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Dua Lipa revolucionó Nueva York con un look de gala: lentejuelas y corsetería en una noche de ópera

21 October 2026 at 20:57
Dua Lipa asistió a la premiere de Lincoln in the Bardo en la Metropolitan Opera de Nueva York con un vestido negro de lentejuelas (AFP)

Dua Lipa convirtió su paso por la Metropolitan Opera de Nueva York en una declaración de moda de alfombra roja, con un vestido negro de lentejuelas que llevó los códigos de la pasarela a la premiere de Lincoln in the Bardo.

La cantante eligió una silueta larga, de hombros descubiertos y con cola, pensada para responder al carácter ceremonial de una noche de estreno sin renunciar a una imagen contemporánea.

La elección tuvo lugar en una cita donde la indumentaria forma parte de la experiencia cultural. La ópera conserva un protocolo de noche asociado a vestidos largos, trajes formales y acabados que dialogan con la iluminación del teatro.

En ese marco, Dua Lipa apareció con una prenda de superficie brillante, abertura alta y un body visible bajo la falda, elementos que sumaron una lectura más actual a una estructura clásica de gala.

El diseño contó con hombros descubiertos, una tira alrededor del cuello, cola y una abertura en la falda (AFP)

El resultado fue un atuendo sostenido por una idea precisa: dejar que el vestido concentrara el protagonismo. La artista completó el conjunto con zapatos negros y accesorios mínimos, una decisión que puso el foco en el volumen de la cola, la textura de las lentejuelas y la línea de los hombros.

Las lentejuelas negras actualizaron un código clásico de la noche

El negro continúa siendo uno de los tonos más frecuentes en la moda de gala por su capacidad de adaptarse a distintos contextos. Sin embargo, el acabado elegido por Dua Lipa evitó una lectura plana.

Las paillettes, lentejuelas pequeñas y planas aplicadas sobre el tejido, modifican la forma en que la luz recorre la prenda y aportan profundidad al color sin necesidad de recurrir a estampados o contrastes cromáticos.

El protocolo de la Metropolitan Opera asocia sus veladas con vestidos largos y trajes formales frente a la iluminación del teatro (AFP)

En esta propuesta, el brillo no apareció como un recurso aislado. La prenda combinó el efecto luminoso con una caída suave sobre el cuerpo, un escote de hombros descubiertos y una tira fina alrededor del cuello.

La abertura lateral mostró una capa interior de corsetería ligera, una solución que introduce referencias a la lencería dentro de una pieza diseñada para un evento formal.

La combinación de una cola amplia con una silueta ceñida y una abertura alta resume una de las direcciones más visibles de la moda de noche actual: prendas con presencia escénica que preservan libertad de movimiento.

El vestido mantiene una construcción reconocible de alfombra roja, aunque incorpora detalles que remiten directamente a las colecciones de pasarela.

Dua Lipa construye sus alfombras rojas a partir de una pieza central

La artista equilibra los vestidos de gran volumen o brillo con peinados pulidos y joyas medidas (Grosby)

Más allá de esta premiere, Dua Lipa ha consolidado una forma reconocible de vestirse para las alfombras rojas. Sus elecciones suelen partir de un elemento dominante, una silueta con volumen, un color intenso, un escote definido o un tejido de gran presencia, y organizan el resto del estilismo alrededor de esa decisión. Así evita que el conjunto se disperse entre demasiadas referencias.

En sus apariciones, la cantante alterna vestidos de inspiración retro con propuestas de cortes asimétricos, transparencias, corsetería visible y prendas que recuperan códigos de la lencería.

También recurre con frecuencia a siluetas ceñidas que subrayan la figura, aunque las equilibra con abrigos, colas, guantes o plataformas cuando la ocasión exige una construcción más teatral.

Las elecciones de alfombra roja de la cantante parten de una pieza central que define el resto del estilismo (Instagram Bvlgari)

La relación entre ropa, peinado y maquillaje es otra de las claves de su estilo. Cuando el vestido concentra brillo, volumen o detalles complejos, Lipa suele elegir un peinado pulido y joyas medidas. Si la prenda tiene una línea más limpia, en cambio, puede trasladar el foco hacia un accesorio, una textura de belleza o un calzado con presencia.

Su estilo de alfombra roja privilegia el contraste entre una prenda de impacto y un acompañamiento preciso.

El vestido negro elegido para la ópera se integra en esa lógica. La cola, las lentejuelas y la abertura ofrecen una imagen pensada para las fotografías, mientras que los accesorios reducidos ordenan la mirada sobre la silueta.

Para sus próximas apariciones públicas, ese equilibrio entre referencias de pasarela, sensualidad y decisiones de estilismo seguirá siendo una de las señas de su imagen.

La cantante Dua Lipa asiste con un vestido negro al estreno de la ópera Lincoln in the Bardo en The Metropolitan Opera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Kim Kardashian a los 46: cómo se convirtió en referente de la moda urbana y la alta costura

21 October 2026 at 06:00
Kim Kardashian cumplió 46 años este 21 de octubre con una imagen pública integrada a su estrategia de comunicación y negocios (REUTERS/Mario Anzuoni)

Kim Kardashian cumple 46 años este 21 de octubre. Entre referencias a la cultura popular, códigos del lujo y una presencia calculada en cada aparición, la empresaria creó un estilo único y se consolidó como ícono de moda.

Su ropa suele funcionar como una extensión de su estrategia de comunicación. A diferencia de las figuras que separan el vestuario de su actividad empresarial, Kardashian convirtió ambos planos en un mismo lenguaje.

Sus elecciones de siluetas, materiales y marcas acompañaron etapas de su carrera y dialogaron con los productos de su marca, la firma de prendas moldeadoras y básicos que fundó en 2019.

La silueta ceñida se convirtió en una de sus firmas más reconocibles

Prendas como vestidos de punto, faldas tubo, corsés y bodys trasladaron la estética ceñida al vestuario cotidiano masivo (GoffPhotos.com / GROSBY GROUP)

La imagen de su marca SKIMS asociada a Kardashian se apoya desde hace años en prendas ajustadas al cuerpo: vestidos de punto, faldas tubo, corsés, bodys, tops cortos y conjuntos monocromáticos. Esa silueta no apareció como un detalle aislado, sino como una constante que trasladó a la moda masiva una estética antes vinculada al vestuario de fiesta, la lencería y la alfombra roja.

El cuerpo ocupa un lugar central en esa propuesta. Kardashian suele elegir piezas que marcan la cintura, enfatizan las curvas y reducen el espacio entre la prenda y la piel.

En su caso, la ropa no busca disimular la figura ni seguir una idea convencional de discreción; presenta las formas como parte del look. La combinación de prendas moldeadoras, tejidos elásticos y escotes definidos se volvió uno de los códigos más imitados.

La empresaria fundó en 2019 la firma SKIMS, especializada en prendas moldeadoras y prendas básicas (Skims)

Ese lenguaje coincidió con el crecimiento de las redes sociales como escaparate de tendencias. Muchas de sus apariciones circularon primero como imágenes digitales y luego influyeron en colecciones de cadenas comerciales, marcas independientes y estilismos de otras personalidades.

El vestido ceñido de tonos neutros, los conjuntos de dos piezas y los bodys dejaron de ser elecciones de nicho para integrarse al vestuario cotidiano de una parte amplia del público.

Los tonos neutros ordenan una estética reconocible

Negro, blanco, gris, beige, chocolate y nude forman la base de buena parte de su guardarropa público. La paleta permite que el protagonismo recaiga en las proporciones y en los materiales, desde el látex hasta el jersey, el cuero o las telas técnicas.

Tonos neutros como negro, blanco, gris, beige y chocolate constituyen la base cromática de su guardarropa público (REUTERS/Mario Anzuoni)

También establece continuidad entre looks muy distintos: un conjunto deportivo, un vestido de gala y una campaña comercial pueden pertenecer al mismo universo visual.

La preferencia por el monocromo aporta una apariencia depurada, aun cuando la prenda es extrema por su ajuste, transparencia o volumen. Kim Kardashian ha alternado esa sobriedad cromática con piezas de alto impacto, como abrigos de gran tamaño, botas que cubren toda la pierna, lentes oscuros envolventes y accesorios de inspiración futurista.

El uso de calzas, sudaderas y prendas interiores visibles borró las fronteras entre el atuendo deportivo, la ropa de casa y la moda urbana (Photo © 2022 Backgrid/The Grosby Group)

El contraste explica parte de su influencia: puede construir una imagen accesible a partir de básicos y, al mismo tiempo, llevar la propuesta hacia el espectáculo.

En sus looks de calle, las prendas deportivas y de descanso tienen un peso equivalente al de los vestidos de alfombra roja. Calzas, sudaderas, zapatillas, musculosas y prendas interiores visibles forman parte de una estética que ayudó a borrar límites entre ropa para estar en casa, indumentaria deportiva y atuendo urbano.

Esa mezcla se relaciona de manera directa con el posicionamiento de SKIMS y con un mercado que convirtió la comodidad en un argumento de moda.

Una etapa de mayor experimentación en su imagen pública

El matrimonio con Kanye West entre 2014 y 2022 impulsó una estética con presencia de marcas como Balmain, Givenchy, Balenciaga y Yeezy (Grosby)

La evolución de Kardashian tuvo un punto de inflexión durante su relación con el músico y diseñador Kanye West, con quien estuvo casada entre 2014 y 2022. En ese período, su vestuario se acercó a referencias minimalistas, deportivas y futuristas, con una presencia recurrente de firmas como Balmain, Givenchy, Balenciaga y Yeezy.

La transformación no consistió solo en usar marcas de lujo. Cambió también la manera de presentar cada conjunto: menos joyas, maquillaje más contenido en ciertos momentos, abrigos voluminosos sobre prendas mínimas y una mayor atención a la arquitectura de las piezas. La moda pasó a ser un tema central de su personaje público y no solo un complemento de su fama televisiva.

Kardashian lució un diseño cubierto de Balenciaga en la Met Gala de 2021  (Photo by Angela WEISS / AFP)

Algunas de sus apariciones más comentadas expresaron esa disposición a probar límites. En la Met Gala de 2021 asistió cubierta de negro de pies a cabeza con un diseño de Balenciaga; al año siguiente llevó el vestido que Marilyn Monroe usó para cantar “Happy Birthday” al presidente John F. Kennedy en 1962.

La empresaria usó el vestido de Marilyn Monroe de 1962 al año siguiente (REUTERS/Andrew Kelly/File Photo)

Ambas elecciones abrieron debates sobre identidad, archivo de moda, celebridad y espectáculo, y confirmaron que cada aparición podía generar conversación más allá de la alfombra roja.

La Fórmula 1 consolidó al paddock como un nuevo escaparate de moda

La presencia de Kardashian en la Fórmula 1 coincidió con la transformación del paddock en un escaparate de moda y tendencias (REUTERS/Jakub Porzycki)

La presencia de Kardashian en el entorno de la Fórmula 1 se inscribe en una transformación más amplia del campeonato. El paddock dejó de ser un espacio reservado para equipos, pilotos y personal técnico: hoy reúne a celebridades, diseñadores, músicos y figuras de las redes sociales, mientras la ropa se integra a la conversación que rodea cada carrera.

Los vestidos forman parte de sus looks y los colores neutros son fundamentales (REUTERS/Caroline Chia)

Esa estética combina prendas vinculadas al automovilismo, camperas de cuero, monos, botas, gafas envolventes, logos y referencias a los equipos, con códigos de lujo y alfombra roja. A diferencia de otros eventos deportivos, los Grandes Premios habilitan propuestas que oscilan entre lo funcional, lo deportivo y lo teatral, con una circulación inmediata de las imágenes en redes sociales.

La empresaria combina prendas de gala y street para el paddock de la Fórmula 1 (REUTERS/Yves Herman)

En ese contexto, la Fórmula 1 amplió su influencia sobre la moda y convirtió el vestuario de las celebridades en parte del espectáculo que acompaña a la competencia. Para una figura como Kardashian, cuya imagen se construye alrededor de la visibilidad y las siluetas reconocibles, ese escenario resulta coherente con su forma de entender la moda como comunicación.

El vestuario de Kim va de la mano con el espectáculo que ella genera (REUTERS/Jakub Porzycki/Pool)

Su armario mezcla lujo, cultura pop y una lógica empresarial

El estilismo de Kardashian representa una forma de celebridad en la que la imagen personal es, a la vez, contenido, producto y mensaje. Sus elecciones no dependen únicamente del gusto individual: se insertan en lanzamientos comerciales, campañas, episodios televisivos, eventos de moda y publicaciones que llegan a millones de seguidores.

La empresaria Kim Kardashian cumple 46 años con una estética que influyó en la moda popular (Jennelle Fong/The New York Times)

Por eso, su influencia se mide menos por una sola tendencia que por su capacidad para instalar códigos visuales.

El contorno facial, los conjuntos neutros, las prendas transparentes, la ropa moldeadora como prenda exterior y el uso de archivos históricos se asociaron, en distintos momentos, con su figura. Su estilo representa la conversión de la imagen de una celebridad en una plataforma de negocios y de circulación cultural.

La exposición constante en redes sociales y elecciones de indumentaria que acompañaron las distintas etapas de su carrera desde hace más de dos décadas (Splash News/The Grosby Group)

A los 46 años, Kardashian conserva la capacidad de alternar entre el minimalismo de una segunda piel y los gestos de alto impacto propios de la moda de gala.

Su vestuario sigue apoyado en una fórmula precisa: siluetas reconocibles, colores controlados, marcas de peso y una relación permanente con el presente digital. Cada nueva aparición se integra así a una narrativa visual que lleva más de dos décadas en construcción.

Kim Kardashian luce tres vestidos ajustados de tonos neutros y estampados durante diferentes eventos sociales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Bella Hadid revivió el vestido de encaje que Britney Spears convirtió en ícono de los 2000

21 October 2026 at 01:00
Bella Hadid homenajeó a Britney Spears con un vestido transparente de encaje negro en la fiesta de Victoria’s Secret (ALAM, GIDE / Jesal / BACKGRID / GROSBY GROUP)

En la celebración posterior al Victoria’s Secret Fashion Show 2026, celebrado en Los Ángeles, Bella Hadid recuperó el vestido negro de encaje que Britney Spears llevó a los MTV Video Music Awards de 2001.

La modelo eligió una lectura contemporánea de aquella referencia pop, con un diseño corto, transparente y acompañado por calzado clásico en negro.

El atuendo apareció después del desfile de Victoria’s Secret, cuya pasarela reunió a figuras como Candice Swanepoel, Adriana Lima, Gigi Hadid, Anok Yai y Alex Consani.

Tras la presentación, las modelos asistieron a una fiesta privada en el hotel Chateau Marmont, donde Hadid mantuvo la estética de lencería que dominó parte de la propuesta de la noche.

El encaje negro conectó el look de Bella Hadid con Britney Spears

El vestido de Bella Hadid estaba confeccionado en encaje negro y tenía una silueta ajustada al cuerpo. La transparencia del tejido dejaba ver el conjunto de ropa interior oscuro elegido para completar el estilismo, una fórmula que trasladó al exterior códigos vinculados con la ropa íntima.

El diseño original que lució Britney Spears en la alfombra roja pertenecía a la firma Dolce & Gabbana (Grosby)

En aquella alfombra roja, Spears apareció con un minivestido de encaje de Dolce & Gabbana, una elección que quedó ligada a la estética de comienzos de siglo y que ha sido recreada en numerosas ocasiones dentro de la cultura pop.

Hadid no reprodujo aquel conjunto de forma literal. La modelo apostó por una interpretación que actualiza la referencia desde las tendencias de 2026, cuando las transparencias, el encaje y las prendas inspiradas en lencería volvieron a tener presencia tanto en la calle como en las pasarelas. El look combinó un minivestido transparente, ropa interior visible y una paleta completamente negra.

Uno de los detalles que distinguió la elección de Hadid fue el calzado. En lugar de sandalias de tiras o botas altas, optó por zapatos de salón negros de satén, de punta cerrada y tacón alto. La decisión aportó una nota más clásica a un vestido construido alrededor de la transparencia y la exposición de la lencería.

Hadid abrió la pasarela con un conjunto verde de motivos botánicos y alas con forma de enredadera (REUTERS/Mario Anzuoni)

Los zapatos de salón funcionan como una pieza de contraste en este tipo de propuestas. Frente al carácter explícito del encaje, su diseño cerrado ordena la silueta y evita sumar más elementos al conjunto. En este caso, el satén también sostuvo el efecto de textura sin competir con el dibujo del vestido.

Bella Hadid desfiló con las alas de Victoria’s Secret en Los Ángeles

Antes de llegar a la fiesta, Hadid participó en el Victoria’s Secret Fashion Show 2026 en Los Ángeles. La modelo formó parte del grupo de nombres convocados para la pasarela, en una edición que reunió a varias figuras asociadas históricamente con la marca y a rostros de una generación más reciente.

En el desfile, las alas volvieron a ocupar un lugar central dentro de la puesta en escena. Bella Hadid desfiló junto a modelos reconocidas, en una pasarela que recuperó uno de los símbolos más identificables de Victoria’s Secret.

La modelo presentó un segundo cambio de vestuario compuesto por un minivestido blanco plisado y alas de ángel (REUTERS/Mario Anzuoni)

Hadid abrió el desfile con un conjunto inspirado en la primavera. Llevó un sostén verde cubierto con aplicaciones florales de cuentas multicolores, una minifalda semitransparente en tono verde lima sobre ropa interior a juego y zapatos de tacón con la punta abierta.

El elemento central fueron unas alas de gran tamaño armadas como enredaderas verdes y decoradas con flores, que extendían el motivo botánico a toda la silueta. Completó el estilismo con el cabello rubio suelto y maquillaje en tonos bronce.

Para su segunda aparición, la modelo cambió esa combinación de color por un minivestido blanco plisado y alas de ángel a juego.

El contraste entre ambos atuendos marcó dos registros distintos dentro de la pasarela: el primero se apoyó en referencias florales y una paleta verde intensa; el segundo recurrió al blanco y a una silueta más cercana al imaginario tradicional de las alas de Victoria’s Secret.

Bella Hadid viste en la calle un minivestido de encaje negro que coincide con el atuendo utilizado por Britney Spears durante la gala de los premios MTV Video Music Awards de 2001. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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