Los científicos ya saben desde hace tiempo que escuchar las aves mejora el bienestar humano y ayuda a la relajación y el equilibrio mental. Ahora, un nuevo estudio ha establecido una especie de ránking sobre cuáles son los cantos de las diferentes especies que resultan más placenteros al oído humano. En general, éstos resultan ser los cantos agudos, variados y de volumen moderado.