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Received yesterday — 23 October 2026 ⏭ Infobae - America & Mundo

“No era un problema que hubiera que resolver; era un ser humano que necesitaba sentirse entendido”: las 4 claves de Mel Robbins para conectar

23 October 2026 at 16:37
La autora definió la empatía como la comprensión de la experiencia ajena antes de emitir juicios o proponer soluciones (Captura de video de The Mel Robbins Podcast)

Mel Robbins presentó 4 prácticas de empatía para fortalecer los vínculos personales en un episodio de The Mel Robbins Podcast, mediante preguntas, gestos de contacto, ayuda concreta y saludos cotidianos dirigidos a hacer que otras personas se sientan comprendidas.

La conductora y autora estadounidense definió la empatía como la capacidad de entender la experiencia ajena antes de emitir juicios, ofrecer consejos o intentar resolver un problema. “La empatía es comprender”, señaló al citar al psicólogo Stuart Ablon, profesor de la Escuela de Medicina de Harvard.

Sostuvo que esta habilidad influye en la percepción que los demás tienen de una persona porque genera una sensación de escucha y reconocimiento. Para explicarlo, recordó una frase atribuida a Maya Angelou: “La gente no recuerda lo que haces; recuerda cómo la hiciste sentir”.

Preguntar permite conocer la situación antes de juzgar

Robbins relató que su hijo requería escucha y comprensión frente a sus dificultades escolares en lugar de respuestas inmediatas (Imagen Ilustrativa Infobae)

La primera recomendación fue reemplazar las suposiciones por preguntas. Según Robbins, interpretar el mal humor, una demora laboral o una reacción distante sin conocer sus causas puede impedir una respuesta de apoyo. Por eso propuso expresiones como: “¿Qué está pasando?” o “Ayúdame a entender”.

La autora relató el caso de un editor cuyo rendimiento había bajado y llegaba tarde al trabajo. Cuando un productor le preguntó qué ocurría, supo que el empleado cuidaba a su madre enferma y la acompañaba a sus consultas médicas mientras mantenía un empleo de tiempo completo.

También vinculó esa idea con su experiencia como madre de un niño que enfrentaba dificultades escolares asociadas con dislexia, disgrafía, problemas de funcionamiento ejecutivo y trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

Robbins afirmó que su impulso inicial fue buscar soluciones, aunque luego identificó que su hijo necesitaba sentirse escuchado. “No era un problema que hubiera que resolver; era un ser humano que necesitaba sentirse entendido”, dijo.

La conductora añadió que preguntar es importante tanto ante dificultades como frente a una buena noticia. En esos casos, recomendó detenerse, pedir más detalles y reconocer el entusiasmo de la otra persona, aun cuando el tema no despierte el mismo interés en quien escucha.

Los pequeños contactos pueden ampliar las redes de apoyo

El psicólogo Adam Grant comparó el envío digital de enlaces o memes con el intercambio de piedras entre pingüinos para conectar (Captura de video de The Mel Robbins Podcast)

La segunda práctica consiste en tomar la iniciativa para contactar a alguien. Robbins la denominó “ir primero” y sugirió enviar un mensaje, hacer una llamada o recordar una fecha importante en lugar de dejar la intención sin concretar.

En ese apartado citó al psicólogo organizacional Adam Grant, quien explicó el concepto de “pebbling” (obsequiar piedras), inspirado en ciertas especies de pingüinos que entregan piedras a sus parejas durante el cortejo.

En el entorno digital, el término se refiere a compartir un meme, un artículo o un enlace elegido para una persona específica. “Cada piedra es una invitación a conectar”, sostuvo Grant. Robbins señaló que esas acciones pueden servir para retomar vínculos interrumpidos.

También mencionó una investigación de Stanford realizada con más de 5.000 estudiantes universitarios, que describió una “brecha de percepción de empatía”: las personas suelen subestimar la disposición de otros a brindar ayuda o valorar un acercamiento.

De acuerdo con los datos citados en el episodio, los estudiantes estimaron que el 87% de sus compañeros ayudaría a alguien con un problema, pero el 96% respondió que personalmente lo haría. Quienes comenzaron a contactarse más ampliaron sus redes sociales con el paso de los meses.

La ayuda concreta evita trasladar decisiones a quien atraviesa una crisis

El juez Frank Caprio recordó cómo una conversación con su padre, durante su primer día en un tribunal de Rhode Island (Captura de video de The Mel Robbins Podcast)

La tercera propuesta se centra en ofrecer apoyo práctico sin esperar instrucciones. Robbins retomó un consejo de la terapeuta clínica KC Davis, quien recomienda llevar platos, vasos y cubiertos descartables a una persona que atraviesa una situación difícil.

La lógica, explicó, es reducir una tarea cotidiana cuando alguien no cuenta con energía para organizar sus necesidades. En lugar de preguntar “¿Qué puedo hacer por ti?”, sugirió identificar una acción posible, como preparar comida, limpiar, cuidar mascotas o asumir una tarea pendiente.

Como ejemplo, recordó una reunión de amistades en su casa mientras ella estaba enferma. Según relató, las visitas cocinaron, limpiaron y pasearon a los perros sin que ella tuviera que pedirlo. “En vez de preguntar qué podían hacer, se hicieron cargo de todo”, afirmó.

La conductora también recuperó un relato del fallecido juez Frank Caprio sobre su primer día en un tribunal municipal de Rhode Island. Caprio contó que inicialmente se negó a retirar la inmovilización de un automóvil a una mujer que no podía pagar multas. Su padre le recordó que ella debía trasladar a sus 4 hijos y podría necesitar el dinero para alimentarlos.

Un saludo puede abrir una relación entre vecinos

El caso de un niño en Carolina del Norte evidenció cómo un saludo diario puede consolidar una red de apoyo vecinal (Imagen Ilustrativa Infobae)

La cuarta práctica, “seguir saludando”, parte de la idea de que un gesto breve puede iniciar una relación. Robbins relató la historia de Roman, un niño de 4 años de Concord, Carolina del Norte, quien solía saludar desde el jardín de su casa a los vecinos.

El niño se sentía solo tras la separación de sus padres y la mudanza de su padre a Florida. Uno de los residentes, Wade, respondió al saludo, cruzó la calle para presentarse y comenzó a visitarlo. Con el tiempo, otros vecinos asistieron a actividades escolares, partidos de fútbol y celebraciones de cumpleaños de Roman.

El caso muestra cómo una acción cotidiana puede crear contactos entre personas que apenas se conocían. La autora señaló que las personas disponen, en promedio, de 9 oportunidades diarias para practicar la empatía y recomendó aprovecharlas mediante preguntas, mensajes, ayuda visible o un saludo.

Los incendios en Francia dejaron a la fauna silvestre ante un “desierto de cenizas”, afirma un experto

23 October 2026 at 10:00
El cambio climático intensifica las sequías al extraer la humedad del suelo y volver más inflamable la vegetación (REUTERS/Stephane Mahe)

Los incendios forestales en Francia destruyeron hábitats de fauna silvestre durante el verano, especialmente en los alrededores de Burdeos, donde los animales que lograron escapar de las llamas enfrentan falta de alimento, refugio y agua tras la quema de unas 42.000 hectáreas.

El fenómeno afecta desde pequeños mamíferos e insectos hasta anfibios amenazados, según informó National Geographic. La emergencia también tuvo consecuencias humanas, ya que más de 200.000 personas debieron abandonar sus hogares en Francia y 4 bomberos murieron durante los incendios.

Para la fauna, el problema no termina cuando se apagan las llamas. Céline Sissler-Bienvenu, especialista en respuesta ante desastres que afectan a animales y fundadora de Planimalia, advirtió que millones de ejemplares podrían haber muerto. “Es un desastre ecológico”, afirmó.

El calor y la sequía dejaron vegetación lista para arder

Los incendios forestales arrasaron unas 42.000 hectáreas cerca de Burdeos y provocaron la evacuación de más de 200.000 personas (REUTERS/Stephane Mahe)

Los incendios se extendieron por Europa durante el verano y golpearon con fuerza a Francia y España. El científico climático Stefan Rahmstorf, del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, señaló que el cambio climático es el principal factor que contribuye a estos fuegos.

El aumento de las temperaturas favorece las sequías porque el aire más caliente puede retener una mayor cantidad de humedad y ese proceso hace que la atmósfera absorba agua del suelo y de las plantas, explicó Rahmstorf. Como resultado, la vegetación pierde humedad y se vuelve un material fácilmente inflamable ante una chispa.

Grégoire Loïs, naturalista del Museo Nacional de Historia Natural de Francia, comparó el escenario con una ciudad destruida por una catástrofe: “Es como Pompeya. Es un desierto de cenizas”.

La desaparición de bosques, arbustos y hojas expone a especies pequeñas que antes se ocultaban entre la vegetación. Musarañas, erizos y lagartijas tienen menos lugares para protegerse de los depredadores y, al mismo tiempo, pueden perder los insectos de los que se alimentan.

La búsqueda de comida lleva a animales hacia zonas urbanas

Las madrigueras subterráneas de hasta un metro de profundidad ofrecen refugio térmico a ciertos anfibios durante los incendios. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tras el fuego, numerosos animales se desplazan hacia áreas urbanas en busca de alimento. Sissler-Bienvenu indicó que “cada vez que hay incendios forestales, [observamos] un aumento repentino de colisiones con coches porque están desorientados y perdidos”.

Las cenizas y los productos químicos usados para retardar la propagación de las llamas también contaminan el suelo y las fuentes de agua. Esa polución puede dificultar el acceso de la fauna a recursos básicos y provocar problemas de salud duraderos, entre ellos alteraciones reproductivas.

La situación afecta a múltiples especies, aunque algunos grupos tienen menos posibilidades de escapar. Los ciervos pueden correr y las aves ya desarrolladas pueden alejarse volando, pero los reptiles y anfibios no cuentan con la misma capacidad de reacción, explicó Loïs.

Entre los animales que generan mayor preocupación figura el sapo de espuelas occidental (Pelobates cultripes), una especie nocturna y de desplazamiento lento que vive en bosques y humedales del sur de Francia, España y Portugal. Está clasificada como vulnerable en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Una población en retroceso

El sapo de espuelas occidental perdió más de un tercio de su población en dos décadas por la actividad humana y especies invasoras (Imagen Ilustrativa Infobae)

La población de esta especie de sapo ya enfrentaba amenazas antes de los incendios. La expansión urbana y agrícola había destruido parte de su entorno, mientras que especies invasoras, como el cangrejo de río de Luisiana, y los atropellos en rutas sumaban presión sobre el anfibio. Asimismo, su presencia disminuyó más de un tercio durante los últimos 20 años aproximadamente. Por eso, Loïs sostuvo que “cualquier pérdida es una tragedia” para un animal considerado un tesoro local en las zonas donde habita.

La velocidad reducida del sapo lo deja más expuesto al calor, el humo y las llamas. Aún no se conoce la magnitud real de las bajas provocadas por los incendios, aunque existen indicios que abren una posibilidad de supervivencia para algunos anfibios.

Loïs mencionó la fotografía de una rana común encontrada por un observador dentro de un área quemada. “Este ejemplar logró escapar y fue encontrado intentando orientarse entre las cenizas”, relató el naturalista.

Refugios bajo tierra ante el fuego

La falta de alimento desplaza a los animales hacia entornos urbanos y eleva el riesgo de atropellos en las carreteras (REUTERS/Stephane Mahe)

El sapo de espuelas occidental vive bajo tierra, en refugios que excava o encuentra abandonados por otros individuos. Estas madrigueras pueden alcanzar casi un metro de profundidad y ayudan a protegerlo de temperaturas extremas en la superficie.

Esa característica ofrece una posibilidad para la conservación de parte de la población. Los ejemplares que permanecieron en refugios subterráneos podrían haber resistido, en particular donde había poca vegetación seca y el fuego pasó con rapidez.

“La flora y la vegetación volverán con las próximas lluvias”, señaló Sissler-Bienvenu. Sin embargo, la especialista advirtió que “la naturaleza puede ser muy resistente. Pero para los animales, la recuperación será muy, muy larga”.

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