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Los beneficios detrás de los tés herbales: apoyo digestivo, relajación y antiinflamación

24 October 2026 at 14:36
Las infusiones herbales concentran compuestos bioactivos como flavonoides, polifenoles, terpenoides y aceites volátiles (Imagen Ilustrativa Infobae)

El té ocupa un lugar cotidiano en muchas rutinas, desde el comienzo de la mañana hasta una pausa al final del día. Más allá de su sabor y de las costumbres culturales que lo rodean, la investigación ha puesto atención en sus compuestos vegetales, entre ellos los polifenoles, asociados con actividad antioxidante y antiinflamatoria. Estas sustancias ayudan a proteger a las células frente al estrés oxidativo.

Las variedades tradicionales, como el té verde, negro y blanco, proceden de la planta Camellia sinensis y se diferencian por su procesamiento. De acuerdo con Northwestern Medicine, la versión verde concentra antioxidantes vinculados con la salud cardiovascular, la función cerebral y el metabolismo, mientras que el negro puede contribuir al estado de alerta por su contenido de cafeína. La institución aclara que tomar dicha infusión no reemplaza la atención médica, pero puede formar parte de una rutina de bienestar.

Dentro de ese universo aparecen las infusiones de hierbas, elaboradas con flores, raíces, especias, frutas o hierbas secas. Según Harvard, algunas tisanas se han utilizado durante siglos como remedios tradicionales y contienen compuestos que podrían aportar efectos beneficiosos.

Los beneficios de los tés herbales

La diferencia entre un té tradicional y una tisana no es solo de sabor. La Universidad de Michigan explica que las infusiones herbales se preparan al dejar en agua caliente flores, frutas, especias o plantas secas, sin incorporar necesariamente la planta del té. Algunas mezclas pueden incluir ingredientes con cafeína, como yerba mate o guayusa, por lo que revisar la etiqueta permite conocer su composición.

Según la misma institución, muchas hierbas contienen compuestos bioactivos, sustancias naturales de las plantas que podrían tener actividad antioxidante o antiinflamatoria. Sin embargo, la potencia de esos componentes puede cambiar según la pureza de la materia prima, la dosis, el método de preparación y el tiempo de infusión.

Por esa razón, los resultados observados en investigaciones sobre una planta o un extracto no siempre se trasladan de forma directa a una taza preparada en casa.

La potencia de las sustancias vegetales en las tisanas varía según la pureza de la materia prima, la dosis y el tiempo de infusión (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un estudio publicado en Food Science and Nutrition describe que las tisanas pueden contener flavonoides, polifenoles, terpenoides, ácidos orgánicos y aceites volátiles. Los dos primeros son compuestos presentes en alimentos de origen vegetal que se estudian por su posible acción antioxidante.

El principal atractivo de estas bebidas es que pueden integrarse a la hidratación diaria y ofrecer una alternativa sin cafeína frente a otras opciones. Northwestern Medicine indica que las infusiones suelen ser una elección frecuente para la noche por esa característica. Aun así, sus beneficios dependen de los ingredientes: una tisana de manzanilla no ofrece los mismos compuestos ni las mismas precauciones que una de jengibre o hibisco.

La moderación resulta relevante, sobre todo ante condiciones de salud, embarazo, lactancia o consumo de medicamentos. La Universidad de Michigan advierte que algunas hierbas pueden generar efectos adversos o interacciones farmacológicas. También aconseja adquirir productos de procedencia confiable, ya que las plantas pueden absorber contaminantes del suelo, incluidos metales pesados.

Los tres tés herbales recomendados por expertos

El té de jengibre se asocia principalmente con el alivio de las náuseas y las molestias digestivas. Harvard indica que la raíz contiene gingerol, un antioxidante considerado su principal compuesto bioactivo, además de pequeñas cantidades de vitaminas B3 y B6, hierro, potasio y vitamina C.

La institución educativa precisa que existe más investigación sobre el jengibre que sobre la infusión en sí, con estudios que analizan su relación con procesos gastrointestinales, dolor, inflamación y síndromes metabólicos.

El consumo de jengibre eleva el riesgo de sangrado en personas bajo tratamiento con fármacos anticoagulantes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta planta herbácea exige una consideración particular en personas medicadas. La casa de estudios advierte que puede ralentizar la coagulación de la sangre e interactuar con antiagregantes plaquetarios o anticoagulantes. También puede aumentar el riesgo de sangrado durante o después de una cirugía. Por ese motivo, expertos indican que quienes atraviesen un embarazo o tengan una afección médica deben consultar a un profesional de salud antes de incorporarlo con regularidad.

La manzanilla se prepara a partir de flores de la familia de las asteráceas y suele asociarse con momentos de relajación. Según Northwestern Medicine, puede colaborar con el descanso y el manejo del estrés.

Harvard añade que contiene flavonoides y otros fitoquímicos con función antioxidante, junto con pequeñas cantidades de minerales y vitaminas.

La infusión de manzanilla contiene fitoquímicos antioxidantes y colabora con el descanso nocturno y el manejo del estrés (Imagen Ilustrativa Infobae)

El té de hibisco se elabora con los cálices secos de la planta y tiene un perfil ácido. La universidad ubicada en Boston señala que aporta pequeñas cantidades de potasio, calcio, magnesio y otros oligoelementos, además de antocianinas, que son pigmentos vegetales con actividad antioxidante que dan tonalidades rojas, violetas o azuladas a diversos alimentos.

El té de hibisco aporta antocianinas y minerales como potasio, calcio y magnesio a partir de los cálices secos de la planta (Imagen Ilustrativa Infobae)

18 muertos en 7 estados con el encanto como arma letal: la historia de Paul John Knowles, el “Asesino Casanova”

24 October 2026 at 08:00
Paul John Knowles recibió el apodo de Asesino Casanova durante una fuga criminal por varios estados en 1974 (Digital Library of Georgia)

Paul John Knowles fue un asesino en serie estadounidense que sembró el terror en 1974 durante una fuga que se extendió por varios estados. Apodado el “Asesino Casanova” por su apariencia física y su capacidad para ganarse la confianza de algunas de sus víctimas, se hizo conocido por una secuencia de crímenes cometidos en apenas cuatro meses, entre julio y noviembre de ese año.

Nació el 25 de abril de 1946 en Orlando, Florida, y creció en Jacksonville. Tenía antecedentes delictivos desde la adolescencia y había pasado por reformatorios y prisiones antes de escapar de una cárcel de Florida el 26 de julio de 1974. Tras la fuga, quedó vinculado con al menos 18 asesinatos en distintos estados, entre ellos Florida, Georgia, Nevada, Texas, Alabama, Misisipi, Ohio y Connecticut. Las víctimas incluyeron mujeres, hombres y menores de edad.

Knowles afirmó haber asesinado a 35 personas, aunque esa cifra nunca pudo verificarse. Murió el 18 de diciembre de 1974, un mes después de su captura, cuando intentó desarmar a un agente durante un traslado bajo custodia policial. Nunca llegó a ser juzgado.

Una fuga y varios asesinatos: la historia de Paul John Knowles

Sus primeros años los vivió en Jacksonville, junto a sus cuatro hermanos y su papá, excombatiente de la Segunda Guerra Mundial que trabajaba en la construcción y pasaba largas temporadas fuera de casa. Según A&E Crime + Investigation, Knowles tuvo problemas con la ley desde niño: robó una bicicleta a los ocho años y luego pasó por distintos reformatorios.

Knowles acumuló condenas por robos desde su adolescencia y pasó por reformatorios antes de ingresar a la prisión de Raiford (Wikimedia Commons)

Durante su adolescencia y primera juventud acumuló condenas por robos y otros delitos. A los 19 años recibió una pena de prisión tras secuestrar a un policía y quitarle su arma. Su hermano, Clifton Irving Knowles, dijo en 1974 al Atlanta Journal que lo creía “un delincuente de poca monta”, sin imaginar que pudiera cometer asesinatos.

Tras varios años entre cárceles, Knowles quedó detenido en la Prisión Estatal de Florida, conocida como Raiford. Allí inició una relación por correspondencia con Angela Covic, una mujer de San Francisco a la que conoció a través de una publicación de astrología. Covic contrató a un abogado para asistirlo en su pedido de libertad condicional. Cuando Knowles llegó a California en mayo de 1974, ella rompió el vínculo pocos días después y él volvió a Florida.

Poco después fue arrestado por apuñalar a un camarero durante una pelea. El 26 de julio de 1974 escapó de su celda tras forzar la cerradura. Esa misma noche irrumpió en la vivienda de Alice Curtis, una maestra jubilada de 65 años de Jacksonville, a quien ató, amordazó y robó. Curtis murió asfixiada y fue considerada la primera víctima de una secuencia criminal que se prolongó durante cuatro meses.

Knowles escapó de una prisión de Florida en julio de 1974 y causó la muerte por asfixia de la maestra jubilada Alice Curtis esa misma noche (Captura de video)

Las autoridades lo vincularon con al menos 18 asesinatos en siete estados. Knowles eligió víctimas de perfiles diversos: mujeres, hombres, menores y adultos mayores. Sus métodos variaban con ataques a tiros, estrangulamientos y apuñalamientos, lo cual dificultó que las policías locales asociaran los casos. Él sostuvo que había matado a 35 personas, aunque esa cifra nunca pudo confirmarse.

Uno de los relatos más conocidos sobre sus crímenes fue el de Barbara Mabee Abel, una madre de 31 años de West Palm Beach. El 14 de noviembre de 1974, Knowles irrumpió armado en su casa, donde se encontraba su hermana Beverly, que tenía parálisis cerebral. La mujer ofreció irse con él para impedir que se llevara a su hijo de seis años. “No sabía quién era, pero sabía que podía matarme”, recordó en declaraciones a People.

Knowles la llevó a un motel de Fort Pierce, Florida, donde la mantuvo cautiva durante unas 18 horas y la violó. Abel intentó ganarse su confianza y le dijo que se parecía a Robert Redford. Cuando las noticias comenzaron a difundir las imágenes de ambos y la búsqueda policial, ella entendió que su captor quería notoriedad. “Sabía que tenía que encantarlo o morir”, relató. Abel le prometió ayudarlo a escribir un libro sobre su vida y, cuando Knowles salió de la habitación y dejó la llave dentro, logró quitarse las ataduras y pedir auxilio.

Barbara Mabee Abel logró pedir auxilio tras permanecer dieciocho horas como rehén en un motel de Florida

Cómo fue la muerte de Paul John Knowles

Paul John Knowles murió el 18 de diciembre de 1974, un mes después de su captura en Georgia. Tenía 28 años y permanecía bajo custodia mientras enfrentaba acusaciones por siete homicidios y era investigado por otros asesinatos cometidos durante los cuatro meses previos. No llegó a juicio.

Ese día, las autoridades lo trasladaban para que indicara un lugar del condado de Henry donde, según había declarado, había ocultado el arma que pertenecía al policía estatal de Florida Charles Eugene Campbell, una de sus víctimas. Knowles viajaba en el asiento trasero del vehículo, esposado y con grilletes en las piernas, junto al sheriff del condado de Douglas y un agente especial de la Oficina de Investigación de Georgia.

La muerte de Knowles impidió el desarrollo de un juicio y dejó sin verificación su declaración sobre treinta y cinco asesinatos (IMDB)

De acuerdo con la versión policial recogida por A&E Crime + Investigation, Knowles logró liberar una de sus manos al manipular las esposas. Luego se inclinó hacia adelante e intentó apoderarse del arma de uno de los oficiales. El incidente ocurrió dentro del auto, que no era un patrullero equipado con una separación de seguridad entre los asientos delanteros y traseros.

Mientras Lee forcejeaba con el detenido e intentaba mantener el control del vehículo, uno de los policías disparó tres veces contra Knowles en el pecho. El asesino murió en el acto. La información oficial señaló que el tiroteo ocurrió durante un intento de fuga y de desarme de los agentes.

La muerte de Knowles cerró la posibilidad de que respondiera ante un tribunal y de que las autoridades verificaran todas sus confesiones. El detenido había reconocido decenas de delitos y afirmó haber asesinado a 35 personas, aunque los investigadores solo pudieron vincularlo con al menos 18 homicidios. Según The New York Times, en el momento de su muerte enfrentaba cargos por asesinatos en tres estados.

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Crédito: Digital Library of Georgia

Presión arterial: qué valores se consideran altos o bajos y cuándo conviene consultar al médico

24 October 2026 at 08:00
La medición de la presión arterial registra la fuerza del flujo sanguíneo mediante dos valores: la presión sistólica durante el latido y la diastólica durante el reposo del corazón (Imagen Ilustrativa Infobae)

La presión arterial expresa la fuerza con la que la sangre circulante empuja las paredes de las arterias. Ese impulso se produce cada vez que el corazón bombea y permite que la sangre alcance órganos y tejidos con el oxígeno y los nutrientes necesarios para su funcionamiento.

La medición se presenta mediante dos cifras que reflejan momentos distintos del ciclo cardíaco. La primera corresponde a la presión sistólica, que ocurre durante el latido, y la segunda a la diastólica, que registra la presión mientras el corazón descansa entre contracciones. De acuerdo con la American Heart Association, conocer esas cifras permite identificar si existen registros que requieren seguimiento profesional.

Las variaciones de presión arterial no siempre provocan señales perceptibles. Por eso, la medición aporta información que no puede obtenerse solo a partir de cómo se siente una persona. Los registros altos sostenidos se asocian con problemas cardiovasculares, mientras que los números menores a los rangos habituales también pueden requerir evaluación si aparecen síntomas como fatiga, mareos o desmayos, de acuerdo con Cleveland Clinic.

Por qué es importante medir la presión arterial

La hipertensión suele no presentar signos de advertencia. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) indican que medirla es la única forma de saber si está presente. El control periódico permite reunir información para que el equipo de salud evalúe los resultados y determine los pasos que correspondan.

La presión arterial alta sostenida incrementa el riesgo de sufrir infartos, accidentes cerebrovasculares y daños en los riñones o en los vasos sanguíneos oculares (Imagen Ilustrativa Infobae)

La relevancia de este seguimiento está vinculada a las consecuencias que puede tener una presión elevada. La American Heart Association advierte que la presión arterial alta puede relacionarse con infartos y accidentes cerebrovasculares. Washington University Medicine añade que también puede afectar los riñones, los vasos sanguíneos de los ojos y la salud cardiovascular.

La lectura aislada de los valores no equivale a un diagnóstico, ya que la confirmación de hipertensión requiere dos o más registros elevados en consultas distintas, junto con la información clínica reunida a lo largo del tiempo, explica la Cleveland Clinic. Esta precisión cobra importancia porque la presión puede cambiar según el momento y las condiciones de la medición.

El llamado síndrome de la bata blanca describe las lecturas elevadas que algunas personas presentan en un consultorio, aunque fuera de ese entorno sus registros sean normales. Los CDC indican que el nerviosismo durante la medición puede modificar el resultado y que hasta una de cada tres personas con valores altos en la consulta puede registrar cifras normales fuera de ella. También pueden influir el consumo reciente de alcohol, cafeína o tabaco, la actividad física y una postura inadecuada.

Valores bajos, normales y altos de la presión arterial

Los valores normales de la presión arterial presentan una cifra sistólica menor a 120 mm Hg y un registro diastólico inferior a 80 mm Hg (Imagen Ilustrativa Infobae)

La presión arterial se mide en milímetros de mercurio, una unidad identificada como mm Hg. La clasificación considera tanto el valor sistólico como el diastólico, y un registro puede ubicarse en una categoría aunque solo una de las dos cifras esté elevada. La American Heart Association establece las siguientes referencias:

  • Presión baja: una lectura inferior a 90/60 mm Hg. Cleveland Clinic indica que puede ser normal en algunas personas, pero recomienda consultar a un profesional si aparece junto con fatiga, mareos, aturdimiento o síncope, que es el desmayo.
  • Presión normal: corresponde a una cifra sistólica menor de 120 mm Hg y una diastólica menor de 80 mm Hg. Mantener controles regulares permite observar posibles cambios con el tiempo, de acuerdo con los CDC.
  • Presión elevada: incluye una sistólica entre 120 y 129 mm Hg, con una diastólica menor de 80 mm Hg. La clasificación requiere seguimiento, dado que los valores permiten al equipo de salud valorar el riesgo y las medidas adecuadas.
  • Hipertensión de etapa 1: abarca una sistólica de 130 a 139 mm Hg o una diastólica de 80 a 89 mm Hg. Cleveland Clinic indica que el diagnóstico no se define con una única toma y que el profesional puede considerar la historia clínica para determinar el abordaje correspondiente.
  • Hipertensión de etapa 2: se registra con una sistólica de 140 mm Hg o más, o una diastólica de 90 mm Hg o más. Ante lecturas altas persistentes, la clínica estadounidense aconseja contactar a un profesional de la salud.
  • Presión gravemente elevada: una sistólica superior a 180 mm Hg o una diastólica superior a 120 mm Hg requiere atención inmediata. Si además aparecen dolor de pecho, falta de aire, dolor de espalda, alteraciones visuales, dificultad para hablar, entumecimiento, debilidad o dolor de cabeza, la American Heart Association la considera una emergencia hipertensiva.

Hábitos y una medición correcta ayudan a sostener el seguimiento

La automedición en el hogar puede complementar los controles realizados en centros de salud. Los CDC señalan que las personas con presión alta tienen más probabilidades de reducirla cuando utilizan la medición domiciliaria junto con el acompañamiento de su equipo de atención médica. Para registrar resultados comparables, recomiendan medir a la misma hora, hacer al menos dos tomas con uno o dos minutos de intervalo y anotar cada lectura.

Los CDC recomiendan realizar tomas domiciliarias a la misma hora y anotar cada registro para respaldar la evaluación del equipo de salud (Imagen Ilustrativa Infobae)

La preparación también modifica la precisión. La Cleveland Clinic recomiendan evitar alimentos, bebidas, tabaco, cafeína y ejercicio durante los 30 minutos previos. Antes de la toma, corresponde vaciar la vejiga y permanecer sentado al menos cinco minutos, con la espalda apoyada, los pies sobre el suelo y las piernas sin cruzar. El brazo debe apoyarse sobre una mesa, a la altura del pecho, y no se debe hablar durante la medición.

Washington University Medicine menciona que una alimentación saludable, la actividad física regular, la reducción del sodio y el manejo del estrés pueden contribuir a mantener la presión en un rango saludable. La clínica estadounidense añade el mantenimiento de un peso saludable, la evitación de productos de tabaco y la moderación en el consumo de alcohol entre los cambios que un profesional puede indicar según cada caso.

La medición regular no reemplaza la consulta médica, pero ofrece un registro útil para orientar ese intercambio. Cuando existen resultados fuera de los rangos esperados o síntomas asociados, la evaluación profesional permite interpretar los valores en el contexto de la salud de cada persona.

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