18 muertos en 7 estados con el encanto como arma letal: la historia de Paul John Knowles, el “Asesino Casanova”
Paul John Knowles fue un asesino en serie estadounidense que sembró el terror en 1974 durante una fuga que se extendió por varios estados. Apodado el “Asesino Casanova” por su apariencia física y su capacidad para ganarse la confianza de algunas de sus víctimas, se hizo conocido por una secuencia de crímenes cometidos en apenas cuatro meses, entre julio y noviembre de ese año.
Nació el 25 de abril de 1946 en Orlando, Florida, y creció en Jacksonville. Tenía antecedentes delictivos desde la adolescencia y había pasado por reformatorios y prisiones antes de escapar de una cárcel de Florida el 26 de julio de 1974. Tras la fuga, quedó vinculado con al menos 18 asesinatos en distintos estados, entre ellos Florida, Georgia, Nevada, Texas, Alabama, Misisipi, Ohio y Connecticut. Las víctimas incluyeron mujeres, hombres y menores de edad.
Knowles afirmó haber asesinado a 35 personas, aunque esa cifra nunca pudo verificarse. Murió el 18 de diciembre de 1974, un mes después de su captura, cuando intentó desarmar a un agente durante un traslado bajo custodia policial. Nunca llegó a ser juzgado.
Una fuga y varios asesinatos: la historia de Paul John Knowles
Sus primeros años los vivió en Jacksonville, junto a sus cuatro hermanos y su papá, excombatiente de la Segunda Guerra Mundial que trabajaba en la construcción y pasaba largas temporadas fuera de casa. Según A&E Crime + Investigation, Knowles tuvo problemas con la ley desde niño: robó una bicicleta a los ocho años y luego pasó por distintos reformatorios.
Durante su adolescencia y primera juventud acumuló condenas por robos y otros delitos. A los 19 años recibió una pena de prisión tras secuestrar a un policía y quitarle su arma. Su hermano, Clifton Irving Knowles, dijo en 1974 al Atlanta Journal que lo creía “un delincuente de poca monta”, sin imaginar que pudiera cometer asesinatos.
Tras varios años entre cárceles, Knowles quedó detenido en la Prisión Estatal de Florida, conocida como Raiford. Allí inició una relación por correspondencia con Angela Covic, una mujer de San Francisco a la que conoció a través de una publicación de astrología. Covic contrató a un abogado para asistirlo en su pedido de libertad condicional. Cuando Knowles llegó a California en mayo de 1974, ella rompió el vínculo pocos días después y él volvió a Florida.
Poco después fue arrestado por apuñalar a un camarero durante una pelea. El 26 de julio de 1974 escapó de su celda tras forzar la cerradura. Esa misma noche irrumpió en la vivienda de Alice Curtis, una maestra jubilada de 65 años de Jacksonville, a quien ató, amordazó y robó. Curtis murió asfixiada y fue considerada la primera víctima de una secuencia criminal que se prolongó durante cuatro meses.
Las autoridades lo vincularon con al menos 18 asesinatos en siete estados. Knowles eligió víctimas de perfiles diversos: mujeres, hombres, menores y adultos mayores. Sus métodos variaban con ataques a tiros, estrangulamientos y apuñalamientos, lo cual dificultó que las policías locales asociaran los casos. Él sostuvo que había matado a 35 personas, aunque esa cifra nunca pudo confirmarse.
Uno de los relatos más conocidos sobre sus crímenes fue el de Barbara Mabee Abel, una madre de 31 años de West Palm Beach. El 14 de noviembre de 1974, Knowles irrumpió armado en su casa, donde se encontraba su hermana Beverly, que tenía parálisis cerebral. La mujer ofreció irse con él para impedir que se llevara a su hijo de seis años. “No sabía quién era, pero sabía que podía matarme”, recordó en declaraciones a People.
Knowles la llevó a un motel de Fort Pierce, Florida, donde la mantuvo cautiva durante unas 18 horas y la violó. Abel intentó ganarse su confianza y le dijo que se parecía a Robert Redford. Cuando las noticias comenzaron a difundir las imágenes de ambos y la búsqueda policial, ella entendió que su captor quería notoriedad. “Sabía que tenía que encantarlo o morir”, relató. Abel le prometió ayudarlo a escribir un libro sobre su vida y, cuando Knowles salió de la habitación y dejó la llave dentro, logró quitarse las ataduras y pedir auxilio.
Cómo fue la muerte de Paul John Knowles
Paul John Knowles murió el 18 de diciembre de 1974, un mes después de su captura en Georgia. Tenía 28 años y permanecía bajo custodia mientras enfrentaba acusaciones por siete homicidios y era investigado por otros asesinatos cometidos durante los cuatro meses previos. No llegó a juicio.
Ese día, las autoridades lo trasladaban para que indicara un lugar del condado de Henry donde, según había declarado, había ocultado el arma que pertenecía al policía estatal de Florida Charles Eugene Campbell, una de sus víctimas. Knowles viajaba en el asiento trasero del vehículo, esposado y con grilletes en las piernas, junto al sheriff del condado de Douglas y un agente especial de la Oficina de Investigación de Georgia.
De acuerdo con la versión policial recogida por A&E Crime + Investigation, Knowles logró liberar una de sus manos al manipular las esposas. Luego se inclinó hacia adelante e intentó apoderarse del arma de uno de los oficiales. El incidente ocurrió dentro del auto, que no era un patrullero equipado con una separación de seguridad entre los asientos delanteros y traseros.
Mientras Lee forcejeaba con el detenido e intentaba mantener el control del vehículo, uno de los policías disparó tres veces contra Knowles en el pecho. El asesino murió en el acto. La información oficial señaló que el tiroteo ocurrió durante un intento de fuga y de desarme de los agentes.
La muerte de Knowles cerró la posibilidad de que respondiera ante un tribunal y de que las autoridades verificaran todas sus confesiones. El detenido había reconocido decenas de delitos y afirmó haber asesinado a 35 personas, aunque los investigadores solo pudieron vincularlo con al menos 18 homicidios. Según The New York Times, en el momento de su muerte enfrentaba cargos por asesinatos en tres estados.

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