La ciudad con 2.000 pozos petrolíferos que construyó Stalin: Así es la plataforma petrolífera más antigua del mundo
Es conocido que durante los 30 años de mandato del dictador soviético Iósif Stalin, se construyeron diferentes infraestructuras y edificaciones. Si bien, muchos de estos proyectos se han perdido con el paso de los años, todavía quedan algunos que se mantienen en pie, como es el caso de una ciudad levantada sobre pilares de acero en el Mar Caspio.
Esta ciudad construida por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) sigue funcionando todavía. Se trata de la plataforma petrolífera marina más antigua del mundo, conocida como "Rocas Petrolíferas" y está situada a unos 100 kilómetros de Bakú, la capital de Azerbaiyán.
El complejo es una vasta red de pozos unidos por puentes y elevados sobre lo que conocemos como el lago más grande de la Tierra. En su momento de mayor esplendor, esta zona estaba compuesta por 2.000 pozos y daba trabajo a más de 5.000 personas, cifra que en la actualidad se ha reducido hasta los 2.000 habitantes que se dedican a extraer los últimos restos de petróleo.
Origen de su construcción
Su origen se remonta a 1940, cuando unos exploradores detectaron grandes yacimientos de petróleo bajo el lecho marino del mar Caspio. Nueve años más tarde, Stalin ordenó la construcción de una plataforma en la que se pudieran realizar extracciones de petróleo y gas a profundidades de más de 1.000 metros. Así fue como en 1951 zarpó el primer petrolero cargado hacia la costa.
Es en ese momento en el que la construcción comienza a coger ritmo. Según los datos que se tienen de la ciudad, el complejo llegó a reunir 2.000 pozos, 320 plataformas de producción, cerca de 200 kilómetros de puentes y 100 kilómetros de oleoductos y gasoductos. Además, también se crearon dos puertos y edificios residenciales.
Los puentes, construidos para reemplazar el sistema de transporte basado en buques cisterna, eran lo suficientemente resistentes para soportar temporales adversos y el peso de los cargamentos. Como dato curioso es que la ciudad estaba dotada de numerosos servicios y establecimientos como una panadería, un teatro, un hospital, una biblioteca, tiendas, un helipuerto y hasta un campo de fútbol.
Una posible catástrofe medioambiental
Los datos de la Compañía Estatal de Petróleo de la República de Azerbaiyán (SOCAR), revelan que en los últimos 75 años se han extraído cerca de 180 millones de toneladas de petróleo. Sin embargo, actualmente se encuentra en declive por el crecimiento del Mar Caspio, que ha inundado varias de las plantas.
La preocupación en la región cada vez es más grande, ya que tanto su restauración como su desmantelamiento podrían requerir de recursos financieros importantes. Aunque al mismo tiempo, dejarla caer en ruinas podría suponer una catástrofe ambiental a gran escala.


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