En la Antigua Grecia había una expresión para describir a alguien que había vivido una experiencia aterradora: se decía de él que había bajado a la cueva de Trofonio. No era una metáfora vacía. En Lebadea, una ciudad de Beocia situada a unos 120 kilómetros al noroeste de Atenas, existió durante más de mil años […]
Por David Ramos “Se cerró el templo, el sagrario quedó desierto, quedó vacío, ya no está Dios ahí, se fue a ser huésped de quien gustaba darle posada ya temiendo…