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Las exportaciones agroindustriales marcaron otro récord

22 October 2026 at 10:00
Las exportaciones agroindustriales fueron récord en septiembre, con un crecimiento del 17% en volumen (Revista Chacra - Visuales IA)

Las exportaciones agroindustriales argentinas alcanzaron en septiembre un récord mensual tanto en volumen como en valor, de acuerdo con los datos difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), sobre la base de estadísticas del INDEC. Durante el mes se enviaron al exterior 11,43 millones de toneladas por US$ 5.654 millones, lo que representó incrementos interanuales del 17% y el 14%, respectivamente.

El desempeño se inscribió en una tendencia positiva que también se observó en el acumulado de enero a septiembre. Según la SAGyP, en ese período las exportaciones agroindustriales totalizaron 95,73 millones de toneladas, un 11% más que en los primeros nueve meses de 2025, y alcanzaron un valor de US$ 43.206 millones, con una mejora interanual del 13%. El organismo destacó que se trata de un récord histórico en volumen.

Cebada y maíz lideraron las subas

Entre los complejos que más crecieron durante septiembre, la cebada encabezó las variaciones interanuales, con un aumento del 276% en volumen y del 311% en valor. Le siguió el maíz, cuyos embarques avanzaron un 112% en toneladas y un 121% en dólares. También sobresalieron el olivo, con subas del 53% en volumen y del 32% en valor, y el trigo, con incrementos del 25% y el 34%, respectivamente.

Entre los complejos que más crecieron durante septiembre de 2026, la cebada encabezó las variaciones interanuales, con un aumento del 276% en volumen y del 311% en valor (Revista Chacra - Visuales IA)

La SAGyP también informó mejoras en las exportaciones de legumbres, preparaciones alimenticias y productos vitivinícolas, con aumentos interanuales tanto en volumen como en valor. En el balance de enero a septiembre, 33 de los 54 complejos analizados mostraron mejoras en sus ventas externas. Entre ellos se destacaron el girasol, con un crecimiento del 83% en volumen y del 82% en valor; los porcinos, con subas del 72% y el 96%; y las forrajeras, con incrementos del 65% y el 30%.

El trigo, la apicultura, las legumbres y el maíz también exhibieron avances relevantes en el acumulado anual. A su vez, la SAGyP registró aumentos en las exportaciones de ovinos, lácteos, pesca y acuicultura y bovinos, aunque con diferencias entre el crecimiento de las cantidades enviadas y el valor obtenido. La evolución confirma que el avance exportador se apoyó en una variedad de cadenas productivas, con desempeños dispares según la actividad.

El CAA destacó el ingreso de divisas de la agroindustria

Por su parte, el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), a partir del informe mensual elaborado por la Bolsa de Cereales, informó que las exportaciones de los complejos agroindustriales sumaron US$ 42.304 millones entre enero y septiembre de 2026. La cifra representa un incremento interanual del 13,2% y US$ 4.928 millones adicionales respecto del mismo período de 2025. Solo en septiembre, el reporte contabilizó ventas por US$ 5.500 millones, un 13,6% más que un año antes.

El CAA identificó al complejo de girasol como uno de los principales aportantes al aumento del valor exportado por la agroindustria en septiembre de 2026 (BCR)

El informe del CAA identificó al girasol, el maíz y el complejo de carne y cuero vacuno como los principales aportantes, en términos absolutos, al aumento del valor exportado. En el caso del girasol, la SAGyP también destacó un fuerte crecimiento en el acumulado de los primeros nueve meses. En cambio, el reporte del CAA señaló que los complejos soja, avícola y sucroalcoholero moderaron parcialmente el avance general, lo que evidencia que la expansión no alcanzó de la misma manera a todas las actividades.

En cuanto a los mercados de destino, la SAGyP ubicó a India, China, Vietnam, Brasil, Estados Unidos, Chile, Perú, Arabia Saudita, Indonesia y Malasia entre los diez principales compradores de productos agroindustriales argentinos. En conjunto, esos destinos concentraron el 50% de las ventas externas. El organismo también indicó que la agroindustria representó el 56% de las exportaciones totales del país, una participación que reafirma su relevancia para el comercio exterior y el ingreso de divisas.

Los datos de ambos informes muestran un escenario de crecimiento exportador, con récord de volumen y avances en numerosas cadenas productivas. En conjunto, los reportes reflejan el peso estratégico de la agroindustria argentina, el dinamismo de complejos como girasol, maíz y trigo, y la importancia de sostener la competitividad para ampliar la presencia de los productos nacionales en los mercados internacionales.

Créditos de carbono: Chile va por US$ 6.000 millones y Argentina corre el riesgo de quedarse afuera

21 October 2026 at 18:00
La Mesa Argentina de Carbono advierte que la demora en implementar el Artículo 6 del Acuerdo de París está dejando al país en desventaja frente a sus vecinos, tal como ocurre con Chile, que avanza con acuerdos internacionales y proyectos autorizados (Photo by Pablo PORCIUNCULA / AFP)

La Argentina podría generar entre US$ 1.400 millones y US$ 3.900 millones anuales por exportaciones de créditos de carbono, pero la demora en implementar los mecanismos previstos en el Acuerdo de París amenaza con limitar ese potencial. Mientras Chile proyecta inversiones por US$ 6.000 millones y Perú avanza en acuerdos internacionales, el país todavía no registra convenios bilaterales ni transferencias internacionales de resultados de mitigación bajo el Artículo 6.2. La advertencia fue planteada por la Mesa Argentina de Carbono (MAC), tras su participación en la Medellín Climate Week 2026, en Colombia.

El contraste regional se profundiza a medida que los países avanzan en la creación de condiciones para atraer compradores e inversiones. Chile ya cuenta con acuerdos de cooperación con Suiza, Japón y Singapur, y trabaja en proyectos de movilidad eléctrica, almacenamiento de energía, sustitución de combustibles y biogás. Según información difundida por Carbon Pulse, el país prevé alcanzar entre 17 y 18 cartas de autorización para proyectos del Artículo 6 hacia fines de 2026. Los US$ 6.000 millones corresponden a inversiones potenciales futuras, no a fondos ya desembolsados.

Perú también busca posicionarse en este mercado mediante proyectos forestales y de conservación, especialmente en la Amazonía. El país identificó 66 medidas de mitigación y avanzó en herramientas institucionales para ampliar los proyectos. Además, ya emitió una carta de autorización en el marco de su acuerdo bilateral con Suiza y prevé otras once vinculadas con acuerdos con Suiza y Singapur. Estos avances podrían facilitar el acceso a financiamiento internacional y generar ingresos asociados a la reducción de emisiones.

Compradores que miran hacia otros destinos

Con una trayectoria importante en proyectos forestales y de conservación, particularmente en la Amazonía, Perú trabaja para ampliar su participación en los mecanismos internacionales de carbono (Imagen Ilustrativa Infobae)

La competencia no se limita a la capacidad de los países para desarrollar proyectos: también depende de las condiciones que ofrecen para concretar las operaciones. En octubre, una importante aerolínea latinoamericana y una compañía regional de infraestructura eléctrica preparaban una alianza para financiar proyectos de carbono en América Latina. Entre los mercados que concentraban inicialmente su interés figuraban Chile, Colombia, Perú y Brasil. En tanto, las conversaciones previas que mantuvieron para adquirir créditos de un proyecto argentino habían perdido impulso ante la falta de avances nacionales en la implementación del Artículo 6.

Este escenario expone el costo potencial de la demora regulatoria. Cuando los compradores necesitan certezas sobre autorizaciones, plazos y condiciones para utilizar los créditos, pueden inclinar sus decisiones hacia países que ya cuentan con procedimientos definidos. El Artículo 6 del Acuerdo de París establece mecanismos de cooperación internacional para cumplir objetivos climáticos y, en su apartado 6.2, permite transferir resultados de reducción o remoción de emisiones entre países, con reglas destinadas a garantizar la integridad ambiental y evitar la doble contabilización. Para operar, los países deben establecer sistemas de autorización, registro, seguimiento y contabilidad.

El mercado puede involucrar proyectos de energías renovables, eficiencia energética, gestión de residuos, agricultura, ganadería, forestación y conservación de bosques, entre otras actividades. Según antecedentes difundidos por la MAC, los créditos comercializados bajo mecanismos del Artículo 6 pueden alcanzar precios entre dos y cinco veces superiores a los de determinados segmentos del mercado voluntario, dependiendo de las condiciones de cada operación. Esa diferencia puede mejorar la viabilidad económica de iniciativas que necesitan financiamiento para desarrollarse.

La implementación del Art. 6 del Acuerdo de Parí, podría abrir oportunidades para proyectos vinculados con energías renovables, eficiencia energética, gestión de residuos, agricultura, ganadería, forestación y conservación de bosques, explican desde la MAC (Mesa Argentina de Carbono)

En el caso argentino, estimaciones del Centro Argentino de Ingenieros y la Academia Nacional de Ingeniería, difundidas previamente por la MAC, calculan un potencial de al menos 131,4 millones de créditos de carbono anuales, con ingresos por exportaciones de entre US$ 1.400 millones y US$ 3.900 millones. Se trata de cifras potenciales, sujetas al desarrollo y la certificación de los proyectos, la demanda internacional, los precios y las condiciones regulatorias. Para transformar esa capacidad en negocios concretos, el país necesita reglas claras, transparencia y previsibilidad, además de compatibilizar las transferencias internacionales con sus propios compromisos climáticos.

La discusión ya tuvo un avance legislativo: el 8 de septiembre, las comisiones técnicas del Senado aprobaron un proyecto de ley que permitiría al país acceder a estos mercados, pero la iniciativa todavía no fue tratada en el recinto. La Mesa Argentina de Carbono reclama que se incorpore a la agenda parlamentaria para avanzar en un marco que facilite la participación argentina. Tras los intercambios con representantes de Brasil, Chile, México y Colombia en Medellín, la entidad sostiene que la cuestión excede la política climática: está en juego la competitividad, la llegada de inversiones, el desarrollo federal y la generación de divisas. Mientras otros países construyen los mecanismos para captar capital internacional, la Argentina enfrenta el desafío de convertir sus recursos naturales y capacidades técnicas en oportunidades económicas reales.

Mejorar la nutrición de los cultivos puede elevar la rentabilidad hasta US$ 403 por hectárea

20 October 2026 at 22:10
En el inicio de una nueva campaña agrícola de granos gruesos, Fertilizar AC plantea que ajustar la dosis de nutrientes junto al diagnóstico del suelo pueden mejorar rindes y márgenes económicos (Fertilizar AC)

La fertilización debe considerarse una inversión y no solamente un costo de producción. Esa es una de las principales conclusiones de “La matemática del lote”, la presentación de Fertilizar AC que propone integrar biología, matemática y economía para evaluar cómo las decisiones nutricionales impactan en el rendimiento, la rentabilidad y la conservación de la fertilidad del suelo.

El rendimiento es la variable central del negocio. Según la entidad, una nutrición adecuada permite aprovechar mejor el potencial genético de los cultivos y distribuir los costos entre más toneladas. Además, mejora la eficiencia en el uso de recursos como el agua, la semilla, el combustible y la inversión en alquiler. Las observaciones de productores CREA incluidas en el análisis respaldan la relación directa entre rendimiento y margen bruto.

Margen adicional neto de fertilizante extra, cosecha y comercialización, expresada en dólares por hectárea a octubre de 2026 (Fertilizar AC)

Para evaluar la conveniencia de fertilizar, utilizaron la relación insumo/producto (I/P), que indica cuántos kilos de grano se necesitan para adquirir un kilo de nutriente. En octubre de 2026, la relación era de 9 kilos de maíz por kilo de nitrógeno, 28 kilos por kilo de fósforo para maíz y 14 kilos por kilo de fósforo para soja. El nitrógeno para maíz se ubicaba un 8% por debajo de su promedio histórico, mientras que el fósforo para maíz estaba un 13% por encima. En soja, el fósforo se encontraba un 1% por debajo del promedio de los últimos 20 años.

La conveniencia económica también depende de la eficiencia agronómica, medida como los kilos adicionales de grano obtenidos por cada kilo de nutriente aplicado. Cuando esta eficiencia supera la relación insumo/producto, la respuesta productiva alcanza para cubrir el costo del fertilizante. Por eso, las decisiones deben considerar los precios, el rendimiento esperado y las condiciones de cada lote.

El dato corresponde a maíz temprano en zona núcleo; en tanto que la cotización de 201 USD/t. es sobre el maíz abril/27. El alquiler es de 16 qq de soja/ha., con aportes crecientes de fósforo. Los rindes, son los alcanzables según balance de N (suelo + fertilizante) a Octubre 2026 (Fertilizar AC)

En maíz, una mayor fertilización puede mejorar significativamente los márgenes. Para la zona núcleo, Fertilizar comparó tres estrategias: aplicar 80 kilos de nitrógeno por hectárea, con un rendimiento alcanzable de 8 toneladas; 120 kilos, con 10 toneladas; y 160 kilos, con 12 toneladas. Los márgenes brutos estimados en campo propio fueron de US$ 468, US$ 671 y US$ 871 por hectárea, respectivamente. En campo alquilado, los resultados fueron de -US$ 105, US$ 98 y US$ 299 por hectárea.

Los cálculos corresponden a octubre de 2026 y consideran un precio de referencia del maíz de abril de 2027 de US$ 201 por tonelada y un alquiler equivalente a 16 quintales de soja por hectárea. El ejercicio muestra que una fertilización insuficiente puede comprometer la rentabilidad, especialmente en campos alquilados, donde los costos fijos reducen el margen disponible.

El ensayo corresponde a zona núcleo., y la cotización a la posición soja mayo 2027(358 USD/t.). Alquiler:16 qqsoja/ha. a octubre 2026 (FertilizarAC)

Al pasar de 80 a 160 kilos de nitrógeno por hectárea, el costo adicional es de US$ 134 por hectárea, pero el rendimiento alcanzable aumenta cuatro toneladas. Según Fertilizar, esto se traduce en US$ 403 adicionales de margen por hectárea, descontados los costos extra de fertilizante, cosecha y comercialización. Con una relación insumo/producto cercana a 9 y una eficiencia agronómica próxima a 20 kilos de grano por kilo de nitrógeno, el nutriente se paga 2,2 veces.

En soja de primera, una red de ensayos en la zona núcleo mostró resultados positivos al pasar de una fertilización frecuente a una estrategia más completa. Con el aumento de la dosis de fósforo de 9 a 24 kilos por hectárea, el rendimiento pasó de 3,7 a 4,2 toneladas. Aunque el costo de los fertilizantes subió de US$ 39 a US$ 103 por hectárea, el margen bruto aumentó de US$ 652 a US$ 726, una mejora de US$ 74 por hectárea, que también se mantiene en el escenario con alquiler. El ejercicio toma como referencia un precio de la soja de mayo de 2027 de US$ 358 por tonelada.

Para determinar si una inversión en nutrición resulta conveniente, Fertilizar utiliza la relación insumo/producto, que expresa cuántos kilos de grano se necesitan para adquirir un kilo de fertilizante o de nutriente (Fertilizar AC, adaptado de Márgenes Agropecuarios y Matba-Rofex)

Para definir las dosis, Fertilizar destaca la importancia del diagnóstico del suelo. En nitrógeno, se consideran los nitratos presentes en el perfil de 0 a 60 centímetros, la mineralización y el efecto del cultivo antecesor. Para fósforo, se mide el contenido extractable mediante el método Bray en los primeros 20 centímetros y se compara con el umbral crítico del cultivo. En azufre, se analizan los sulfatos y la materia orgánica, aunque el diagnóstico es menos preciso.

El balance entre los nutrientes aplicados y los extraídos por las cosechas también permite evaluar la reposición necesaria para sostener la fertilidad. En la campaña 2025/26, el maíz registró balances de -34 kilos de nitrógeno, -9 de fósforo y -5 de azufre por hectárea. La reposición fue del 60% para nitrógeno y fósforo y del 38% para azufre. En soja, los balances fueron de -11 kilos de fósforo y -6 de azufre, con reposiciones del 22% y el 28%, respectivamente. Además, el nitrógeno es más móvil y puede perderse por lavado, mientras que el fósforo tiende a quedar retenido en el suelo y puede ser aprovechado por cultivos posteriores.

Para Rotondaro, esta campaña agrícola “podría ser récord”

El presidente de Fertilizar Asociación Civil anticipó que “si el clima acompaña y mejoramos la nutrición, podríamos llegar a superar la campaña récord de 2025/26” (Revista Chacra)

El presidente de Fertilizar Asociación Civil, Roberto Rotondaro destacó en diálogo con Chacra TV, que “actualmente la relación entre el maíz y el nitrógeno se encuentra por debajo del promedio histórico, una señal favorable para el productor”. En cuanto al fósforo, señaló que “los valores son similares a los del año pasado, aunque levemente inferiores”.

Sin embargo, Rotondaro advirtió que el desafío “no pasa únicamente por seguir la evolución de los precios, sino también por aprovechar el potencial productivo de cada lote. En Argentina, cultivos como el maíz y el trigo, y también la soja, tienen una brecha de producción que llega al 40%”, afirmó. Y ejemplificó: “Donde sacamos 9 toneladas de maíz, podemos sacar 10, 11, 12; y donde sacamos 4 toneladas de trigo, podríamos sacar 5,5 o 6”.

Fertilizar AC puso de relieve el contraste entre la eficiencia agronómica y relación insumo/producto a octubre 2026 (Fertilizar AC)

Consultado sobre las recomendaciones para los productores en una campaña con buena disponibilidad de agua en términos generales, Rotondaro aseguró que “el diagnóstico previo a la toma de decisiones implica saber dónde estoy parado, conocer el ambiente, el lote donde estoy produciendo”. En esa línea, insistió en la necesidad de realizar muestreos y análisis de suelo para identificar los nutrientes disponibles y determinar cuáles deben incorporarse según el cultivo. “Una adecuada fertilización impacta muy fuerte en los rendimientos”, subrayó.

Rotondaro anticipó: “si el clima acompaña y mejoramos la nutrición, podríamos llegar a superar la campaña récord de 2025/26”, y advirtió que “el desafío no consiste solamente en lograr un pico de producción, sino en sostenerlo a lo largo del tiempo”. “Para poder producir esa campaña récord, sostenerla y seguir aumentando un poco más a lo largo del tiempo, tenemos que fertilizar más en los lotes, ir a manejos que tienen que ver con reposición y con cuidar la fertilidad química”, concluyó.

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