafo y filósofo francés Augustin Berque, desarrollada en diálogo con el filósofo japonés Tetsurō Watsuji. Esta disciplina estudia la relación entre las personas y su entorno, y sostiene que el ser humano y su medio forman un acoplamiento dinámico: separados, ambos son solo abstracciones.

El segundo pilar es la “lógica del lema” del filósofo Tokuryu Yamauchi (1890-1982), un sistema no aristotélico basado en la filosofía Madhyamaka del pensador budista indio Nāgārjuna. Mientras la lógica occidental opera en términos binarios —verdadero o falso, ser o no ser—, la lógica del lema admite un “medio” entre A y no-A. Como escribió Yamauchi en su obra Logos y lema, “ser un medio no es solo estar entre dos términos, sino también no ser ni uno ni otro y, en consecuencia, ser uno y otro”. Para Ono, esta lógica ofrece herramientas conceptuales para repensar las distinciones rígidas que dominan la educación.

El “conocimiento del pathos” cambia la pregunta central de la educación

A partir de esos fundamentos, Ono desarrolló la idea del “conocimiento del pathos”, un enfoque que reconoce la pasividad, la fragilidad y los aspectos incontrolables de la existencia. El concepto tiene tres fuentes intelectuales: el filósofo Yūjirō Nakamura, que distinguió esta forma de saber de la analítica propia de la ciencia moderna; el psiquiatra Viktor von Weizsäcker y su obra Pathosophie, dedicada al significado intelectual del sufrimiento humano; y la tradición griega del pathei mathos, que valora el aprendizaje adquirido a través de la experiencia vivida.

En la práctica, la propuesta transforma la pregunta central que guía a los educadores. En lugar de “¿Qué se debe hacer para resolver un problema?”, el enfoque plantea: “¿Qué está experimentando la persona?”. No se trata de glorificar el sufrimiento ni de negar la utilidad del conocimiento científico, sino de incorporar al ámbito pedagógico las experiencias que la racionalidad tecnológica deja fuera.

La propuesta se extiende más allá del aula

La filosofía del pathos también cuestiona las categorías estancas con las que la educación suele operar: fuerte o débil, éxito o fracaso, normal o anormal, víctima o perpetrador. Ono argumenta que esas clasificaciones son insuficientes para captar la complejidad de las vivencias humanas, y que dejar espacio para la contradicción y la ambigüedad permite una comprensión más profunda.

La investigacion sostiene que la ensenanza posterior a una catastrofe reconstruye el sentido de la existencia y el tejido comunitario -  (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio señala que, tras una catástrofe o una pérdida, la tarea educativa va más allá de restaurar conocimientos y habilidades. Los desastres, las guerras, el duelo, las enfermedades y las crisis sociales pueden desarticular los valores y la comprensión del mundo de las personas. La educación, sostiene el autor, puede ayudar a reconstruir no solo competencias, sino también la relación de cada individuo con su entorno y consigo mismo.

“A través de la filosofía del pathos propuesta, la educación puede entenderse no solo como una forma de desarrollar las capacidades de las personas, sino también como una forma de ayudarlas a dar sentido al sufrimiento y a reconfigurar su relación con el mundo”, afirmó Ono.

Ono proyecta una transformación de la cultura educativa en la próxima década

Las implicaciones del enfoque no se restringen a la enseñanza formal. Según el estudio, la filosofía del pathos podría aplicarse en servicios de orientación psicológica, atención médica y bienestar social. En todos esos ámbitos, el giro consistiría en dejar de individualizar el sufrimiento asociado al fracaso, la enfermedad o el desastre, y reconocerlo como una experiencia social y relacional.

De cara al futuro, Ono sugiere que en los próximos cinco a diez años la práctica educativa podría valorar más la capacidad de los docentes para permanecer en situaciones donde no existen respuestas sencillas, en lugar de premiar exclusivamente la resolución rápida de problemas. El estudio aboga por una comprensión más amplia de los valores educativos: más allá de la eficiencia y el rendimiento cuantificable, la educación también debería reconocer la sensibilidad hacia los demás, la búsqueda de significado, la transformación personal y la restauración de las relaciones.

Ono, doctor en Educación por la Universidad de Kioto y autor de más de 70 publicaciones sobre educación, ética, ciencia y existencia humana, ha dedicado parte sustancial de su carrera a este proyecto. Entre sus trabajos previos figuran la obra colectiva The Patho-logical Turn in Education (2021) y el libro The Ethics of ‘Non-Being’: A Philosophy of Hospitality for the Sake of Mere Life (2022), en los que ya indagaba sobre la vulnerabilidad y la aflicción como dimensiones filosóficas de la vida. Su artículo más reciente aspira a llevar esas ideas al terreno concreto de la práctica educativa global.

Receta de tarta de masa integral de calabaza y queso, rápida y fácil

20 October 2026 at 22:21
La masa requiere harina integral, manteca fría y un reposo de 20 minutos en la heladera antes de su uso - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El aroma a calabaza horneándose tiene algo que transporta directo a la cocina de la abuela. Esa combinación de dulzor suave y cremosidad que se funde con el queso es, para muchos argentinos, sinónimo de domingo en familia.

Esta versión con masa integral le suma un giro más consciente a un clásico de siempre. Se volvió una opción habitual en las mesas que buscan platos sabrosos pero un poco más livianos, sin resignar ese gusto casero que caracteriza a las tartas de nuestro país.

Receta de tarta de masa integral de calabaza y queso

Se trata de una tarta salada de un solo disco, elaborada con harina integral, rellena con un puré cremoso de calabaza y queso. Su preparación es simple y no exige técnicas complicadas: se arma la masa, se cocina la calabaza, se mezcla con el queso y los huevos, y se hornea todo junto hasta dorar.

Tiempo de preparación

El tiempo total ronda los 55 minutos. La preparación activa (armar la masa y el relleno) lleva aproximadamente 20 minutos, mientras que la cocción en el horno demanda otros 35 minutos.

Ingredientes

  • 200 gr de harina integral
  • 100 gr de manteca fría, cortada en cubos
  • 1 huevo (para la masa)
  • 2 cucharadas de agua fría
  • 1 pizca de sal
  • 500 gr de calabaza, pelada y cortada en cubos
  • 2 huevos (para el relleno)
  • 200 gr de queso cremoso o queso fresco, cortado en cubos
  • 3 cucharadas de queso rallado
  • Sal, pimienta y nuez moscada, a gusto
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
La masa precisa una cocción previa en blanco de 10 minutos en el horno a 190 grados para impedir la humedad en la base - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo hacer tarta de masa integral de calabaza y queso, paso a paso

  1. En un bol, mezclar la harina integral con la sal. Incorporar la manteca fría en cubos y desgranar con las yemas de los dedos hasta formar un arenado grueso.
  2. Agregar el huevo y el agua fría, de a poco. Unir sin amasar de más, hasta formar un bollo liso. Envolver en film y llevar a la heladera por 20 minutos.
  3. Mientras tanto, cocinar la calabaza al vapor o en el microondas hasta que esté tierna. El punto justo de cocción es clave: debe quedar blanda, sin exceso de agua, para que el relleno no quede aguado.
  4. Hacer un puré grueso con la calabaza. Incorporar los huevos, el queso rallado y el queso cremoso en cubos. Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.
  5. Precalentar el horno a 190℃. Enmantecar o aceitar una tartera y forrarla con la masa integral estirada, previamente retirada de la heladera.
  6. Pinchar la base con un tenedor para evitar que se infle. Cocinar la masa en blanco por 10 minutos, antes de agregar el relleno, para que no quede cruda en el centro.
  7. Verter el relleno de calabaza y queso sobre la base pre cocida. Alisar la superficie con una cuchara.
  8. Llevar al horno nuevamente y cocinar entre 25 y 30 minutos, hasta que el relleno esté firme y la superficie dorada.
  9. Retirar del horno y dejar entibiar 5 minutos antes de cortar y servir.

¿Cuántas porciones rinde esta receta?

Esta receta rinde 6 porciones.

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?

  • Calorías: 320 kcal
  • Grasas: 20 gr
  • Carbohidratos: 24 gr
  • Proteínas: 11 gr

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.

¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?

La tarta se conserva en la heladera, bien tapada o en un recipiente hermético, hasta 3 días. También puede congelarse ya cocida, envuelta en film y papel aluminio, por hasta 2 meses. Para descongelar, lo ideal es llevarla directo al horno a temperatura media hasta que recupere su textura.

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