Salud culmina su promesa de incluir logopedas en la Primaria
La presencia de logopedas en los centros de salud andaluces cada vez está más cerca. El Servicio Andaluz de Salud (SAS) firmó en 2023 el acuerdo por la Atención Primaria, que incluía, entre otras muchas reivindicaciones, la creación de 150 plazas de logopedia en este primer nivel asistencial, una decisión pionera en toda España. Después de tres años, al fin, la Consejería que dirige Antonio Sanz ha culminado su compromiso y el borrador de la norma ya está en audiencia pública.
El texto detalla, por un lado, las funciones de los logopedas en la Primaria. Entre el abanico de actuaciones prioritarias, incluye los trastornos de la voz; la neurologopedia; el abordaje y manejo de la disfagia; las alteraciones del sistema estomatognático; los trastornos auditivos relacionados con implantes cocleares y las alteraciones de los mecanismos de succión y masticación.
El texto también perfila con precisión los requisitos académicos de acceso y la tabla retributiva. Los logopedas de los centros de salud estarán incluidos en el nivel 21 de diplomado/graduado del SAS y el complemento específico se homologa al establecido en la categoría de Terapeuta Ocupacional.
Ahora, la norma deberá recoger todas las alegaciones presentadas por los diferentes actores de la sanidad antes de poder plasmar definitivamente la orden y validarla para que entre en vigor.
Actualmente hay 69 logopedas en la plantilla del SAS, el 84% mujeres. Un número muy alejado de las reivindicaciones de los sindicatos, que exigen un profesional por cada uno de los 1.500 consultorios que hay en la comunidad.
Los sindicatos médicos insisten en que los logopedas son fundamentales para poder garantizar la recuperación funcional, la continuidad asistencial y la calidad de vida de la ciudadanía andaluza. Llevan años mostrando su apoyo a un colectivo que ha sido «históricamente maltratado desde la Administración Pública» y recuerdan que hasta finales de mayo de 2025 no comenzó a funcionar la Bolsa de Empleo de Logopedia en el SAS. Las organizaciones sindicales valoran este primer paso pero recuerdan que Andalucía está «muy lejos de los mínimos niveles de cobertura que la población merece», pues «la presencia de logopedas en el sistema continúa siendo muy escasa y, a todas luces, insuficiente en lo que a la dotación de plantillas y la accesibilidad a la prestación dentro del sistema público se refiere», apuntan desde el CSIF. El sindicato también reclama la integración efectiva de estos profesionales en los equipos multidisciplinares, especialmente en áreas como atención temprana, rehabilitación, neurología, oncología y cuidados sociosanitarios.
«Debería haber mínimo un logopeda en cada centro de Atención Primaria y hospital del país», apunta la presidenta del Colegio general de Logopedas (CGL), Carolina Vittar. A su parecer, esta realidad garantizaría una mejor atención, además de eliminar las desigualdades existentes en la asistencia por logopedas. «Primero, evitaría los desplazamientos hacia los pocos lugares en los que hay un profesional bajo régimen público. Segundo, fomentaría el tratamiento de determinadas patologías, ya que no todos los usuarios pueden permitirse el coste de una consulta privada, ya que, por norma general, el precio se encuentra en una horquilla entre los 25 y 90 euros», apunta Vittar.
La presidenta el CGL incide en que «muchos no saben cuál es nuestra verdadera labor. No solo estamos para enseñar a pronunciar a los niños, nosotros trabajamos con personas en todas las etapas de la vida», ya que los problemas relacionados con la comunicación abarcan un gran rango de edad Desde el CGL apuntan a que también deberían formar parte de las plantillas educativas.


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