Kim Kardashian cumple 46 años enseñando la ropa interior con microvestidos
Aunque se escapó hace 1 semana a Filipinas para celebrarlo, ayer Kim Kardashian cumplió 46 años rodeada de sus seres queridos en Baldi, uno de los restaurantes de lujo más exclusivos de Beverly Hills. Acompañándola estaban su madre Kris Jenner, sus hermanas Kourtney y Khloé Kardashian, además de Kylie Jenner, junto con su hermano Rob Kardashian, quien hizo una rara aparición pública para celebrar este día especial.
Desde que la conocimos a principios de los 2000, cuando era la asistente de Paris Hilton y se dedicaba a organizar su armario, ayudarla a elegir sus looks y vender la ropa que la rica heredera ya no quería, hemos sido testigos de su larga evolución de estilo. De los vaqueros de tiro bajo y la estética glam más dosmilera hasta llevar vestidos de archivos de Balenciaga con Law Roach a su lado, Kim Kardashian ha pasado de tener un papel secundario a convertirse en una de las mujeres más influyentes de la moda.
De ser la estrella del reality show de su familia, la empresaria ha conseguido crear un imperio gracias a Skims, comenzando a vender fajas que prometían conseguir una figura de reloj de arena como la suya y ampliando su catálogo años después con pijamas, homewear, bañadores e incluso prendas de vestir. Su influencia ha sido tan grande que marcas como Nike y Ludovic de Saint Sernin han querido colaborar con ella para crear colecciones cápsula que han conseguido enamorar incluso a los más escépticos.
Kim Kardashian recupera dos looks de hace 30 años
La moda siempre ha jugado un papel fundamental en su vida y es en estos momentos donde somos más conscientes de ello, ya que para el día de su cumpleaños no ha elegido uno, sino dos microvestidos históricos del español Paco Rabanne de hace 30 años.
Según hemos podido ver en su cuenta de Instagram, Kim Kardashian habría elegido dos vestidos de la colección Alta Costura Otoño/Invierno 1995-96 del diseñador. El primero está confeccionado en una malla metálica de color verde, con una silueta fluida, muy corta, mangas amplias y un escote muy pronunciado, ya que se trata de una prenda abierta que se cierra en un único punto en la cintura. El estilismo lo completaba con un tocado de pedrería verde sobre la cabeza y sandalias negras de Paris Texas.
Parece ser que más tarde decidió cambiarse, ya que el look con el que llegó al restaurante y sopló las velas no es el mismo. Para comerse su tarta, la empresaria llevó exactamente el mismo microvestido en un color burdeos, que también pertenece a la colección de Otoño/Invierno. El mismo cambio pasa en el tocado, que pasa del esmeralda al rubí y lo único que se mantiene igual son los zapatos.
Sin embargo, tanto los dos microvestidos que llevó Kim Kardashian durante su cumpleaños como el que llevó la modelo en 1995 coinciden en la misma cosa: son tan abiertos y tan cortos que dejan ver la ropa interior a cada paso.
En el caso de la pasarela original, el problema se solucionó con unas bragas del mismo color y tejido brillante. Sin embargo, la empresaria optó por un sencillo tanga de color negro.
