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Received — 21 October 2026 ⏭ Infobae - Argentina

Qué encontró un nuevo estudio sobre el ayuno intermitente, su efecto para bajar de peso y las señales de hambre

21 October 2026 at 15:48
Un estudio revela que la alimentación con restricción de tiempo ayudó a las personas a perder peso sin reducir las calorías (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un estudio de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos sugiere que limitar la alimentación a una franja fija de entre ocho y diez horas diarias —una modalidad de ayuno intermitente— podría favorecer una pérdida de peso moderada en adultos con obesidad y prediabetes o diabetes tipo 2 controlada mediante la dieta.

El ensayo, dirigido por la médica Daisy Duan y publicado en la revista Obesity, halló un resultado casi igual entre quienes distribuyeron la ingesta a lo largo de 16 horas, lo que sugiere que el horario por sí solo no aportó ventajas biológicas adicionales.

“Observamos que las personas que siguieron un horario de alimentación con restricción horaria de 10 horas perdieron peso y modificaron positivamente sus hábitos alimenticios sin restringir las calorías”, afirmó Daisy Duan, doctora en medicina, profesora adjunta de medicina en Johns Hopkins y autora principal del estudio.

“Pero no identificamos ningún beneficio para la salud general asociado a esta estrategia dietética”.

La diabetes tipo 2 y la prediabetes fueron criterios de inclusión en el ensayo que evaluó los horarios de comida y la pérdida de peso 
(Imagen Ilustrativa Infobae)

La intervención reunió a 39 participantes de 18 a 69 años con obesidad y prediabetes o diabetes tipo 2 controlada mediante alimentación: 19 siguieron la franja más breve y 20 el esquema más amplio. La pérdida mediana de peso fue de 2,7% en el primer grupo y de 2,5% en el segundo, durante 12 semanas.

Los menús personalizados buscaron mantener estable el peso inicial de cada persona, para aislar el efecto del horario de las comidas de una disminución voluntaria o involuntaria de la ingesta calórica.

Duan explicó que la estrategia se vinculó con cambios favorables en los hábitos alimentarios, pero sin beneficios de salud únicos y generalizados más allá de la reducción de peso.

Según la Organización Mundial de la Salud, en 2024, una de cada siete personas (1100 millones) en el mundo vivía con obesidad. Por otro lado, 830 millones de personas vivía con diabetes en 2022.

Qué descubrió el estudio sobre ayuno intermitente

Un ensayo de Johns Hopkins determinó que comer en una franja de 10 horas produjo una pérdida de peso similar a hacerlo en 16 horas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La alimentación con restricción horaria concentra las comidas diarias en una franja fija y forma parte del ayuno intermitente, un patrón que prioriza el momento de la ingesta sin exigir la exclusión de alimentos. Investigaciones previas no habían podido separar con claridad sus posibles efectos de los derivados de consumir menos calorías.

Las muestras de sangre en ayunas permitieron medir grelina y leptina, hormonas asociadas con el apetito, además de proteína C reactiva, cortisol y sRAGE, indicadores vinculados con la inflamación. Los resultados fueron comparables entre ambos grupos, sin una ventaja diferenciada para el esquema de menor duración.

Las dos modalidades se asociaron con una mayor sensación de control frente a la comida, una menor tendencia a comer en respuesta al estrés y menos vulnerabilidad al hambre. La investigación evaluó esos cambios mediante el Cuestionario de Alimentación de Tres Factores, completado antes y después de la intervención.

El equipo científico evaluará el impacto del horario de ingesta en la conservación del peso alcanzado con medicamentos agonistas del receptor GLP-1. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El 92% de los participantes fue mujeres y el mismo porcentaje correspondió a personas afrodescendientes. Las comidas se prepararon y entregaron bajo la supervisión de dietistas de investigación en la Unidad de Investigación Clínica ProHealth de Johns Hopkins, en Baltimore, Maryland.

Todos siguieron una adaptación de la dieta DASH, sigla en inglés de Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión. Este patrón limita la carne roja, los alimentos con alto contenido graso, el azúcar y la sal.

El estudio recibió apoyo de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos y de la Asociación Estadounidense del Corazón.

El equipo evaluará si este patrón de horarios contribuye a mantener la pérdida de peso alcanzada con otras intervenciones, incluidos los medicamentos agonistas del receptor GLP-1, fármacos que activan ese receptor.

Un plato equilibrado con salmón, espárragos, quinua y limón se muestra junto a un reloj, ilustrando la relevancia de los horarios de comida en una dieta sana. Esta imagen enfatiza el concepto del ayuno intermitente y la planificación de las comidas para una mejor salud. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué es la depresión circadiana: un subtipo vinculado al sueño que responde peor a los antidepresivos

21 October 2026 at 14:07
Un estudio publicado en The British Journal of Psychiatry identificó un subtipo de depresión mayor vinculado a alteraciones en los ritmos circadianos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El trastorno depresivo mayor es el segundo trastorno de salud mental más común a nivel mundial, pero su gravedad y respuesta al tratamiento pueden variar entre distintas personas.

Según el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, la depresión mayor incluye síntomas de un estado de ánimo depresivo o pérdida de interés la mayor parte del tiempo durante al menos dos semanas, y que interfieren en las actividades diarias.

Una nueva investigación publicada en The British Journal of Psychiatry basada en el Estudio Nacional Australiano de Genética de la Depresión, descubrió que existe un subtipo de depresión vinculada a ritmos circadianos, los ciclos internos que organizan el sueño y la vigilia.

El estudio indicó que quienes presentan depresión circadiana —un cuadro asociado a alteraciones del sueño, fatiga y menor movimiento durante el día— suelen experimentar síntomas más intensos y desde edades más tempranas que las personas con otros tipos de depresión. El perfil fue más frecuente entre mujeres y se vinculó con una menor respuesta a los antidepresivos habituales.

La clasificación exige al menos tres criterios específicos como la hipersomnia, el cansancio al levantarse y los cambios de ánimo estacionales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El análisis incluyó 11.380 participantes, de los cuales el 23% fue clasificado dentro del perfil circadiano. Los autores advirtieron que la menor respuesta a medicamentos surgió de los testimonios de los pacientes y no de una comparación experimental de la eficacia de los fármacos.

En el grupo con este perfil, el 80% eran mujeres y la edad media rondó los 38 años. La investigación comparó la evolución clínica, los síntomas y la respuesta comunicada a tratamientos entre personas con depresión circadiana y no circadiana.

La depresión circadiana reunió alteraciones del sueño, la exposición a la luz y los horarios sociales, y los participantes clasificados en este grupo comunicaron una respuesta menos favorable a los ISRS, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, y a los IRSN, inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina. El estudio no estableció que esos medicamentos fueran ineficaces para todas las personas con este perfil ni que el reloj biológico fuera la causa directa de esa respuesta.

La coautora Emiliana Tonini, investigadora de ritmos circadianos en la Universidad de Sídney, afirmó en Nature que las personas con depresión circadiana podrían tener más probabilidades de que sus síntomas depresivos se desencadenen por alteraciones en su ritmo circadiano o cambios en el ciclo de sueño-vigilia, como después del cambio de horario de verano o tras el nacimiento de un hijo.

Seis señales de desajuste entre sueño y horario social

El perfil circadiano abarcó al veintitrés por ciento de los participantes analizados, de los cuales ocho de cada diez eran mujeres. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para integrar este grupo, los participantes debían reunir al menos tres de seis características de la depresión circadiana:

  1. Desfase entre el reloj biológico y los horarios sociales. Diferencias marcadas entre los horarios de sueño de los días laborales y libres.
  2. Cambios estacionales del estado de ánimo, un patrón que parece estar relacionado con las horas de luz.
  3. Acostarse y despertarse tarde.
  4. Cronotipo vespertino. La persona que padece depresión circadiana suele tener mayor actividad por la tarde o la noche.
  5. Cansancio al levantarse. Las personas se despiertan con sensación de fatiga por la mañana, aunque hayan dormido muchas horas.
  6. Hipersomnia: somnolencia diurna excesiva y una necesidad incontrolable de dormir.

Otros hallazgos en peso y sueño

Los investigadores descubrieron un aumento de peso más pronunciado durante los episodios depresivos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las personas del grupo circadiano comunicaron un inicio más temprano de la depresión, más síntomas ligados a experiencias maníacas o psicóticas, mayor ideación suicida, malestar psicológico y síntomas físicos asociados. También notificaron un aumento de peso más pronunciado durante los episodios depresivos, un dato que los autores vincularon con una posible relación entre este perfil y cambios metabólicos.

Los investigadores valoraron además el riesgo de desarrollar otros trastornos mentales y rasgos relacionados con el sueño, los ritmos circadianos, el metabolismo y la inflamación.

El coautor Jacob Crouse, investigador de ritmos circadianos en la Universidad de Sídney, señaló en Nature que los hallazgos sugieren que la disfunción metabólica podría afectar el estado de ánimo, los niveles de energía y el sueño de una persona.

Tonini afirmó que el equipo espera que identificar si el ritmo circadiano de una persona contribuye a su depresión ayude a los médicos a sugerir tratamientos con mayor probabilidad de éxito.

Tratamientos para la depresión circadiana

Los especialistas sugirieron investigar intervenciones directas sobre el reloj biológico como la fototerapia y fármacos enfocados en la melatonina. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los autores plantearon que podrían investigarse alternativas orientadas de forma directa al sistema circadiano, en lugar de centrarse solo en los mecanismos neuroquímicos sobre los que actúan los antidepresivos habituales.

Entre ellas mencionaron la fototerapia, una exposición controlada a luz brillante para regular el reloj biológico, y tratamientos dirigidos a la melatonina.

La regularidad de horarios fue otra de las opciones consideradas: mantener más estables las horas de sueño y despertar, junto con ajustes en los hábitos de exposición a la luz.

Jesús Montero-Marín, investigador Miguel Servet en el Parc Sanitari Sant Joan de Déu e investigador visitante del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Oxford (Reino Unido) afirmó en Science Media Centre España que “se trata de un estudio riguroso y de interés científico”. Sin embargo, concluyó: “Todavía no puede afirmarse que este perfil constituya un subtipo biológico diferenciado ni que las personas que lo presentan respondan mejor a tratamientos dirigidos al reloj biológico. Será necesario reproducir los resultados en poblaciones independientes y comprobar su capacidad para predecir la respuesta terapéutica. Aunque el trabajo abre posibilidades interesantes para avanzar hacia tratamientos más personalizados, por ahora no justifica modificar las recomendaciones clínicas habituales”.

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