“Una hora más en el reloj no siempre es una hora más de sueño”
El domingo 25 de octubre, a las tres de la madrugada volverán a ser las dos. El cambio al horario de invierno regalará, al menos sobre el papel, sesenta minutos. Muchos lo interpretarán como la oportunidad de dormir un poco más. Sin embargo, el cuerpo no entiende de agujas ni de pantallas que se actualizan automáticamente. “Una hora más en el reloj no siempre es una hora más de sueño”, advierte Alejandro Pastor, enfermero especialista europeo en Neurofisiología y Trastornos del Sueño y fundador y CEO de Enfermero Morfeo.

