❌

Normal view

Las joyas de la última reina de Portugal y la histórica tiara de su madre se subastarán en Ginebra

21 October 2026 at 08:30

Las joyas de la última reina de Portugal y la histórica tiara de su madre se subastarán en Ginebra

Sotheby's ofrecerá tres piezas vinculadas a la familia de Orleans en una venta prevista para el 11 de noviembre. El conjunto incluye una tiara de diamantes del siglo XIX y dos joyas con esmeraldas colombianas que pertenecieron a Amalia de Portugal

La derrota medieval que acabó con un rey prisionero durante 11 años y cambió la historia de Europa

La casa de subastas Sotheby's sacará a la venta el próximo 11 de noviembre en Ginebra tres joyas históricas vinculadas a Amalia de Orleans, última reina consorte de Portugal, y a su madre, María Isabel de Orleans, condesa de París. La colección reúne una tiara de diamantes creada en 1862, un brazalete y un broche con esmeraldas colombianas, piezas que han formado parte de distintas colecciones aristocráticas y privadas. La subasta permitirá recuperar parte de la historia de una familia vinculada a las monarquías francesa, española y portuguesa.

La tiara fue elaborada por la firma francesa Mellerio dits Meller, una histórica casa de joyería que la creó para la Exposición Internacional de Londres de 1862. Está confeccionada con diamantes y presenta un diseño geométrico inspirado en el meandro griego, un motivo ornamental caracterizado por la repetición de líneas angulares. Su estructura permite desmontarla para utilizarla como collar, una característica que ampliaba las posibilidades de uso de estas piezas en las ceremonias y reuniones de la aristocracia europea. Sotheby's calcula que su precio podría situarse entre aproximadamente 320.000 y 540.000 euros, según las equivalencias recogidas en la información sobre la venta, y es la pieza económicamente más valiosa.

La pieza pasó a manos de María Isabel de Orleans en 1864, cuando sus padres, Antonio de Orleans, duque de Montpensier, y la infanta Luisa Fernanda de Borbón, se la regalaron con motivo de su matrimonio con Felipe de Orleans, conde de París. Posteriormente, la condesa legó la joya a su hijo Fernando de Orleans, duque de Montpensier, que contrajo matrimonio en 1921 con María Isabel González de Olañeta e Ibarreta, marquesa de Valdeterrazo. Esta última llegó a lucirla durante la década de 1920. La tiara permaneció después en colecciones privadas, según la procedencia documentada por Sotheby's.

La tiara de Isabel de Orleans
La tiara de Isabel de Orleans

Dos esmeraldas colombianas entre las piezas de Amalia de Portugal

El brazalete, realizado alrededor de la década de 1880, incorpora una esmeralda colombiana de 27,38 quilates rodeada de diamantes. La piedra central, tallada en cabujón, forma parte de un elemento desmontable que permite modificar la composición de la joya. Sotheby's le atribuye una estimación de entre 70.000 y 100.000 francos suizos, equivalentes aproximadamente a entre 75.500 y 110.000 euros. Su diseño combina el protagonismo de la gema verde con un marco de diamantes de diferentes tallas, una disposición característica de determinadas piezas de alta joyería del siglo XIX.

La tercera pieza es un broche de época similar que también combina esmeraldas y diamantes. Su composición presenta una piedra verde central rodeada por dos hileras de diamantes y una segunda esmeralda en forma de lágrima, suspendida mediante un elemento de unión engastado con otra piedra preciosa. Esta parte inferior puede separarse del conjunto. La casa de subastas establece para el broche la misma valoración que el brazalete. A diferencia de la tiara, ambas joyas pertenecieron a la colección personal de la reina Amalia y siguieron una trayectoria familiar común antes de llegar al mercado internacional.

El brazalete y el broche fueron heredados por Esperanza de Borbón-Orleans, sobrina y ahijada de la última reina consorte portuguesa. Posteriormente, esta los entregó como regalos de boda a su hija María de la Gloria de Orleans-Braganza, que contrajo matrimonio en 1972 con Alejandro de Yugoslavia. Las piezas aparecieron en una subasta de Sotheby's celebrada en Nueva York en diciembre de 1981, donde fueron adquiridas por la coleccionista Gabriele Murdock. Durante su etapa en esta colección se realizaron modificaciones en el broche para permitir su utilización como collar mediante un cierre intercambiable. La documentación de Sotheby's también recoge una nueva venta de ambas joyas en Nueva York en diciembre de 1999.

El broche de esmeraldas colombianas
El broche de esmeraldas colombianas

Un legado entre las casas reales de Francia, España y Portugal

La procedencia de las piezas refleja los vínculos familiares de la dinastía de Orleans. María Isabel de Orleans, condesa de París, era nieta del rey Luis Felipe I de Francia por vía paterna y sobrina de Isabel II de España por vía materna. Su padre, Antonio de Orleans, era duque de Montpensier, mientras que su madre, Luisa Fernanda de Borbón, era hermana de la reina española. En 1864 se casó con su primo Felipe de Orleans, conde de París y pretendiente al trono francés por la rama orleanista. Su hija mayor, Amalia, nació en 1865 y acabaría vinculando esta familia con la Corona portuguesa.

Amalia de Orleans contrajo matrimonio en 1886 con Carlos de Portugal, que ascendió al trono en 1889 como Carlos I. La reina consorte vivió la última etapa de la monarquía portuguesa, abolida tras la proclamación de la República en 1910. Sus tres hijos fallecieron antes que ella, entre ellos Manuel II, último rey de Portugal, y su colección de joyas quedó repartida entre distintos familiares. Parte de aquel patrimonio pasó posteriormente por subastas y colecciones privadas, hasta que algunas de sus piezas regresaron al mercado internacional. La venta anunciada en Ginebra reunirá tres objetos asociados a ese legado dinástico, más de un siglo después del final de la monarquía portuguesa.

Patones de Arriba, el pueblo de pizarra que, según la leyenda, Napoleón nunca encontró

21 October 2026 at 07:30

Patones de Arriba, el pueblo de pizarra que, según la leyenda, Napoleón nunca encontró

A unos 60 kilómetros de Madrid, esta localidad conserva un conjunto histórico de arquitectura negra reconocido oficialmente en 1999

La ruta con la que descubrir hasta una docena de molinos papeleros construidos a partir del siglo XVIII

Entre barrancos y laderas de la Sierra Norte de Madrid se encuentra Patones de Arriba, una pequeña localidad conocida por sus construcciones de pizarra y por una leyenda según la cual las tropas de Napoleón nunca consiguieron encontrarla. El relato sostiene que su emplazamiento apartado permitió que pasara inadvertida durante la ocupación francesa. Sin embargo, la versión ha sido cuestionada por documentación histórica y no puede considerarse un hecho demostrado. Más allá de esta historia, el pueblo conserva un patrimonio arquitectónico que fue declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico mediante un decreto aprobado el 18 de marzo de 1999.

Situado a 832 metros de altitud, Patones de Arriba forma parte del municipio de Patones, integrado también por Patones de Abajo, en la vega del río Jarama. Según las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), el conjunto del municipio contaba con 617 habitantes en 2025 (279 hombres y 338 mujeres). La distribución actual de sus núcleos responde a un proceso de transformación iniciado durante el siglo XX, cuando gran parte de los vecinos del asentamiento de montaña se trasladaron a la zona inferior, especialmente después de la Guerra Civil. El antiguo pueblo mantuvo así buena parte de su configuración tradicional, mientras Patones de Abajo concentraba una proporción creciente de la población.

La arquitectura negra constituye el principal rasgo distintivo del casco histórico. Las viviendas tradicionales presentan muros y cubiertas de lajas de pizarra, un material abundante en el entorno que también se empleaba en construcciones destinadas al ganado. Los edificios se distribuyen sobre un terreno escarpado, entre calles estrechas y pendientes, siguiendo la disposición natural de las laderas. Según la descripción patrimonial de la Comunidad de Madrid, las viviendas ocupaban las zonas inferiores del asentamiento, mientras que los espacios ganaderos y las eras se situaban a mayor altura. Esta organización permite reconocer la relación entre la arquitectura y las actividades rurales que sustentaron la vida del pueblo.

Acueducto en el conjunto histórico de Patones de Arriba, en el municipio de Patones
Acueducto en el conjunto histórico de Patones de Arriba, en el municipio de Patones

El pueblo que llegó a tener su propio rey

La historia de Patones está vinculada a otra tradición singular: la existencia del llamado Rey de los Patones. El escritor y viajero Antonio Ponz recogió el relato de una comunidad gobernada por una autoridad cuyo cargo se transmitía de padres a hijos. La documentación histórica difundida por la Comunidad de Madrid presenta este sistema como una forma peculiar de gobierno local que, tras la etapa andalusí, permaneció subordinada a los monarcas españoles. La tradición sitúa sus orígenes en una población que habría buscado refugio en las montañas durante la presencia musulmana en la Península Ibérica, aunque ese relato no permite reconstruir con certeza cómo surgió aquella organización.

También es necesario distinguir entre la antigüedad de Patones y la del núcleo que puede visitarse actualmente. Aunque algunas narraciones sitúan sus orígenes en la Edad Media y existen referencias documentales desde el siglo XVI, la Comunidad de Madrid fecha el desarrollo del asentamiento histórico actual a principios del XVIII. Hasta entonces, el núcleo primitivo se encontraba en Los Pradales, a unos tres kilómetros. El sistema de gobierno hereditario desapareció durante el reinado de Carlos III y, después de su vinculación con la jurisdicción de Uceda, Patones se constituyó como término independiente en 1769.

Un recorrido por su patrimonio y su entorno natural

Uno de los edificios más representativos es la antigua iglesia de San José, situada a la entrada del pueblo y cuyos orígenes se remontan al siglo XVII. El inmueble, que dejó de desempeñar su función religiosa habitual tras el traslado de población a Patones de Abajo, se utiliza actualmente para actividades culturales y de información turística. Desde este punto pueden conocerse distintos aspectos del patrimonio local mediante recorridos que muestran antiguas bodegas, hornos, eras y dependencias ganaderas. Estas construcciones permiten comprender cómo se organizaban la producción de alimentos, el almacenamiento y el cuidado de los animales en una comunidad vinculada históricamente a la agricultura y la ganadería.

El paisaje que rodea Patones de Arriba amplía las posibilidades de la visita. Entre las excursiones más conocidas figuran las rutas hacia el Cancho de la Cabeza y el Pontón de la Oliva, además de los caminos que recorren el entorno del Jarama. Desde las zonas elevadas pueden contemplarse panorámicas del valle y de las montañas próximas. El casco histórico también cuenta con restaurantes de cocina castellana, alojamientos rurales y pequeños comercios de artesanía, actividades que han adquirido protagonismo con el desarrollo turístico de la localidad y la recuperación de parte de sus antiguas edificaciones.

Para acceder a Patones de Arriba, una de las alternativas recomendadas es estacionar en Patones de Abajo y realizar a pie la subida por la senda ecológica de El Barranco. El recorrido dura aproximadamente 20 minutos y presenta pendientes que conviene tener en cuenta, especialmente para quienes tengan dificultades de movilidad. Esta opción permite evitar parte de los problemas de acceso y aparcamiento que pueden producirse durante los fines de semana y los periodos de mayor afluencia. La visita combina así el descubrimiento de un conjunto arquitectónico protegido con el conocimiento de una historia local en la que conviven documentos, tradiciones y leyendas.

La NASA prueba con éxito unas baterías que resisten temperaturas de hasta 170 grados bajo cero

20 October 2026 at 08:30

La NASA prueba con éxito unas baterías que resisten temperaturas de hasta 170 grados bajo cero

Los prototipos de estado sólido han superado ensayos de vacío térmico sin sufrir daños tras exponerse a temperaturas extremas.

La NASA confirma que el rover Perseverance ha alcanzado un nuevo récord: ha recorrido más de 45 kilómetros

La NASA ha probado con éxito unas baterías experimentales capaces de soportar temperaturas de hasta 170 grados bajo cero sin sufrir daños, un avance que podría facilitar las futuras misiones de exploración lunar. Los prototipos, desarrollados dentro del proyecto SPEARS, han superado una serie de ensayos de vacío térmico realizados en el Centro de Investigación Langley, en Virginia (Estados Unidos). Las pruebas también han confirmado que estas pequeñas celdas pueden funcionar a temperaturas de hasta 80 grados bajo cero, aunque con un rendimiento ligeramente inferior. Sin embargo, la agencia espacial distingue entre ambas capacidades: resistir un frío extremo no significa que las baterías puedan suministrar energía mientras permanecen a esa temperatura.

El proyecto, denominado Solid Power for Extreme Environment Adaptability and Resilience in Space (SPEARS), busca desarrollar sistemas de almacenamiento energético adecuados para las condiciones del polo sur lunar, donde las temperaturas nocturnas pueden descender hasta los 200 grados bajo cero y, durante el día, alcanzar los 100 grados positivos. Estos cambios térmicos plantean dificultades para los equipos que deberán utilizarse en las futuras operaciones del programa Artemis. Entre las necesidades identificadas por la NASA figura disponer de baterías fiables y seguras que puedan alimentar desde equipos de emergencia para astronautas hasta vehículos capaces de explorar los cráteres más oscuros de la Luna.

La tecnología se basa en sustituir el electrolito líquido de las baterías convencionales de iones de litio por un material sólido de origen cerámico o polimérico. Los sistemas tradicionales presentan limitaciones ante las condiciones del entorno lunar: el líquido puede congelarse a temperaturas extremadamente bajas y provocar daños, mientras que el calor excesivo impide que la batería funcione hasta que vuelve a enfriarse. La NASA también señala la evaporación del electrolito líquido cuando se expone al vacío espacial. Frente a estos problemas, los investigadores trabajan con materiales sólidos que podrían permitir el funcionamiento de las baterías en un intervalo térmico más amplio.

Yi Lin, a la izquierda, líder de pruebas e investigación de SPEARS, y Ji Su, científico de materiales poliméricos y líder de la tarea, durante la retirada de las baterías SPEARS de las pruebas de vacío térmico en la NASA Langley
Yi Lin, a la izquierda, líder de pruebas e investigación de SPEARS, y Ji Su, científico de materiales poliméricos y líder de la tarea, durante la retirada de las baterías SPEARS de las pruebas de vacío térmico en la NASA Langley

Las pruebas confirman su resistencia al frío extremo

Durante los ensayos realizados en Langley, las celdas experimentales funcionaron correctamente entre los 60 grados bajo cero y los 80 grados positivos. Yi Lin, responsable de las pruebas y de la investigación de SPEARS en este centro, destacó que el equipo había demostrado por primera vez su funcionamiento a una temperatura de 80 grados negativos. El investigador también expresó su confianza en mejorar las prestaciones de los prototipos y ampliar su intervalo operativo durante los próximos años. Por el momento, estos resultados corresponden a pequeñas celdas sometidas a pruebas de laboratorio, no a baterías instaladas en equipos que ya estén operando sobre la superficie lunar.

Una segunda parte de los experimentos permitió comprobar su resistencia a variaciones térmicas más pronunciadas. Los prototipos fueron expuestos a temperaturas comprendidas entre los 100 grados positivos y los 170 negativos sin presentar daños. La NASA aclara, no obstante, que las baterías de estado sólido tampoco funcionan mientras permanecen a temperaturas tan bajas como los 170 grados bajo cero. La diferencia respecto a los sistemas convencionales radica en que sus electrolitos sólidos no se congelan como los líquidos, lo que les permite sobrevivir a estas condiciones y volver a utilizarse una vez que recuperan una temperatura adecuada para funcionar.

Nike Lin, ingeniero/técnico de soporte del equipo de vacío térmico, toma medidas de peso de las baterías después de las pruebas de vacío térmico
Nike Lin, ingeniero/técnico de soporte del equipo de vacío térmico, toma medidas de peso de las baterías después de las pruebas de vacío térmico

Baterías que podrían reducir el peso y el coste de las misiones

Esta capacidad de supervivencia podría simplificar la protección térmica de los equipos espaciales. Según la NASA, las baterías SPEARS no necesitarían mantenerse calientes permanentemente, sino alcanzar su temperatura operativa mediante pequeños calentadores cuando fuera necesario utilizarlas. Si esta solución se desarrolla con éxito, podría reducir la dependencia de sistemas pesados de control térmico en las naves y los hábitats lunares. La agencia considera que esa reducción permitiría diseñar equipos más ligeros, disminuir costes y favorecer misiones de mayor duración, aunque estos beneficios todavía se plantean como posibilidades derivadas del desarrollo tecnológico.

Una tecnología para la Luna con posibles aplicaciones terrestres

Las aplicaciones previstas abarcan diferentes necesidades de la exploración espacial. La NASA contempla utilizar estas baterías para alimentar herramientas como taladros destinados a trabajar en cráteres permanentemente sombreados, vehículos de exploración, equipos de emergencia para astronautas e instrumentos científicos que deban funcionar durante periodos prolongados. Los investigadores también estudian cómo adaptar su composición química a cada aplicación. Según explica Yi Lin, la utilización de distintos materiales en los electrodos permitiría ajustar las características de las celdas para priorizar la cantidad de energía almacenada, la potencia disponible o la durabilidad, dependiendo de las exigencias del dispositivo.

Aunque SPEARS está orientado a la exploración espacial, sus responsables consideran que la tecnología podría encontrar aplicaciones en la Tierra. Ji Su, investigadora especializada en materiales poliméricos del Centro Langley, menciona sectores como la automoción, los teléfonos móviles, los dispositivos de comunicación y los drones. El proyecto comenzó en 2026 con financiación de la división de Investigación y Tecnología Avanzada de la NASA y se encuentra en sus primeras etapas de desarrollo. El Centro Glenn dirige la iniciativa, Langley participa en las pruebas y el Centro Ames trabaja en componentes electrónicos y equipos destinados a preparar futuras evaluaciones en entornos espaciales. La agencia prevé concentrarse inicialmente en el desarrollo tecnológico y contempla la posibilidad de establecer colaboraciones comerciales en fases posteriores.

La derrota medieval que acabó con un rey prisionero durante 11 años y cambió la historia de Europa

20 October 2026 at 07:30

La derrota medieval que acabó con un rey prisionero durante 11 años y cambió la historia de Europa

La batalla de Neville's Cross, librada en Inglaterra en 1346, terminó con la captura de David II de Escocia y tuvo consecuencias decisivas para las relaciones entre Inglaterra, Escocia y Francia durante la guerra de los Cien Años

Descubren en Gales un fuerte romano que podría revelar la verdad detrás de una antigua leyenda

El 17 de octubre de 1346, una batalla librada a las afueras de Durham, en el noreste de Inglaterra, terminó con una contundente derrota escocesa y la captura de su monarca, David II. El enfrentamiento, conocido como la batalla de Neville's Cross, dejó hasta 2.000 soldados escoceses muertos y permitió a Inglaterra consolidar su posición militar frente a su vecino del norte. Pese a sus consecuencias para las relaciones entre Inglaterra, Escocia y Francia, se trata de un episodio mucho menos conocido que otros grandes enfrentamientos medievales, según explica el historiador Alex Brown en un artículo publicado en The Conversation.

El origen de la batalla se encuentra en la guerra de los Cien Años, que enfrentó a las coronas inglesa y francesa entre 1337 y 1453. En 1346, Eduardo III de Inglaterra había reunido un ejército de unos 15.000 hombres para invadir Francia. El rey francés, Felipe VI, intentó aprovechar esa circunstancia y solicitó ayuda a su aliado escocés. En junio y julio escribió a David II para instarlo a atacar Inglaterra, asegurándole que la ausencia del monarca inglés y de buena parte de sus nobles había dejado el territorio prácticamente indefenso. Sin embargo, aquella valoración resultó equivocada.

David II cruzó la frontera inglesa el 7 de octubre al frente de aproximadamente 12.000 soldados. Durante su avance, las tropas escocesas asaltaron la fortificación de Liddell, obtuvieron un rescate de Carlisle y saquearon la abadía de Hexham, antes de establecer su campamento en Bearpark, cerca de Durham, el 16 de octubre. Los ingleses, lejos de encontrarse desprotegidos, habían reunido una fuerza de unos 6.000 hombres gracias a la movilización de los nobles del norte Henry Percy y Ralph Neville, junto con el arzobispo de York. La presencia de este ejército frustró las expectativas de los invasores, que habían confiado en encontrar una resistencia mucho menor.

Eduardo III de Inglaterra haciendo pleito homenaje a Felipe VI de Francia por sus feudos de la Guyena y Ponthieu
Eduardo III de Inglaterra haciendo pleito homenaje a Felipe VI de Francia por sus feudos de la Guyena y Ponthieu

Una batalla que terminó con la captura del rey de Escocia

Antes del amanecer del 17 de octubre, las fuerzas inglesas avanzaron hacia Bearpark con la intención de sorprender a los escoceses. Durante la marcha encontraron a un grupo de incursión dirigido por William Douglas, que regresó para advertir a David II de la presencia enemiga. Según dos cartas contemporáneas, escritas por el prior de Durham y Thomas Sampson, el ejército inglés llegó al campo de batalla alrededor de las nueve de la mañana. Ambos bandos permanecieron frente a frente durante unas cinco horas, hasta que los arqueros ingleses abrieron fuego hacia las dos de la tarde. El combate se prolongó hasta aproximadamente las cinco, cuando las tropas escocesas fueron derrotadas y abandonaron el campo.

Aunque los movimientos exactos de los ejércitos resultan difíciles de reconstruir, algunos historiadores sugieren que el combate cuerpo a cuerpo tuvo mayor importancia en la victoria inglesa que la intervención de los arqueros. Las crónicas medievales describen enfrentamientos tan intensos que los soldados llegaron a interrumpir la lucha para descansar apoyados en sus armas. David II recibió dos heridas de flecha y fue capturado por John de Coupland, un escudero de Northumberland. Una leyenda local sostiene que el monarca intentó ocultarse bajo un puente y fue descubierto por su reflejo en el agua, pero la mayoría de las crónicas contemporáneas lo describen combatiendo con valentía. Una crónica escocesa posterior relata incluso que consiguió romper dos dientes a su captor antes de ser reducido.

Una derrota que dejó a Escocia debilitada durante décadas

La derrota tuvo consecuencias devastadoras para Escocia. Junto al rey fueron apresados cuatro condes y más de una docena de importantes barones, mientras que entre los fallecidos figuraban los condes de Moray y Strathearn, además de varios altos cargos del reino. Las pérdidas inglesas fueron considerablemente menores, según el testimonio del prior de Durham. Al año siguiente, las fuerzas de Inglaterra consiguieron ocupar prácticamente todo el territorio escocés situado al sur de los ríos Forth y Clyde. Escocia tardaría décadas en recuperar las posiciones perdidas, mientras que John de Coupland recibió el título de caballero banneret y una importante renta anual como recompensa por la captura del monarca.

Las consecuencias de una victoria que favoreció a Inglaterra frente a Francia

David II permaneció prisionero en Inglaterra durante once años, hasta que aceptó pagar un rescate de 100.000 marcos para recuperar su libertad, una cantidad equivalente a algo más de 39 millones de libras de 2017, según la estimación recogida por Brown. Sin embargo, las repercusiones de Neville's Cross fueron más allá del cautiverio del rey escocés. La victoria aseguró la frontera septentrional de Eduardo III durante el resto de su reinado y facilitó la continuidad de sus operaciones militares en Francia. El monarca inglés pudo reunir unos 30.000 hombres para el asedio de Calais, la mayor fuerza inglesa movilizada durante la guerra de los Cien Años.

Brown plantea que una victoria escocesa podría haber obligado a Eduardo III a levantar el sitio de Calais y regresar a Inglaterra para defender su territorio. El desenlace evitó esa posibilidad y condicionó las relaciones entre las tres monarquías durante los años posteriores. Pese a su importancia, Neville's Cross no alcanzó la notoriedad de batallas como Agincourt o Bannockburn. El historiador señala que, a diferencia de otros enfrentamientos, no fue inmortalizada por Shakespeare, no se convirtió en un símbolo central de identidad nacional ni protagonizó grandes producciones cinematográficas. Su escasa presencia en la memoria popular contrasta así con las consecuencias que tuvo para el equilibrio militar y político entre Inglaterra, Escocia y Francia.

Es oficial: ya se conocen los actores que encarnarán a los protagonistas de 'Alas de sangre'

19 October 2026 at 08:22

Es oficial: ya se conocen los actores que encarnarán a los protagonistas de 'Alas de sangre'

Esther McGregor y Emilio Sakraya protagonizarán la adaptación de la saga de Rebecca Yarros. La elección ha suscitado opiniones divididas entre los lectores, mientras la producción avanza sin una fecha de estreno anunciada

"No hagas esto": el detalle de las nuevas películas de los Beatles que preocupa a Paul McCartney

La adaptación televisiva de Alas de sangre, la primera novela de la saga Empíreo de Rebecca Yarros, ya tiene protagonistas. Esther McGregor interpretará a Violet Sorrengail y Emilio Sakraya dará vida a Xaden Riorson en la serie que prepara Prime Video, según ha adelantado el medio especializado Deadline, que cita fuentes cercanas a la producción. El anuncio supone un nuevo avance para un proyecto que recibió luz verde en mayo de 2026, después de que Amazon MGM Studios adquiriera los derechos de adaptación en 2023. La ficción trasladará a la pantalla una historia de fantasía, romance y dragones que se ha convertido en un fenómeno editorial internacional.

La elección del reparto ha generado opiniones diversas entre los seguidores de las novelas. Según recoge el medio especializado en entretenimiento, algunos lectores han cuestionado las diferencias que perciben entre la apariencia física de los intérpretes y las descripciones literarias de sus personajes, con comentarios sobre la estatura y el aspecto físico, especialmente el de Xaden, que es muy concreto y específico. Otros, en cambio, han defendido las decisiones de la producción y han pedido esperar a ver sus interpretaciones. En particular, Sakraya figuraba entre los candidatos favoritos de una parte de los seguidores para encarnar a Xaden, como también señala Deadline. Las reacciones recogidas no permiten determinar hasta qué punto estas opiniones representan al conjunto de los lectores.

La expectación responde en parte a la popularidad de la obra original. Publicada en mayo de 2023, Alas de sangre vendió más de dos millones de ejemplares en todo el mundo durante sus primeros seis meses. Su combinación de aventuras, conflictos militares, romance y criaturas fantásticas también ha encontrado una amplia audiencia en comunidades literarias como BookTok. El éxito de la primera entrega dio continuidad a una saga que cuenta actualmente con tres novelas publicadas y que ha despertado grandes expectativas ante su adaptación televisiva.

Quiénes son los actores elegidos para interpretar a Violet y Xaden

Esther McGregor, hija del actor Ewan McGregor, ha participado en producciones como Éramos mentirosos, donde interpretó a Mirren Sinclair Sheffield, y Obi-Wan Kenobi, en la que encarnó a Tetha Grig. Su trayectoria cinematográfica incluye Babygirl y La habitación de al lado, dirigida por Pedro Almodóvar. También trabajó junto a su padre y su hermana Clara McGregor en Bleeding Love. Según señalan, la actriz se encuentra rodando para Prime Video la adaptación televisiva del videojuego Life Is Strange, otro de sus proyectos recientes.

Por su parte, Emilio Sakraya es un actor y cantante alemán conocido por su trabajo en series como La monja guerrera, Tribus de Europa y Los que van a morir te saludan. También ha participado en la película 60 minutos y ha completado el rodaje de su intervención en la tercera temporada de la adaptación de imagen real de One Piece, donde interpretará a Koza, líder del ejército rebelde.

Emilio Sakraya en la gala de los Emmy 2025
Emilio Sakraya en la gala de los Emmy 2025

Una historia de dragones, rivalidades y romance

La trama sigue a Violet Sorrengail, una joven de 20 años que pretende convertirse en escriba, siguiendo los pasos de su padre, en el Colegio de Guerra Basgiath. Sin embargo, su madre, la general Lilith Sorrengail y máxima autoridad del centro, la obliga a ingresar en el cuadrante de jinetes, donde los aspirantes deben superar pruebas extremadamente peligrosas para convertirse en jinetes de dragones. Allí conoce a Xaden Riorson, un cadete descendiente de una facción rebelde cuya familia mantiene una historia conflictiva con la de Violet. La desconfianza inicial entre ambos evoluciona hacia una relación sentimental que constituye uno de los ejes de las novelas.

La adaptación cuenta con Meredith Averill como showrunner y productora ejecutiva, mientras que Lisa Joy dirigirá el primer episodio y también participará en la producción ejecutiva. Entre las compañías responsables figuran Outlier Society, la productora de Michael B. Jordan; Kilter Films, vinculada a Jonathan Nolan y Lisa Joy; y Premeditated Productions. La propia Rebecca Yarros está involucrada como productora ejecutiva. Por el momento, Prime Video no ha comunicado una fecha oficial de estreno, y todavía quedan por conocer otros integrantes del reparto.

La saga Empíreo está concebida para cinco novelas, de las que ya se han publicado tres: Alas de sangre (2023), Alas de hierro (2023) y Alas de ónix (2025). Yarros trabaja actualmente en una cuarta entrega, todavía sin título anunciado, a la que seguirá una quinta. A principios de este mes de octubre se publicó El día de la Trilla, una novela que narra 13 historias de 13 personajes distintos, uno de los cuales es el propio Xaden Riorson, del momento de la vinculación de los cadetes con sus dragones. No solo es un libro complementario, sino que es el único, hasta la fecha, que no está traducido por el personaje literario de Jesinia Neilwart, como los otros tres, y que, por lo tanto, presenta diferencias narrativas claves en la resolución de los enigmas que tiene la saga.

Descubren en Gales un fuerte romano que podría resolver el misterio de una antigua leyenda medieval

19 October 2026 at 07:30

Descubren en Gales un fuerte romano que podría resolver el misterio de una antigua leyenda medieval

Las excavaciones en Pembrokeshire han revelado estructuras, cerámica y monedas en un recinto cuya construcción inicial podría remontarse al siglo I. El hallazgo abre una nueva vía para investigar la tradición sobre el emperador Magno Máximo

¿Para qué servían estos círculos de piedra? Un yacimiento funerario de Noruega revela nuevas pistas

Un equipo de arqueólogos ha descubierto en el oeste de Gales (Reino Unido) los restos de un posible fuerte romano que podría estar relacionado con una antigua leyenda sobre el emperador Magno Máximo, conocido en la tradición galesa como Macsen Wledig. El yacimiento, situado cerca de Crymych, en Pembrokeshire, ha proporcionado estructuras arquitectónicas y numerosos objetos de época romana. Según explica el arqueólogo Mark Merrony en un artículo publicado en The Conversation, el conjunto de evidencias apunta a una fortificación de madera establecida probablemente entre los años 74 y 78 d. C., aunque la conexión con el relato medieval sigue siendo una hipótesis.

La investigación comenzó a tomar forma en 2024, cuando Merrony identificó unos movimientos de tierra cuya planta recordaba a la de los fuertes auxiliares romanos. El recinto ocupa aproximadamente tres hectáreas y presenta una característica forma de carta de baraja. Una de sus esquinas quedó destruida por la construcción posterior de la localidad de Crymych, mientras que el sector meridional está atravesado por una conducción de agua que penetra en el emplazamiento mediante un canal de mampostería. Su ubicación, junto a una vía que el investigador considera probablemente romana, reforzó el interés arqueológico del lugar.

En octubre de 2025, una prospección geofísica identificó dos estructuras rectangulares enterradas en posiciones compatibles con las construcciones de una instalación militar. Las primeras excavaciones de prueba, realizadas en marzo y julio de 2026, permitieron recuperar monedas, fragmentos de cerámica romana, una ficha de juego y una fusayola utilizada para hilar lana. Estos hallazgos respaldaron la hipótesis de una ocupación romana, pero todavía era necesaria una intervención más amplia para determinar si el recinto correspondía realmente a un fuerte auxiliar.

Preseli Hills
Preseli Hills

Las excavaciones revelan estructuras y objetos romanos

La nueva campaña, desarrollada a principios de septiembre de 2026, consistió en la apertura de cinco zanjas en diferentes sectores del yacimiento. En las dos primeras aparecieron bases de pavimentos de arcilla con restos de pequeños bloques de piedra, algunos alterados por décadas de labores agrícolas. En otra se identificó un suelo compatible con el de los graneros de los fuertes romanos. Los arqueólogos también localizaron restos de la base de un terraplén defensivo y una superficie viaria con marcas de rodadas. La última zanja permitió descubrir un camino cuya antigüedad todavía no ha podido establecerse, aunque contenía algunos fragmentos de cerámica aparentemente romana.

Entre los descubrimientos destaca un horno en el que se recuperaron numerosos fragmentos de tejas cerámicas romanas. También aparecieron una fusayola de plomo, un estilete de hierro empleado para escribir sobre tablillas enceradas, un hacha para trabajar la madera y una ficha de juego. A estos objetos se suman una moneda del siglo III y otras dos de finales del IV, materiales que aportan indicios de actividad en distintos momentos, sin permitir establecer por sí solos la duración de la ocupación militar. Además, una alineación diagonal de piedras hallada en una de las zanjas sugiere una posible fase posterior de ocupación civil.

El conjunto de evidencias lleva a Merrony a interpretar el emplazamiento como un fuerte romano construido principalmente con madera, posiblemente durante las campañas del gobernador Sexto Julio Frontino, desarrolladas entre los años 74 y 78 d. C. El investigador también considera que el recinto se encontraba junto a una importante calzada que habría conectado el actual Pembrokeshire con Ceredigion, más al norte. Esta hipótesis se inscribe en sus investigaciones sobre la red de comunicaciones romanas del oeste de Gales, una región donde la identificación de nuevos asentamientos y vías ha ampliado el conocimiento de la presencia romana.

La posible conexión con la leyenda de Macsen Wledig

El interés histórico del descubrimiento se extiende a su proximidad con Frenni Fawr, una elevación de las colinas de Preseli situada a poco más de tres kilómetros al noreste del yacimiento. Este lugar aparece vinculado a Magno Máximo en el Mabinogion, una recopilación de relatos medievales galeses que incluye la narración conocida como El sueño de Macsen Wledig. La tradición sitúa al emperador romano del siglo IV en un campamento asociado a esta montaña. Sin embargo, Merrony señala que no existen restos visibles de un campamento militar romano en la cima de Frenni Fawr, circunstancia que hace especialmente interesante la identificación de una posible fortificación en sus inmediaciones.

Para el arqueólogo, el fuerte descubierto cerca de Crymych podría proporcionar una explicación histórica a la referencia al campamento de Magno Máximo. Merrony sostiene que los movimientos de tierra del recinto, todavía visibles, habrían resultado más evidentes durante el siglo IV, cuando vivió el emperador, y considera probable que la vía romana cercana figurase en los itinerarios de la época. La proximidad geográfica permite plantear una relación entre aquellos vestigios y la tradición medieval, pero no demuestra que Magno Máximo visitara el emplazamiento ni permite establecer cómo pudo transmitirse su recuerdo a los relatos posteriores. El hallazgo aporta nuevas evidencias sobre la presencia militar romana en el oeste de Gales y abre una línea de investigación sobre el posible trasfondo histórico de la leyenda.

❌