Antaño, la receta para prosperar pasaba por trabajar duro y ahorrar. En las últimas décadas, gana terreno la heredocracia: un modelo de sociedad en el que el futuro económico depende cada vez menos de lo que se gana con esfuerzo y más de lo que se recibe de la familia. Si bien las generaciones milenial y Z (las nacidas entre 1981 y 2012) tienen menos riqueza que sus padres a su misma edad, las herencias que reciben son más generosas.