Mientras el régimen cubano presenta como un gesto habitual de diálogo su reunión con líderes religiosos, en la isla se multiplican las detenciones, sentencias y acusaciones contra pastores, creyentes y activistas cristianos.
“Me atacaron y me empujaron al suelo. Por suerte tenía mi chaleco antibalas y mi casco, de lo contrario probablemente ni siquiera estaría aquí, porque seguían pateándome y pateándome”, declaró la fotoperiodista desde el hospital de Ramala.
El expreso político Maikel Mediaceja Ramos fue amenazado por la policía política en Santiago de Cuba tras distribuir alimentos gratis a personas vulnerables, denunció José Daniel Ferrer.