Zelensky anunció que Estados Unidos reanudó el aviso de misiles rusos tras una llamada con Rubio
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, anunció este martes que Estados Unidos reanudó el aviso temprano de lanzamientos de misiles balísticos rusos contra Kiev, tras una llamada con el secretario de Estado, Marco Rubio. Durante al menos una semana, según denunció, su Ejército no recibió esa información. El mandatario atribuyó el cambio a las conversaciones con Washington.
Ese aviso permite activar las sirenas y dar tiempo a las unidades antiaéreas para intentar la intercepción. Zelensky lo agradeció desde Oslo, donde se reunió con el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, y con el presidente finlandés, Alexander Stubb. Witkoff participó en el encuentro y Jared Kushner, el otro emisario de Trump, lo hizo a distancia.
Rubio, de visita oficial en India, admitió la frustración mutua por el intercambio de inteligencia y el suministro de armas, pero negó que la Administración de Donald Trump haya cambiado su política. Sostuvo que los misiles Patriot escasean y se necesitan también en otras regiones. “No se le está negando nada de forma deliberada a Ucrania”, afirmó.
Trump endureció el tono desde el Despacho Oval. Dijo que quiere que Zelensky cierre un acuerdo con Moscú y que, de lo contrario, el desenlace será muy negativo. El lunes había afirmado que era hora de que otro negociara en nombre de Ucrania, y acusó a Kiev de encarecer el combustible con ataques a refinerías rusas.
La relación se deterioró desde el 9 de octubre, cuando Trump anunció un pacto con Vladimir Putin para que Rusia abastezca de diésel al mercado estadounidense: más de 300.000 toneladas de entrega inmediata, 500.000 en noviembre y 1 millón después. El Tesoro emitió una licencia temporal que suspende las sanciones a esas ventas hasta abril de 2027. La decisión llegó semanas después de que Trump promulgara una ley que endurecía las sanciones a la energía rusa y antes de las legislativas del 3 de noviembre, en las que el precio del combustible pesa sobre los republicanos.
Zelensky calificó entonces la medida de señal de debilidad. El lunes dijo a legisladores estadounidenses que, a su juicio, hubo una decisión política de frenar el apoyo a Ucrania. Según el mandatario, el país casi agotó los interceptores Patriot, el Pentágono demora los misiles que otros países pagaron para Kiev y persisten límites de velocidad a Starshield, la versión militar de Starlink, el servicio satelital de SpaceX.
Europa carga hoy con la mayor parte del esfuerzo financiero. El Instituto Kiel de Economía Mundial, que rastrea la ayuda a Ucrania, calcula que los países europeos y la UE asignaron USD 266.000 millones, frente a USD 129.000 millones de Estados Unidos. Pero Europa depende del armamento estadounidense: entre enero y junio de 2026 sus donantes compraron a empresas de defensa de Estados Unidos armas por al menos USD 3.400 millones, y para los Patriot, advierte el instituto, hay pocas alternativas.
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, puso en duda este martes que los negociadores estadounidenses actúen como mediadores honestos. Kiev acusa a Washington de haber alentado la cesión de territorio a cambio de paz.
Witkoff viajará el miércoles a San Petersburgo para reunirse con dirigentes rusos. Llevará, según Gahr Støre, propuestas elaboradas por estadounidenses y europeos que podrían abrir el camino a una cumbre de líderes. El canciller ruso, Serguéi Lavrov, dijo que Moscú escuchará las ofertas de Washington, aunque no espera ningún milagro. Zelensky advirtió que cualquier decisión sobre Ucrania exige su presencia en la mesa.
Mientras, los ataques rusos mataron al menos a nueve personas en Kiev, la autopista Kiev-Odesa y Dnipro, según las autoridades ucranianas. En la región de la capital hubo 27 heridos, ocho de ellos niños en el distrito de Bucha. El operador Ukrenergo informó de cortes de electricidad en 12 regiones.
Preguntado por el rumbo del conflicto, Zelensky respondió que Ucrania no está perdiendo la guerra, pero sí vidas y tiempo. La misión de Witkoff y las legislativas del 3 de noviembre marcarán el plazo en que Kiev sabrá si el restablecimiento del aviso fue un gesto puntual o el inicio de una recomposición con Washington.