Amnistía Internacional ha identificado a 87 altos cargos del Gobierno y de las fuerzas de seguridad iraníes como los principales responsables de la brutal represión durante las protestas en contra del uso del velo islámico en 2022, iniciadas a raíz de la muerte de Mahsa Amini bajo custodia policial tras ser detenida por llevar el hiyab de forma incorrecta. Las protestas, que se desarrollaron durante meses en varios puntos de Irán, se saldaron con la muerte de al menos 377 personas, según la organización, de las cuales 56 eran niños.
Los valores democráticos están retrocediendo a nivel mundial. Esta es la principal conclusión del último informe del Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral (IDEA Internacional), una organización intergubernamental internacional con sede en Estocolmo que valora anualmente el desempeño democrático de los países del globo. El informe ha confirmado una tendencia negativa que se está detectando desde hace años y que se ha acelerado tras la llegada a la Casa Blanca del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El pasado 28 de febrero marcó el inicio del mayor reto profesional en la carrera del capitán Mohit Kohli. Su buque mercante se encontraba en el puerto emiratí de Jebel Ali cuando se enteró por las noticias de que Estados Unidos e Israel habían lanzado violentos bombardeos contra Irán, dando comienzo a un conflicto que sigue sin resolverse más de seis meses después. "Sabíamos que la situación se estaba caldeando, pero no teníamos ni la más mínima idea de que el estrecho de Ormuz iba a cerrarse y de que no tendríamos salida", explica a EL PERIÓDICO por videoconferencia. Kohli y los 23 miembros de su tripulación quedaron atrapados en aguas del golfo Pérsico durante meses, expuestos a la incertidumbre y al temor a ser víctimas de los misiles y de los drones iraníes.
El bloqueo de dos de los puntos más estratégicos para la navegación mundial, los estrechos de Ormuz y de Bab el-Mandeb, está forzando a los países del golfo Pérsico a acelerar las rutas alternativas para sus exportaciones de petróleo. El tráfico por Ormuz, por donde llegó a circular el 20% del crudo mundial, sigue prácticamente paralizado seis meses después del inicio del conflicto, mientras que la navegación de buques a través de Bab el-Mandeb se ha visto comprometida por el avance de los rebeldes hutíes, aliados de Irán, en la costa occidental de Yemen. Los países de la región están tratando de garantizar la continuidad del transporte de crudo al margen de la inestabilidad en estos enclaves, pero los expertos alertan de que las nuevas rutas no están exentas de inconvenientes.