❌

Normal view

La menopausia sigue rodeada de mitos: cinco ideas que toca desmontar

18 October 2026 at 06:00

La menopausia sigue rodeada de silencios, prejuicios y creencias que pueden influir en cómo las mujeres afrontan una de las grandes transiciones de su vida. En un país como España, donde la esperanza de vida supera los 85 años, las mujeres vivirán más de un tercio de su existencia después de esta etapa, por lo que entender qué ocurre en el cuerpo y cuándo buscar asesoramiento sanitario es fundamental.

"Hemos pasado del tabú de la menopausia al exceso de 'ruido' sobre el tema; y seguimos teniendo una imagen sesgada de esta etapa vital de las mujeres", explica Mar Santamaria, responsable de Atención Farmacéutica de PromoFarma by DocMorris. Con motivo del Día Mundial de la Menopausia, que se celebra el 18 de octubre, la experta identifica cinco mitos que conviene dejar atrás.

Mito 1: La menopausia solo afecta a mujeres mayores

La edad media de llegada en España ronda los 51 años, pero puede producirse antes. Entre los 40 y los 45 se considera temprana y, antes de los 40, precoz, una situación que requiere valoración médica. Las reglas irregulares, los sofocos o los cambios intensos de ánimo a edades más jóvenes también merecen atención.

Mito 2: Todo empieza con la última regla

En realidad, la menopausia es un proceso gradual. La perimenopausia puede prolongarse durante varios años y traer consigo cambios en los ciclos menstruales, el sueño o el estado de ánimo. Se considera que la menopausia se ha establecido tras doce meses consecutivos sin menstruación.

Mito 3: Todas las mujeres experimentan los mismos síntomas

Los sofocos son frecuentes, pero no universales. También pueden aparecer insomnio, cansancio, dificultades de concentración, molestias articulares o sequedad vulvovaginal. Cada mujer vive esta transición de manera diferente y no todos los síntomas deben atribuirse automáticamente a ella.

Mito 4: La vida sexual se acaba

Los cambios hormonales pueden afectar al deseo y provocar sequedad vaginal, pero no implican el final de la sexualidad. Existen cuidados y tratamientos indicados por profesionales sanitarios que pueden aliviar las molestias y mejorar el bienestar íntimo.

Mito 5: Ya no hacen falta revisiones ginecológicas

El fin de la etapa reproductiva no elimina la necesidad de prevención. Mantener los controles recomendados, cuidar la salud ósea y continuar con los cribados correspondientes sigue siendo importante. Además, cualquier sangrado después de la menopausia debe consultarse con un profesional sanitario.

¿No puedes dejar las manos quietas? Una experta explica qué hay detrás de este gesto

17 October 2026 at 17:00

¿Alguna vez te has preguntado por qué no puedes tener las manos quietas? Puede que lo achaques a que eres muy nerviosa o, incluso, a una situación que te incomoda, pero lo cierto es que este comportamiento tiene un nombre y no tiene por qué estar relacionado con la ansiedad o con algún trastorno.

Así lo explica Patricia Ramírez, más conocida en redes como Patri Psicóloga, en una de sus publicaciones. La experta señala que este comportamiento se denomina fidgeting y consiste en realizar pequeños movimientos repetitivos, a menudo de forma automática, mientras hacemos otra cosa.

Por qué no puedes dejar las manos quietas

Según explica la psicóloga, para algunas personas estos movimientos funcionan como una forma de autorregulación. Pueden aparecer cuando están nerviosas, aburridas o impacientes, pero también cuando necesitan mantener la atención en una tarea o una conversación.

Ese pequeño movimiento les proporciona un estímulo que puede ayudarlas a regular su nivel de activación. En muchos casos se realiza de manera automática, por lo que la persona puede no darse cuenta de que está manipulando un objeto o moviendo una parte del cuerpo.

Patricia Ramírez aclara, además, que el fidgeting "no significa necesariamente que exista ansiedad, TDAH u otro trastorno". Tener la costumbre de mover las manos, tocar objetos o repetir un gesto no permite, por sí solo, sacar ninguna conclusión de este tipo.

Por qué estos gestos pueden molestar a los demás

Aunque para quien los hace puedan pasar prácticamente inadvertidos, los movimientos y sonidos repetitivos pueden resultar muy molestos para las personas que están alrededor. El clic de un bolígrafo, una pierna que no deja de moverse o el ruido de un papel al romperse captan la atención con facilidad.

El cerebro trata de ignorar ese estímulo, pero vuelve a detectarlo una y otra vez. Además, cuanto más intenta una persona no prestarle atención, más consciente puede hacerse de él. "Si además estás cansada, estresada o irritable, la tolerancia suele ser menor", explica.

Esto no significa que la persona tenga que dejar de hacer estos movimientos. La psicóloga propone buscar alternativas más discretas que cumplan la misma función sin distraer o incomodar a quienes están cerca. Por ejemplo, pueden mover los dedos debajo de la mesa, apretar suavemente una pelota antiestrés o manipular un anillo u otro objeto silencioso.

❌