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Mark Zuckerberg quiere que la IA de Meta haga compras y gestiones por ti: su plan es conectar millones de asistentes que puedan hablar entre ellos

By: Sergio · Agudo
22 October 2026 at 12:15

Mark Zuckerberg quiere crear una red de asistentes de inteligencia artificial capaces de comunicarse entre ellos, hacer compras y realizar gestiones en nombre de sus usuarios. El responsable de Meta ha explicado durante la presentación de resultados del tercer trimestre de 2026 que su intención es conectar millones de estos programas para que puedan trabajar juntos, incluso cuando pertenecen a personas o empresas diferentes.

Según recoge Gizmodo, el plan pasa por convertir Muse en un asistente capaz de entenderse con otras inteligencias artificiales. Por ejemplo, podrías pedirle que organizase una cena con tus amigos y que se pusiera de acuerdo con sus respectivos asistentes. O que comprase un producto hablando directamente con la IA de una tienda, sin que tengas que intervenir en todo el proceso.

Zuckerberg quiere que las IA hagan negocios entre ellas

Muse, agente de IA Muse, agente de IA

Muse es el nuevo asistente personal de Meta y ya puede realizar determinadas tareas sin que el usuario tenga que encargarse de cada paso. De hecho, hace unos meses supimos que la compañía estaba preparando un agente capaz de comprar productos en Instagram. Ahora Zuckerberg pretende que las compras puedan completarse mediante conversaciones entre asistentes, sin necesidad de visitar las páginas web de los comercios.

"Si quieres comprar algo, no es simplemente navegar hasta la página web de ese negocio, sino hablar con su agente", explicó Zuckerberg. En la práctica, Muse podría comunicarse directamente con la IA de un vendedor para gestionar una compra, aunque el responsable de Meta no ha detallado qué operaciones podrá completar sin consultar antes al usuario.

La compañía ya tiene parte del trabajo hecho gracias a Muse Spark, su modelo de IA multimodal, que permite coordinar varios agentes para completar tareas. Sin embargo, conectar asistentes de personas y empresas diferentes exige que todos puedan comunicarse entre sí, y eso depende también de terceros. Amazon, por ejemplo, ya ha restringido el acceso de Muse a su plataforma.

Zuckerberg tiene motivos económicos para insistir. Muse supera los 10 millones de usuarios en Estados Unidos y Canadá, aproximadamente una cuarta parte de quienes lo han configurado lo utiliza diariamente y más del 25 % de sus usuarios activos realiza compras mediante el asistente. Estas operaciones tienen un importe medio superior a los 200 dólares, unos 184 euros al cambio aproximado.

Meta espera que Muse genere más ingresos por usuario que Facebook e Instagram, y una de las posibilidades que estudia es cobrar pequeñas comisiones por las transacciones. Actualmente, los usuarios estadounidenses de sus aplicaciones generan varios cientos de dólares anuales de media. Zuckerberg cree que el comercio mediante asistentes podría superar esa cantidad, aunque todavía no ha concretado cuánto cobrará ni a quién.

Muse ya ha compartido datos privados sin permiso de su propietario

Hay un problema con todo esto, y es que los asistentes necesitan acceder a información personal para realizar determinadas gestiones. Si Muse va a organizar tus citas, necesitará consultar tu calendario. Si va a comprar algo por ti, tendrá que utilizar datos de pago y direcciones de entrega. Y parte de esa información podría acabar llegando a otros asistentes.

De hecho, en septiembre Muse compartió la dirección particular de un vendedor de Facebook Marketplace con un comprador, que terminó presentándose en su domicilio sin que el propietario supiera que habían acordado una recogida. El usuario había autorizado al asistente para gestionar sus anuncios, pero no esperaba que aceptase una oferta y facilitase su dirección sin consultarle.

Tampoco ayuda demasiado el historial de Meta con la privacidad. El 21 de octubre, un juez de Nuevo México ordenó a la compañía pagar 25.000 millones de dólares por engañar a los usuarios sobre el tratamiento de sus datos personales, en una causa relacionada con el escándalo de Cambridge Analytica. Meta ha anunciado que recurrirá la sentencia.

Por otra parte, la compañía prepara Muse Charm, un dispositivo de bolsillo con el asistente integrado que debería empezar a distribuirse en diciembre. También quiere incorporar estas funciones a sus gafas inteligentes, aunque todavía no hay fechas para España. Mientras tanto, la red de asistentes que plantea Zuckerberg sigue sin estar operativa y tampoco conocemos qué controles tendrán los usuarios sobre las operaciones que realicen en su nombre.

 

© Difoosion

Mark Zuckerberg quiere que un agente de IA le ayude en su papel de CEO / Fotografía: Bloomberg/Getty Images

Casio presenta nuevos relojes G-Shock con agujas sujetas por imanes: una tecnología que permite que se muevan con los golpes para evitar que se rompan

By: Sergio · Agudo
22 October 2026 at 11:15

Los nuevos Casio G-Shock GMC-2500 tienen una aguja de los minutos sujeta mediante imanes, en lugar de estar fijada rígidamente a su eje como sucede en los relojes analógicos convencionales. La idea puede parecer un poco extraña, pero tiene su explicación: si el reloj recibe un golpe fuerte, la aguja puede desplazarse ligeramente para evitar que el impacto termine dañando el mecanismo.

Según recogen en NotebookCheck, Casio ha bautizado esta tecnología como Shock Release Hand y, aunque la aguja puede quedar temporalmente fuera de posición después de un golpe, no significa que el reloj se haya estropeado. De hecho, el fabricante japonés asegura que vuelve a colocarse correctamente por sí sola, aunque puede tardar unos minutos en hacerlo.

Los imanes llegan a los G-Shock para proteger una de sus piezas más delicadas

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La novedad tiene bastante sentido si pensamos en la historia de los G-Shock, una familia que nació en 1983 con el DW-5000C y que desde entonces ha hecho de la resistencia a golpes su principal característica. Precisamente, los GMC-2500 recuperan el diseño de aquel primer G-Shock, aunque sustituyen su pantalla digital por una esfera con agujas.

Y no es que Casio haya dejado de renovar esta familia, precisamente. Hace apenas unos días conocíamos otro nuevo modelo dentro del catálogo G-Shock, pero esta vez la novedad va más allá de una cuestión estética. Con el acoplamiento magnético de la aguja de los minutos, el fabricante intenta proteger una parte del reloj que normalmente permanece unida de forma rígida al mecanismo.

En lo que respecta a su construcción, no hay demasiadas sorpresas. Tenemos una resistencia al agua de hasta 200 metros, cristal mineral para proteger la esfera y unas dimensiones de 46,7 × 43,8 × 12,9 milímetros. Son características que encajan con la tradición de resistencia de los G-Shock, aunque Casio no ha publicado cifras que permitan comparar la eficacia del nuevo mecanismo magnético con otros sistemas.

También hay algunos cambios en la manera de mostrar la información, empezando por una ventana de tres secciones que cambia de función según lo que estés utilizando. Está situada a las tres y normalmente muestra la fecha, pero puede pasar a indicar los minutos del cronógrafo o información de los ajustes. A las nueve encontramos un pequeño segundero que se puede detener para ahorrar batería.

Los nuevos "CasioNaut" llegarán primero a Japón y no tendrán Bluetooth

Antes incluso de que Casio presentase oficialmente los relojes, el canal de YouTube Gi-Shock-Go ya había mostrado uno de los modelos de acero. Y los aficionados no tardaron en encontrarle parecido con el Patek Philippe Nautilus, hasta el punto de que los nuevos GMC-2500 ya tienen el apodo de "CasioNaut". Eso sí, las diferencias de precio entre ambos son bastante considerables.

De momento conocemos cinco versiones con correas de resina o brazaletes de acero inoxidable, que además presentan diferencias importantes de peso. Los tres modelos de resina, disponibles con esferas negra, plateada y dorada, se quedan en 68 gramos, mientras que los dos de acero, con esferas negra o azul, alcanzan los 138 gramos. Prácticamente el doble.

Ahora bien, si ya conoces otros G-Shock de la gama de acero, quizá haya algo que eches de menos. Los nuevos GMC-2500 prescinden de Bluetooth y carga solar Tough Solar, dos características que sí encontramos en los GMC-B2100. En su lugar hay una pila CR1025 que debería durar unos dos años, así que tendrás que sustituirla cuando se agote en lugar de recargar el reloj utilizando la luz.

Por lo demás, el equipamiento es bastante convencional para un G-Shock analógico, con un cronógrafo que mide intervalos de hasta 29 minutos y 59 segundos, calendario automático hasta 2099 y una precisión declarada de ±15 segundos al mes. La iluminación corre a cargo de un LED ámbar y también puedes apartar temporalmente las agujas cuando necesites consultar la información que queda debajo.

En cuanto a su disponibilidad, los G-Shock GMC-2500 se pondrán a la venta en Japón en noviembre de 2026, con precios que parten de 37.400 yenes para las versiones básicas de resina, unos 211 euros al cambio. La versión dorada costará unos 223 euros y las de acero llegarán a los 279 euros. De momento no hay precios oficiales ni fecha de lanzamiento para España o el resto de Europa.

 

© Difoosion

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Perroflautas en Sol y buitres en Ferraz

By: Sergio · Alonso
21 October 2026 at 23:30

A los estrategas del PSOE se les está haciendo bola la campaña electoral. Confiaban en que con montar cuatro algaradas y agitar el fantasma de la vivienda bastaría para ocultar el escándalo de la invasión marroquí de Ceuta y movilizar de paso a las masas hastiadas de tanta mentira y de tanta corrupción oficial, y les ha salido el tiro por la culata. Al final, el «affaire Maricarmen», que los asesores del presidente edulcoraron desde las cocinas monclovitas como reclamo para llamar a las urnas, se les ha vuelto en contra, al destaparse que la octogenaria fue desahuciada en base a una normativa dictada por los propios socialistas y que el Gobierno socialcomunista no ha hecho absolutamente nada en más de ocho años por evitar los desalojos y abaratar los pisos en España. Para colmo, la agitación pretendida ha devenido en la «okupación perrofláutica» de una plaza pública, Sol, disparando la indignación en los ciudadanos de Madrid, deseosos del orden que representa Isabel Díaz Ayuso frente al caos que les ha pretendido inocular el socialcomunismo. La puntilla de esta burda estratagema de tratar de culpar al enemigo de lo que uno hace mal y de vender consejos que para mí no tengo ha venido de la mano de Montse Mínguez, la socialista pijoprogre que alardeaba del derecho a la vivienda frente a los fondos buitre mientras su pareja se enriquecía a costa de ella a través de sus empresas en Panamá. Cómo será de vergonzoso el asunto, que los propios estrategas de Pedro Sánchez han tenido que decirle al presidente que la quitara de en medio, no sin antes pregonar que la culpa de su marcha es de la derechona y de sus bulos, como si los votantes se cayeran de un guindo. Después de escuchar a conocidos prebostes del progresismo asegurar que «soy feminista porque soy socialista», «con Bildu no vamos a pactar, si quiere se lo digo 20 veces», «ser socialista es tener poco y estar dispuesto a dar mucho» o «el tren vive el mejor momento de su historia», el lema de «la vivienda es un derecho» de la portavoz parlamentaria e hipócrita de manual ya dimitida ha terminado por aguar la fiesta a los que pensaron que la manipulación aseguraría un triunfo en los comicios. Desbaratada la mascarada de la vivienda y retratados como han quedado, a los socialistas les quedan tres vías para superar el chaparrón. La primera es resucitar el pucherazo de la ley de nietos, para lo que han echado mano del Defensor del Pueblo y su recurso ante el Tribunal Constitucional, el servil y funesto Ángel Gabilondo, a quien parecen importarle menos las señales de alerta que lanzan los médicos ceutís sobre la trágica situación sanitaria que atraviesa la ciudad autónoma. La segunda es resucitar el fantasma de las pensiones públicas, obviando que el PSOE las deja medio en quiebra y ha sido el único partido que no las actualizó al IPC en el pasado, con el voto favorable de Pedro Sánchez. La tercera es lanzar los tanques contra Isabel Díaz Ayuso por medio de otro tipo de organizaciones afines adictas a las subvenciones y las prebendas. Entran en juego aquí las protestas educativas orquestadas por los sindicatos regados con dinero público, y las sanitarias a cargo de entidades profesionales que han terminado quitándose la careta, sumidas en el descrédito. A partir de ahora, todo será poco con tal de enmascarar los escándalos y retener el poder.

© EFE

Rueda de prensa de la portavoz del Comité Federal del PSOE, Montse Minguez
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