Mark Zuckerberg quiere que la IA de Meta haga compras y gestiones por ti: su plan es conectar millones de asistentes que puedan hablar entre ellos
Mark Zuckerberg quiere crear una red de asistentes de inteligencia artificial capaces de comunicarse entre ellos, hacer compras y realizar gestiones en nombre de sus usuarios. El responsable de Meta ha explicado durante la presentación de resultados del tercer trimestre de 2026 que su intención es conectar millones de estos programas para que puedan trabajar juntos, incluso cuando pertenecen a personas o empresas diferentes.
Según recoge Gizmodo, el plan pasa por convertir Muse en un asistente capaz de entenderse con otras inteligencias artificiales. Por ejemplo, podrías pedirle que organizase una cena con tus amigos y que se pusiera de acuerdo con sus respectivos asistentes. O que comprase un producto hablando directamente con la IA de una tienda, sin que tengas que intervenir en todo el proceso.
Zuckerberg quiere que las IA hagan negocios entre ellas
Muse es el nuevo asistente personal de Meta y ya puede realizar determinadas tareas sin que el usuario tenga que encargarse de cada paso. De hecho, hace unos meses supimos que la compañía estaba preparando un agente capaz de comprar productos en Instagram. Ahora Zuckerberg pretende que las compras puedan completarse mediante conversaciones entre asistentes, sin necesidad de visitar las páginas web de los comercios.
"Si quieres comprar algo, no es simplemente navegar hasta la página web de ese negocio, sino hablar con su agente", explicó Zuckerberg. En la práctica, Muse podría comunicarse directamente con la IA de un vendedor para gestionar una compra, aunque el responsable de Meta no ha detallado qué operaciones podrá completar sin consultar antes al usuario.
La compañía ya tiene parte del trabajo hecho gracias a Muse Spark, su modelo de IA multimodal, que permite coordinar varios agentes para completar tareas. Sin embargo, conectar asistentes de personas y empresas diferentes exige que todos puedan comunicarse entre sí, y eso depende también de terceros. Amazon, por ejemplo, ya ha restringido el acceso de Muse a su plataforma.
Zuckerberg tiene motivos económicos para insistir. Muse supera los 10 millones de usuarios en Estados Unidos y Canadá, aproximadamente una cuarta parte de quienes lo han configurado lo utiliza diariamente y más del 25 % de sus usuarios activos realiza compras mediante el asistente. Estas operaciones tienen un importe medio superior a los 200 dólares, unos 184 euros al cambio aproximado.
Meta espera que Muse genere más ingresos por usuario que Facebook e Instagram, y una de las posibilidades que estudia es cobrar pequeñas comisiones por las transacciones. Actualmente, los usuarios estadounidenses de sus aplicaciones generan varios cientos de dólares anuales de media. Zuckerberg cree que el comercio mediante asistentes podría superar esa cantidad, aunque todavía no ha concretado cuánto cobrará ni a quién.
Muse ya ha compartido datos privados sin permiso de su propietario
Hay un problema con todo esto, y es que los asistentes necesitan acceder a información personal para realizar determinadas gestiones. Si Muse va a organizar tus citas, necesitará consultar tu calendario. Si va a comprar algo por ti, tendrá que utilizar datos de pago y direcciones de entrega. Y parte de esa información podría acabar llegando a otros asistentes.
De hecho, en septiembre Muse compartió la dirección particular de un vendedor de Facebook Marketplace con un comprador, que terminó presentándose en su domicilio sin que el propietario supiera que habían acordado una recogida. El usuario había autorizado al asistente para gestionar sus anuncios, pero no esperaba que aceptase una oferta y facilitase su dirección sin consultarle.
Tampoco ayuda demasiado el historial de Meta con la privacidad. El 21 de octubre, un juez de Nuevo México ordenó a la compañía pagar 25.000 millones de dólares por engañar a los usuarios sobre el tratamiento de sus datos personales, en una causa relacionada con el escándalo de Cambridge Analytica. Meta ha anunciado que recurrirá la sentencia.
Por otra parte, la compañía prepara Muse Charm, un dispositivo de bolsillo con el asistente integrado que debería empezar a distribuirse en diciembre. También quiere incorporar estas funciones a sus gafas inteligentes, aunque todavía no hay fechas para España. Mientras tanto, la red de asistentes que plantea Zuckerberg sigue sin estar operativa y tampoco conocemos qué controles tendrán los usuarios sobre las operaciones que realicen en su nombre.


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