Estaba sentado en el suelo con los ojos llorosos y con el posado triste al lado de trozos de cristal y delante de su comercio. El comerciante bengalí Robiul Hassan , de 22 años, seguía muy impactado este domingo por los destrozos que sufrió el sábado por la tarde su tienda de accesorios y teléfonos móviles. Muchos de los pillajes en numerosas localidades francesas no se rigieron por ningún criterio ideológico, más allá de un frenesí violento. Destrozaron sucursales bancarias, tiendas de grandes franquicias, pero también pequeños comercios. «No entiendo cómo la gente puede protestar de esta manera», reconocía Hassan, que vive en Francia desde hace diez años y había abierto a principios del verano su tienda, situada justo al lado de la Plaza de la República, en París. Este modesto comerciante bengalí había puesto parte de sus esperanzas en ese comercio con una ubicación muy céntrica. «Lo he perdido todo, todas mis esperanzas para el futuro se encontraban ahí dentro», explica en declaraciones a este medio.Los agitadores y los ladrones destrozaron su comercio y se llevaron todos los móviles y accesorios del interior. Estos llegaron a las siete de la tarde, cuando ya habían pasado cuatro horas del inicio de una multitudinaria manifestación en París desde esa céntrica zona, que fue el escenario de una batalla campal entre manifestantes y antidisturbios durante buena parte del día. «Pude grabar a uno de ellos, pero me fui por miedo cuando vi que llegaban decenas de ellos. Lograron romper la persiana que había bajado y también destrozaron todos los escaparates», recuerda. Este modesto comerciante espera que su reunión este lunes con la compañía de seguros le sirva para compensar parte de las pérdidas, que estima en 120.000 euros.Grupúsculos de manifestantes violentos y delincuentes oportunistas saquearon hasta 1.500 comercios en varias localidades. Estos graves delitos se reprodujeron en París y Marsella hasta altas horas de la noche del sábado al domingo. Volvieron a repetirse el domingo por la tarde cerca de la Plaza de la República en la capital, aunque con menor frecuencia. En el caso de la segunda ciudad más poblada de Francia, donde hubo pillajes en 500 comercios, las autoridades locales consideran que hubo hasta 30.000 saqueadores y 8.000 manifestantes violentos . Estas cifras contrastan con el bajo número de detenidos en Marsella, apenas 99 arrestos en comisaría. Un contraste que contribuyó a la controversia política por la gestión del orden público durante un sábado de protestas multitudinarias y muy caóticas.
El presidente francés, Emmanuel Macron , reprochó este domingo a los servicios de inteligencia galos que no anticiparan las protestas multitudinarias y los numerosos disturbios del sábado. «Espero respuestas claras y pido una transparencia total», aseguró durante un breve discurso televisado desde el Palacio del Elíseo. Lo ha pronunciado el día después de que Francia viviera la oleada de disturbios más graves desde el verano de 2023. El jefe del Estado galo se sumó a las críticas de que hubo un problema de anticipación «que no se puede repetir» y anunció «una investigación interna lo más rápida posible».«Mirando esas imágenes nos preguntamos cómo unos ciudadanos franceses pueden cometer tales actos contra otros franceses», afirmó Macron, quien atribuyó los graves episodios de violencia urbana a «grupúsculos de la ultraizquierda, a los que se sumaron numerosos delincuentes» . «Aquellos que destrozaron deberán pagarlo y aquellos que robaron deberán devolverlo», añadió el mandatario, quien expresó su «vergüenza» por lo sucedido e hizo un llamamiento a la calma. También prometió ayudas económicas a los numerosos comercios saqueados (al menos 1.500). Pese a los discursos de Macron y las declaraciones del ministro del Interior, Laurent Nuñez, los chalecos amarillos han anunciado este lunes otra jornada de protestas para este sábado. En cambio, el presidente se mostró más precavido a la hora de anunciar medidas que calmen la rabia de los centenares de miles de personas, la mayoría de ellas jóvenes, que salieron a la calle el sábado contra la subida del precio de la gasolina, el alto coste de la vida y la precarización de los servicios públicos . Ha prometido, en ese sentido, que el Gobierno se reunirá esta semana con los sindicatos estudiantiles «para acordar soluciones concretas». La discusión política «debe hacerse a través de los partidos», subrayó. Además, expresó su deseo de que la campaña de las presidenciales de la próxima primavera calme el actual hervor social.Macron sí ha pedido a los prefectos que respondan «por todos los medios», «incluso prohibiendo ciertas reuniones cuando sea necesario, tomando todas las medidas necesarias y por todos los medios» para frenar así la violencia en las protestas.Momento difícil seis meses antes de las presidencialesNo está nada claro que las palabras del presidente sirvan para calmar la situación. Los graves episodios de violencia urbana suman un nuevo capítulo a su más que accidentado segundo mandato. Tienen lugar en un momento en que su popularidad se encuentra en sus niveles más bajos (con solo la confianza de un 16% de los franceses). El número dos de la ultraderechista Agrupación Nacional, Jordan Bardella, pidió este domingo la dimisión del jefe del Estado: «Tiene que pedir perdón e irse» . El presidente compareció tras un domingo de resaca por los numerosos y graves disturbios en los márgenes de las protestas multitudinarias del sábado. El episodio más grave fue seguramente el gran incendio provocado por unos manifestantes en el Ayuntamiento de Limoges. Las llamas quemaron el tejado, buena parte del interior y provocaron la caída del campanario. Existe el riesgo de que acabe derrumbándose ese edificio decimonónico. Unas 7.000 personas participaron este domingo en una marcha silenciosa en esa localidad tras la conmoción provocada por ese grave incidente.855 detenidos en las manifestaciones en París «una cifra récord» en la capitalEstas manifestaciones, convocadas a través de las redes sociales, contra el alto coste de la vida y la precarización de los servicios públicos dejaron escenas con tintes insurreccionales. Hubo destrozos en los ayuntamientos de Marsella y Lille, así como en la residencia de la prefecta (delegada del Gobierno) en Burdeos. Grupúsculos de manifestantes violentos —una minoría entre los más de 550.000 que protestaron en el conjunto del país , la mayoría de ellos de manera pacífica— quemaron coches, incendiaron barricadas y saquearon hasta 1.500 tiendas en el conjunto del país.Las fuerzas de seguridad detuvieron el sábado a casi 2.400 personas, a las cuales se sumaron algunas más este domingo después de ciertos momentos de tensión a causa de una protesta espontánea en la parisina Plaza de la República y nuevos robos en tiendas y comercios. En el caso de París, se produjeron 855 arrestos , «una cifra récord» en la capital según la prefectura de la Policía.El Ejecutivo también informó de 997 agentes heridos, siete de ellos de manera grave, pero no dio un balance de heridos entre los manifestantes. No obstante, se sabe que un joven implicado en las protestas perdió una mano en Saint-Étienne, cerca de Lyon, así como una manifestante, de 17 años, se quedó tuerta en Mulhouse. Y un manifestante murió tras sufrir un ataque al corazón durante la marcha capitalina.Los disturbios más graves desde 2023Los alcaldes de París y Marsella —ambos del Partido Socialista— han criticado al Gobierno de Sébastien Lecornu por el dispositivo policial, que consideran que no estuvo a la altura y fue incapaz de frenar los múltiples disturbios. De hecho, los servicios de inteligencia habían subestimado la dimensión de estas protestas, que tuvieron lugar después de tres semanas de un potente movimiento estudiantil. Pronosticaron que como mucho habría 150.000 manifestantes en el conjunto del territorio galo, pero el sábado por la tarde informaron de una cifra de participación cercana al cuádruple (550.000).«Quiero explicaciones», ha declarado el alcalde marsellés, el socialista Benoît Payan, durante una comparecencia matutina en la que se ha mostrado muy crítico con el Ejecutivo. «Pido que haya una transparencia total. Había alertado de una situación que podía degenerar. Espero que la sexta potencia del mundo no esté jugando con fuego», añadió este dirigente, quien ya había criticado que el sábado por la mañana solo hubiera una unidad de antidisturbios desplegada en la segunda localidad más poblada del país. Desde la extrema derecha hasta representantes de varias formaciones de izquierdas, han pedido la dimisión del ministro del Interior. Ante las críticas, Laurent Nuñez , que lleva un año en el cargo, negó que las fuerzas de seguridad no supieran anticipar la situación. «El dispositivo policial no fue inferior a lo requerido. Nos enfrentamos a una llegada masiva de agitadores y saqueadores que actuaban en grupo y se dispersaban rápidamente. Cuando uno se enfrenta a grupos dispersos como estos, resulta muy difícil frenarles», dijo.Varios agentes de policía, sin embargo, sí que se han mostrado más críticos y han reconocido haberse visto desbordados. Las autoridades habían cerrado 25 paradas de metro en París y prohibieron que la marcha convocada por los sindicatos estudiantiles se dirigiera hacia la Plaza de la Concordia, cerca del Palacio del Elíseo y la Asamblea Nacional. Pero eso no impidió a centenares de manifestantes llegar a esa zona. Se produjeron enfrentamientos con los antidisturbios a tan solo 300 metros de la sede de la jefatura del Estado. «Algo ha fallado. No es aceptable que haya grupos que lleguen tan cerca del Elíseo», reconoció un agente en declaraciones a 'Le Monde'.
La filóloga Cristina Sánchez López ingresó este domingo en la Real Academia Española para ocupar la silla 'p', vacante desde el fallecimiento de Francisco Rico, en 2024. La nueva académica, que dedicó su discurso de ingreso a explorar las analogías entre la cartografía y la gramática, fue elegida por el Pleno de la Docta Casa en marzo de 2025 a propuesta de Ignacio Bosque, Miguel Sáenz y Paloma Díaz-Mas . Sánchez López recibió la bienvenida de Bosque, a quien la lingüista calificó de «maestro», en una sesión presidida por el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado.Catedrática de Lengua Española en la Universidad Complutense de Madrid y una de las mayores especialistas en sintaxis del español, Sánchez López dedicó su discurso de ingreso, 'Las cartografías del idioma. Viaje a ventura por la gramática del español', a trazar un paralelismo entre el trabajo de los gramáticos y el de los cartógrafos. «La gramática es interna a los hablantes», dijo. O, en palabras de Bosque: «La gramática es la arquitectura del pensamiento». Si la lengua es un territorio que cada hablante lleva consigo, añadió, el lingüista sería el explorador que se adentra en él para describirlo. «No creo que sea del todo descabellado afirmar que la gramática externa es el mapa que dibuja la gramática interna. Un gramático no es, entonces, sino un cartógrafo que se adentra en un mundo interior hecho de piezas muy diversas y relaciones muy complejas. Al describir ese mundo invisible va trazando la cartografía del idioma».La intervención de la nueva académica giró en torno a esta metáfora. «Acaso los gramáticos pertenezcamos a la categoría de quienes creen que el lenguaje es el mapa del universo o, mejor, que el lenguaje es un universo que se puede plasmar en un mapa», afirmó. «En lugar de ríos, encontramos nombres; adjetivos en lugar de arroyos; subordinadas y concordancias en vez de llanuras y cordilleras; artículos o locuciones en vez de montañas o mesetas». Sánchez López habló de la gramática de Antonio de Nebrija como «un esbozo, un rudimentario portulano que señala la dirección que hemos de seguir de un puerto a otro». La distancia entre aquella obra fundacional y la actual 'Nueva gramática de la lengua española' sería comparable a la que separa los antiguos mapas medievales de los modernos. «La gramática del español no es ya un mapa, sino un conjunto de ellos», resumió. La filóloga, lejos de presentar las reglas gramaticales como un corsé, defendió precisamente lo contrario. «No hay contradicción –y eso no deja de ser una hermosa paradoja– entre el rigor que imponen las reglas gramaticales y la libertad de quien las usa para dar forma a su pensamiento», afirmó durante su discurso.Enseñanza de la gramáticaSánchez López defendió también el valor de la educación y una enseñanza de la lengua compatible con el reconocimiento de la diversidad dialectal del español. «Creo sinceramente en la conveniencia de que la enseñanza de la gramática –en todas sus facetas– forme parte del currículo de los jóvenes», dijo. «Una educación responsable [...] deberá enseñar la expresión culta formal, la que configura el código compartido que permite a hablantes de procedencia muy distinta entenderse y reconocerse como miembros de la misma comunidad lingüística». La filóloga recordó a Francisco Rico, ocupante de la silla 'p' durante cuatro décadas. Sánchez López reconoció «la enorme responsabilidad» que supone ocupar la silla que él dejó vacante. «Solo puedo decir que, si ya no encontrarán en ese escaño tamaña sabiduría, al menos hallarán una alumna aplicada, tan dispuesta a colaborar con sus nuevos compañeros como feliz por seguir aprendiendo de ellos».
A la hora en punto de comenzar la corrida , en los medios un tractor con un rastrillo, y a esperar. Con la plaza sin la cubierta, se volvió a tiempos pretéritos con un día de agua y frío. Así que la poca lluvia que cayó cogió a contrapie a la empresa, intentado adecentar la arena con el tiempo al límite. Una más. El público volvió a responder con un lleno, y, esta vez, por chiqueros salió una corrida sobrada de hechuras, con una media por encima de los seiscientos kilos y con ganas de embestir. Un excelente conjunto de Ángel Sánchez y Sánchez.Sorprendió para bien Duarte Fernandes con un toro de incansables embestidas con el que lució a un buen nivel, imponiendo carisma. Apretó el acelerador en cortes y recortes, en cabalgadas llevando muy toreado al de Sánchez y levantó pasiones, tanto que pese al pinchazo previó al certero rejonazo, le pidieron con fuerza la segunda oreja. Se le esperaba con el que cerró plaza y feria y no defraudó con una lidia que fue siempre a más. Atravesó con el rejón y ahí perdió la segunda oreja.Diego Ventura se quedó en esta feria sin atravesar a hombros la puerta grande de la Misericordia. Rompió la tradición de muchos años por el mal manejo de los aceros finales. Cuajó el segundo de principio a fin en una labor de gran intensidad, y en el mismo tono con el quinto. A los dos pinchó en demasía, pese a la oreja que paseó de su primero.Feria del Pilar Plaza de toros de la Misericordia (Zaragoza) Domingo 18 de octubre de 2026. Última de feria. Lleno. Se lidiaron toros de Ángel Sánchez y Sánchez, sobrados de kilos y de excelente juego. Rui Fernandes, pinchazo, rejón contrario y descabello. Aviso (ovación). Pinchazo y rejonazo (ovación). Diego Ventura, dos pinchazos y rejón (oreja). Dos pinchazos y rejonazo (ovación). Rejón atravesado (oreja con petición). Duarte Fernandes, pinchazo y rejón (oreja con fuerte petición de la segunda). Rejón atravesado.Abrió plaza Rui Fernandes, que anduvo pulcro y sin concesiones. Llevó muy toreado a sus dos enemigos, exponiendo más en el cuarto. Clavó muy desigual y no mejoró con los rejones de muerte. Se le ovacionaron su formas.
No tenía palabras para describir lo que sentía al concluir una final magistral de remontada y fe y celebrar su primer Masters 1.000. Ya había hablado, y bien alto, en la pista. Resistencia, aplomo, convencimiento, confianza, creer, creer y creer. La filosofía en la que vive ahora Alejandro Davidovich . De aquel que deslumbró en categoría júnior y se quedó algo cegado por los focos, a este que respira y exuda madurez y tranquilidad. De aquel que sufrió la frustración y las dudas de cinco finales perdidas, a este que se levanta de una paliza y sigue confiando. De aquel que se desajustaba, a este que mantiene la cordura y el equilibrio dentro y fuera de la pista. Así lo explica el campeón, número 13 del mundo, su mejor ranking, desde el lunes, apenas unos minutos después de convertirse en el primer español en triunfar en Shanghái, en una entrevista con los medios españoles entre los que se encuentra ABC.Confiesa ante pregunta de este periódico que lo primero que ha cambiado ha sido su perspectiva con respecto al tenis. Y lo dice a las claras: «Yo vivía el tenis de una manera muy intensa, muy agobiante. Y Pepo Clavet me ha aportado mucha tranquilidad, felicidad, y vivir de una manera más tranquila. Me da mucha paz internamente y creo que eso lo expreso en la pista». También allí, en el fragor de un peloteo intenso, de un error inesperado, de una idea que no sale bien, ha encontrado el malagueño su refugio, incluso en esta final de aguantarlo todo para levantarse con todo: «Pepo sabía, y lo hemos hablando antes del partido, que iba a haber nervios y tensión. No es fácil cuando Rafa Jódar está jugando a un nivel altísimo; no es fácil asimilar que te estén dando por todos los lados, que no ves ningún hueco. Pero él confía en mí, y me da mucha paz, me transmite confianza y eso me hace seguir empujando hasta el último momento».Reflejan sus palabras esa seguridad y consistencia que a veces se le escurría en el pasado por puro nervio. Después de perder cinco finales, encontró la manera de gestionar mejor todo lo que bullía en su cabeza para que lo beneficiara y no fuera un rival peor que el que tenía enfrente. Lo decía tras descorchar sus primeras botellas de cava: «Antes de Mallorca -primer título que ganó- sentía esas malas sensaciones con las finales; pero a partir de ahí me creí que podría estar en más. Aprendí a manejar la presión en los momentos complicados. Y ahora tengo más experiencia de las demás finales. Han sido dos años muy duros».De aquella dureza interna, a la dureza externa con la que afronta ahora las realidades que le vienen. Tanto las exteriores, con esa espantada insólita de su entrenador Mariano Puerta en mitad de Roland Garros, como las interiores, como las lesiones, que lo han mermado en este curso de esplendor. En julio tuvo que parar porque la espalda no podía más, y regresó a finales de septiembre. En estos dos meses largos, paciencia, pensar y mucho entrenamiento físico: «Hemos hecho como una pretemporada de cinco o seis semanas. Yo sabía que no iba a pinchar en ningún momento. Solo en Tokio porque llegué muy justo y no tenía fuerzas para nada. Sabía que físicamente estaba a un nivel muy alto y eso me da mucha fuerza para seguir empujando. Porque si estoy bien físicamente, también lo estoy mentalmente, mucho más tranquilo porque sé que correré a cada pelota y lucharé cada punto. Hemos trabajado mucho en ese aspecto, también en pista».A partir de aquí se le auguran todavía más portadas, aunque sabe bien el malagueño que ganar un título no te pone de forma inmediata en la final del siguiente. Tampoco lo quiere, que ha aprendido a gestionar la exigencia del tenis con la tranquilidad de fuera. El equilibrio. «Yo ahora no sueño nada. Quiero disfrutar de este momento, que no lo haces cada día. Es mi primera victoria en un Masters 1.000. Así que con lo que sueño ahora es llegar mañana a casa, disfrutar de mi mujer que no la veo desde hace un mes, y no quiero pensar en tenis. Quiero olvidarme, que han sido muchos partidos. Quiero no pensar en tenis. En dos o tres días reanudar todo otra vez y pensar en los objetivos que queremos en los torneos que queden, y ya está. Estamos a final de año, jugar lo mejor posible. Físicamente no voy a pinchar y me da también fuerzas».«Pensar 24 horas en el tenis es un calvario. Ahora yo no sueño nada, quiero dejar de pensar en el tenis y disfrutar este día con mi mujer, a la que no veo desde hace un mes» Alejandro DavidovichAprendió de las derrotas y aprende también de las victorias, mucho más gustosas de paladear y que le ofrecen una versión de sí mismo con la que todavía puede superarse: «Esta victoria me va a dar mucha más confianza en mí mismo. Los jugadores que ganan los Masters 1.000 son muy pocos, y me da mucha confianza para seguir haciendo lo que hago. Cogiendo las experiencias de cada partido de esta gira, me dará más fuerza en seguir haciendo las cosas como las estoy haciendo».Aunque no ha perdido la esencia, y es Davidovich ese jugador que ha protagonizado en el pasado alguna que otra polémica, como con la última convocatoria de la Copa Davis, y el que gana puntos sorprendentes mientras se cae al suelo. Pero de todas se levanta. «Me hace mucha gracia porque he visto muchos comentarios de periodistas que creían que mis mensajes en la cámara eran por la Davis y que yo era un inmaduro. Cuando hablan sin saber es lo que pasa. Todo lo que estaba diciendo son cosas de movimientos y cosas de ajedrez. El primero «Estoy, ¿eh?» es porque había ganado un partidazo; en el segundo, porque también seguíamos ahí, que era «Estamos». Y lo de «Esperando» del tercer partido es porque en el ajedrez tienes que tener mucha paciencia, y esperar a ver qué hace el otro. Y como Pepo juega muy defensivo, me aburre verlo jugar». «Sabía que no iba a pinchar físicamente. Y esta victoria me va a dar mucha más confianza en mí mismo para seguir trabajando así, porque los que ganan un Masters 1.000 son muy pocos» Alejandro DavidovichY abundó en la cuestión lanzando un mensaje positivo para estas finales que se celebran en Bolonia: «Me hace mucha gracia que la gente se haya creído que era cosa de la Davis cuando yo no tengo que nada que decir ni quería mencionar la Davis. Yo dije desde el primer momento que yo respetaba la decisión de David Ferrer , que le he dicho que estoy para ser el quinto jugador y aportar mi granito de arena en todo lo que fuese. Y que somos un equipazo para ganar la Davis».«Es lo que pasa cuando hablas sin saber. Mis mensajes no eran para nada por la Davis. Le dije a Ferrer que estoy para ser quinto jugador y para aportar mi granito. Y que somos un equipazo para ganar la Davis» Alejandro DavidovichAsí explicó ese último mensaje con el que celebró el mayor triunfo de su carrera hasta el momento, y que lo sitúa como el único español del tenis masculino, hasta ahora, en levantar el título en Shanghái: «Lo de hoy: «Apertura española», son todo bromas con Pepo de cómo jugar al ajedrez. Llevamos un mes aquí y ya estábamos delirando y dijimos, venga, vamos a escribir sobre jugadas de ajedrez. Ponemos lo que sea en la cámara y nos divertimos, que es lo que queremos. Tenemos que pensar en otras cosas que no sea tenis porque es un calvario pensar 24 horas en el tenis. Hemos disfrutado mucho de este mes, desde el primer día de Chengdú hasta este último día, nos lo hemos pasado bien y estamos muy contentos del trabajo que hemos hecho en este mes».
Francia no es el único país donde bullen las protestas. La indignación de los ciudadanos, especialmente de los jóvenes, está recorriendo Europa en las últimas semanas. Los motivos: los recortes, la dificultad para encontrar vivienda, las deficiencias en servicios públicos, la corrupción... --- Componente galeria-lead arrastrado. Para configurarlo, seleccionar cmp-galeria-lead del desplegable de visualizaciones --- automaticoMientras en París y otras ciudades francesas cientos de miles de personas salían a protestar este sábado, en Italia, también se producían reivindicaciones y altercados. En concreto en Milán, donde este domingo se ha vivido una segunda jornada consecutiva de violencia por parte de jóvenes encapuchados que aparecen de improviso, destrozan un escaparate, entran, arrasan y se van antes de que llegue la policía. Participaron entre 2.000 y 3.000 personas en grupos desordenados, la mayoría de ellos menores de edad, algunos de apenas doce años. En vez de esgrimir banderas o pancartas, actúan contra un mundo del que se sienten marginados. Aparentemente, emulan las protestas en Francia. Proceden de la periferia de las grandes ciudades y no están ligados a partidos políticos ni a asociaciones. Acuden tras leer mensajes en redes sociales y no siguen a un líder concreto. El alcalde de Milán los definió como «grupos y espacios de protesta indescifrables».Han destrozado señales de tráfico y papeleras, golpeado escaparates con extintores, sillas y patinetes, levantado barricadas con contenedores incendiados y lanzado botellas y piedras contra los agentes. Aunque era domingo, el Duomo de Milán tuvo que permanecer cerrado, porque su céntrica plaza es el epicentro de las protestas. El viernes, miles de estudiantes se habían manifestado pacíficamente en numerosas ciudades de Italia contra el mal estado de los centros escolares. El sábado muchos estudiantes se sumaron a otras manifestaciones en Bolonia, Turín y Milán convocadas contra el coste de la vida y los sueldos bajos. El saqueo y la violencia comenzaron cuando algunos de esos manifestantes se separaron del grupo principal para enfrentarse a la policía y sembrar el caos.Giorgia Meloni ha convocado para este lunes una reunión sobre el orden público. En dos mensajes en redes sociales ha condenado a los «delincuentes que se aprovechan de las manifestaciones para buscar el enfrentamiento y sembrar el caos» y ha pedido a la oposición que condene «sin ambigüedad esta violencia».«Los delincuentes que se aprovechan de las manifestaciones para buscar el enfrentamiento y sembrar el caos» Giorgia Meloni Primera ministra de ItaliaPor su parte, el ministro del Interior, Matteo Piantedosi , ha asegurado que la minoría de edad de los alborotadores «ni intimidará ni condicionará» al Gobierno. El líder de la Lega, Matteo Salvini , ha solicitado llevar al Parlamento una enmienda para «introducir una garantía financiera a cargo de los organizadores de las manifestaciones de riesgo, con el fin de cubrir los posibles daños». La medida fue retirada en el pasado porque podría limitar el derecho a manifestarse. La policía, que ha desplegado a los antidisturbios para pararles los pies, ha intentado este domingo dispersarlos con gases lacrimógenos y cañones de agua. El sábado detuvo a más de 70 personas, de las que 22 han sido denunciadas y 16 arrestadas (doce de ellas menores de edad). Además, 104 agentes fueron heridos.Contra la ley de alquileresMientras tanto, en Portugal, este fin de semana la policía portuguesa cambió de estrategia y dejó que los manifestantes por la vivienda pasaran la noche en tiendas de campaña en dos céntricas plazas de Lisboa y Oporto. Durante horas, varias furgonetas de la unidad de intervención rodearon el Rossio y los agentes pidieron retirar las tiendas. Los acampados formaron un cordón humano y, al final, la policía optó por no desalojarlos, pese a que la ley prohíbe manifestarse a partir de las 00.30. El jueves, en Oporto, la policía había levantado la acampada por la fuerza, lo que provocó treinta y nueve heridos según los manifestantes.Cientos de personas, sobre todo jóvenes, durmieron en el Rossio y en la Praça D. João I. Lo hicieron tras la marcha del sindicato CGTP contra el aumento del coste de la vida. Entre sus reivindicaciones está la retirada de la reforma de la ley de alquileres del Gobierno de Luís Montenegro, aún en trámite parlamentario, que modifica las reglas del desahucio y la renovación de los contratos.Cientos de personas permanecen acampadas en la plaza del Rossio de Lisboa, para reclamar viviendas asequibles, este domingo EFEEl viernes, el Gabinete del primer ministro difundió un vídeo grabado en Oporto en el que un manifestante anima a buscar la casa de Montenegro y tirarle un ladrillo. Los organizadores se desmarcaron. El jefe del Ejecutivo había advertido a partidos y organizaciones contra importar inestabilidad «por razones egoístas», pero negó haber llamado egoístas a los manifestantes. Las pancartas respondieron: «Si protestar es egoísmo, ¿qué es tener 55 inmuebles?», en alusión al patrimonio declarado por Montenegro, en su mayoría fincas rústicas heredadas.«Si protestar es egoísmo, ¿qué es tener 55 inmuebles?», rezaba una pancarta en alusión al primer ministro MontenegroEl alcalde de Lisboa, Carlos Moedas, del mismo partido, fue más conciliador: calificó la causa de «justa» y admitió el uso simbólico de tiendas, siempre dentro de la ley. Los alquileres no dan tregua: alquilar una habitación cuesta un 10% más que hace un año en Lisboa y un 7% más en Oporto, según el portal Idealista.Corrupción política en AlbaniaLas manifestaciones de estudiantes llenos de rabia también se produjeron este fin de semana en Tirana (Albania) donde estallaron el martes pasado. En este caso, piden la dimisión del primer ministro, el socialista Edi Rama , en el cargo desde 2013, junto a reformas electorales y educativas.Las movilizaciones de los jóvenes comenzaron a raíz de las elevadas tasas universitarias, los libros y la vida cotidiana, e incluyen denuncias de las malas condiciones de las instalaciones académicas. Las reivindicaciones han encontrado terreno fértil en la exasperación social por la corrupción política en el país. Este jueves se unieron a las concentraciones alumnos de bachillerato. El sábado, algunos manifestantes lanzaron una maleta en llamas al patio del Ministerio de Educación para denunciar una política que, dicen, empuja a los estudiantes a emigrar.Un manifestante lanza una granada de gas lacrimógeno durante los enfrentamientos en una manifestación antigubernamental de estudiantes en Tirana, Albania, este domingo ReutersLa policía ha pedido a los manifestantes que se alejen de encapuchados que usan las protestas para sembrar el caos. A su paso por las calles, incendiaron vehículos y papeleras, rompieron ventanas de una sede del Partido Socialista, y quemaron un juzgado, un banco y una oficina de correos. Además, lanzaron piedras, petardos y cócteles Molotov contra agentes de la policía. En cinco días se han contabilizado 272 heridos, entre ellos, 169 policías. Hay 167 detenidos desde el inicio. El sábado fueron arrestadas en Tirana 54 personas. Edi Rama ha descartado dimitir.
Es un detalle menor teniendo en cuenta que el Gobierno galo cifra en más de 2.000 las personas detenidas y en medio millar los policías heridos, pero el robo de un par de simbólicos objetos de colección deportiva desenmascara las verdaderas intenciones de muchos de los manifestantes que han sembrado de violencia y caos las calles de Francia en las últimas horas.Sucedió durante la tarde-noche de este sábado en las inmediaciones de la Plaza de la República de París, cuando una turba asaltó y saqueó numerosas tiendas y establecimientos ubicados en esa céntrica zona de la capital gala.Varios encapuchados entraron por la fuerza en una tienda de deportes donde, a modo de exposición y reclamo, se exhibían una camiseta y un brazalete de capitán que Leo Messi lució durante su etapa como capitán del Barcelona.Ambas, piezas de colección, están firmadas por el astro argentino y enmarcadas en sendos cuadros para su mejor conservación. Nada de eso detuvo a los cafres que las sustrajeron y posteriormente las exhibieron como trofeos de su infamia en vídeos que rápidamente se hicieron virales en internet. El Ministerio del Interior francés ha cifrado en 550.000 las personas que se manifestaron por toda Francia. «Al margen de estas marchas, unos vándalos optaron por la violencia» y «se ensañaron con los edificios públicos al servicio de los ciudadanos, como los ayuntamientos o las prefecturas, pero también con numerosos comercios que fueron atacados, saqueados, algunos incluso incendiados».El Gobierno galo ha condenado estos hechos: «¡Nada justifica estos actos!» y ha destacado la labor de las fuerzas de seguridad y bomberos movilizados «a veces poniendo en riesgo su propia seguridad».Solo en París se han contabilizado 720 arrestos, de los cuales 517 han derivado en detenciones, correspondientes a 171 menores de edad y 346 mayores de edad.
La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el fallecimiento del sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari, quien era párroco de la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en la Vicaría Centro de Guayaquil, mientras celebraba una misa, la noche del sábado 17 de octubre, hecho que ha conmocionado a Ecuador.Las imágenes que se difundieron por las redes mostraron que el padre Sánchez Molinari recibió el golpe en la cabeza de manera directa de una enorme cruz de madera que se desprendió desde lo alto de la pared, cayendo al instante al suelo.«Padre Sánchez, Padre Sánchez», gritó la gente mientras se acercaba al altar para intentar auxiliarlo, y otros pedían una ambulancia, pero el sacerdote había fallecido al instante, lo que provocó conmoción y dolor entre los feligreses, que no salían de su asombro y se abrazaban entre ellos, y lloraban desconcertados, sin dar crédito a lo habían presenciado.Más personas llegaron de inmediato a la iglesia al haber mirado la dolorosa escena en casa ya que la misa estaba siendo transmitida por Facebook, y decidieron ir a ver lo acontecido con el sacerdote de la Congregación del Santísimo Redentor, a quien muchos conocían. En pocos minutos más, el país entero comentaba la tragedia porque las imágenes se volvieron virales en todas las redes sociales, causando consternación general.La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó la muerte del padre Patricio en un comunicado firmado por el cardenal Luis Cabrera Herrera , arzobispo de Guayaquil, en el que expresó su pesar por la pérdida del sacerdote y extendió su solidaridad y condolencias a la comunidad redentorista, así como a sus familiares y amigos.El padre Sánchez Molinari pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor, comunidad fundada en 1732 por San Alfonso de Ligorio. La parroquia que tenía a su cargo está dedicada a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, una advocación mariana vinculada históricamente con los redentoristas. En 1866, el papa Pío IX confió a esa congregación la custodia del ícono original de la Virgen del Perpetuo Socorro, venerada en la iglesia de San Alfonso, en Roma. En Guayaquil, la iglesia dedicada a su advocación estaba a cargo del sacerdote que falleció la noche del sábado cuando celebraba la misa semanal. Hasta la mañana del domingo, las autoridades no habían precisado detalles de las condiciones en las que se encontraba la enorme cruz de madera que se desplomó de la pared, pero se habían iniciado investigaciones al respecto.
El invierno cayó de golpe sobre Torrejón, pero ni la lluvia ni el viento restaron espectacularidad a las finales de la primera edición del Urban Climbing Comunidad de Madrid Torrejón 2026, el mayor evento de escalada urbana celebrado en España. También el que más dinero ha repartido en premios: más de 50.000 euros.La venezolana Michi Matheus y el madrileño Hugo Martín se proclamaron campeones absolutos de la prueba tras dos emocionantes finales que se resolvieron por detalles. Matheus, que hace apenas dos semanas anunció su retirada de la alta competición tras 15 años de carrera, primero en su país y después en Madrid, donde lleva afincada cinco años, superó por bonus a Lianet Castillo, plata, y Julia Benach, bronce, después de que las tres escaladoras completaran con éxito los tres bloques de la final. «Había participado en alguna exhibición, pero es la primera vez que competía en urbano. Está guapo, es muy interesante y novedoso. El tiempo en el que se superan los bloques entra como un factor importante y eso lo complica un poco».Igual de competida estuvo la final masculina. De los tres bloques previstos, dos se desarrollaron en el muro de la iglesia de San Juan Evangelista, y su dificultad puso en verdaderos aprietos a los once finalistas. Ninguno logró resolver el primero. Apenas había resquicios entre los ladrillos de la pared y, cuando alguien encontraba una presa, enseguida perdía el agarre.En el segundo parecía que la tónica iba a ser la misma, hasta que Marcos Parra, a la postre segundo clasificado, halló el método para alcanzar el 'top' y varios participantes más lo imitaron.Todo se iba a decidir en el último bloque, en un nuevo muro con regletas junto al Ayuntamiento de Torrejón. Aquí la velocidad volvió a ser un factor determinante, y Hugo Martín, campeón de España de bloque en 2025, consiguió los puntos necesarios para subir a lo más alto del podio. Nico Amador se llevó el bronce.«Ya el año pasado me quedé con las ganas de probar la escalada urbana en Potes y este año no he querido perdérmelo. Está guay, ha sido muy interesante», afirma el madrileño de 21 años, que la próxima temporada aspira a dar un salto de calidad en las Copas del Mundo de su especialidad.La lluvia de primera hora de la mañana sí provocó que el resto de las finales se desarrollaran en el rocódromo instalado en el centro de la Plaza Mayor de Torrejón. Después de las clasificatorias del sábado, 56 escaladores continuaron en competición para decidir los campeones de cada categoría.En la categoría amateur masculina, todo se resolvió en un desempate en el que Pablo Díaz le ganó la partida a Alejandro López, después de que ambos completaran los tres bloques del rocódromo, de dificultad creciente, con idéntica pericia. Nere Ortega se llevó la final amateur femenina, mientras que las medallas de oro en mayores de 50 años recayeron en Pedro Pérez y Eva Martos. Entre los más jóvenes, David Romero se impuso en la categoría juvenil masculina, y Paula Carmena y África Piedrola compartieron el primer puesto en la femenina.Soñando despiertosLa jornada dominical contó de nuevo con la presencia de los hermanos Pou como invitados estelares. Ambos participaron en la entrega de premios junto a Alberto Tomé, director general de Deportes de la Comunidad de Madrid, y Alejandro Navarro, alcalde de Torrejón de Ardoz. Como cierre, se celebró una exhibición de paraescalada con la participación del escalador ciego Guillermo Pelegrín, campeón de Europa en 2024, y varios integrantes del grupo Dreaming Awake, formado por personas con párkinson. El proyecto fue creado por el escalador Jordi Cruz, a quien le diagnosticaron la enfermedad hace ocho años, para mostrar los beneficios de este deporte para quienes se encuentran en su misma situación.«Hay numerosos estudios en los que se explica todo lo que nos aporta: movimientos amplios, equilibrio, coordinación, fuerza, resistencia...», relata Cruz a este periódico. «A nivel cognitivo también es beneficioso, porque la escalada obliga a resolver problemas. ¿Cojo este agarre con la izquierda para poder llegar con la derecha? ¿Pongo ahí el pie? Y, sobre todo, trae beneficios a nivel social. La gente con párkinson a menudo no quiere ni salir de casa. Y con la escalada ve que puede hacer cosas, se siente integrada en la comunidad escaladora. Yo soy escalador de toda la vida, pero nunca he vivido nada parecido a lo que estoy viviendo ahora. Personas de diferentes edades que superan sus límites y que se sienten realizadas. Es algo increíble».
La dana Adam está castigando este domingo el levante español y, en previsión de que ocurra lo mismo este lunes en Baleares, la Unidad Militar de Emergencias (UME) ha movilizado miembros de su tercer batallón en la base de Valencia para embarcarse rumbo a Ibiza y Mallorca . Además, el Govern ha suspendido las clases en al menos tres islas.La UME ha confirmado este envío en su cuenta de la red social X con un mensaje, en el que han apuntado que su misión será colaborar con los servicios de emergencias en las intervenciones derivadas de la dana Adam.La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha agradecido a la UME su «rápida respuesta, disponibilidad y compromiso» ante los efectos de la dana en Baleares.«Una actuación que demuestra la importancia de la coordinación y la colaboración entre instituciones para dar una respuesta rápida a los ciudadanos de Baleares», ha recalcado.Suspensión de las clasesEl Govern ha suspendido las clases en las islas de Formentera, Ibiza y Mallorca para este lunes, por la situación meteorológica y el riesgo de inundaciones derivado por la dana Adam.El Ejecutivo balear ha adoptado esta decisión de acuerdo con las recomendaciones de la Dirección General de Emergencias , según ha informado el Govern en su cuenta de la red social X.De esta manera, se ha pedido a las familias y la comunidad educativa que sigan las comunicaciones de los centros y la información emitida por el Govern en los canales oficiales.El Govern autoriza el teletrabajo para los funcionariosEl Govern ha autorizado que los trabajadores públicos de la administración autonómica, ante la alerta roja por fenómenos meteorológicos adversos prevista para este lunes por los efectos de la dana Adam.La Dirección General de Función Pública ha establecido medidas organizativas para proteger a los empleados público y garantizar la continuidad de los servicios esenciales, según ha informado la Conselleria de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social en un comunicado.El personal que disponga de acceso remoto y cuyas funciones permitan el teletrabajo deberá trabajar a distancia y no acudir a su centro de trabajo. Quienes no dispongan de estos medios o no puedan teletrabajar deberán seguir las instrucciones de sus responsables directos.En el caso del personal laboral, se priorizará el trabajo a distancia siempre que sea posible. Cuando no sea posible y concurran las circunstancias previstas en el Estatuto de los Trabajadores, relativas a la imposibilidad de acceder al centro de trabajo o de transitar por las vías necesarias para llegar a él como consecuencia de las recomendaciones, limitaciones o prohibiciones de desplazamiento establecidas por las autoridades competentes, o de una situación de riesgo derivada de un fenómeno meteorológico adverso, podrá solicitarse el permiso retribuido correspondiente .Las medidas no afectan a la prestación de los servicios esenciales y, siempre que los desplazamientos puedan realizarse con seguridad, podrá requerirse la presencia del personal necesario para atender emergencias, incidencias o necesidades inaplazables.
Cuando está en su país, Eslovenia, o en su lugar de residencia, Mónaco, Tadej Pogacar suele dar noticias. A emisoras locales o a podcast de amigos, el genio del ciclismo habla y se explaya con esa naturalidad que lo ha convertido en un icono. Durante un evento benéfico de golf en Volcji Potok este domingo, Pogacar descifró sus objetivos para 2027: el sexto Tour, el Mundial y la Vuelta a España.Pogacar está parado desde la octava etapa de la Vuelta, el pasado 29 de agosto, cuando dio un voltereta sobre su Colnago en la carretera en dirección a Gandía. Ya está entrenando después de una fractura y dislocación de la clavícula izquierda, una fractura de vértebra cervical y una conmoción cerebral. Tiene previsto reaparecer el próximo 29 de noviembre en una carrera de exhibición en Mónaco, que no computa como competición, junto a su pareja, la ciclista Urska Zigart.En declaraciones a la cadena eslovena RTV SLO, el líder del pelotón expuso la primera señal clara de sus intenciones para la próxima temporada. «El objetivo para el año que viene sería, obviamente, el Campeonato del Mundo, combinado con el Tour y la Vuelta. Aunque preferiría correr el Giro, tendré que completar la Vuelta en algún momento. Creo que ese será mi objetivo para el año que viene».La Vuelta a España es la única gran ronda por etapas que no ha alzado en su palmarés, después de cinco Tours y un Giro. También le falta el monumento más rotundo del ciclismo, la París-Roubaix, en la que ha sido dos veces segundo en dos participaciones, una detrás de Van der Poel y este año detrás de Van Aert.Para Pogacar serán tres objetivos concentrados en tres meses. El sexto Tour, en julio, lo que supondría más que nadie en la historia, ya que Induráin, Hinault, Merckx y Anquetil tienen cinco, y Lance Armstrong desapareció de la historia con sus siete Tours después de su vínculo con el dopaje.A finales de agosto de 2027, el día 29, se celebra el Mundial en la Alta Saboya francesa, en un recorrido muy propicio para él: 265 kilómetros y un circuito muy montañoso con 5.700 metros de desnivel en las subidas. Es el trazado entre Sallanches y Domancey, en el que Hinault conquistó el título en 1980.Y en septiembre, seis días después del Mundial, el día 4, el comienzo de la Vuelta a España. El esloveno confirmó que el motivo de su caída en la pasada edición fue una piedra, descartando otras especulaciones. «Era una piedra grande. Todo lo demás son noticias falsas», desveló.
Ganar, cuando todo rueda bien, es sencillo; pero hacerlo cuando se tuercen las cosas –cuando hay en juego algo más que un simple trofeo– es de auténticos campeones. Eugenio López Chacarra sabía lo que se jugaba en su destino talismán de Nueva Delhi , cuando comenzó una semana de lo más accidentada. Tenía en juego el liderato del Orden de Mérito europeo y seguir ascendiendo puestos en el top 50 mundial para asegurarse su plaza en el Masters del año próximo; mas las tormentas que asolaron el recorrido en las primeras jornadas dieron al traste con la planificación que había hecho 'a priori'. Los continuos aplazamientos por riesgo eléctrico o falta de luz le obligaron a jugar sin poder cumplir los horarios previstos: unos hoyos por aquí y otros por allá. Y el caso es que hubo que ir amontonando los partidos en cuanto se abría una ventana favorable, para que en la tarde del domingo se hubieran podido completar los 72 hoyos preceptivos. Con tanto ajetreo, al madrileño le tocó levantarse toda la semana a las 4 de la mañana para volver al hotel con el día vencido, con el cansancio acumulado al que la propia tensión del torneo le sometía. Pero nada de eso fue óbice para que, a la postre, hiciera efectivos todos sus objetivos iniciales.Una vez completada la tercera ronda y enfilada de maravilla la cuarta sin solución de continuidad, el de La Moraleja comenzó a verlo todo de color de rosa. Encabezaba la prueba con comodidad, con seis golpes, y nada hacía presagiar que no fuera a levantar su segundo título en este país en otras tantas temporadas. Lo que ocurre es que el The Delhi Golf Club, como campo centenario que es, dispone de todos los recursos imaginables para hacérselo difícil a los jugadores, más aún cuando se encuentran bajo la máxima tensión y se juegan las primeras plazas. Con unas calles estrechas, flanqueadas con un 'rough' impenetrable, había que hilar muy fino para no caer en peligros mayores, como era irse a las selvas que lo circundan, en las que ni siquiera se entra a buscar la bola a causa de la tremenda vegetación y a las serpientes y otras especies dañinas que las pueblan. Así las cosas, Eugenio vio cara a cara lo que significaba jugar contra la adversidad. Comenzó a fallar tiros importantes, con un 'bogey' en el 6, y supo cambiar de táctica al instante, demostrando una gran visión estratégica. Esto le permitió olvidarse de las alegrías y jugar más conservador que los días anteriores, al saber que la dureza del recorrido iba a terminar cazando también al resto de competidores.Afortunadamente, su mejor herramienta, el 'putter', no le dejó de funcionar y salvó unos pares magníficos en el 9 y 10 que le supieron como el 'birdie' del 11. Desde ahí, ya con la cabeza fría y controlando desde lo alto a sus rivales con distancias que nunca bajaron de los dos impactos, fue capaz de ir quemando etapas hasta llegar al momento crítico de los tres últimos hoyos. En el 16 salvó otro par de mucho mérito y, cuando superó el siguiente con comodidad, se vio afrontando la última bandera con dos de renta y un par 5 a su disposición para aumentarla.Sin embargo, su mentalidad de pegador no le cegó y puso en una balanza el riesgo-recompensa. Sacó un hierro 5 de la bolsa para asegurarse de llegar cómodamente al último tapete y levantar su tercer título de la temporada como lo que es: un campeón en toda regla.Con esta victoria, Chacarra se sitúa primero en el ranking continental, por delante de Patrick Reed y Rory McIlroy, a falta de tres pruebas, y se pone en busca de un hito que solo han conseguido antes que él Seve Ballesteros y Jon Rahm en la historia del golf español. «Sería un gran honor para mí unir mi nombre al de estos dos mitos; Seve siempre fue mi héroe, desde que empecé a jugar al golf, y a Rahm lo admiro desde su etapa universitaria», declaró exultante al terminar. «Estoy muy orgulloso de mi juego corto y de cómo he luchado y he mantenido la paciencia», añadió, «solo quiero seguir mejorando y seguir ganando».Un detalle que no pasó desapercibido fue el abrazo en el que se fundió con el capitán europeo de la Ryder Cup, Luke Donald, al terminar su tarea, lo que indica claramente que Eugenio es uno de los jugadores que tiene en mente para la próxima edición de Irlanda en 2027: «Le dije a Luke hace tiempo que quiero formar parte de ese equipo, pero no solo como elección». Quiero conseguir una de esas seis plazas, así que ese es uno de los objetivos que tengo. Estoy trabajando muy duro para conseguirlo».Pero la fiesta española no acabó ahí. A pesar de sufrir también la dureza de The Delhi G. C. en sus carnes, Ángel Hidalgo acabó en tercer lugar después de una jornada en la que tuvo al alcance por momentos la primera plaza, al cabalgar en una nube de cinco 'birdies' en doce hoyos, pero el vetusto recorrido se mostró inclemente con él desde entonces y su juego agresivo no fue la mejor respuesta cuando surgieron los problemas. El malagueño empezó a fallar calles y la puntilla le llegó en el 16, cuando un doble 'bogey' le devolvió a la realidad. La medalla de bronce es un gran resultado para un jugador como él que, sin pretenderlo, se ha encaramado al puesto 17.º de la lista y ya mira de reojo las diez tarjetas del PGA Tour que se repartirán al final de la campaña.Clasificación1. Eugenio Chacarra (ESP), -212. Daniel Hillier (SUI), -193. Ángel Hidalgo (ESP), -15. Adrian Meronk (POL)......................................15. Nacho Elvira (ESP) -10. Patrick Reed (EE.UU.), -842. Rory McIlroy (IRN), -4
José Mota lleva una vida haciendo felices a los españoles. Primero con Cruz y Raya y después en las Nocheviejas de TVE. Pero no solo eso. En su paso por el cine ha trabajado a las órdenes de Álex de la Iglesia, Pablo Berger o Santiago Segura, entre otros. Y ahora ha querido ir más allá. «Tenía algo dentro de mí que debía materializar», dice en su visita a la Redacción de ABC. Y ese «algo» no es otra cosa que 'Arriba Tutto', su primera película como director. Un homenaje a los padres entregados y un reconocimiento a los cómicos que, incluso en los malos momentos, eligen ser Quijotes frente a la adversidad. —La película tiene muy marcada la memoria del niño fraguada a partir de los padres. ¿Quiénes eran sus padres?—Mi padre era una persona que creía muchísimo en el ser humano, alguien optimista, vitalista y humanista. Ese espíritu, cuando eres niño, te cala hasta los huesos. En cierto modo, el espíritu positivo de José Romero –el protagonista– viene de ahí; se llama José por mi padre. Él me orientó sobre por dónde caminar en esta incierta cosa que es la vida. Él escribía muy bien poesía y me enseñó algunos versos que no olvidaré. Él me inculcó el amor por la poesía, la literatura y las artes escénicas. Y mi madre fue un ser absolutamente maravilloso; tenía un nivel de bondad que no he conocido en nadie más. Qué suerte hemos tenido de tener una generación de padres y abuelos a los que les debemos la dignidad con la que hoy vivimos. Vivieron guerra y posguerra, y eso no se puede olvidar.—¿Cuánto hay de José Mota en ese niño?—La inocencia entera. Me acuerdo cuando llegó al colegio una persona preguntando por voluntarios para hacer teatro; estaba en tercero de EGB y levanté yo el primero la mano. Me encantaba. Cuando de niño veía a algún cómico actuar en televisión, me parecía magia; sentía que algo insólito se producía delante de mis ojos. Tenía la sensación de que esa persona que hacía comedia nadaba a contracorriente de lo establecido. Ese hacerle «pellas» a la vida, aunque fuera a través de un sketch, lo que contaban cómicos como Tony Leblanc, Pajares, Esteso o Tip y Coll, cuando era chiquitito... me fascinaba. Un mago me sorprendía, pero un cómico me parecía magia emocional. Eso me marcó y empecé a sentirme muy a gusto en el «burladero» de la comedia. Viendo la faena de la vida, me sentía seguro en la comedia.—¿Qué es lo primero que le viene a la cabeza si piensa en aquel niño de EGB?—Son muchas cosas. El teatro en el colegio era el lugar donde yo era inmensamente feliz. Tenía mucha facilidad para empatizar con los compañeros y era muy juguetón. Fui un niño con una conciencia muy temprana de que estar vivo era un gran regalo. Con nueve años ya me planteaba: «¿Qué es esto? Este invento, no sé exactamente qué es, pero mola. Es un regalo; voy a jugar, a pasármelo bien». Me decía: «¿Qué más da cómo seas? Lo importante es estar vivo y disfrutar». Recuerdo jugar con mis compañeros a las canicas y coleccionar cromos.—Ha hablado de esta «incierta cosa que es la vida». Yo le quiero preguntar por esta «incierta cosa que es el cine». ¿Cómo ha sido ponerte detrás de la cámara?—Lo primero fue la pulsión constante: tengo algo dentro que debo materializar. Creo en ello y quiero poner todos los medios posibles para que se pueda rodar. Luego, si lo piensas fríamente, dices: «¡Madre mía, qué osado es uno!». Pero la vida es así: tienes que creer en tus sueños e intentar hacerlos realidad. Lo segundo fue empezar a plasmar en un argumento lo que tenía dentro. Yo tenía un montón de instantáneas, como fotos desordenadas de una Polaroid, y quería ponerlas en orden. Todas las fotos hablaban de emociones similares. Trabajé con Fernando Heredia, compañero guionista, valorando cómo vehicular esto. Queríamos contar una historia de unos cómicos de 1905, y nos pareció muy interesante fijarnos en relación paterno-filial y la necesidad del niño de que el padre cubriera la falta de la madre. Y yo quería que ese padre lo representase todo, tipo Geppetto, y luego encontré a Karra Elejalde, que lo completó perfectamente. Luego el guion es muy nómada; quiere irse a muchos sitios, pero tienes que apostar por uno y quedarte a vivir ahí. Todo a la vez en todas partes es imposible. Teníamos claro que la historia se desarrollaba en Castilla-La Mancha y esa referencia indirecta al Quijote. El padre queríamos que tuviera un alma parecida: un idealista que creía en una utopía inalcanzable, conseguir logros a través del humor. Me he tirado cinco años con el guion; ha sido mi ópera prima y quería que no se me escapase nada. —¿Siempre tuvo claro que la iba a dirigir?—No, porque al principio te gobierna el miedo. Yo quería poner este relato en pie en 3D, que los personajes y el paisaje [se señala el corazón] tuvieran fondo y vida. Como soy muy perfeccionista, estuve tentado de codirigir, pero la persona que me animó a dirigir fue Javier Fesser. Le agradezco toda la vida que me dijera: «José, esto lo tienes que dirigir tú, no lo pierdas». Y así lo hice.—El día antes del rodaje, ¿pudo dormir?—Estaba feliz. Había planificado cada escena y era tanta la ilusión que ardía dentro de mí que dejaba poco espacio para el miedo. Contaba con un equipo técnico extraordinario y actores como Karra, Olivia Molina o Diego Anido. Todos nos sentíamos unidos; teníamos la sensación de que estábamos haciendo algo bello.—También produce. ¿Cómo se lleva el José Mota productor con el director y el actor, y viceversa?—Me entendí muy bien. Éramos dos productoras: la de Javier Ugarte y la nuestra. Javier es un grandísimo productor que lo tiene muy claro y ha remado a favor. A veces surgen pequeñas apreciaciones, pero siempre he pensado que las pequeñas renuncias son la manera de encontrar un bien mayor. Y conmigo mismo, ante el dilema de actor frente a director, ganaba la realidad. Tienes un tiempo limitado y ahí está el ayudante de dirección, Carlos Gras, recordándote los límites. Tienes que ir por el alambre. Se pierden cosas, pero también se encuentran hallazgos con los que no contabas.«Tenemos muy magnificada la palabra fama»—¿Se siente un Quijote?—Me siento Quijote en la medida en que estamos aquí para soñar. El alma del Quijote es la representación de cuán importante es perseguir los sueños, aunque parezcan inalcanzables. Creo que es bueno creer en las utopías porque te llevan a sitios mejores.—El audiovisual está en un momento complicado en su paso por las salas de cine, aunque las plataformas vayan bien. ¿Cómo afronta la promoción?—No quiero dejarme gobernar por el temor. Tengo una tranquilidad muy grande porque hemos hecho una película de la que todos nos sentimos orgullosos. Más allá, no debo pensar; todos los escenarios son posibles. Por suerte, la vida de las películas ahora es larga.—Es un rostro muy cercano para muchas familias, casi parte de sus cenas de Nochevieja. ¿Cómo se equilibra vivir con esa fama y ser, a la vez, una persona normal?—Creo que tenemos muy magnificada la palabra «fama». Yo vivo mi oficio desde el agradecimiento. No magnifico nada. Soy alguien que tiene la suerte de contar historias y arrancar una sonrisa, y con eso me siento realizado. Que eso afecte al ego o te condicione para no ser quien eres, está fuera de mí. Hay mucha gente que va por la vida en silencio, haciendo una labor mil veces más importante que la mía, como el voluntariado, que no están en el escaparate. Esos son los verdaderos héroes. Yo quiero seguir siendo el niño que fui en Montiel, que contaba historias y jugaba a las bolas. Depende de ti cómo te tomes lo que ocurre a tu alrededor.
Lo que está a punto de leer no es la crónica de una gira de la Filarmónica de Nueva York. O no solamente. Es la historia de una ciudad que se desplaza sobre ruedas, duerme en hoteles, desayuna a deshoras y cambia de código postal sin dejar de trabajar. Una orquesta no empieza cuando el director levanta la batuta ni termina cuando el público se pone en pie. Entre una cosa y otra hay toda una vida que no se escucha desde el patio de butacas. Durante tres días seremos testigos del arranque de una nueva era, la era de Gustavo Dudamel al frente de este histórico conjunto . Veremos carreras contrarreloj para no perder un tren, sesiones de estiramientos antes de un concierto, lágrimas de los admiradores más entregados del director venezolano y hasta una de esas oportunidades con las que un músico sueña durante años y que, de pronto, aparecen sin avisar: la de un joven fagotista que recibe el encargo de interpretar un solo de Mahler a pocas horas del concierto. También habrá cansancio, turismo exprés, bocadillos a toda prisa y un ejército de personas capaz de desmontar en quince minutos lo que ha tardado horas en preparar. ABC se ha colado en el día a día de la Filarmónica de Nueva York durante su gira española. Y lo que ha encontrado va bastante más allá de la música. --- Componente galeria-lead arrastrado. Para configurarlo, seleccionar cmp-galeria-lead del desplegable de visualizaciones --- automaticoConocer una orquesta es, en cierto modo, como tener una primera cita: las primeras impresiones importan, y una llega con las preguntas, las dudas y las intuiciones habituales. Y con la NY Phil, que ha vuelto a España tras dieciséis años de la mano de Ibermúsica, la primera impresión es tan buena que nos invitan a subir a su autobús, el que cada día cubre el trayecto entre el Gran Hyatt de Barcelona y el Auditori. Allá que nos metemos, mientras charlamos con la doctora que acompaña a los músicos durante la gira , y descubrimos el pequeño universo que viaja sobre ruedas. Algunos aprovechan el trayecto para descansar; otros miran por la ventana cómo se despereza la ciudad, todavía a la sombra de los edificios. Y muchos llevan consigo a sus inseparables compañeros de viaje: sus instrumentos, que ocupan asientos, descansan sobre las piernas o viajan bien sujetos, como un pasajero más. Muchos de ellos además viajan con sus familias, maridos, hijos...Los músicos de una gran orquesta tienen algo de superhéroes porque les toca plantar cara al cansancio, al 'jet lag', a los cambios de horario y hasta a una comida distinta de la habitual, pequeños enemigos capaces de poner patas arriba el estado de ánimo y el cuerpo de cualquiera. A ellos les espera el escenario y un instrumento que no entiende de excusas. Por eso se preparan también como verdaderos atletas, aunque no siempre de la manera que uno imagina. Mientras algunos pasajeros del autobús llevan sus instrumentos bien guardados en las fundas, otros sacan unas gomas elásticas y empiezan a estirar. Así, sin más. Lo que comienza como una especie de consulta improvisada entre la doctora de la gira y uno de los violinistas va atrayendo poco a poco a otros músicos, hasta convertirse casi sin querer en una clase de 'stretching' sobre ruedas . Antes de conquistar Mahler también hay que cuidar la maquinaria que lo hace posible.Algunas imágenes del desembarco de la Filarmónica de Nueva York en Barcelona C.M.P.El ambiente es de lo más animado. Hay alegría, jolgorio, bolsas del Barça que van y vienen y músicos que, además de la visita a Barcelona, parecen encantados con la posibilidad de acercarse al estadio. Pero el bullicio se apaga de golpe cuando entra Gustavo Dudamel en la sala. El director venezolano no necesita grandes ceremonias para hacerse con el espacio. Lo primero que hace es felicitar a la orquesta por el concierto de la víspera en París y lanzar una recomendación: «Espero que hayáis probado las tapas». En ese primer ensayo acústico, el maestro salta del escenario para recorrer la sala hasta el final y comprobar el sonido también desde las últimas butacas. Lo cierto es que Dudamel ha conseguido sacar la música clásica de sus compartimentos habituales y acercarla a públicos que quizá nunca se habían planteado entrar en una sala de conciertos. Después de una larga etapa al frente de la Filarmónica de Los Ángeles, el director venezolano asume esta temporada la batuta de la Filarmónica de Nueva York. Entre los músicos se cruzan miradas de admiración, otras de asombro, y se percibe todavía esa mezcla de respeto y curiosidad propia de las primeras fases de una relación. Pero si dentro de la orquesta aún se están conociendo, fuera ya tiene una legión de admiradores. A las puertas del Auditori, varios compatriotas esperan con la ilusión de quien está a punto de encontrarse con alguien de casa. «¡Barquisimeto, Barquisimeto!», grita uno. «¿Qué es Barquisimeto?», se pregunta otro, sin terminar de entender la contraseña. «¡Barquisimeto, soy de Barquisimeto!», insiste un tercero. Y es que el maestro nació en esta ciudad venezolana, y algunos paisanos han acudido con la esperanza de llevarse una fotografía para el recuerdo. Dudamel se detiene, sonríe y hace lo que puede para atenderlos, aunque el reloj apremia y el hotel espera. Con las manos, dibuja unos gestos de disculpa: le encantaría quedarse, pero toca marcharse.Qué sería una gira sin imprevistos y la Renfe sin retrasos. A las tres de la mañana nos llega un correo: el AVE sale con demora. Uno podría pensar que hay más tiempo libre para callejear por Barcelona, pero hay un pequeño detalle y es que esa misma tarde hay concierto en Madrid y hay que llegar como sea. De modo que allá que nos vamos, rumbo a Barcelona-Sants, donde nos recibe personal de Renfe para conducirnos por un pasillo improvisado hasta el control de seguridad. Delante se forma una larga comitiva de alrededor de 150 personas, una fila que avanza con rapidez mientras las miradas curiosas de otros viajeros se posan sobre nosotros. Los carteles de la New York Philharmonic y sus instrumentos los delatan: son los grandes músicos de la Gran Manzana, que también tienen que hacer malabares con los horarios ferroviarios. Por si alguien lo dudaba, nadie se libra de un buen retraso. Más imágenes del desembarco de la Filarmónica de Nueva York en España C.M.P.Pero si algo tienen estos viajes es que, entre esperas, trayectos y cambios de planes, también permiten conocer un poco mejor a quienes se esconden detrás de los instrumentos. Lejos del escenario y de la solemnidad de la sala de conciertos, la gira deja pequeñas ventanas abiertas a sus protagonistas. Como Sherry Syral, oboísta principal de la NY Phil que lleva 42 años en esta orquesta. «Simplemente me encanta hacer música y tocar el oboe. La música siempre me sorprende. Toco cada pieza de mi vida como si fuera la primera vez. Estoy tratando de mantener la energía viva», cuenta emocionada. El tiempo apremia, y vaya si apremia que a la salida de Atocha ya nos esperan cuatro autobuses que nos trasladan rápidamente al hotel y, de allí, al Auditorio Nacional, donde nos aguarda un pequeño festín de supervivencia para músicos en gira: sándwiches, zumos y todo lo necesario para reponer fuerzas antes de salir a escena. También hay tiempo para un breve ensayo acústico, un último tanteo con la sala que permite comprobar cómo respira el sonido antes de que llegue el público. Y llega la hora de la verdad. El concierto es un éxito: los aplausos se prolongan, los músicos reciben el reconocimiento de una sala entregada y el público acaba poniéndose en pie, porque hay noches en las que las manos no parecen suficientes para agradecer lo que acaba de suceder. Pero ni siquiera las grandes citas están libres de imprevistos. Durante la velada, una joven integrante del Orfeo Catalá sufre un desfallecimiento que despierta la preocupación de quienes la rodean, pero que no impidió que el concierto continuara. En el intermedio, Dudamel vuelve a salir para interesarse por ella y comprobar cómo se encuentra. Gustavo Dudamel junto a la NY Phil Chris Lee ¡La nueva era! La llegada de Gustavo Dudamel a la Filarmónica de Nueva York inaugura una nueva etapa para una de las instituciones musicales más emblemáticas de Estados Unidos. Y basta con asomarse a uno de sus ensayos para percibir que algo se mueve dentro de la orquesta. Tras 17 años al frente de la Filarmónica de Los Ángeles, el director venezolano ha aterrizado en Nueva York con una energía que parece contagiar a los músicos, entre miradas de admiración, curiosidad y una expectación que también se percibe fuera del escenario. Dudamel no se limita a levantar la batuta: se mueve por la sala, escucha, comprueba cómo llega el sonido hasta las últimas butacas y convierte el ensayo en un diálogo constante con la orquesta. Es pronto para saber hasta dónde llegará esta nueva etapa, pero en estos primeros días se respira la sensación de estar ante algo que acaba de empezar. «Están tan contentos... lo puede ver en las caras, al final de los conciertos, lo puede ver en la reacción del público. Para los músicos es una nueva era, ellos están trabajando con el maestro más importante que tenemos y es un momento de elaborar nuevas vías musicales», confiesa Matías Tarnopolsky, CEO y presidente de la Filarmónica de Nueva York. Pero el cambio no se limita a la batuta. Dudamel quiere ensanchar los límites de lo que puede ser una orquesta en el siglo XXI, acercando la música clásica a otros géneros y a públicos que quizá nunca se han planteado entrar en una sala de conciertos. Su apuesta pasa por romper las fronteras habituales del repertorio sinfónico, incorporar nuevas voces y recuperar esa vocación divulgadora que convirtió a Leonard Bernstein, uno de sus grandes referentes, en mucho más que un director de orquesta. El desafío ahora es trasladar esa energía a la vida cotidiana de la Filarmónica de Nueva York, más allá de la expectación que acompaña a su llegada. Porque renovar una institución de este calibre no consiste solo en despertar entusiasmo durante los primeros conciertos, sino en conseguir que esa ilusión se mantenga y arraigue en la ciudad. «La orquesta debe representar lo mejor en la sociedad, son 110 diferentes voces trabajando en conjunto con una misma meta. La música nos enseña tantas cosas... La colaboración, el contraste entre escuchar y entender y escuchar es una fuerza muy democratizante, a veces no me sale bien, muy democratizante la música», añade.Pero no todo va a ser música, y menos en una gira por España. El ritmo no se detiene ni cuando se apagan los focos, y la mañana siguiente deja un respiro para que los músicos se conviertan en turistas por unas horas. Algunos aprovechan para acercarse al Palacio Real, otros se dejan caer por el Reina Sofía y, tratándose de Madrid, tampoco faltan quienes hacen una parada en el Bernabéu. Porque la Filarmónica de Nueva York viaja con sus instrumentos a cuestas, pero también con las ganas de descubrir los lugares por los que pasa. Y mientras unos hacen turismo, a nuestro querido fagotista Julien le cambia el día (y quizá algo más) en cuestión de minutos. A las doce recibe la noticia de que, tras la baja de un compañero, tendrá que hacerse cargo del solo de fagot de la Quinta de Mahler. Esas oportunidades con las que un músico sueña durante años y que nunca sabe cuándo van a llamar a su puerta. Puede ocurrir en una jornada cualquiera en el Lincoln Center, en Nueva York, o puede tocarte en plena gira española, entre tapas, periódicos y unas pocas horas para preparar uno de esos pasajes que no admiten medias tintas. Porque en una orquesta de este nivel, la oportunidad puede aparecer en cualquier momento. Y, cuando lo hace, más vale tener el instrumento a punto y los nervios bajo control. «Oh, me avisaron al mediodía. Estaba realmente atacado», confesaría después.Más imágenes de la Filarmónica de Nueva York en España C.M.P.La Quinta de Mahler vuelve a sonar como debe, y el concierto es un éxito. El público responde con entusiasmo, los aplausos se alargan y la Filarmónica de Nueva York vuelve a demostrar por qué es una de las grandes orquestas del mundo. Pero mientras los espectadores abandonan la sala con la música todavía en la cabeza, al otro lado del escenario el concierto sigue. Y tanto que sigue. Desmontar una orquesta de estas dimensiones es una operación que impresiona por su magnitud. Hay instrumentos que viajan en cajas especiales, partituras, equipajes y un sinfín de materiales que deben quedar perfectamente recogidos y protegidos. Lo que durante horas ha ido ocupando el backstage en apenas quince minutos el espacio queda prácticamente despejado. La vida de una orquesta tiene algo de extraña y también de heroica. Hay que ser capaz de levantar una sinfonía, de hacer que decenas de músicos respiren al mismo tiempo y de ofrecer una interpretación impecable después de horas de viaje. Y pesa la soledad, esa que se instala entre una ciudad y la siguiente, entre la habitación de un hotel y un escenario, y que puede acabar pesando tanto como el instrumento que uno carga a cuestas. Puede que por eso tantos músicos aprovechan las giras para llevarse consigo a sus familias, el mismo Dudamel lleva a la suya, a su mujer, María Valverde, su hijo y sus padres, que le esperaban en Madrid. En el fondo, una gira no es solo una sucesión de conciertos, ni una colección de grandes nombres que aparecen sobre un escenario y desaparecen entre aplausos. Es una ciudad entera que viaja con sus horarios, sus rutinas, sus imprevistos y sus pequeñas historias; una maquinaria humana que debe funcionar incluso cuando el tren se retrasa, el cansancio aprieta o un músico recibe, a pocas horas de salir a escena, la oportunidad que llevaba años esperando. Durante estos tres días hemos sido testigos de que la música es apenas la parte más visible de todo lo que sucede. Es una ciudad con sus propias reglas que, cuando termina un concierto, no se va a casa: recoge sus cosas, se sube al autobús y sigue tocando.
El Real Madrid pasó por encima del Surne Bilbao Basket (119-84) en el Movistar Arena y mantiene su pleno de victorias en este inicio de Liga ACB. Los de Pedro Martínez impusieron desde el primer minuto un ritmo imposible para los visitantes y dejaron prácticamente sentenciado el encuentro antes del descanso, en una actuación coral marcada por el acierto exterior y una defensa que asfixió al conjunto vasco.El partido apenas tardó unos minutos en romperse. Maledon inauguró el marcador desde el triple y Feliz, Jantunen y Tavares mantuvieron una salida arrolladora. El cuadro bilbaíno tardó demasiado en encontrar respuestas mientras el Madrid continuaba castigando cada pérdida y encontrando anotación desde prácticamente cualquier posición. Campazzo, Jones y Pradilla se sumaron a la fiesta y el primer cuarto terminó con un contundente 36-13 que reflejaba perfectamente la diferencia sobre la pista.El panorama apenas cambió en el segundo periodo. Llull apareció desde el perímetro, Abalde también encontró su sitio y Feliz continuó castigando a una defensa vasca completamente superada. Los visitantes encontraron algún alivio en Normantas, Petrasek y Procida, pero cada intento de reacción recibía inmediatamente una contundente respuesta blanca. Al descanso, el 62-35 dejaba al Madrid con el partido bajo control después de una primera mitad casi impecable, con 14 asistencias y apenas dos pérdidas. Real Madrid: 119 Abalde (9), Feliz (14), Maledon (13), Jantunen (12) y Tavares (3) -quinteto inicial-; Llull (19), Jones (13), Sarr (11), Pradilla (7), Smith (7), Campazzo (6) y Procida (5). Bilbao Basket: 84 Somogyi (7), Normantas (12), Hlinason (9), Krampelj (-) y Hilliard (12) --quinteto inicial--; Darling (13), Petrasek (12), Frey (9), Vautier (7), Font (3), Ansorregi (-) y Hustak (-). Parciales: 36-13, 26-22, 27-22 y 30-27. Los árbitros: Cortés, Oyón y Lucas. Lejos de relajarse, los de Pedro Martínez volvieron a acelerar tras el paso por vestuarios. Tavares abrió la anotación, Jantunen y Campazzo castigaron desde fuera y la ventaja llegó a superar ampliamente la treintena. Bilbao intentó maquillar el marcador con Frey, Hlinason y Darling, pero no logró acercarse lo suficiente como para amenazar una victoria decidida desde hacía un buen rato. El 89-57 al término del tercer cuarto convirtió los últimos diez minutos en poco más que un trámite.La superioridad madridista también quedó reflejada en el reparto de protagonismo. Llull lideró la anotación con 19 puntos, seguido por Feliz con 14, mientras Campazzo volvió a manejar el ritmo del encuentro con 14 asistencias. El balear celebró además una jornada especial al disputar su partido número 700 en Liga Endesa, convirtiéndose en el sexto jugador de la historia de la competición en alcanzar esa cifra. El último cuarto apenas sirvió para confirmar una exhibición que permite a los blancos mantener su pleno de victorias, 4-0, y situarse provisionalmente al frente de la Liga Endesa. Un inicio impecable para un Madrid que no dio opción al Bilbao de principio a fin.
Vitrinas rotas, calles con patinetes y restos de basura quemados, un Ayuntamiento calcinado… Francia se despertó este domingo con la resaca de las protestas multitudinarias y los numerosos y graves episodios de violencia urbana del sábado. Las miradas seguían puestas esta mañana en la sede consistorial de Limoges (centro). La Prefectura ha anunciado que ese gran incendio provocado por manifestantes «se encuentra controlado», tras haber quemado el tejado, buena parte del interior y provocado la caída del campanario. Existe el riesgo de que acabe derrumbándose ese edificio decimonónico.«La República en llamas». Así titula en su portada 'La République du centre', principal diario local de Limoges. Ese gran incendio en una alcaldía fue seguramente el episodio de violencia urbana más grave. Las manifestaciones contra el alto coste de la vida y la precarización de los servicios públicos dejaron escenas con tintes insurreccionales. Hubo destrozos en los ayuntamientos de Marsella y Lille, así como en la residencia de la prefecta (delegada del Gobierno) en Burdeos. Grupúsculos de manifestantes violentos —una minoría entre los más de 550.000 que protestaron en el conjunto del país, la mayoría de ellos de manera pacífica— quemaron coches, incendiaron barricadas y saquearon hasta 1.500 tiendas en el conjunto del país.Las fuerzas de seguridad detuvieron a 1.800 personas, según datos comunicados el domingo por la mañana por el Ministerio del Interior. En el caso de París, se produjeron 855 arrestos, «una cifra récord» en la capital según la prefectura de la Policía. El Ejecutivo también informó de 500 agentes heridos y no dio un balance de heridos entre los manifestantes. No obstante, se sabe que un joven implicado en las protestas perdió una mano en Saint-Étienne, cerca de Lyon, a causa de una granada policial. Otro manifestante murió tras sufrir un ataque en el corazón durante la marcha en la capital en unas circunstancias que se desconocen. Es decir, no hay informaciones sobre si perdió la vida durante el tramo pacífico de esa protesta multitudinaria —con más de 110.000 personas, según datos gubernamentales— o en medio de los enfrentamientos con los antidisturbios.Disturbios más graves desde 2023Más allá de la triste muerte de ese manifestante, las protestas del sábado, convocadas a través de las redes sociales y apoyadas por sindicatos y partidos de izquierdas, han impactado a la opinión pública por la dimensión de los daños materiales. No se habían visto tales escenas en la bulliciosa sociedad gala desde la revuelta en las barriadas del verano de 2023, tras la muerte de Nahel, de 17 años, disparado a quemarropa dentro de un coche por un agente de Policía. Mientras entonces la mayoría de los destrozos se produjeron en localidades modestas y periféricas, ahora han tenido lugar en el centro de grandes ciudades. Los alcaldes de París y Marsella —ambos del Partido Socialista— han criticado al Gobierno de Sébastien Lecornu por el dispositivo policial, que consideran que no estuvo a la altura y fue incapaz de frenar los múltiples disturbios. De hecho, los servicios de inteligencia habían subestimado la dimensión de estas protestas, que tuvieron lugar después de tres semanas de un potente movimiento estudiantil. Pronosticaron que como mucho habría 150.000 manifestantes en el conjunto del territorio galo, pero el sábado por la tarde informaron de una cifra de participación cercana al cuádruple (550.000).La oposición pide la dimisión del ministro del Interior«Quiero explicaciones», ha declarado el alcalde marsellés, el socialista Benoît Payan, durante una comparecencia matutina en la que se ha mostrado muy crítico con el Ejecutivo. «Pido que haya una transparencia total. Había alertado de una situación que podía degenerar. Espero que la sexta potencia del mundo no esté jugando con fuego», añadió este dirigente, quien ya había criticado que el sábado por la mañana solo hubiera una unidad de antidisturbios desplegada en la segunda localidad más poblada del país. Por su lado, el edil parisino, Emmanuel Grégoire, ha lamentado «la falta de presencia policial» para evitar los saqueos de tiendas en la capital, donde se repitieron hasta altas horas de la noche del sábado al domingo. «Creo que nunca habíamos visto un nivel de violencia como este» en París, añadió. Desde la extrema derecha de Marine Le Pen hasta representantes de varias formaciones de izquierdas, han pedido la dimisión del ministro del Interior. Ante las críticas, Laurent Nuñez, que lleva un año en el cargo, negó que las fuerzas de seguridad no supieran anticipar la situación. «El dispositivo policial no fue inferior a lo requerido. Nos enfrentamos a una llegada masiva de agitadores y saqueadores que actuaban en grupo y se dispersaban rápidamente. Cuando uno se enfrenta a grupos dispersos como estos, resulta muy difícil frenarles», dijo.Varios agentes de policía, sin embargo, sí que se han mostrado más críticos y han reconocido haberse visto desbordados. Las autoridades habían cerrado 25 paradas de metro en París y prohibieron que la marcha convocada por los sindicatos estudiantiles se dirigiera hacia la Plaza de la Concordia, cerca del Palacio del Elíseo y la Asamblea Nacional. Pero eso no impidió a centenares de manifestantes llegar a esa zona. Se produjeron enfrentamientos con los antidisturbios a tan solo 300 metros de la sede de la jefatura del Estado. «Algo ha fallado. No es aceptable que haya grupos que lleguen tan cerca del Elíseo», reconoció un agente en declaraciones a 'Le Monde'.