Los toldos de verano aún puestos, el abeto por montar y las luces sin colocar: la Navidad llama a la puerta… y Sol sigue acampada
La Puerta del Sol es un escenario recurrente de grandes celebraciones, citas culturales y tradiciones de Madrid. Sobre todo, en Navidad. Pero este año, las tiendas de campaña han cambiado el paisaje del kilómetro cero de la plaza y han obligado a mover actos, alterar recorridos y aplazar trabajos municipales. La ocupación para reclamar soluciones a la crisis de la vivienda lleva más de tres semanas instalada y ya ha trastocado parte del calendario de la ciudad. Ahora, la incógnita es si también condicionará las fiestas navideñas.
La protesta comenzó la noche del 26 de septiembre, después de una manifestación convocada por el Sindicato de Inquilinas de Madrid contra el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que llevaba siete décadas viviendo en la misma casa y que, tras ser trasladada en camilla al hospital Gregorio Marañón, falleció el 7 de octubre. Desde entonces, la acampada ha sobrevivido a dos decretos de vivienda fallidos, a la salida del Sindicato de Vivienda que organizó la acampada, a una convocatoria de elecciones y la llegada del otoño a Madrid, con lluvia y caída en picado de las temperaturas incluidas.
Tanto la Comunidad de Madrid como el Ayuntamiento han reclamado a la Delegación del Gobierno que la desaloje en varias —e incluso ya incontables— ocasiones, incluso a través de la justicia, que rechazó adoptar medidas cautelarísimas al tener en cuenta que la ejecución podía implicar el uso de la fuerza física. Por eso, el Gobierno regional tuvo que llevar a cabo el primer gran cambio con la reubicación de la programación de la Hispanidad. Ayusó llevó los diez conciertos previstos entre el 9 y el 11 de octubre a la explanada multiusos de Madrid Río, en Arganzuela. Y también se aplazó el montaje de la exposición al aire libre '1776-We The Hispanics', incluida en la programación del festival.
El siguiente evento en verse afectado se dará este fin de semana con una de las estampas más tradicionales del otoño madrileño: la Fiesta de la Trashumancia. Las más de mil ovejas y cabras que cada año atraviesan el centro de la capital hasta Cibeles no pasarán esta vez por la Puerta del Sol ni, por tanto, llegarán a la calle de Alcalá y Cibeles. El Ayuntamiento ha preparado un itinerario alternativo para el domingo 25 de octubre, que llevará al rebaño por la calle Toledo hasta la calle Mayor con destino a la Plaza Mayor y con la plaza de la Villa como escenario de la histórica recepción municipal a los pastores.
Ni desmontar los toldos ni empezar a montar el gran árbol
Además, la acampada también ha impedido retirar los toldos instalados durante el verano y que "ya deberían estar retirados", según ha explicado este jueves la vicealcaldesa, Inma Sanz, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno: "Hay ancladas tiendas de campaña, plásticos, lonas… Por lo tanto, no se ha podido acceder en condiciones de seguridad y vamos a ver en qué condiciones nos encontramos esos toldos y el resto del mobiliario urbano", trasladaba Sanz. En 2025, los toldos se retiraron el 13 de octubre, cuando las temperaturas bajaron tras el verano.
También la acampada amenaza con complicar los preparativos navideños en la zona, que, normalmente, arrancan a mitad de octubre. Este jueves Sanz también explicó que el Ayuntamiento "ya debería haber comenzado a instalar el gran abeto navideño" de Sol, pero los trabajos "no han podido arrancar en las condiciones previstas", aunque Sanz ha asegurado que el Consistorio "apurará los plazos": "No es justo que se prive a todas las personas de la Navidad porque unos cuantos quieren usurpar lo que es de todos y quieren privatizar un espacio público de manera completamente ilegal".
Esta incertidumbre navideña también sobrevuela sobre el tradicional encendido de luces que, este año, pretende volver a ser masivo, según apuntó el pasado jueves el alcalde, José Luis Martínez-Almeida. El alcalde trasladó en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno que "mantiene la previsión de celebrarlo a finales de noviembre", aunque el Ayuntamiento todavía estudia la fecha y el formato para garantizar la seguridad. El acto del año pasado reunió, según el regidor, a más de 150.000 personas, una afluencia que obligaría a planificar "con especial cuidado los accesos" y la movilidad si la plaza sigue ocupada.
Los comerciantes piden ayuda
Por último, esta acampada está teniendo un también difícil encaje y convivencia con los comercios del entorno y el día a día de sus trabajadores. Comerciantes de la zona trasladaron la pasada semana su preocupación por las consecuencias de la acampada al Ayuntamiento, especialmente de cara a la campaña navideña que se inicia , uno de los periodos de mayor actividad del centro. Sanz ha explicado que el Ayuntamiento "mantiene el contacto con los negocios y estudia posibles medidas de ayuda", aunque cualquier decisión "dependerá de los perjuicios que puedan acreditarse y de cuánto se prolongue la situación".
La dimensión económica de esas semanas ayuda a entender la inquietud: según un informe municipal citado por el Ayuntamiento, la campaña navideña de 2025-2026 generó un retorno estimado de 4.109,4 millones de euros en Madrid entre el encendido de las luces y el día de Reyes. Sol, por su ubicación y su peso simbólico, es una de las piezas centrales de ese movimiento de compradores, que arranca con el Black Friday, previsto para el viernes 27 de noviembre.
Por ahora, no hay una fecha para el final de la acampada ni una solución definitiva para los preparativos navideños. Algunos miran al 11 de noviembre, cuando el Sindicato de Inquilinos ha convocado una huelga general; otros, a las elecciones del día 29. Mientras tanto, el calendario avanza y el Ayuntamiento y la Comunidad apuran el margen para reorganizar actos, preparar la plaza y garantizar la seguridad de una Navidad que cada vez está más cerca. Y que ya casi llama a la Puerta.
