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Ni fantasía ni licencia artística: identifican el cielo real que pudo inspirar a Van Gogh para pintar 'La noche estrellada'

22 October 2026 at 16:04

Ni fantasía ni licencia artística: identifican el cielo real que pudo inspirar a Van Gogh para pintar 'La noche estrellada'

Un nuevo estudio propone que el pintor contempló y representó la configuración celeste visible en julio de 1889 desde una localidad francesa, un mes más tarde de lo que se creía y contra interpretaciones anteriores

Hemeroteca - El eclipse ‘perdido’ de Simonet: el misterioso cuadro de 1905 que anticipa lo que veremos en el cielo en agosto

La noche estrellada de Vincent van Gogh es quizá la representación del cielo nocturno más famosa de la historia del arte. Durante años, los expertos se han hecho una gran pregunta: ¿pintó el genio neerlandés un cielo real o la composición es fruto de su imaginación? La hipótesis tradicional, a partir de las cartas a su hermano Theo, sostiene que se inspiró en el firmamento del 19 de junio de 1889 sobre el asilo de Saint-Rémy y que se tomó algunas licencias. 

Ahora, un equipo liderado por el investigador coreano Elijah Jeong-hyun Kim, ha combinado simulaciones astronómicas, registros meteorológicos históricos y cartas de Van Gogh para proponer una nueva hipótesis que elimina las discrepancias anteriores: según ellos, lo pintó un mes más tarde, el 22 de julio, mientras contemplaba una configuración muy específica del cielo.

Una noche muy disputada

Los detalles se ofrecen en un artículo publicado este jueves en la revista Scientific Reports, en el que mediante métodos estadísticos y revisión del registro histórico los autores defienden que Van Gogh no distribuyó las estrellas al azar ni por mera improvisación. En concreto, concluyen, reflejó el cielo sobre Saint-Rémy antes del amanecer del 22 de julio de 1889, cuando la delgada luna creciente, Venus y el cúmulo de las Híades en Tauro aparecían alineados exactamente en el campo de visión del pintor.

'La noche estrellada' de Van Gogh, en el Museo de Arte Moderno de New York
'La noche estrellada' de Van Gogh, en el Museo de Arte Moderno de New York

A partir de su análisis detallado, los científicos aseguran que las cinco estrellas centrales del lienzo coinciden con precisión matemática con la estructura en forma de «V» del cúmulo de las Híades, en la constelación de Tauro. De confirmarse esta interpretación, descartaría la hipótesis formulada en 1984 por el historiador Albert Boime, quien planteó que Van Gogh había representado la constelación de Aries al amanecer del 19 de junio de 1889. Los autores creen que Aries es una identificación insostenible —sus estrellas eran demasiado tenues para apreciarse con la luz del alba— y encuentran una coincidencia exacta con la Luna representada, que en la interpretación anterior se atribuyó a una licencia artística por la falta de coincidencia.

El equipo también dice haber desmontado el principal obstáculo histórico para esta fecha —la creencia de que el pintor estaba incapacitado por un grave brote psiquiátrico— ya que sus cartas indican que la crisis inicial duró solo “un día o dos”. Además, los registros meteorológicos de la Provenza sugieren que el cielo nocturno en julio de 1889 habría estado lo suficientemente despejado como para observar dicha disposición astronómica. Las afirmaciones del artista sobre el calor sofocante y el canto constante de las cigarras en las cartas también encajan con los 18 días por encima de los 30°C que se registraron en julio de aquel año, frente a las jornadas más frescas de junio.

Comparación de los patrones estelares en el cuadro de Van Gogh con el cielo real.
Comparación de los patrones estelares en el cuadro de Van Gogh con el cielo real.

Para asegurarse, Jeong-hyun Kim y su equipo identificaron el campo de visión del pintor en un cuadro pintado un año antes, Noche estrellada sobre el Ródano (1888), con fotografías tomadas en el lugar. Esta comprobación sirvió para probar si el método de análisis geométrico funcionaba en un lienzo cuyo emplazamiento real en Arlés está perfectamente documentado. Esto les permite interpretar que Van Gogh representó fielmente el cielo al menos en otra obra y validar, según ellos, la fiabilidad de su método matemático antes de aplicarlo a La noche estrellada. “Espero que este trabajo impulse una mirada renovada y multidisciplinaria sobre la secuencia y los métodos de trabajo de las pinturas de Saint-Rémy”, afirma Kim. “Nuestra conversación con los otros cielos de Van Gogh sigue en marcha”.

Interpretación forzada y sin certezas

A pesar del entusiasmo de los autores, algunos de los especialistas en arte y astronomía consultados por elDiario.es creen que las pruebas presentadas no son suficientes. A juicio del astrofísico y divulgador Javier Armentia, por ejemplo, el estudio no demuestra que Van Gogh observara exactamente ese cielo. “Como en otras reconstrucciones, una cosa es encontrar una configuración que encaje y otra probar que fue la que inspiró al pintor”, asegura. “La ciencia afina la hipótesis, no convierte una interpretación en certeza”.

Una cosa es encontrar una configuración que encaje y otra probar que fue la que inspiró al pintor. La ciencia afina la hipótesis, no convierte una interpretación en certeza

Javier Armentia — Astrofísico y divulgador

Para Monserrat Villar, especialista del CSIC, las obras de arte tienen innumerables capas de significado y admiten múltiples lecturas. “Con cada nueva mirada es como si utilizáramos un par de gafas diferente, capaz de revelar aspectos que de otra manera permanecerían ocultos”, señala. En su opinión, este estudio es un ejemplo muy interesante de cómo la astronomía (también la meteorología) pueden contribuir al estudio de una obra de arte y, en cualquier caso, enriquece el abanico de interpretaciones la obra.

Noche estrellada sobre el Ródano, de Vincent van Gogh (1888).
Noche estrellada sobre el Ródano, de Vincent van Gogh (1888).

Miguel Querejeta, astrofísico e investigador en el Observatorio Astronómico Nacional, cree que es un artículo muy atractivo, pero le ve algunas debilidades y contradicciones. Por un lado, la obra anterior que toman como referencia (Noche estrellada sobre el Ródano) “lo que demuestra es que Van Gogh no está pintando una fotografía de cómo se ve el cielo, sino que está utilizando un patrón para él conocido, que es la osa mayor”. Por otro lado, cree que los autores eligen un subconjunto de estrellas de forma caprichosa para justificar sus conclusiones. “Porque, además, si uno mira al cielo de forma más amplia, esa parte de la constelación de Tauro no destaca”, advierte. 

Para Querejeta, si el artista se inspiró en un día concretísimo, el 22 de julio de 1889, lo lógico sería que Venus estuviera en la posición correcta respecto al cúmulo de las Híades, y no lo está. “Venus está debajo del cúmulo, mientras que en el cielo real del 22 de julio de 1889, Venus estaba a la izquierda”. En su opinión, sería mucho más razonable interpretar que lo que está haciendo Van Gogh es inspirarse en un cielo real, pero “no estaba necesariamente intentando reflejar con fidelidad el cúmulo de las Híades”.

¿Por qué nos cuesta creer en la posibilidad de que la imaginación jugase un papel clave en la creación de una de las obras más famosas del arte occidental?

Inés Pérez Teresa — Historiadora del arte

No es la primera vez que se intenta calcular la fecha exacta en que se puede haber querido representar un cielo estrellado, apunta la historiadora del arte Inés Pérez Teresa, aunque, la respuesta rara vez nos aporta un conocimiento más profundo de la obra. “¿Por qué nos resulta tan importante poder demostrar de manera matemática la voluntad artística?”, se pregunta. “¿Es necesario comprender a través de fórmulas las ideas del pintor holandés? Quizá sería más interesante plantearnos por qué nos cuesta creer en la posibilidad de que la imaginación jugase un papel clave en la creación de una de las obras más famosas del arte occidental”.

A pesar del análisis detallado, Javier Armentia cree que persiste una pregunta de fondo: ¿hasta qué punto pretendía Van Gogh reproducir fielmente lo que veía desde su ventana? “Entre el cielo observado y el pintado median la memoria, la emoción, la composición y la libertad creadora”, concluye. “Por mucho que la astronomía pueda ayudar a reconstruir el cielo, La noche estrellada es, como el cielo que uno descubre en una noche limpia, una experiencia que va más allá de la astronomía”.

El mercado del juego desembarca en la salud: ya se puede apostar sobre el resultado de los ensayos clínicos

21 October 2026 at 20:53

El mercado del juego desembarca en la salud: ya se puede apostar sobre el resultado de los ensayos clínicos

La creación de las primeras apuestas sobre la aprobación de medicamentos amenaza con convertir la investigación médica en un casino. Los especialistas alertan del riesgo de desestabilizar ensayos clínicos y condicionar las decisiones de las autoridades públicas

Hemeroteca - Los conflictos de interés, bajo la lupa: “En España las guías clínicas son un coladero para las farmacéuticas”

Después de haber interferido en procesos electorales, operaciones militares y hasta las proyecciones del cambio climático, el mercado de apuestas acaba de adentrarse en el terreno de la salud pública con consecuencias potencialmente catastróficas, según los especialistas. El pasado mes de julio, la polémica plataforma Kalshi puso en marcha el primer programa piloto de mercados de predicción sobre los resultados de ensayos clínicos y decisiones regulatorias de la FDA. O lo que es lo mismo, permitirá arriesgar dinero eligiendo “sí” o “no” sobre el éxito de un medicamento mientras aún se está probando su eficacia en los pacientes. 

En su anuncio, Kalshi argumenta que la apertura de este mercado resuelve el grave problema de opacidad informativa de la industria farmacéutica y permite evaluar la evidencia científica de un medicamento de forma independiente y frente a la volatilidad bursátil de la compañía. Y adelanta que las dos primeras apuestas de este programa piloto ya están en marcha: una sobre el resultado del ensayo POLARIS-AD en Fase 3 para un tratamiento del alzhéimer en etapa temprana y otra sobre la decisión de aprobación de la FDA del fármaco anito-cel de Gilead/Arcellx para el mieloma múltiple recidivante o refractario.

Con el argumento de que las farmacéuticas presentan a menudo los resultados antes de la revisión científica a través de notas de prensa dirigidas a los accionistas, Kalshi propone un sistema supuestamente más independiente auditado por la firma de inteligencia de datos AppliedXL que hace de verificador neutral. Esta empresa establece de antemano los criterios e identifica los documentos oficiales de referencia —como los objetivos primarios registrados en ClinicalTrials.gov o las resoluciones de aprobación de la FDA— que determinarán si el ensayo es un éxito.

La empresa de apuestas defiende que este mecanismo incorpora como salvaguardas que las apuestas solo se abren una vez concluido el reclutamiento de pacientes en Fase 3 y requiere la verificación de dónde trabaja cada persona que apuesta para evitar que empleados de farmacéuticas, hospitales y agencias reguladoras utilicen información confidencial y privilegiada para lucrarse en las apuestas. Pero ninguno de estos argumentos convence a los especialistas.

Filtraciones e interferencias

Una de las primeras voces de alarma la dieron dos investigadores estadounidenses en un artículo editorial en la revista Science hace unas semanas. En él, Tony Yang, de la de la Universidad George Washington, y Aaron S. Kesselheim, de Harvard, advierten de dos grandes peligros de esta nueva estrategia: la posibilidad de que se filtre información confidencial al mercado y de que los participantes pierdan la confianza en el propio ensayo al ver que pierde valor en las apuestas.

Sobre la primera cuestión hay antecedentes; en 2008, recuerdan, el presidente del comité de monitoreo de un ensayo sobre alzhéimer transmitió resultados a un fondo de cobertura que obtuvo ganancias o evitó pérdidas por 276 millones de dólares. Por otro lado, las expectativas negativas pueden empeorar los síntomas y la adherencia. “Imagínese a un paciente viendo cómo se desploman las probabilidades y pensando: ¿por qué seguir tomando este medicamento?”, explica Yang a elDiario.es. “Las dosis omitidas, las visitas faltantes o los cambios en la notificación de síntomas podrían afectar el estudio”. 

Imagínese a un paciente viendo cómo se desploman las probabilidades y pensando: ¿por qué seguir tomando este medicamento?

Tony Yang — Investigador de la de la Universidad George Washington

Los investigadores creen que ningún contrato de predicción sobre el resultado de eficacia o seguridad de un ensayo debería negociarse mientras el ensayo esté en curso y antes de que el resultado sea público. “Con el programa piloto de Kalshi, la inscripción ha terminado, pero el experimento continúa”, señala Yang. Los pacientes aún podrían estar recibiendo tratamiento y los investigadores recopilando resultados. “Los iniciados podrían beneficiarse de información confidencial, mientras que las probabilidades públicas podrían influir en pacientes y personal”, insiste. “Kalshi tiene restricciones de negociación, pero estas no pueden impedir que todos vean el precio”. 

Los pacientes necesitan tener la certeza de que quienes dirigen su ensayo no tienen ningún interés financiero en influir en su resultado

Tony Yang — Investigador de la de la Universidad George Washington

¿Qué sucederá si la participación de las empresas de apuestas sigue creciendo en los ensayos? “Mi preocupación es que se produzca una predicción autocumplida”, dice Yang. “Las bajas probabilidades ahuyentan a los pacientes o la financiación, la investigación se resiente y el mercado parece haber acertado”. En cualquier casi, más allá de los datos, está la confianza. “Los pacientes necesitan tener la certeza de que quienes dirigen su ensayo no tienen ningún interés financiero en influir en su resultado”, avisa.

En España, el Ministerio de Consumo expedientó y bloqueó las plataformas de apuestas Polymarket y Kalshi en el pasado mes de mayo por operar sin permiso, pero su influencia en EEUU puede tener efectos colaterales. Allí no existe ninguna prohibición específica sobre las apuestas en ensayos no terminados, por lo que Yang defiende que la CFTC (Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos) regule este mercado cuanto antes. “Existe una restricción de las apuestas sobre lesiones de atletas porque podrían incitar al daño o al mal uso de información médica privada”, argumenta. “Creo que los pacientes en ensayos de medicamentos merecen la misma atención. Mi postura es simple: que no haya apuestas públicas sobre los resultados de los ensayos hasta que se haya recopilado y hecho pública la evidencia pertinente”.

“Una verdadera locura”

Gerard Urrutia, epidemiólogo y experto en salud pública del Hospital de Sant Pau, cree que esta situación no es extraña dentro de la cultura de capitalismo salvaje de EEUU. “Ellos lo mercantilizan y, en esa lógica, todo es vendible”, asegura. Además, coincide con que la difusión de información cuya fiabilidad es cuestionable va a condicionar el seguimiento y puede llevar al fracaso de estudios necesarios. “Aquí veo un enorme potencial de conflictos graves por intereses comerciales entre grandes multinacionales que va a repercutir negativamente en el propio sistema de la ciencia. Si la integridad del sistema se pone en entredicho y destruimos la confianza pública, damos pie a la pseudociencia y cualquier cosa puede ser verdad, lo cual es un verdadero drama”.

Hay cosas sobre las que está prohibido apostar, como la probabilidad de que alguien se muera, y esto es lo mismo: es apostar sobre la enfermedad de otros. Es una cosa horrible

Cristina Avendaño — Presidenta de la Federación de Asociaciones Científico Médicas de España (FACME)

De la misma opinión es el genetista y experto en bioética Lluis Montoliu, del CNB-CSIC. “Esto es una verdadera locura”, afirma. “Lo que debe determinar la aprobación de un fármaco tiene que ser la seguridad y la eficacia. Esto me parece algo absolutamente kafkiano”. Cristina Avendaño, presidenta de la Federación de Asociaciones Científico Médicas de España (FACME), también considera que esta propuesta es totalmente contraria al interés general, además de implicar enormes riesgos. A su juicio, es indiferente que estas empresas de apuestas estén prohibidas en España, porque estos ensayos se hacen a escala global y el ensayo que se está haciendo en EEUU, también se está haciendo en Europa.

“Prohibirlo me parece imprescindible”, sostiene Avendaño. “Hay cosas sobre las que está prohibido apostar, como la probabilidad de que alguien se muera, y esto es lo mismo: es apostar sobre la enfermedad de otros. Es una cosa horrible”. Y que la empresa de apuestas se proponga como garante del proceso le parece un chiste. “Esta es la forma de cargarnos una herramienta valiosísima para la progresión del conocimiento, que es el ensayo clínico”, denuncia. “Al abrir las apuestas tras la fase de reclutamiento, las pujas se producen sin información y, en cambio, tienen un efecto supernegativo, porque si va mal, abandonas y te cargas el ensayo”.

Esta dinámica desvincula el valor de un fármaco del valor del uso real que tiene para la sociedad. Si ha ocurrido con la vivienda, puede ocurrir con los medicamentos

Javier Padilla — Secretario de Estado de Sanidad

Para Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, la apertura del mercado de apuestas a los ensayos clínicos puede tener un efecto totalmente negativo al desvincular el valor de una compañía del valor en salud. Esto se enmarca dentro de un contexto en el que la industria farmacéutica cada vez se apoya más en los mercados bursátiles y de predicción. “Y ya sabemos que todos aquellos bienes que entran en esta dinámica han perdido valor o se ha desvinculado su valor del uso real que tienen para la sociedad”, apunta. “Si ha ocurrido con la vivienda, puede ocurrir con los medicamentos, por lo que es una medida ante la cual habría que intentar actuar a nivel global en términos regulatorios”.

Otro efecto, recuerda Urrutia, es que estas empresas generan expectativas y estados de opinión favorables o no a los tratamientos para influir en la opinión pública. “Esto puede generar una presión irresistible a las autoridades sanitarias para la financiación pública de medicamentos demandados que quizás no han demostrado un efecto claramente favorable”, advierte. “Creo que hay una gran responsabilidad del sistema y de los profesionales que trabajamos en investigación pública de tomar posición respecto a esto”, concluye. “Debemos aferrarnos a principios del Código Europeo de Integridad (ALLEA) —como la fiabilidad, honestidad y responsabilidad— para defender en todos los foros que esta actividad sea percibida por el público como ilícita y perversa”.

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