Este 2026 será un año inolvidable para India Martínez e Ismael Vázquez. La pareja cuenta los días para la llegada de su primer hijo en común, después de 15 años de amor. Fue el pasado 11 de septiembre cuando la artista anunció la feliz noticia en redes, luciendo tripita premamá. "Hace 7 meses empezó el proyecto más bonito de nuestras vidas. Os queremos compartir esta noticia con toda nuestra ilusión y nuestro amor. Un beso enorme, familia. Os queremos", compartió en Instagram.
Ahora, a punto de dar a luz, India Martínez, coincidiendo con su 41 cumpleaños, ha celebrado un "gender reveal" por todo lo alto, desvelando el sexo del bebé que espera junto a Ismael. "Celebro mi cumpleaños, todo lo aprendido, todo lo vivido y todo lo que está por venir. Celebro haber entendido que la vida no es una carrera y que no necesitamos tenerlo todo resuelto para ser felices. Y, sobre todo, celebro que dentro de muy poquito nuestra vida va a cambiar para siempre con la llegada de nuestro pequeño leoncito", reflexiona la artista en su ultima publicación.
"Porque este año no solo soplo las velas...¡también cuento los días para conocer al amor más pequeñito y, a la vez, más grande de nuestras vidas! ¡Sí!¡Es niño"!, revela India Martínez emocionada. La artista finaliza con unas bonitas palabras de agradecimiento a su familia, amigos y, en especial, a su pareja: "Gracias, mi vida, por hacerme el regalo más bonito y emocionante que me han hecho nunca".
Un hijo muy deseado
India e Ismael están a punto de cumplir uno de sus mayores sueños: formar una familia. Tras anunciar su embarazo, la artista se sentó en el programa "El perro andaluz" y reveló que había sufrido un aborto durante su pasada gira. "No lo sabe nadie. Yo venía desde hace años con ganas de vivir esa experiencia con mi pareja. Yo quería apostar por proyectos personales para los que no encontraba el momento", explicó.
"Durante la gira pasada perdí el bebé que esperaba. Es como que mi cuerpo estaba gritándome que ese no era el camino correcto, que había llegado el momento de escucharme, de darme mi tiempo, vivir y ser persona. En diciembre decidí parar, y en febrero descubrí que estaba de nuevo embarazada", desveló. Desde entonces, India Martínez se encuentra apartada de los escenarios. Ahora, a punto de convertirse en mamá, comienza una de las etapas más emocionantes de su vida.
Nuevo frente abierto para Meghan Markle. Su padre, Thomas Markle, se encuentra bajo investigación policial por presunta colección de imágenes de abuso infantil. Ha sido el hermano de la duquesa, Thomas Markle Jr.,el que ha comunicado a las autoridades el supuesto hallazgo de una cantidad de material de abuso sexual infantil entre las pertenencias familiares almacenadas en Filipinas, según informaciones publicadas por el medio "The Sun".
El caso comenzó cuando Thomas Jr. se encontraba revisando cajas con objetos personales en una vivienda de Cebú. Según su relato, encontró archivos y dispositivos que despertaron sus sospechas. Posteriormente, decidió poner los hechos en conocimiento de las autoridades estadounidenses y filipinas. Esta denuncia habría provocado la intervención de una unidad especializada en la protección de mujeres y menores en Filipinas. El FBI también habría recibido documentación relacionada con el caso. De momento, las acusaciones al padre de Meghan no constituyen hechos probados, ya que aún no se han anunciado cargos contra Thomas.
Meghan Markle, consternada
La duquesa de Sussex no ha tardado en reaccionar a la investigación a través de un comunicado. Meghan Markle asegura en el escrito sentirse "profundamente consternada por las noticias que han salido a la luz en las últimas 24 horas". "Mis pensamientos están con todos los niños que puedan haber sufrido daños", expresa.
"En 2018, se envió una carta a la Policía Metropolitana de Londres y a la unidad de Protección de la Familia Real y Personas Especialmente Protegidas. Posteriormente, esa carta me fue remitida. En ella se formulaban acusaciones preocupantes e inquietantes contra mi padre, y se me aseguró que se estaban investigando", explica en el comunicado, admitiendo que conocía estas acusaciones desde hace 8 años.
"Espero que ahora pueda entenderse que, a pesar de las tergiversaciones publicadas por ciertos medios de comunicación a lo largo de los años, el distanciamiento de mi padre y mi decisión de no permitirle tener contacto con nuestros hijos obedecieron a un único motivo: protegerlos", declara con firmeza. y añade: "Confié en que las autoridades estuvieran haciendo lo mismo con otras familias".
"Aunque la magnitud de lo que ahora ha salido a la luz resulta más repugnante de lo que uno podría imaginar, mi más sincero deseo es que se haga justicia plenamente y que la prioridad siga siendo la seguridad y la protección de los niños inocentes", finaliza la duquesa.
Samantha Markle, al lado de su padre
La hermana mayor de Meghan Markle, por el contrario, se ha posicionado al lado de su padre tras salir a la luz la noticia, acusando a su hermano Thomas de mentir sobre su progenitor. "Estas acusaciones son repugnantes y mi hermano es un canalla por inventárselas. Quiere destruir a nuestro padre. ¡Qué vergüenza!", ha señalado Samantha al "Daily Mail". Thomas solo cuenta ahora con el único apoyo de su primogénita.
El representante de Reform UK intervenía hace unos días en el Parlamento de Gales con un discurso cargado de datos y detalles para los que no consultó ningún papel. El secreto estaba en las gafas inteligentes que llevaba puestas, que actuaron como un pequeño teleprompter.
En 2025 Meta ha vendido unos siete millones de sus gafas inteligentes, una cifra que si bien no es equiparable a la penetración de smartphones en el mundo, empieza a ser una cantidad nada desdeñable (nada que ver con el fiasco de aquel prototipo que Google tuvo que retirar del mercado hace una década). Las ventas crecen, casi a la par que su polémica sobre la privacidad. De hecho, en el Parlamento británico se apuesta por la regulación y en países como Noruega se está preparando una prohibición de uso de estas gafas con IA en lugares públicos, colegios o gimnasios, ya que pueden utilizarse para hacer fotos, grabar audio y vídeo.
Las denuncias son varias. Una de las últimas llega desde Australia. La Universidad de Sídney publicaba en agosto un estudio basado en el análisis de 350 vídeos de Instagram hechos con estas gafas, «grabaciones discretas y que es difícil de detectar para los espectadores», dice para añadir que «en el 43 % de los vídeos analizados, las mujeres estuvieron expuestas a comentarios abusivos en línea, algunas incluso revelaron los detalles personales de la mujer». En 2025 en Barcelona se detuvo a un hombre por grabar a decenas de mujeres en las calles; la BBC también denuncia casos de grabaciones de audio y vídeo sin consentimiento, etc. De forma vulgar a este dispositivo se le ha bautizado como «Pervert Glasses».
Para Enrique Dans, profesor de Innovación y Tecnología en IE Business School, «una serie de influencers las empezaron a utilizar para hacer vídeos, pues eso, sin avisar a la otra persona de que estaba siendo grabada mientras intentaban, por ejemplo, ligar. ¿Qué es lo que nos dan las gafas inteligentes? En primer lugar, un punto de vista muy parecido al de la persona sobre la realidad que le rodea. Podría ser interesante para darle algún tipo de feedback, no sé, a través de un mapa, por ejemplo, pero se están utilizarndo para cosas muy poco edificantes. Otra de las claves es que capta una cantidad de información enorme y claro, el mayor fabricante de gafas inteligentes en este momento a través de su asociación con Ray-Ban y Luxottica es Meta, que es precisamente la compañía que más irresponsable ha sido en el manejo de los datos personales de los usuarios. Estamos poniendo una tecnología que amenaza la privacidad en manos de una empresa que ha llegado a generar problemas mentales entre sus usuarios y provocado trastornos de alimentación y depresiones y suicidios en sus trabajadores. Además ha facilitado la manipulación electoral con Cambridge Analytica, etc. Si el baremo moral es cuánto dinero gano, a lo mejor esa compañía debería ser inhabilitada para utilizar tecnologías que pueden ser sensibles», opina.
Responsabilidad
Otros usos positivos como el de Be My Eyes, a través del cual una ONG ofrece asistencia a invidentes gracias a estas lentes, o la posibilidad de ayudar a los usuarios con una traducción simultánea, quedan eclipsados por otros usos como copiar en los exámenes o grabar sin conocimiento ni consentimiento. Este último, además es ilegal. «Dependiendo del escenario, estamos saltándonos varias leyes, desde leyes de protección de datos a leyes de protección del honor, la intimidad. Es el problema principal de estas gafas», detalla Gonzalo Álvarez Marañón, director del centro de investigación aplicada Funditec Research, experto en IA y ciberseguridad.
El experto detalla los tres tipos de problemas y responsabilidades que se pueden dar. «Grabar con unas gafas de Meta, si todo queda en local, en mi disco duro, no sería muy distinto a grabar con una cámara Canon de hace 20 años, porque al final la información queda en mi tarjeta de memoriagrabada.¿Qué derivadas nuevas añaden las gafas? En el momento en que mi vídeo abandona mi almacén personal y lo subo a Instagram por ejemplo, soy responsable de haber hecho público el metraje y ahí es donde ya empiezo a cometer delitos por falta de conocimiento, de consentimiento, invasión de la intimidad. Meta tendría la obligación de eliminar ese contenido si fuera notificado para que lo hiciera, pero tampoco es responsable del contenido que suben sus usuarios, solo sería responsable de eliminarlo si es notificado al efecto», dice.
Hay un tercer caso que ha generado bastante polémica en los últimos meses. «Cuando lo que grabamos se envía a los servidores de Meta. Ahí pueden ocurrir varias cosas por ejemplo, que el metraje se procese para mejorar el producto y la experiencia del usuario. Hablamos de un procesamiento automático, pero también de otro manual, de etiquetado. La IA requiere un esfuerzo humano brutal y necesita de personas que dediquen su jornada laboral a estar viendo vídeos. Ese es todo su trabajo, ver vídeos y etiquetarlos, cualquiera que sea el contenido, también violento. Son personas que no suelen estar en Estados Unidos, sinoen otros países. Ese contenido lo están viendo terceras personas, y ahí sí que Meta está vulnerando leyes de protección de datos, etc. Y no es solo Meta, OpenAI, etc., también procesan datos para entrenar sus modelos y mejorar sus productos. Eso ya es una finalidad distinta para la que fue grabado, y ahora sí la empresa es responsable de ese tratamiento», matiza.
Para detallar el valor que le dan estas empresas a los datos personasles, el experto detalla una moda actual en EE UU donde hay empresas que pagan por ir a limpiar a las casas particulares, «Llevan una cámara ajustada en la frente y van registrando todos los movimientos, las manos, el entorno. Es una información valiosa por la que se está pagando. Si tú llevas unas gafas y grabas, Meta se está beneficiando de eso sin pagar por ello», detalla.
Empleados en Kenia
El medio sueco Svenska Dagbladet publicaba recientemente una investigación llevada a cabo en una empresa de Kenia, Sama, desde donde se procesan conversaciones, fotos y vídeos que luego usará Meta para entrenar su IA. El reportaje afirma que el control de los usuarios sobre los datos es relativo. A pesar de que exista un consentimiento para que los datos se guarden y se usen para mejorar los productos de Meta, «para que el asistente de IA funcione, hay que ceder la voz, el texto, la imagen y el vídeo. Según estas condiciones, en algunos casos, Meta revisará las interacciones con la IA, incluido el contenido de las conversaciones o los mensajes a la IA. Esta revisión puede ser automatizada o manual». Empleados de Sama dicen ser testigos de imágenes de gente desnuda, actos sexuales y el visionado de datos bancarios.
Diseño
La respuesta de Meta ha sido lanzar al mercado unas nuevas gafas sin cámara para evitar una de las denuncias más habituales como es la ausencia de señales claras que indiquen que las gafas inteligentes están grabando. «Las pruebas que se han hecho, es que aún tapando el LED espía, sigue grabando. Es decir, que realmente las restricciones parecen no funcionar. Lo que viene a demostrar que al final vamos a poder usar estas gafas para grabar en cualquier escenario sin que nadie tenga conciencia de que está siendo filmado. Esto es una clarísima invasión de la privacidad», comenta Gonzalo Álvarez, quien admite que «una de las cosas que más preocupan de estos dispositivos es la posibilidad de hacer reconocimiento facial. Meta lo puede hacer. En el código de las smart glasses se ha visto que había campos que estaban aún vacíos, peroque indican que se está provisionado su uso para el reconocimiento facial. Ya es factible.
Una de las claves del éxito de las gafas de Meta es el diseño, haberse juntado con Luxottica o Ray Ban y haber convertido las gafas en un producto de moda deseable, más allá de un gadget para frikis tecnológicos. Con ello se quiere ganar cuota de mercado, entre el público femenino, por ejemplo. Y las ventas parece que le están dando la razón, pero ¿será este el dispositivo definitivo que sustituirá al smartphone? «Las empresas tecnológicas están tratando desde hace años encontrar el siguiente “momento iPhone”, o sea la siguiente revolución de la electrónica de consumo, pero todos los intentos han fallado. el AI Pin, el Rabbit, las Vision Pro de Apple (la gente las devolvió al mes porque se mareaban). Las gafas de Meta (que llevan una campaña publicitaria bestial) ni siquiera son originales, Google ya lo intentó en 2012-2013, y las críticas fueron idénticas a las de hoy. Muse Charm es la siguiente iteración. Y hay más: se ha filtrado que los siguientes iPods podrían llevar cámaras. La intención no es solo dar con el siguiente “momento iPhone” sino también llenar el planeta de sensores, para que las tecnológicas puedan seguir recopilando datos en vídeo y movimiento a gran escala», comenta Juan Luis Cano Rodríguez, activista digital.
Meta, Google, Xiaomi, Apple, empresas de IA y de hardware, todas corren por encontrar al sustituto. ¿Por qué? Gonzalo lo tiene claro. «¿Para qué este tipo de dispositivos físicos? Para que el usuario esté conectado las 24 horas del día a una IA, a un modelo de datos. Ahí es donde de verdad están las ganancias de todo esto y la capacidad de moldear los hábitos del usuario. Al final, si dependemos de la IA, esta nos va a poder guiar en todo tipo de decisiones: de compra, decisiones culturales. Se trata, en definitiva, de moldear nuestros hábitos y, de alguna manera, dirigir nuestra vida y para ello, se necesita encontrar ese dispositivo que vas a tener siempre encima, y que sea más cómodo de usar que el móvil que lo tienes que sacar».
En el municipio de Les Éboulements, en Quebec, Canadá, un joven español de 27 años llamado Diego Poncelet desciende en patín a toda velocidad por una carretera llamada Route du Port, conocida por su enorme peligrosidad para los vehículos. Al fondo está el río San Lorenzo. A los lados, un espectacular bosque lleno de abetos y abedules. El atleta de Red Bull alcanza los 110 kilómetros por hora y entra en lo que se llama visión de túnel. Todo a su alrededor se vuelve borroso, pero lo mejor está por llegar porque en ese momento alcanza la cresta del camino. «La bajada anterior ya es muy empinada en comparación con una carretera normal, pero en la cresta la carretera desaparece y sólo ves el río, que es casi un mar, es enorme. Piensas la velocidad a la que quieres llegar y es una sensación muy intensa. De repente, llega un último tramo de 600 metros con un 18 por ciento de desnivel. Ahí es donde pasas de 110 a 150 kilómetros por hora», narra el skater español. «Había otra cosa y es que normalmente cuando patino puedo frenar, pero aquí no podía hacerlo porque a esa velocidad el viento se vuelve muy, muy violento. Sabía que en el momento en el que daba pata al principio ya no podía parar, no había modo de hacer un corte, tenía que terminarla», añade.
En esa cuesta final el patín sigue acelerando. En días anteriores ya había logrado 146,88 kilómetros por hora, que también era récord. Lo consiguió sin viento y eso le llevó a pensar que el gran desafío de poner un cinco en la segunda cifra era posible. El viento es ese aliado que también se puede convertir en el peor enemigo. Y no es lo mismo ir a 130 que ir a 150. «Cada kilómetro por hora es casi exponencial, diría, a esas velocidades, porque el viento poco a poco se va convirtiendo en algo más fuerte que nosotros, y entonces sientes su violencia y te da la impresión que te vas a ir volando, literalmente, que si tuvieses pequeñas alas te podrías ir. Cuando haces una bajada buena, sientes que el viento te envuelve perfectamente, mientras que cuando la bajada es mala la sensación es casi de descontrol total, de que el viento me iba golpeando, como si alguien te estuviese cogiendo e intentara tirarte de la tabla. Lo más importante realmente era que hubiera un cierto viento de cola para darme más velocidad. Eso es difícil en esa región, donde suele ser lo contrario. Yo tengo la suerte de tener un tío que es muy buen meteorólogo, top mundial, y él nos dio el momento perfecto para hacer la bajada», describe.
"Después de ganar el Mundial pensé cuál sería el desafío más loco en mi deporte y era este"
DIEGO PONCELET (SKATER)
Después de pasar los 146 tuvo que esperar. Pero el día «x», con el viento y la temperatura ideales, se cumplió el objetivo: 151,83 km/h, directo al libro Guinness de los Récords. Se cumplió un sueño personal de Diego. «Yo creo que a nivel inconsciente, desde que empecé a patinar a los 14 años, ya empecé a soñar con esto, pero realmente se concretizó después de mi segundo título de campeón del mundo [ganó el Mundial de Downhilll en 2022 y 2023]. Ahí pensé cuál sería el desafío más loco en mi deporte y era este», afirma. A la vez es un sueño compartido con Pete Conolly, el poseedor del anterior récord (146,73, en 2017), fallecido el año pasado de cáncer. «Era el único que pensaba que era posible llegar a 150. Me ayudó mucho. También queríamos hacerlo por él», admite.
El camino al éxito ha durado, pues, años, combinado con otros proyectos. Encontrar el escenario y el día era determinante. Para el día le ayudó su tío meteorólogo. El lugar lo estuvo buscando, probó en Austria, en Irlanda, pero el mejor sitio era donde se batió el antiguo récord, en Quebec. Una vez allí llegaron las pruebas, las primeras bajadas para conocer el recorrido al milímetro, cada bache, cada trampa. «Había ciertos lugares en la carretera que no se podían patinar directamente porque los baches eran demasiado violentos, entonces tenía que saber exactamente cómo evitarlos todos. Y, aparte, controlando que si el viento venía de lado me empujaba sobre esas zonas. Eso fue lo más peligroso del trayecto. Tú sabes que está ahí, pero a veces no puedes evitarlo», describe.
"En el túnel de viento adapté la posición. Al final, me transformo en un objeto que no parece humano"
DIEGO PONCELET (SKATER)
La bajada «empezó» meses antes, con la preparación, por ejemplo en un túnel de viento en Ginebra, o con elegir cómo ir vestido. «Hubo muchísimo trabajo de material porque sabíamos que teníamos esas dos cosas en contra, la carretera en peor estado y el viento casi imposible de pillar de la misma forma. Tuvimos que mejorar a nivel de casco, traje, tabla, zapatos, guantes y obviamente mi posición personal. Yo puedo tener instintos cuando patino, pero lo mejor es que te digan de forma científica: “Esto funciona mejor que esto”», explica. La postura la trabajó hasta «tener la cabeza a la misma altura que la parte trasera». «Mi posición era una “T”. Debía tener la pierna de detrás escondida totalmente y tener el torso completamente apoyado sobre la pierna delantera. Era como que me estaba transformando en un objeto que no parece un ser humano», desgrana.
Por detrás, para grabar el momento, un coche muy cerca a la misma velocidad, un escalofrío cuando se ve desde fuera, aunque Diego Poncelet lo relativice. «Va como a metro y medio, pero dentro iba uno de mis mejores amigos y uno de los mejores patinadores del mundo. Me conoce tan a la perfección que sabe que me voy a caer antes de que me caiga. Impresiona mucho, lo sé, pero no me preocupa nada en comparación con los otros riesgos porque el freno de carbono del Porsche, y perdón por el visual que os voy a dar, funciona mucho mejor que mi piel sobre el asfalto si me caigo», explica Diego, que ahora entra en una época de descanso activo para buscar el próximo reto o incluso para mejorar este. «Si encuentro otra bajada mejor, yo vuelvo a meterlo, no tengo miedo», concluye.
Icono de la moda y musa de Giorgio Armani, ha trabajado para firmas como Chanel y Dior, y su nombre está ligado al glamour, la elegancia y la belleza. Eugenia Silva, nuestra top model más internacional, no necesita presentación. Después de dejar las pasarelas, la modelo continúa muy ligada a la industria con The Crew, su productora de moda, cine y publicidad, con la que está explorando su faceta más creativa tras los focos.
Este miércoles 21 de octubre, Eugenia Silva reapareció en Madrid y acaparó todas las miradas en el evento de Rabat Waves, firma de joyas de la que es embajadora. Espectacular, pese al cansancio acumulado tras aterrizar en la capital horas antes procedente de Los Ángeles, la modelo habló abiertamente del excelente momento profesional que atraviesa. "No paro de trabajar, la verdad es que es una maravilla. Me viene fenomenal eso del inclusivismo de las mujeres de todas las edades ahora, porque no paro de trabajar", confesó con una sonrisa a LA RAZÓN. "No imaginé tener una carrera en la moda tan larga, por eso creé mi productora y empecé a ponerme detrás de la cámara. Pero lo cierto es que sigo trabajando, incluso más que antes", añadió la modelo con emoción.
Después de haber desfilado para las grandes firmas de lujo, Eugenia reconoció que no echa de menos la pasarela. "Es una etapa que ya he cerrado. He hecho cosas espectaculares, he vivido situaciones increíbles, como todos los desfiles de John Galliano y los de otros muchos diseñadores, y ahora me quiero dedicar a otras cosas. Tengo muchísimas cosas encima de la mesa: la productora, la agencia de talento y mi trabajo como modelo y embajadora. La pasarela era algo que me gustaba hacer, pero todo tiene su momento. Ahora me encanta trabajar en equipo, hacer producciones y trabajar con chicas que tienen una historia que contar y a las que representamos. Es otra visión del mundo de la moda y de la belleza", señaló.
Eugenia Silva trabajó durante muchos años con Victoria's Secret y fue uno de sus ángeles en 1999, cuando tenía 23 años. Allí conoció a otras grandes modelos con las que mantiene una amistad desde entonces, como Adriana Lima. "Recuerdo aquella etapa con mucho cariño. En ningún momento sentí nada de cosificación. Era como desfilar entre amigas y todo el equipo era fabuloso. Y la verdad es que... Entiendo que los tiempos han cambiado y que, por eso, también ha cambiado un poco todo, porque ahora vemos a mujeres con otro tipo de cuerpos también sobre la pasarela, y gusta. Yo he trabajado con niñas con cuerpos muy diversos; en ningún momento éramos solamente delgadas y altas. Había de todo y lo veíamos como algo normal. Quizá ahora se le está dando un poco más de bombo a esto", señaló la modelo.
Centrada en su profesión
Eugenia Silva y Alfonso de Borbón tomaron caminos separados a principios de 2026, después de trece años de relación y dos hijos en común, de 12 y 9 años, respectivamente. "Mis hijos ahora me atan mucho más, porque, claro, cuando eran bebés, era más fácil. Ahora quieren a su madre presente", reveló con humor.
Sobre su situación sentimental actual, la modelo aseguró que "no ligo nada y tampoco tengo esa necesidad". Eugenia Silva afronta la recta final del año centrada en sus compromisos profesionales.