Un canto a la esperanza
No son tiempos fáciles para los jóvenes. Las protestas que estos días se han propagado por muchos países europeos tienen a ellos como principales protagonistas porque quieren mostrar su disgusto y desencanto ante el mundo que les ha tocado vivir. Esta es una realidad que no se puede obviar y ayer la princesa Leonor, una joven de 20 años, quiso aprovechar el privilegio que le supone la gala de los premios Princesa de Asturias para recordarlo. Su discurso no fue un mero ejercicio protocolario para cumplir el expediente, sino que hizo una sincera radiografía de los problemas de su generación.
