700 mujeres y 6.200 recién nacidos muertos cada día: el mapa que determina quién sobrevive al parto
Convertirse en madre sigue siendo una de las experiencias más desiguales del planeta. El mismo parto que en Europa suele resolverse como un procedimiento rutinario, respaldado por ecografías, matronas y hospitales a pocos minutos de distancia, puede convertirse en una prueba de supervivencia en amplias zonas de África. A pesar de que los avances médicos, tecnológicos y de atención sanitaria han elevado como nunca las posibilidades de vivir de madres y recién nacidos, cada día mueren más de 700 mujeres por complicaciones relacionadas con el embarazo o el parto, según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, cada año alrededor de 2,3 millones de bebés (6.200 cada día) fallecen antes de cumplir su primer mes de vida, casi la mitad de todas las muertes infantiles, de acuerdo con Unicef. La inmensa mayoría de estos fallecimientos podrían evitarse. Sin embargo, el riesgo está repartido de forma profundamente desigual: la mortalidad neonatal en África subsahariana multiplica por 11 la registrada en Australia y Nueva Zelanda y siete de cada 10 mujeres que fallecen por causas relacionadas con el embarazo o el parto viven en el continente africano.