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El fuego podría convertirse en aliado de los lobos: una investigación apunta a que aprovechan los incendios para perseguir presas

22 October 2026 at 11:00

El fuego podría convertirse en aliado de los lobos: una investigación apunta a que aprovechan los incendios para perseguir presas

Comportamiento animal - Una trabajo en los bosques de Canadá revela que estos depredadores modifican sus desplazamientos durante los incendios activos, posiblemente para encontrar alimento y reducir su exposición al peligro

Científicos españoles reconstruyen la evolución del lobo ibérico a partir de fósiles de más de un millón de años

Acercarse demasiado a las llamas puede acabar muy mal para un lobo, y los ejemplares observados en los bosques canadienses parecen tenerlo bien aprendido. Aunque estos depredadores se desplazan por territorios afectados por incendios forestales, rehúyen los frentes donde el fuego avanza y el peligro de sufrir lesiones graves o morir resulta mayor. No es precisamente el lugar más recomendable para buscar la cena, por muchas oportunidades que pueda ofrecer el terreno incendiado.

Una investigación realizada por Fort Nelson First Nation y la consultora ecológica SwampDonkey Solutions ha descubierto que los lobos grises adaptan sus movimientos a los incendios todavía activos, con comportamientos compatibles con la búsqueda de alimento y la reducción del riesgo.

La duración del incendio podría alterar las oportunidades de alimentación

El trabajo, publicado en Journal of Animal Ecology, examina cómo responden estos carnívoros a diferentes condiciones creadas por el fuego. Sus resultados apuntan a una utilización selectiva de los espacios afectados, aunque los desplazamientos registrados no permiten demostrar por sí solos que se produjeran capturas de presas.

Los animales mostraron una tendencia a aproximarse a zonas donde continuaba habiendo actividad del incendio, especialmente cuando el fuego llevaba más tiempo extendiéndose por el territorio. Los investigadores plantean que estos episodios pueden dejar a determinadas presas más expuestas o concentrarlas en áreas accesibles para sus depredadores.

Esa interpretación ofrece una posible explicación de los movimientos observados, aunque el seguimiento de posiciones no acredita por sí mismo la intención de cazar en cada desplazamiento.

Los lobos aprovechan los incendios forestales para cazar y saben cuándo alejarse del fuego
Los lobos aprovechan los incendios forestales para cazar y saben cuándo alejarse del fuego

El territorio examinado comprende bosques boreales del noreste de Columbia Británica, con píceas negras y blancas, álamos, alerces y extensiones de turberas. En este paisaje viven alces, caribúes y castores, tres animales que forman parte de la dieta de los lobos. La presencia de estas especies ayuda a entender por qué los cambios provocados por el fuego pueden modificar las oportunidades alimentarias de los depredadores.

El humo acelera los desplazamientos y acerca los lobos al agua

El equipo pudo estudiar los desplazamientos de 29 lobos equipados con collares GPS durante los grandes incendios registrados en 2023 y 2024. El seguimiento se desarrolló cerca de la comunidad de Fort Nelson First Nation gracias a la colaboración de su gobierno con la administración provincial, que permitió estudiar a los animales mediante dispositivos de localización en lugar de sacrificarlos. Esta decisión hizo posible observar sus movimientos durante episodios de incendios de gran extensión.

Las columnas de humo también condicionaron el comportamiento de los lobos, aunque los registros muestran que los animales seguían atravesando los lugares afectados. En esas condiciones se desplazaban a mayor velocidad y permanecían más próximos a fuentes de agua, dos respuestas que podrían ayudarles a reducir la exposición al peligro. También recurrieron a claros abiertos por actividades industriales y a superficies donde se habían talado árboles.

Los terrenos que las personas han transformado para desarrollar actividades industriales o talar árboles pueden acabar prestando un servicio bastante diferente a los lobos grises
Los terrenos que las personas han transformado para desarrollar actividades industriales o talar árboles pueden acabar prestando un servicio bastante diferente a los lobos grises

Jesse Tigner, propietario y ecólogo aplicado de SwampDonkey Solutions, explicó a Discover que los lobos ya aprovechan habitualmente las transformaciones humanas del paisaje para desplazarse y cazar. En este caso, sin embargo, las áreas despejadas parecían desempeñar otra función, relacionada con la protección frente al humo y la intensidad del incendio. La interpretación amplía las posibles razones por las que estos animales utilizan infraestructuras y terrenos modificados.

Los investigadores diferenciaron las zonas con materiales ardiendo o todavía humeantes, los frentes donde progresaban las llamas y las condiciones de humo. Esta separación permitió estudiar respuestas distintas dentro de un mismo episodio, frente a trabajos anteriores centrados principalmente en los paisajes una vez extinguido el fuego.

Skylar Boucher, ecólogo especializado en fauna silvestre de SwampDonkey Solutions, señaló a Discover que los incendios pueden influir en los desplazamientos y en la elección del hábitat tanto mientras arden como durante la recuperación posterior de la vegetación. El aumento de la frecuencia y gravedad de estos episodios en las últimas décadas hace especialmente pertinente estudiar ambas etapas.

¿Puede la Tierra romper un asteroide sin tocarlo? Apophis pasará a 32.000 kilómetros y podría sufrir daños

22 October 2026 at 10:00

¿Puede la Tierra romper un asteroide sin tocarlo? Apophis pasará a 32.000 kilómetros y podría sufrir daños

Basura espacial - Una investigación advierte de que el asteroide pasará en 2029 por una región con residuos artificiales, cuyos posibles impactos podrían alterar su superficie y complicar su estudio

El choque de un gran asteroide contra el océano puede desplazar enormes volúmenes de agua. Entre las numerosas rocas que circulan por el Sistema Solar, algunas siguen trayectorias próximas a la Tierra y, aunque la inmensa mayoría no supone una amenaza inmediata, una colisión dependería especialmente del tamaño y la velocidad del objeto.

Los fragmentos pequeños pueden desintegrarse en la atmósfera; los mayores pueden alcanzar el suelo, abrir cráteres y provocar daños extensos. El peligro también depende del lugar del impacto: una caída en el mar podría generar grandes olas, mientras que una colisión terrestre liberaría energía sobre la superficie.

Apophis pasará a 32.000 kilómetros de la Tierra en 2029

Entre esos cuerpos próximos a nuestro planeta destaca Apophis, un asteroide que pasará a unos 32.000 kilómetros de la Tierra el 13 de abril de 2029. Los cálculos astronómicos descartan una colisión con nuestro planeta durante ese encuentro, pero una investigación publicada en The Planetary Science Journal plantea otra posibilidad: que el propio asteroide choque con algún residuo artificial mientras atraviesa las inmediaciones terrestres. Aunque la probabilidad es muy baja, el accidente podría complicar las observaciones previstas.

La aproximación permitirá examinar cómo responde una roca espacial de aproximadamente 370 metros de diámetro a la atracción gravitatoria terrestre. La gravedad de nuestro planeta podría modificar su rotación y provocar desplazamientos de material en la superficie, incluidos desprendimientos. También se contempla la posibilidad de actividad sísmica. Estos cambios interesan especialmente porque los científicos podrán observarlos durante un encuentro cercano cuya trayectoria ya se conoce con bastante precisión.

Para calcular qué otros objetos podrían cruzarse en su camino, los investigadores Alessandro Rossi y Giulia Schettino, del Instituto de Física Aplicada Nello Carrara del Consejo Nacional de Investigación de Italia, realizaron simulaciones de las trayectorias orbitales.

Rossi explicó a ScienceAlert que había comenzado a estudiar esa posibilidad por su experiencia tanto en residuos espaciales como en dinámica de asteroides. El resultado le sorprendió: “Esperaba un resultado nulo, es decir, que no hubiera interacciones posibles”. Algunos objetos, según los cálculos, podrían pasar a apenas unos kilómetros de Apophis.

Los fragmentos pequeños dificultan la vigilancia de Apophis

El recorrido del asteroide lo llevará por una región relacionada con las órbitas geosíncronas, utilizadas por satélites situados aproximadamente a 36.000 kilómetros de altitud. Allí operan aparatos dedicados, entre otras funciones, a las telecomunicaciones y la meteorología. Los objetos grandes pueden seguirse mediante sistemas de vigilancia, pero los fragmentos pequeños resultan mucho más difíciles de localizar. Esa falta de información impide establecer con total precisión la probabilidad de un encuentro entre Apophis y los restos que circulan por esa zona.

La vigilancia de esas órbitas adquiere importancia porque una parte de los residuos permanece fuera del alcance de los sistemas actuales de seguimiento. Rossi ha señalado que nuevos telescopios europeos podrían ayudar a identificar objetos todavía desconocidos antes de 2029. Los investigadores tampoco esperan que una eventual colisión desencadene una reacción en cadena entre satélites, conocida como síndrome de Kessler: en la región geoestacionaria, los objetos están mucho más separados que en las órbitas terrestres bajas.

Si algún fragmento alcanzara Apophis, las consecuencias más probables serían una pequeña excavación en su superficie y la expulsión de partículas al espacio. Rossi descartó que ese golpe modificara de forma relevante la órbita del asteroide. “Lo más importante que hay que destacar es que cualquier impacto contra el asteroide no alteraría su órbita de manera significativa”, explicó. El problema científico principal sería determinar qué cambios proceden de ese golpe y cuáles de la atracción gravitatoria terrestre.

Las misiones RAMSES y OSIRIS-APEX estudiarán el asteroide

Las misiones RAMSES, de la Agencia Espacial Europea, y OSIRIS-APEX, de la NASA, están concebidas para estudiar Apophis durante su encuentro con la Tierra. La primera contempla instrumentos destinados a medir la gravedad y las vibraciones en la superficie, que incluso podrían registrar la señal de un impacto. La ESA también ha vinculado la preparación de esta misión a decisiones de financiación y a una posible participación japonesa.

Para ambas sondas, distinguir entre un desprendimiento provocado por la gravedad y otro causado por residuos espaciales será esencial: Apophis pasará a salvo junto a la Tierra, pero su superficie podría contar una historia más complicada.

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