Fernando Alonso, sobre sus inversiones": "Busco oportunidades, pero siempre con calma, cautela, y con retornos casi asegurados"
Tres años, un kart y un padre con las manos en la mecánica. Así arrancó todo para Fernando Alonso, que repasó su trayectoria vital y deportiva en el podcast "Así empecé", un espacio sobre emprendimiento conducido por Beltrán Espinosa de los Monteros. El piloto asturiano no guardó nada para el final: "Me subí a un kart construido por mi padre con solo tres años. Ese mismo año obtuve mi licencia y participé en mi primera carrera", contó con la naturalidad de quien recita algo que lleva décadas diciéndose a sí mismo.
El embudo de la Fórmula 1
Fernando Alonso explicó cómo la pirámide del automovilismo va dejando a menos pilotos a medida que se sube de nivel. De los trescientos niños que compiten en karting, quedan cincuenta en Fórmula 4, treinta en Fórmula 3 y apenas veinte en Fórmula 2. "El embudo se va estrechando", resumió. Pero el talento y el esfuerzo no lo explican todo, y Alonso lo sabe. Un encuentro casual con Adrián Campos durante una exhibición de karts en el Palau Sant Jordi de Barcelona cambió el rumbo de su carrera. Arrancó desde el último puesto y adelantó a todos los participantes antes de llegar a meta. "Cuando acabó la carrera, Adrián me ofreció correr en su equipo de Fórmula 3. Este golpe de suerte facilitó mi salto a los monoplazas", recordó. La clave, según su propio análisis, fue "estar en el momento y el lugar adecuados". Después llegaría Flavio Briatore y la apuesta de Renault, otro de los eslabones que él mismo considera imprescindibles: "Necesitas personas que marquen tu carrera".
Gratitud y admiración
Con el tiempo, Alonso ha construido una lista corta de figuras a las que guarda un reconocimiento especial. Briatore encabeza ese grupo, y no precisamente por sus victorias en el paddock. "Tengo la suerte de estar en el círculo de gente cercana a él, que no es muy grande", afirmó, y lo valoró "por su gran corazón". También reservó palabras para Emilio Botín, gran seguidor de la Fórmula 1, al que describió como "una persona atípica, excepcional, con una visión clara, mucha decisión y a la vez entrañable en las distancias cortas". Y en su etapa actual con Aston Martin, Lawrence Stroll recibe el mismo reconocimiento: "Es pura pasión por los coches, una persona que quiere ganar, y esto es fácil decirlo, pero ponerlo en marcha requiere ambición y riesgo", dijo sobre el empresario que impulsó marcas como Tommy Hilfiger o Calvin Klein. Con los 950 integrantes de la escudería, Alonso aplica la misma lógica colectiva: "Somos 950 personas para dos coches, lo que es impresionante. Cada una de ellas tiene la misma importancia que yo, porque no podría hacer mi trabajo si cada tornillo del coche no está al 100%".
Un empresario con varios frentes abiertos
Fuera de la pista, Alonso lleva años construyendo proyectos propios con la misma energía que dedica a los circuitos. En 2017 fundó KIMOA, firma de ropa y gafas de sol que vendió cuatro años después a un fondo de inversión estadounidense. En Asturias ha desarrollado un ecosistema ligado al motor que incluye un museo, un circuito, una escuela de karts y un programa de educación vial. "Quiero devolver a la afición parte de lo que el deporte del motor me ha dado a mí, que ha sido muchísimo", explicó. Hace años sumó una agencia de representación de pilotos a esa lista, y ahora tiene en marcha la construcción de un karting indoor en Asturias con aspiraciones de expansión internacional, "quizás en Oriente Medio, que son los más interesados". La gestión simultánea de tantas iniciativas la resuelve con una fórmula concreta: "Rodeándome de gente en la que confío". Como embajador de Arcano desde principios de 2024, Alonso ve una línea directa entre el mundo empresarial y la alta competición: "Arcano y la alta competición comparten muchos valores. El trabajo en equipo es una pieza fundamental". Su filosofía al invertir combina la búsqueda de oportunidades con la prudencia: "Busco oportunidades de inversión, pero siempre con calma, cautela, y con retornos casi asegurados". Donde no escatima es en automóviles, con preferencia por "coches especiales, únicos, series limitadas". Con 19 unidades en su poder, Alonso tiene la segunda colección privada de coches de Fórmula 1 más relevante del mundo, solo por detrás de la de Bernie Ecclestone. "Son
Más allá de la Fórmula 1
Alonso cerró la conversación con una mirada al futuro y un consejo para quienes aspiran a seguir su camino en la competición. Sobre lo que viene para él, fue directo: "Estoy seguro de que probaré el Dakar u otras categorías". Y para los que sueñan con llegar a la Fórmula 1, su mensaje mezcló la exigencia con la perspectiva: "Es muy difícil, así que lo mejor es tomarlo con mucha calma, pensar a largo plazo, disfrutar del camino, rodearte de los mejores y trabajar duro". Su manera de entender la competición bebe del Bushido, el código ético de los samuráis, cuyos principios aplica con plena convicción: "Disciplina, lealtad y orden. Son valores que podemos aplicar hoy en día


© EUROPAPRESS