"El Tribunal Constitucional se ha convertido en el centro de la vida política en España"
Rafa Latorre ha dedicado su monólogo en Más de uno (Onda Cero) a analizar el enfrentamiento entre el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional a raíz de la aplicación de la amnistía a los delitos de malversación de los dirigentes del procés. El periodista cree que el conflicto refleja una transformación del papel del Constitucional que, a su juicio, amenaza el equilibrio entre las instituciones del Estado y explica la creciente importancia política del Senado.
"El Tribunal Constitucional se ha convertido en el centro de la vida política en España", ha señalado Latorre, que considera necesario recordar que este órgano no forma parte del Poder Judicial. "El Tribunal Constitucional no es Poder Judicial. No lo es", ha insistido, antes de advertir de que ha adquirido un protagonismo que, según su análisis, está condicionando incluso la estrategia electoral de los partidos porque "el control del Senado es la antesala del control del Tribunal Constitucional".
El periodista sitúa el origen inmediato del choque en la decisión del Supremo de aplicar la amnistía a la malversación atribuida a los líderes del procés: "Hay gente que tiene los gustos muy extravagantes". Según Latorre, "como Pedro Sánchez necesitaba el apoyo de los independentistas para ser presidente del Gobierno, decidió pagar su apoyo a cambio de impunidad". En ese contexto, ha recordado los indultos, la posterior amnistía y las reformas del Código Penal que afectaron a los delitos de malversación y sedición.
Latorre ha criticado que el Supremo haya tenido que aplicar la amnistía también a esos delitos: "Será la primera vez que el código penal se reforma a la medida del delincuente" y ha subrayado que el alto tribunal es el máximo órgano jurisdiccional. En su opinión, el problema de fondo no se limita al regreso de los dirigentes independentistas huidos ni a la celebración de estos por la decisión judicial, reside en el alcance de las competencias del Constitucional. Los independentistas “están eufóricos, no por la efeméride, sino porque consideran que han vencido al Estado y, más en concreto, al Supremo”.
"Alicatar las instituciones del Estado"
El periodista ha destacado las duras críticas recogidas en un auto del Supremo contra la sentencia del Constitucional sobre la amnistía. "Tan duras que después de leerlas, uno sólo puede pensar en la necesidad de alicatar las instituciones del Estado". Según ha explicado, el alto tribunal cuestiona que el Constitucional invada el ámbito jurisdiccional que corresponde al Supremo y advierte de una transformación que desdibuja el diseño constitucional.
Para Latorre, esa mutación consiste en que el Constitucional se está convirtiendo en una instancia que revisa las decisiones del Supremo, hasta situarse por encima de él: "Se ha convertido en la cúpula del Tribunal Supremo". El periodista ha defendido que este órgano no puede asumir funciones propias de la jurisdicción ordinaria, entre otras razones por el origen político de los nombramientos de sus miembros. “No puede convertirse en un tribunal de casación del Supremo porque eso pervierte la separación de poderes”, ha afirmado. En esa misma línea, ha cuestionado la designación de un ministro de Justicia y de un alto cargo de la Moncloa como magistrados del Constitucional durante el mandato de Sánchez, al considerar que esas decisiones han debilitado la apariencia de neutralidad e imparcialidad de la institución.
El periodista también ha dirigido sus críticas al presidente del Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, al que ha presentado como un exponente de lo que denomina "justicia militante". No obstante, ha apuntado que el tribunal todavía tiene margen para demostrar autonomía en una decisión pendiente sobre el derecho de voto de quienes se acogieron a la conocida como ley de nietos. “Puede que el Constitucional se niegue a admitir siquiera a trámite el asunto” y esto sería “una exhibición de autonomía in extremis”.
Las consecuencias políticas
La segunda parte del análisis de Latorre se ha centrado en las consecuencias políticas de esta disputa. El periodista ha explicado que el control del Senado ha adquirido una relevancia especial "y el poder que adquiere el que lo controle". Latorre se cuestiona si “ese presidente aprovechará todo lo que Sánchez ha puesto a su disposición” porque una mayoría suficiente permite nombrar magistrados del Constitucional sin necesidad de alcanzar acuerdos con otras fuerzas.
Por ello, ha vinculado la estrategia de bloques impulsada por Sánchez en el Senado con la batalla por el control de la institución. Según su interpretación, la polarización política se ha trasladado también a la composición de la Cámara Alta y obliga al Partido Popular y a Vox a decidir cómo responder a ese escenario.
"Yendo en coalición contra Sánchez, no, eso ya está descartado porque ya ha pasado el plazo". Como alternativa, Latorre ha descrito un posible reparto de candidaturas entre ambos partidos: "Vox no presentaría a sus candidatos en cuarenta y un circunscripciones para concentrar el voto y a cambio, el PP le cedería el nombramiento de senadores de designación autonómica".
El monólogo ha concluido con una reflexión sobre la importancia que ha adquirido el Senado en la disputa política. Para Latorre, la batalla por la Cámara Alta no se entiende sin el papel que desempeña el Tribunal Constitucional y sin la influencia que puede ejercer quien consiga controlarlo.
