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La líder de la ultraderecha AfD lleva a la Eurocámara su discurso antieuropeo contra el Estado del Bienestar

La líder de la ultraderecha AfD lleva a la Eurocámara su discurso antieuropeo contra el Estado del Bienestar

Alice Weidel aboga por "menos redistribución" y "reducir drásticamente el gasto público", además de acabar con la agenda verde. La líder ultraderechista pinta un "escenario caótico" para que el que pide cerrar las fronteras y equipara a Ucrania con Rusia en una mesa de negociación de paz

Recortes, desregulación y prioridad nacional: las medidas de Vox en las comunidades anticipan sus planes si llega al Gobierno

La líder del la formación de extema derecha alemana AfD, Alice Weidel, ha dado este miércoles una rueda de prensa en el Parlamento Europeo en el que ha pintado una situación “terrible” y “caos” en Europa y ha cargado contra el Estado del Bienestar: “Queremos menos redistribución”. Utilizando la crisis migratoria de Ceuta, Weidel ha abogado por el cierre de las fronteras interiores europeas y ha propuesto una reforma total de la Unión Europea porque “nos está despojando de nuestra riqueza material y de otros recursos en un contexto de depreciación de la moneda, desempleo y fronteras abiertas”, aunque no ha dado ningún dato que avale sus posiciones.

“Proteger las fronteras es una decisión que corresponde a los Estados soberanos. Si la Unión Europea no es capaz de proteger nuestras fronteras exteriores, como las de Ceuta y otros puntos de entrada, y de hacer frente a las consecuencias que vemos en nuestros países, entonces los Estados soberanos tienen derecho a proteger sus fronteras nacionales. Si el espacio Schengen ha dejado de funcionar, si Schengen ya no funciona, debemos abandonarlo y proteger nuestras fronteras”, ha señalado Weidel, aunque ninguno de los inmigrantes que entraron en Ceuta en la crisis migratoria del 30 y 31 de julio ha conseguido pasar al continente europeo.

“No queremos que los europeos pierdan su hogar ni su propia identidad. Quienes vienen de fuera con la intención de sembrar el desorden en nuestros países no deberían ser bienvenidos: deberían ser detenidos y deportados”, ha comentado.

La líder de la AfD ha pintado a la Unión Europea como “un escenario caótico” con el argumento de “los disturbios en Francia e Italia” de los que ha culpado a “sectores de la izquierda”. La economista alemana ha resaltado claramente que está en contra del Estado del Bienestar tras apuntar que quiere “menos redistribución” y “reducir drásticamente el gasto público”.

Como otras formaciones de ultraderecha, Weidel ha atacado las políticas ecológicas de la agenda verde europea. “La política europea del Pacto Verde ha encarecido artificialmente la energía y perjudica a la industria. Ahora tenemos los precios más altos de Europa porque hemos abandonado la energía nuclear. Actualmente no tenemos ninguna central nuclear en funcionamiento. Y, una vez más, todo esto se debe a una transición energética ideológica que nos ha obligado a apostar por la energía eólica y solar”. Sin embargo, la Comisión Europea aboga por el desarrollo de la energía nuclear y renovables y España cuenta con los precios energéticos más bajos de la UE por su apuesta por las energías renovables.

Weidel ha apuntado que defiende “una Unión Europea que sea una Europa de las patrias, una Europa de las naciones soberanas, en la que todos estemos en pie de igualdad. No queremos que la Unión Europea nos señale con el dedo, nos dé lecciones y nos diga lo que debemos hacer, ni tampoco que pretenda decirles a nuestros vecinos cómo tienen que actuar. Eso no conduce a verdaderas asociaciones ni a relaciones de auténtica cooperación”, aunque no ha llegado a especificar cómo se formularía esa asociación.

La líder de ultraderecha alemana también ha vaticinado una crisis económica de deuda por lo que aduce que es “necesario reformar los tratados de la Unión Europea”, aunque posteriormente añadió que “los tratados prohíben los rescates financieros, es decir, que un país financie a otro. Sin embargo, esta disposición lleva incumpliéndose más de diez años, quizá quince. También se prohíbe que el Banco Central Europeo financie la deuda pública. ¿Y qué está haciendo el BCE? Está financiando la deuda pública”.

Posteriormente ha hecho una relación entre la deuda, la Unión Europea y el crecimiento de la inflación solo sostenida por sus propias palabras, pero sin argumentos de peso que lo respalden: “Hemos visto países que no se han centrado realmente en cumplir sus responsabilidades y un desplazamiento de los inversores privados. En la práctica, se les ha ido expulsando de la Unión Europea, especialmente en Alemania. Se ha producido un efecto de desplazamiento provocado por la inflación que ha alcanzado tal magnitud que los salarios de los trabajadores ya no mantienen el ritmo de los precios. Han perdido una enorme cantidad de poder adquisitivo durante los últimos diez años y eso está relacionado con este proyecto mal concebido”.

Respecto a la invasión de Ucrania, Weidel, que en otras ocasiones ha pedido que Alemania deje de ayudar a los ucranianos, ha pedido que se sienten a negociar la paz, pero que se “adopte un enfoque diplomático sensato que tengan debidamente en cuenta tanto los intereses de Ucrania como los de Rusia”, es decir, la líder ultraderechista pone en el mismo nivel las exigencias del invasor que del invadido.

“Ha quedado meridianamente claro que, si las tres grandes potencias —Rusia, Estados Unidos y China— se sientan a negociar, el liderazgo europeo —si es que existe tal liderazgo— queda al margen. Ni siquiera se habla de que Europa pueda desempeñar un papel de liderazgo. Ni siquiera se invita a los europeos a sentarse a esa mesa. Esto es ya una cuestión entre Rusia, China y Estados Unidos. Y debería servir de señal de alarma para todos nosotros. Por eso debemos cambiar de rumbo y poner fin a todo este sinsentido en el ámbito europeo. Ha llegado la hora de que impulsemos una solución pragmática para Ucrania”, ha concluido Weidel.

Dinamarca, Polonia e Italia fracasan en su intento de que la UE censure la regularización migratoria de España

Dinamarca, Polonia e Italia fracasan en su intento de que la UE censure la regularización migratoria de España

Pedro Sánchez, con el respaldo de Francia, Luxemburgo y Portugal, consigue bloquear la iniciativa de los países más duros con la inmigración. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen ha señalado a España por hacer "justo lo contrario que el resto" en cuestiones migratorias

España e Italia dan pasos para levantar los controles fronterizos tras la crisis de Ceuta

La migración ha vuelto a tensionar una cumbre europea en Bruselas. España, con el respaldo de Portugal, Luxemburgo y Francia, ha logrado bloquear el intento de Dinamarca, Polonia e Italia para que se incluya en la resolución de este Consejo Europeo tres puntos que muestren a los ciudadanos que los líderes europeos consideran una preocupación la inmigración ilegal, que se eviten medidas que puedan producir un efecto llamada, en clara alusión al proceso de regularización que llevó a cabo el Gobierno de Pedro Sánchez, y que la Comisión Europea tenga más capacidad de coordinar las políticas migratorias que pongan en marcha los miembros de la UE.

Finalmente, a pesar de las presiones de los tres países, que ostentan las posiciones más duras respecto a la inmigración, y que en teoría contaban con el respaldado de hasta 15 estados miembros más, el Gobierno de Pedro Sánchez ha conseguido que las conclusiones del Consejo Europeo no digan nada sobre la gestión migratoria de su Ejecutivo. La resolución del Consejo solo apunta a que se “mantuvo un debate estratégico sobre el enfoque integral de la Unión Europea en materia de migración” y se “hizo balance de los avances en la aplicación de sus anteriores conclusiones, también a la luz de la reciente carta de la presidenta de la Comisión Europea”.

Además, se mantiene “la intención” de trabajar “en estrecha colaboración con los Estados miembros para desarrollar un marco de emergencia y abordar todas las formas de instrumentalización” y se “volverá a abordar esta cuestión en una de sus próximas reuniones”.

Fuentes diplomáticas aseguran que el punto en el que se solicitaba que la Comisión Europea tenga más capacidad de coordinar las políticas migratorias ha sido determinante para chocar con la oposición de una serie de países, que veían en la medida una intrusión y supervisión de las políticas nacionales que las capitales europeas no estaban dispuestas a aprobar.

De todas maneras, como aviso a navegantes de lo que puede venir, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo la iniciativa del Gobierno español para la regularización masiva de migrantes es “competencia nacional” pero “puede tener un impacto transfronterizo”, por lo que urgió a una mayor cooperación en la zona Schengen, según informa EFE.

Sin embargo, Pedro Sánchez ha valorado como un reconocimiento a su gestión el punto sobre Ceuta y Melilla en las conclusiones del Consejo, ya que establece “la situación específica” de ambas ciudades que “albergan las únicas fronteras terrestres de la UE en el continente africano”. Además, el Consejo Europeo “expresa su solidaridad y apoyo a España ante la llegada repentina y masiva de migrantes a Ceuta los días 30 y 31 de julio de 2026 y celebra el apoyo financiero y operativo de la UE, habida cuenta de la situación específica de Ceuta y Melilla”.

“Europa está más presente de lo que nunca ha estado en Ceuta y Melilla porque ambas ciudades también son Europa. Evidentemente queda todavía mucho por hacer, pero creo que es un paso muy importante que hemos dado desde el punto de vista político”, ha resaltado Sánchez.

“Un país está haciendo justo lo contrario que el resto”

En esta cumbre ha sido la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, la que ha sido más dura con España. “Si un país está haciendo básicamente justo lo contrario que el resto —es decir, alguien entra ilegalmente en un país y, de repente, se le permite quedarse legalmente—, creo que va en contra de la política migratoria que cuenta hoy con un amplio respaldo mayoritario en Europa. He pedido a la Comisión que examine más a fondo esta cuestión”, ha declarado la dirigente danesa en clara alusión a las políticas migratorias de Sánchez.

Aunque la primera ministra danesa es del partido socialista y podría tener alguna consonancia política con Sánchez, ha adoptado las posiciones más duras ante la inmigración de toda Europa. Frederiksen también quiere que en las conclusiones de la cumbre se puntualice que la migración irregular “es un delito” y que la inmigración esta “relacionada con los índices de criminalidad”.

Frederiksen fue junto a la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, las voces más críticas contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez cuando tuvo lugar la crisis migratoria de Ceuta. Aunque parecía que con Meloni se estaban normalizando las relaciones tras el anuncio de negociaciones para levantar los controles fronterizos en puertos y aeropuertos tras los sucesos de Ceuta, la primera ministra italiana también ha tenido palabras para criticar la gestión migratoria del Gobierno español.

“Tenemos la oportunidad de revisar los progresos realizados en los últimos meses y las iniciativas futuras, con especial atención a la prevención de las llegadas irregulares masivas, la explotación de los migrantes y la aplicación del nuevo marco regulatorio europeo. Hay que mantener un alto nivel de vigilancia en las fronteras exteriores de la Unión, centrándose en la prevención de la inmigración irregular y los riesgos de seguridad conexos”, ha comentado la primera ministra italiana.

A pesar de la presión, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha tratado de rebajar la tensión recordando que “las cifras demuestran que el enfoque integral de la UE está dando resultados: los cruces irregulares de las fronteras exteriores de la Unión se encuentran en su nivel más bajo desde 2021”.

Antes del inicio de la cumbre oficial, un grupo de 17 países se han reunido de manera informal para intercambiar “soluciones innovadoras que pueden aplicarse a la gestión de la migración”. El objetivo era evaluar los avances en materia migratoria y debatir iniciativas centradas en la prevención de las llegadas masivas e irregulares, la explotación de los migrantes y la aplicación del nuevo marco normativo europeo, especialmente la apertura de centros de deportación en terceros países.

Entre estos países estaban Italia, Dinamarca, Países Bajos, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Finlandia, Alemania, Grecia, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia y Suecia.

Alguno de los líderes, aunque no asistieron a esta reunión luego atacaron directamente al Gobierno de España. El primer ministro checo, Andrej Babiš, comentó a su llegada “lo que está pasando en España. Algunos políticos están dispuestos a sustituir a la población por inmigrantes únicamente para conservar sus cargos y seguir en el Gobierno, aunque eso no nos concierne”.

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