La dependencia comercial que la Unión Europea tiene de China ha alcanzado un "punto de inflexión". Es por ello que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha asegurado este miércoles que el bloque utilizará "todas las herramientas a nuestro alcance para reequilibrar" una relación que se ha convertido en "insostenible".
El llamado de la industria tecnológica a bajar una marcha al avance de la inteligencia artificial por temor a un hipotético descontrol ha caído en oídos sordos en Estados Unidos, pero también en Europa. "No creo que sea muy realista pensar que podamos alcanzar algún tipo de acuerdo" para frenar el desarrollo, "siempre habrá alguien que quiera impulsarlo y acelerarlo", ha advertido este martes la vicepresidenta Ejecutiva de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, Henna Virkkunen, en un encuentro en Estrasburgo al que EL PERIÓDICO ha atendido.
Las amenazas de Rusia contra Europa son cada vez más visibles. En las últimas horas, el Kremlin ha lanzado un ataque con drones a tan solo dos kilómetros de Polonia, habría violado el espacio aéreo de Lituania y los servicios de inteligencia de Alemania han identificado a dos espías rusos como presuntos responsables de la fallida agresión contra el aeropuerto de Leipzig del pasado agosto.
"Hay décadas en las que no pasa nada, y hay semanas en las que pasan décadas". Aunque se atribuye al revolucionario comunista Lenin, esta célebre cita define bien lo que ocurrió hace unos días en Silicon Valley, meca del capitalismo tecnológico estadounidense. Tras la dimisión de un ingeniero que advirtió que la inteligencia artificial "puede matarnos a todos al final de la década", Anthropic publicó el sábado un escrito en el que su director ejecutivo, Dario Amodei, pedía ralentizar el desarrollo de su tecnología. Los dirigentes de otros gigantes del sector —Sam Altman (OpenAI), Demis Hassabis (Google DeepMind) y Elon Musk (SpaceX)— tendieron la mano a una tregua tan insólita como improbable.
Durante años, un grupo de ingenieros informáticos y directivos tecnológicos ha advertido reiteradamente de que la inteligencia artificial puede suponer una amenaza existencial para la humanidad. La semana pasada, su mensaje volvió a llegar a las masas cuando un investigador de Anthropic, Jacob Coxon, publicó un mensaje en el que aseguraba creer que la IA "puede matarnos a todos al final de la década" y acusaba a las empresas del sector de "estar jugando con nuestras vidas".