Poco a poco se ha ido haciendo popular eso de tener en casa un limpiador de tapicerías. Al principio sonaba a capricho de gente con demasiado tiempo libre, pero lo cierto es que en cuanto lo pruebas y ves la cantidad de suciedad que sale de un sofá o de un colchón, la cosa cambia. Es útil, sí, pero sobre todo es muy satisfactorio.
Ver cómo el agua limpia se convierte en un caldo turbio después de una sola pasada es de esas pequeñas victorias domésticas que te alegran el día. Y lo mejor es que estos modelos, que usan agua y succión para limpiar, se han vuelto baratos.
Ahora mismo, sin ir más lejos, Lidl vende uno de su marca Silvercrest, por 49,99 euros, aunque en algunas promociones se ha visto por menos. Una ganga para lo mucho que lo vas a disfrutar.
Es increíble cómo una sola pasada de uno de estos aparatos puede sacar todo lo que no sabías que tenía tu colchón. El funcionamiento es sencillo: el aparato inyecta agua con detergente en las fibras del tejido y, al mismo tiempo, aspira esa agua junto con la suciedad disuelta, dejándola en un depósito aparte.
Es lo que se llama sistema de inyección-extracción. El resultado es que la superficie queda limpia y, gracias a la potencia de succión, se seca mucho más rápido de lo que esperarías. Nada de esperar dos días a que el sofá se airee.
Tiene una fuerza de succión de 15.000 Pa. En la práctica, eso significa que arrastra bien la suciedad incrustada y deja el tejido bastante seco al terminar. El depósito de agua limpia es de 1 litro, y el de agua sucia, de 0,6 litros, así que para un sofá de tres plazas o un colchón de matrimonio tienes de sobra con un solo llenado, aunque si te pones con una alfombra grande quizá tengas que vaciar y rellenar un par de veces.
El aparato está pensado para guardarlo sin que ocupe medio armario. Tiene soportes integrados para el cable y la manguera, y la manguera mide 1,5 metros, con un cable de unos 3 metros, así que tienes margen para moverte sin andar desenchufando cada dos por tres.
Merece la pena si tienes sofás de tela, colchones que hace tiempo que no ves limpios, alfombras por las que pasas el aspirador y nada más, o asientos de coche que han visto tiempos mejores.
Todos los que tenemos gatos lo sabemos perfectamente: limpiar la arena es, sin discusión, la parte más desagradable de tener un felino en casa. Pero toca hacerlo, por higiene y por convivencia, y de ahí que los areneros autolimpiables estén arrasando en los últimos años. Ahora bien, incluso con uno de esos aparatos, siempre hay restos que la pala no atrapa del todo.
Esos pequeñísimos fragmentos de pipí o caca que se quedan mezclados con la arena acaban fermentando y generando ese olor inconfundible a amoníaco que te recibe en cuanto entras en casa. Hay bastantes a la venta, por ejemplo uno de los más populares de Amazon, el de la marca Simple Solution, pero no es ni mucho menos el único.
Lo que hace diferente a este producto es su formato. No es un polvo que se espolvorea y ya está, ni un spray que enmascara el olor durante un rato. Son pequeñas perlitas granuladas que se mezclan directamente con la arena y actúan sobre el origen del problema.
La clave está en su fórmula enzimática con pro-bacterias. Cuando el gato usa el arenero, esas enzimas se activan y descomponen las moléculas que causan el mal olor, en lugar de taparlas con una fragancia más potente.
El aroma que lleva es Spring Breeze, algo así como brisa de primavera, un olor fresco y limpio que no resulta cargante. No es de esos productos que te dejan el baño oliendo a flores artificiales durante horas. Viene en un bote de 500 gramos, un formato generoso que cunde bastante porque solo necesitas espolvorear una capa ligera sobre la arena después de limpiar los residuos sólidos. Con un uso normal, el bote te dura semanas, así que el desembolso inicial se amortiza sin problema.
La aplicación es de lo más sencilla. Empiezas con el arenero limpio y seco, espolvoreas una capa fina por el fondo, añades la arena como siempre y luego repites un poco por encima mezclándolo bien. A partir de ahí, cada vez que retires cacas o grumos de pipí, echas un poco más y remueves. Así mantienes el frescor entre limpieza y limpieza profunda. Algunos usuarios comentan que incluso ayuda a que la arena aglomere mejor, lo que alarga su vida útil y te ahorra tener que cambiarla tan a menudo.
LaLiga está que arde, aunque esta vez no tanto por la igualdad en la tabla, que también, sino por las polémicas arbitrales que vienen sucediéndose jornada tras jornada, además de la guerra dialética entre Real Madrid y Tebas, que tampoco para.
En mitad de todo esto, llega El Clásico, un partido que esta vez emite DAZN en su Plan Fútbol y que puedes ver por 9,99 euros, ya que la plataforma ha rebajado el precio de su suscripción a la mitad para todos los nuevos usuarios.
Si contratas por un año, en vez de pagar los 19,99 euros que se pagan normalmente, pagarías solo 9,99 euros por mes, unos 120 en total, que no está nada mal para lo que ofrecen, empezando por la posibilidad de ver en directo el FC Barcelona - Real Madrid de este fin de semana.
DAZN emite cinco partidos de LaLiga por jornada, así que el precio es bastante asequible si te gusta el fútbol. No tienes garantizado que vayas a ver todas las semanas a tu equipo, pero la diferencia de precio con respecto a Movistar Plus+ es sideral ahora mismo.
Polémica con Tebas y LaLiga
La posición liguera no es, como mencionábamos antes, la más igualada hasta la fecha, la verdad sea dicha. El Barcelona le saca seis puntos al Madrid y, aunque el conjunto blanco ganó el pasado domingo en Liga, llega en una dinámica peor.
Eso no significa que todo esté resuelto ni mucho menos, ya que ganando en el Camp Nou reducirían a la mitad la distancia, pero hay que hacerlo y el Barcelona ha ganado todos los partidos de Liga que ha disputado hasta ahora, y de forma sobrada además.
A esta jornada se llega, otra vez, con el Real Madrid cargando contra Tebas, Tebas contra el Madrid y la polémica sobre el Caso Negreira sobrevolando el ambiente, algo que se ha hecho ya parte del paisaje en las últimas temporadas.
El comunicado del Real Madrid contra el presidente de LaLiga es, evidentemente, un pasito más en la escalada, y a buen seguro habrá más capítulos de esta novela.
En lo puramente deportivo, el Real Madrid llega con la importante baja de Vinicius y un juego que no termina de arrancar del todo, aunque con varias buenas noticias, como es que Mbappe mantenga una altísima media goleadora o que Diomandé ya esté entrando en dinámica de forma bastante efectiva.
El Samsung Galaxy Watch9 es, sobre el papel, el rival directo del Apple Watch. Otra cosa es la realidad del mercado, donde la distancia en número de ventas sigue siendo bastante prudencial a favor del reloj de Apple. Dicho esto, para quien tiene un móvil Android, y especialmente si es un Samsung, el Watch9 es casi redondo. Su precio oficial parte de 409 euros, pero se encuentra con frecuencia por debajo de los 370 euros, y en algunas versiones ronda los 300 y pocos, lo que no está nada mal para todo lo que ofrece.
Los precios varían dependiendo de la tienda, pero ahora mismo es AliExpress la que más lejos ha ido con las rebajas, y con envío exprés desde España, así que ni demoras ni aranceles.
Es el último modelo que Samsung tiene disponible, el más avanzado, y ha ido afinando poco a poco algunas de las funciones más útiles en las últimas generaciones.
Wear OS: Google en todo su esplendor
La versión de 40 milímetros pesa apenas 31,5 gramos, y eso se nota cuando duermes con él o cuando te sientas a teclear un rato largo. La pantalla es un panel Super AMOLED con un brillo máximo de 3.000 nits, así que se ve perfectamente incluso a plena luz del sol, y va protegida con cristal de zafiro, que aguanta bien los roces del día a día. El diseño mantiene esa forma que Samsung llama 'squircle', mezcla de círculo y cuadrado.
En el apartado inteligente, el salto de esta generación está en el procesador. Monta el Snapdragon Wear Elite, que hace que todo vaya más fluido: abrir aplicaciones, desplazarse por los menús, responder notificaciones. No es una revolución, pero se agradece. Corre Wear OS 7 con la capa One UI de Samsung, así que tienes acceso a Google Play y a todas las apps de Google, además de la integración típica de Samsung si tienes un móvil de la casa.
Una de las novedades más curiosas es la función de levantar la muñeca para hablar con Gemini: acercas el reloj a la boca y el asistente se activa sin pulsar nada. También merece la pena mencionar Vitals, un sistema que cruza datos de frecuencia cardíaca, variabilidad, temperatura de la piel, oxígeno en sangre y ritmo respiratorio para avisarte cuando algo se sale de tu patrón habitual.
Más de 100 deportes y bioimpedancia
El Watch9 no es un reloj de montaña para tres días sin cargador, pero cumple de sobra para el ejercicio cotidiano. Tiene más de cien modos deportivos, GPS de doble frecuencia y un entrenador de carrera que ayuda a gestionar ritmos e intervalos. La autonomía es su punto flojo: Samsung promete hasta 40 horas sin pantalla siempre encendida, pero en uso real, con notificaciones, entrenamientos y alguna que otra medición, toca cargarlo cada noche.
Con el modo siempre encendido activado, la cosa se queda en unas 25 horas largas. No es dramático, pero tampoco te olvidas del cargador un fin de semana fuera.
Y aquí llegamos a lo que más curiosidad despierta: la medición de composición corporal. El reloj lleva un sensor de bioimpedancia, el mismo tipo de tecnología que usan algunas básculas inteligentes, que hace pasar una corriente muy débil por el cuerpo para estimar la cantidad de grasa y de músculo.
Para medirla, abres Samsung Health en el reloj, tocas la opción de composición corporal, introduces tu sexo, altura y peso, y sigues las instrucciones. Básicamente, tienes que colocar los dedos de una mano sobre los dos botones laterales del reloj mientras mantienes el brazo ligeramente separado del cuerpo, y esperar unos segundos a que el reloj saque los datos.
Conviene tomárselo con cierto escepticismo. Samsung avisa de que el reloj mide la parte superior del cuerpo y estima el resto a partir de ahí, así que no es lo mismo que un análisis profesional con una báscula de bioimpedancia de las buenas.
Si tienes una complexión muy atípica, mucha masa muscular o mucha grasa acumulada, los números pueden desviarse. Tampoco debes usarlo si llevas un marcapasos o si estás embarazada.
Ya estamos en pleno otoño y, si eres de los que madruga, lo sabes perfectamente: te levantas y sigue siendo de noche. Y esto va a ir a peor durante los próximos meses, con esas mañanas oscuras que hacen que salir de la cama se convierta en una pequeña batalla diaria. Hay una forma de engañar a tu organismo si no te queda más remedio que pegarte el madrugón, y es simular el amanecer.
Venden despertadores que lo hacen con una luz que se va encendiendo de forma gradual, imitando la salida del sol, para que tu cuerpo empiece a espabilarse de forma natural en lugar de recibir el impacto de una alarma estridente. El de Philips es el más conocido del sector, pero también es carísimo, con precios que rondan los 140 euros. Por suerte, hay modelos similares mucho más baratos, desde apenas 35 euros, que cumplen perfectamente con la función principal.
Estos aparatos están pensados, sobre todo, para quienes les cuesta horrores levantarse porque están en pleno sueño profundo cuando suena el despertador. La idea es sencilla: en lugar de un pitido que te saca de golpe de la cama, la luz comienza a iluminar la habitación unos minutos antes de la hora programada, aumentando poco a poco su intensidad y cambiando de tonos rojizos a amarillos más brillantes.
Ese proceso, que puede durar entre 10 y 60 minutos dependiendo del modelo y de cómo lo configures, le va mandando señales a tu cerebro de que es hora de ir despertándose. No es magia, pero funciona: la luz actúa sobre tu ritmo circadiano y ayuda a que el cuerpo reduzca la melatonina, la hormona del sueño, de forma más progresiva.
Los modelos económicos como el que mencionamos, el de AliExpress, suelen incluir varias funciones que los hacen muy completos. La mayoría ofrece distintos sonidos de alarma, desde melodías suaves hasta sonidos de la naturaleza como pájaros, olas o ruido blanco, para que el despertar no sea solo visual sino también auditivo. También incorporan radio FM, por si prefieres empezar el día escuchando las noticias o algo de música.
La luz se puede ajustar en varios niveles de brillo, y algunos incluso permiten elegir entre diferentes colores para crear un ambiente relajante antes de dormir. Además, muchos sirven como lámpara de mesilla de noche, así que no tienes que comprar dos aparatos distintos.
Otra cosa que suele gustar mucho es que incluyen la función de atardecer. Por la noche, la luz va disminuyendo gradualmente hasta apagarse, acompañada a veces de sonidos relajantes, para ayudarte a conciliar el sueño de forma más natural. Es como tener un pequeño ritual para dormir y otro para despertar, sin necesidad de pantallas ni de alarmas agresivas.
Comprar un móvil es como comprar cualquier otra cosa, porque en primer lugar depende de cuánto dinero puedes gastar y en segundo, de para qué lo vas a usar. Al final tienes que ir reduciendo posibles candidatos, aunque los datos dicen que en España la compra media suele moverse en el entorno de los 300 euros.
Yo siempre digo que, por menos de 300 euros los móviles son decentes, pero que a partir de esa cifra hablamos ya de un nivel tan superior que merece la pena hacer el esfuerzo.
Obviamente, cuanto más gastes, mejor es tu móvil, aunque los modelos premium ya hilan demasiado fino, con ventajas a nivel de cámara y pantalla que quizás no justifican precios que superan los 1.000 euros.
Es por eso que, si tengo que recomendar un móvil, reduzco al máximo el listado a cinco modelos en distintos rangos de precio que rinden brutalmente bien.
Google pixel 10a
El primero que siempre recomiendo, sobre todo para quien no tiene un iPhone –y esto es importante siempre– es el Pixel barato que toque ese año.
Los móviles de Google llevan años destacando dentro del mundillo Android, aunque los Pro son muy pero que muy caros. Afortunadamente, los "A" son mucho más asequibles, y el Pixel 10a encaja ahí.
Hereda el procesador Tensor G4 de sus hermanos mayores, con todas las funciones de inteligencia artificial de Google, incluidas Gemini y Rodea para buscar, entre otras cosas.
La cámara sigue siendo su gran baza, con un sensor principal de 48 megapíxeles y un ultra gran angular de 13 megapíxeles que, junto al software de Google, ofrece resultados difíciles de igualar en su rango de precio.
La pantalla es OLED y alcanza los 3.000 nits de pico, algo que se agradece cuando el sol aprieta. Con 7 años de actualizaciones garantizadas y una batería que aguanta más de 30 horas, es una compra a largo plazo.
iphone 17e
Apple sigue empeñada en tener un iPhone para cada bolsillo, y el 17e es su apuesta en este sentido, aunque siendo Apple, lo de "asequible" es relativo. Lo es si lo comparamos con otros iPhone más potentes.
Hablamos de 859 euros –precio oficial– por un móvil que monta el chip A19, el mismo que el iPhone 17, aunque con algún núcleo menos. Por lo demás, se deja calidad en las cámaras y un poco en la pantalla, pero gana en autonomía de batería.
Sinceramente, para el día a día apenas vas a notar las diferencias con uno de 1.000 euros, a menos que hagas muchísimas fotos y vídeos.
Una novedad es que por fin el "iPhone barato" tiene MagSafe, que llega por primera vez a esta gama con carga inalámbrica de 15W.
Oneplus nord 5
La gama media de OnePlus sigue siendo una de las más equilibradas del mercado, y son ya muchos años. Es una de las pocas marcas fuera de Apple y Google que fidelizan a sus usuarios año tras año, generación tras generación.
El Nord 5 usa el procesador Snapdragon 8s Gen 3, un procesador de gama alta recortado que mueve cualquier cosa sin despeinarse, volando en Android y con cuerda para seguir haciéndolo muchos años.
Su pantalla AMOLED a 144 Hz es una delicia para consumir contenido, y la carga rápida de 80W te deja la batería lista en menos de una hora, y además tiene también actualizaciones para 4-5 años sin problemas.
Nothing phone 4b
Nothing ha vuelto a hacer lo que mejor sabe: un móvil que llama la atención sin necesidad de ser el más potente.
El Phone 4b es estéticamente distinto, con acabado trasero que se aleja de lo que llevamos viendo ya 10 o 15 años en un sector que parece estancado, y además lo hace manteniendo un precio más o menos contenido, rondando los 300 euros.
La pantalla AMOLED con 120 Hz y un pico de 2.000 nits se ve de maravilla, y el Snapdragon 6 Gen 4 ofrece un rendimiento más que solvente para el día a día, sin llegar a lo que tiene por ejemplo el Nord 5 mencionado arriba.
Lo mejor es Nothing OS, limpio, sin aplicaciones basura y con tres años de actualizaciones de Android garantizadas. Si quieres algo diferente y no te importa renunciar a un poco de potencia a cambio de estilo, este es tu móvil.
Xiaomi Redmi 17 5g
Con 7.500 mAh de batería y componentes discretos pero suficientes, este móvil presume de 2-3 días de batería, además de precio bajo. Ya está, es todo lo que mucha gente busca y por eso lo recomiendo, según el caso.
Es prácticamente imposible quedarte sin batería en un día, y si lo consigues, la carga de 45W te saca del apuro. Es verdad que la pantalla es "solo" LCD, que se nota si vienes de una AMOLED, y tampoco es una bestia de potencia, pero para WhatsApp, Instagram y alguna cosa más, tiene más que de sobra.
Otro detalle fundamental, poco habitual a estas alturas, es que mantiene el jack de auriculares y la ranura microSD.