Los nuevos Mamdani batallan por las alcaldías clave en las midterm de Estados Unidos
La estela del mediático alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, se está viendo reflejada en algunas campañas municipales de las elecciones legislativas de medio mandato de Estados Unidos, que también se juegan en las alcaldías y en ocasiones con candidatos progresistas que compiten como miembros de los Socialistas Democráticos de América (DSA, por sus siglas en inglés) o mantienen posturas afines.
Una de las principales exponentes de esta corriente es la candidata a alcaldesa de Washington DC, Janeese Lewis George, que se presenta como socialista demócrata, y a la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tacha de "comunista" y ha amenazado con poner la capital bajo control federal si gana las elecciones.
Esta hija de cartero, tal y como se reivindica en la presentación oficial de su campaña, propone un programa de "estabilización de alquileres", sanciones a caseros que "violen los derechos de los inquilinos", además de promover el acceso a energía barata o "exigir responsabilidades" a los centros de datos de inteligencia artificial (IA).
Con colores brillantes y llamativos presenta su campaña quien pretende ser alcaldesa de Los Ángeles (California), la "progresista, demócrata y madre" Nithya Raman, nacida en India y contrincante de la actual regidora, Karen Bass, también demócrata pero apoyada por el sector moderado del partido.
Raman sigue la línea de otros miembros de los DSA en el reclamo a una vivienda asequible para sus vecinos y extiende sus críticas a las políticas migratorias del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y contra el sinhogarismo, una problemática que se redujo a la mitad, en el distrito de Los Ángeles de Raman cuando era miembro del Consejo Municipal, ha asegurado.
Más allá de perfiles municipales respaldados por los DSA, existen otros más progresistas dentro del Partido Demócrata, como es el caso de Shameka Parrish-Wright, candidata a la alcaldía de Louisville (Kentucky), cuya campaña se centra en el aumento del precio de los hogares, por el que "demasiadas" familias están siendo "expulsadas".
Parrish-Wright apuesta por cooperativas de supermercados o incluso algunos de propiedad pública, medidas para bajar los precios de la energía y propone impulsar un referéndum para aumentar la financiación de la agencia de transporte público de Louisville.
Todos estos candidatos suelen tener características en común: apelan a la diversidad, la comunidad inmigrante y se sitúan a la izquierda del Partido Demócrata, sector de pensamiento abanderado por políticos más reconocidos como la congresista por Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez o el senador independiente por Vermont Bernie Sanders.
Una posible gobernadora nativa y progresista
Más allá de las carreras municipales, en las elecciones del 3 de noviembre también se disputan 36 carreras a gobernador, los líderes de cada estado, de las que la mitad ya están en manos de demócratas.
Entre ellas, la aspirante más progresista que concurrirá, sin ser de los DSA, es la exsecretaria de Interior Deb Haaland, candidata en Nuevo México, quien ganó las primarias con el 72 % de los votos y se enfrentará al republicano Gregg Hull.
Haaland, quien podría convertirse en la primera mujer indígena en gobernar un estado, financió su campaña con una red nacional de donantes progresistas y lidera por siete puntos una encuesta del Albuquerque Journal.
En otras carreras a la gobernación, candidatos de los DSA como la legisladora estatal Francesca Hong perdieron las primarias por apenas 0,4 puntos de diferencia ante el moderado David Crowley, respaldado por el gobernador saliente de Wisconsin, Tony Evers.
Otros nombres de este ala progresista que quedaron en el camino fueron Troy Jackson, aliado de Bernie Sanders y defensor de la sanidad pública universal, que terminó tercero en las primarias demócratas de Maine, aunque posteriormente fue elegido candidato al Senado; mientras que la excongresista californiana Katie Porter perdió en las primarias de su estado.


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