Los accesos a los pueblos madrileños de menos de 20.000 vecinos se controlarán con 1.123 cámaras con lectores de matrículas
Los 142 municipios de la Comunidad de Madrid que tienen menos de 20.000 vecinos podrán tener cámaras en algunas de sus calles principales si así lo deciden sus ayuntamientos. La instalación de estos equipos estará promovida y financiada por el Ejecutivo regional y busca una mejora de la seguridad ciudadana en estas localidades, tanto en lo que tiene que ver con la prevención de delitos como en lo relativo a la gestión de la movilidad. De hecho, es esta segunda función la que estrenará el sistema.
Porque las 1.123 cámaras que la Comunidad contempla instalar en 564 puntos contarán con lectores de matrículas para obtener datos sobre los vehículos que circulan por las localidades más pequeñas de la región. "La intención es que esta infraestructura sirva tanto para mejorar la gestión del tráfico como para reforzar la capacidad operativa de las policías locales", trasladan fuentes de la Consejería de Presidencia, promotora de esta iniciativa a través del programa 'Pueblos con vida', cuya utilidad ha sido recientemente reconocida por el Comité de las Regiones de la UE.
La instalación de las cámaras está prevista para el segundo semestre de 2027, de acuerdo con la información facilitada por el departamento que lidera Miguel Ángel García Martín. "Se instalarán en los accesos a los municipios para garantizar el control de los vehículos que acceden a ellos, pero también como cámaras de videovigilancia", explica el consejero. Su área asumirá el coste de los dispositivos, su mantenimiento y la plataforma tecnológica y la infraestructura de la nube donde se alojarán y custodiarán las imágenes gracias a una inversión de 17 millones de euros que asegurará la viabilidad del proyecto para los próximos cinco años.
"No se trata de sustituir la presencia de los agentes, sino de proporcionarles ayuda a través de información para que puedan tener capacidad de reacción ante determinadas incidencias", explican desde Presidencia, que de hecho subraya que las policías locales, cuando existan, se implicarán en el control de los dispositivos. De esta forma, en las localidades que tengan agentes municipales la supervisión de las imágenes que capten las cámaras quedarán a su cargo, mientras que en los pueblos en los que no haya cuerpo municipal de seguridad se encargará de la gestión el Centro de Coordinación Municipal de la Comunidad de Madrid, conocido como CECOM.
El despliegue de cajeros, 'viento en popa'
Antes que las cámaras, a los pueblos más pequeños de la región llegarán los cajeros automáticos sin comisiones para los clientes al ser multimarca. Porque la Comunidad sigue desplegando los dispositivos para operaciones bancarias básicas que también prometió en el programa 'Pueblos con vida'. Hasta septiembre ya ha instalado 25 que acumulan, de acuerdo con los datos facilitados por el Ejecutivo, 6.044 operaciones que han movido un importe global de 783.920 euros, siendo las retiradas de efectivo la operación más común.
Los cajeros van a llegar a otros 36 pueblos de menos de 5.000 habitantes que carecían de servicio de banco antes de que acabe este año, en lo que ha sido una de las medidas municipalistas más celebradas porque muchas personas que residen en estos núcleos tenían que desplazarse a otros cercanos para hacer operaciones tan simples como sacar dinero de su sucursal bancaria.
"Facilitar el acceso al efectivo contribuye a dinamizar el consumo de proximidad, favorece la actividad de los pequeños comercios y mejora la capacidad de los municipios para atender las necesidades tanto de su población como de quienes los visitan", valoran desde la Consejería de Presidencia, que estima que cuando se complete la red de 61 cajeros estos moverán del orden de 30 millones al año, de los que unos 15 millones se gastarán en el comercio, la hostelería y los servicios de proximidad de los pequeños municipios madrileños.
