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Kandinsky y Mondrian brillan en una noche en la que Christie’s ingresa 258 millones de euros

16 October 2026 at 13:30

Las ventas nocturnas de arte de los Siglos XX y XXI de Christie’s en Londres no han defraudado. En total, la casa de subastas consiguió recaudar más de 258 millones de euros, un 103% más que en la misma cita del año pasado, gracias a dos grandes como Kandinsky y Mondrian.

Kandinsky y Mondrian triunfan en la última subasta de arte de Christie’s

De hecho, las dos grandes pinturas protagonistas que salían a subasta cumplieron las expectativas. Das bunte Leben (1907), de Wassily Kandinsky, alcanzó los 37,3 millones de euros tras casi seis minutos de pujas en sala, convirtiéndose en el lote más caro vendido en la temporada de octubre de Londres en los últimos cinco años.

El cuadro llegaba a la sala con una gran historia detrás, pues ha sido puesto a la venta tras su devolución, en junio de 2023, a los herederos de Hedwig Lewenstein-Weyermann, la familia judeoneerlandesa a la que se lo confiscaron los nazis.

Por su parte, Composition III (1920), de Piet Mondrian, se adjudicó por 29,8 millones de euros. Se trata de una pieza que salía por primera vez al mercado y llevaba más de 25 años sin exhibirse, al pertenecer a la colección privada del arquitecto Armand P. Bartos y su esposa Celeste

No obstante, pese a que se estimaba que podría batir récords al ser la obra más importante del autor que salía a la venta en Europa en casi tres lustros, no ha conseguido batir el récord que aún ostenta Composition No. II (1930). Se vendió por 51 millones de dólares en la sede de Sotheby´s en Nueva York

Por su parte, completa el podio de la noche Figure in Movement (1978), de Francis Bacon, que se vendió por 20,3 millones de euros a un comprador presente en la sala, convirtiéndose en la pieza estrella de la colección de Peter Simon.

La subasta consigue recaudar 127 millones

De hecho, la colección brilló con luz propia y alcanzó los 127 millones, convirtiéndose en la colección de un único propietario de mayor valor jamás vendida por Christie’s en Londres, con un 98% de lotes vendidos y un 43% por encima de su estimación máxima.

Además, la noche dejó siete récords de subasta. El más llamativo fue el de Liubov Popova, cuya Arquitectónica pictórica (1918) se vendió por 9 millones tras casi ocho minutos de pujas en sala y por teléfono, frente a una estimación mínima de 1,8 millones de libras. Bridget Riley también marcó su mejor cifra con Streak 2 (1979), adjudicada por 6,16 millones, y David Bomberg hizo lo propio con San Miguel, Toledo, Tarde (1929), que alcanzó los 3,86 millones.

La Xunta anuncia una rebaja de impuestos en el IRPF y en la compra de vivienda nueva

16 October 2026 at 12:02

La Xunta anuncia una rebaja de impuestos en el IRPF y en la compra de vivienda nueva

Supondrá 5 euros al mes para una pareja con dos hijos, según el PSdeG, mientras el BNG considera una "quimera" pensar que una disminución de 0,25 puntos en el tramo autonómico "va a solucionar la vida a alguien"

La oposición carga contra años de inacción de la Xunta de Galicia en vivienda y lleva el ruido de llaves de las protestas al Parlamento

Las cuentas de la Xunta para el año que viene incorporan nuevas rebajas de impuestos a través de la denominada ley de acompañamiento a los presupuestos (de medidas fiscales y administrativas), entre ellas una rebaja de los primeros cuatro tramos del impuesto sobre la renta de las personas físicas, para paliar el efecto de la inflación.

Según informa Europa Press, se incorpora una reducción del tipo general del impuesto de actos jurídicos documentados, que grava los actos formalizados en escrituras públicas, y que afectan al comprador en el caso de viviendas nuevas.

El presupuesto, que ha sido aprobado este viernes en un Consello extraordinario de la Xunta, al igual que la ley de acompañamiento, se eleva para 2027 hasta los 15.158 millones de euros, lo que supone un incremento del 6,4% respecto a los que están en vigor.

En el caso de la bajada de los cuatro primeros tramos autonómicos del IRPF, será de 0,25 puntos, y es, según ha destacado el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, la quinta que acomete el Gobierno gallego en 12 años. Tendrá efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2026, para “que se note desde la próxima declaración”.

En cuanto a las medidas fiscales para facilitar el acceso a la vivienda, que habían sido anunciadas tanto por Rueda como por el conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, finalmente será sobre el impuesto de actos jurídicos documentados, que bajará tres décimas el tipo general, del 1,5% al 1,2%, para todas las operaciones que estén gravadas por este tributo.

“Si las transmisiones afectan a una vivienda protegida, el impuesto se reduce a cero”, ha resaltado el titular de la Xunta.

Por último, habrá una rebaja del impuesto de sucesiones y donaciones, ya bonificado actualmente, con el objetivo de facilitar el relevo generacional a empresas familiares. “Hasta ahora (...) solo podían beneficiarse familiares que heredasen la empresa con relación de consanguineidad. Ahora ampliamos a familiares hasta tercer grado de afinidad”, ha expuesto Alfonso Rueda. Y ha agregado que también se aplicará a trabajadores de empresa que lleven 10 años o 5 en la directiva de la empresa.

“Rutinarios y raquíticos”

El avance de los presupuestos –que no llegarán al Parlamento hasta la próxima semana– ha sido recibido con críticas por parte de la oposición. Para la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, el proyecto anticipa unas cuentas “rutinarias, cargadas de propaganda, sin soluciones para la vivienda” o para el impacto de los “precios”, pero, al tiempo, con “regalos fiscales para los más ricos”.

La líder nacionalista ha criticado la vía de la ley de acompañamiento, “la puerta de atrás que utiliza (Alfonso) Rueda para aplicar recortes” y también para “cambiar normativas a favor de los 'lobbies' y en contra de la mayoría social”.

Por su parte, la diputada del PSdeG Patricia Iglesias ha tildado de “raquíticos” los presupuestos y ha ejemplificado con que, la “medida estrella”, en relación a la rebaja del IRPF, supone “unos cinco euros al mes” de ahorro “para una pareja en la que los dos cobran 25.000 euros brutos al año”.

La socialista también ha tildado las nuevas rebajas de “regalos fiscales que acaban favoreciendo siempre a las rentas y a los patrimonios más altos”, y ha afeado “cinismo” a un Ejecutivo autonómico que, apuesta por “bajar impuestos a los que más tienen, pero pide al Gobierno que financie más el Estado del bienestar y los servicios públicos”.

Ser dignos de nuestro tiempo

15 October 2026 at 21:03

Ser dignos de nuestro tiempo

Para los partidos políticos, ser dignos de su tiempo debería entenderse como la obligación de convertirse en meros instrumentos del clamor social, dejar de lado su deseo de subsistencia: la crítica social dará lugar a otras formaciones partidistas igual que en su momento hicieron con ustedes

Escribo este artículo a cuarenta y seis días de las elecciones, lo cual quiere decir que escribo este artículo a cuarenta y siete días de que la conversación sobre quién tiene la culpa de los buenos resultados de la extrema derecha tenga lugar en los platós de tertulias políticas que tratan de situarse en el lado progresista del espectro ideológico de este país. Durante los últimos dos años, la culpa del auge de la extrema derecha ha sido endosada a los hombres jóvenes, y este giro político se ha analizado como la consecuencia de un feminismo al que se le ha ido la olla y ha enfadado a quienes no había que tocar. 

Durante los cuarenta y cinco días de precampaña y campaña electoral que tenemos por delante, la conversación de la culpa, que nos ocupará dentro de cuarenta y siete días, se irá fraguando al calor de los mensajes de los múltiples partidos de izquierdas que se presentarán a las próximas elecciones generales. Mensajes electorales que nombrarán la alerta antifascista, que apelarán a nuestra responsabilidad para frenar a la extrema derecha o recurrirán a nuestro deseo de convertirnos en el Estado que se imponga como el faro antifascista en un mundo con una clara tendencia hacia la extrema derecha. De cualquier manera, tratarán de dar forma a un superyó que funcione como la instancia moral que trata de generar un sentimiento católico de la culpa entre quienes plantean abstenerse. Este superyó de la orden se contrapone a la ilusión y la alegría con la que animaban al voto no hace demasiado. El uso de las emociones en política es un clásico, lo que no es tan tradicional es analizar por qué se movilizan unos afectos y no otros.

No creo que me equivoque al afirmar que el uso de consignas que hacen referencia a la responsabilidad o la culpa suelen ser parte de discursos políticos de formaciones partidistas que saben que no han conseguido movilizar desde la esperanza y la posibilidad. Algo que parecería contraintuitivo al mirar alrededor. Desde el 26 de septiembre, las acampadas por la vivienda inundan nuestras plazas, la fuerza y la movilización por la justicia social nos mostraban una cara mucho más amable y combativa de una ciudadanía sobre la que se escupían profecías autocumplidas sobre su tendencia hacia la extrema derecha o su desinterés. La demostración de fuerza social llegó al parlamento y dio lugar a un impás que bien podría haber sido entendido por las fuerzas políticas a la izquierda del PSOE como el instante perfecto para tumbar la desafección y el hastío con el que la ciudadanía miraba a la (in)acción institucional. 

Los millares de personas que llevan semanas movilizándose por el acceso a la vivienda y por un cambio de paradigma conseguían dar cuerpo a la idea de Rosi Braidotti de ser dignos de nuestro tiempo. Para mí, la traducción política y activista de esta idea es clara: ser dignas de nuestro tiempo significa dejar de lado los intereses personales, las opiniones subjetivas y las diferencias narcisistas para otro momento y lugar: todas esas personas estaban allí por un derecho que consideran básico, aunque su espacio de militancia (asambleas, sindicatos, organizaciones) construyeran fines y medios distintos. Toca actuar sobre el contexto actual, no encerrarnos en debates sobre lo que nos parece dicho contexto. Lo importante es comprender que la acción política ha de superar las demandas individuales e incluso las de colectivos específicos para aglutinar el descontento. Ya discutiremos cuando hayamos conseguido lo que consideramos justo. 

Freud denominó narcisismo de las pequeñas diferencias a una inclinación agresiva (a la que no nos gusta renunciar) por la cual las diferencias más nimias acaban convirtiéndose en grandes elementos para la confrontación, el ataque y la hostilidad. No es difícil observar que los partidos a la izquierda del PSOE gozan de manera obscena de ese narcisismo, pero parecía que el momento de movilización social podría cambiar esa tendencia. Que la movilización social podría ser más fuerte que su perverso goce y que conseguiría apartar sus diferencias para trasladar la petición popular. Creo que todas estaríamos de acuerdo en que parecía que el brote verde de la esperanza podría surgir, pero estamos en otoño, y parece que todo se ha quedado en una hoja seca pisoteada sobre el suelo. La aparente incapacidad de las izquierdas de ser dignas de su tiempo es del todo bochornosa. Somos muchas las que decidimos guardar silencio ante el circo de sillas y candidaturas que viene a caracterizar la fallida precampaña de un espacio electoral que no le pertenece a nadie. Callamos por no entorpecer un proceso que se considera necesario, callamos por responsabilidad política, callamos por no dar carnaza a la extrema derecha, callamos por la vergüenza que supone adherirse a unos comportamientos partidistas que nada tienen que ver con el clamor por la justicia social. Pero lo cierto es que la falta de responsabilidad se sitúa en el otro lado de la ecuación.

La izquierda a la izquierda del PSOE olvida que se lo debe todo a la calle, a las acampadas, a las asambleas de barrio que llevan años dando forma a quienes realmente alimentan el ansia por la justicia social y que consiguen hacer más vivible la vida de quienes son machacados por este sistema económico desigual. La vergonzosa batalla por la candidatura no parece tener de fondo un desencuentro programático, puesto que aún no hay programa y, aunque podría tratar de bucear entre el fango que envuelve las posibles explicaciones, prefiero no hacerlo, puesto que sería traer más barro a un espacio que considero necesario. 

Si la discusión tiene que ver con quiénes representan mejor el clamor de las calles, permítanme que les diga algo: no existe nadie que pueda hacerlo. Eso es lo que hace necesaria y única a la movilización social, sus peticiones y demandas no pueden ser condensadas en una única cara, en un único nombre. La verdadera izquierda nace siempre en las calles. Incluso cuando esta consigue entrar en el Parlamento es, de nuevo, superada por la crítica social. La crítica social pertenece a la calle porque es ahí donde se fragua; toda petición de justicia que sea institucionalizada se encontrará siempre superada por una nueva causa. Nos piden que pensemos que el voto es como coger un bus y bajarse en la parada que te lleve lo más cerca de tu casa, aunque no te deje delante de tu portal. Lo que no han entendido aún es que da igual quién conduzca el autobús, con tal de que siga el camino que ha marcado previamente la necesidad de la calle. 

Para los partidos políticos, ser dignos de su tiempo debería entenderse como la obligación de convertirse en meros instrumentos del clamor social, dejar de lado su deseo de subsistencia: la crítica social dará lugar a otras formaciones partidistas igual que en su momento hicieron con ustedes. Quizás lo entiendan mejor así: nadie es imprescindible para esta misión, lo demás es el fetichismo de cuatro hooligans. Hacer política para vuestros feligreses es hacer partidismo, la política de las izquierdas debe ir más allá.

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