El PP se prepara para un gobierno en minoría en Algeciras tras la dimisión de Landaluce por las acusaciones de acoso sexual
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La moción de censura saldrá adelante con el apoyo de Vox, que no entrará en el ejecutivo, mientras queda por aclarar el papel de los concejales que aún respaldan al alcalde saliente y qué pasará con Jacinto Muñoz, candidato a suceder a Landaluce y que declara un día antes como testigo en la supuestas agresiones sexuales
Landaluce anuncia su dimisión como alcalde de Algeciras el domingo para evitar la moción de censura
La dimisión de José Ignacio Landaluce, anunciada este lunes por él mismo para el próximo 25 de octubre, abre una nueva etapa en el Ayuntamiento de Algeciras, pero no despeja las incógnitas sobre la gobernabilidad de la ciudad. El Partido Popular se encamina a recuperar la Alcaldía con Jacinto Muñoz como candidato y los cuatro votos de Vox, aunque el acuerdo no contempla la entrada de la formación de Santiago Abascal en el gobierno municipal. El resultado apunta a un ejecutivo popular en minoría, pendiente de cómo se articule el respaldo del resto de la corporación.
La primera certeza es que la renuncia de Landaluce, que declara este viernes imputado por agresión sexual, no impedirá la votación de la moción de censura. El pleno extraordinario está convocado para el 28 de octubre y se celebrará aunque el actual alcalde formalice su dimisión tres días antes. La legislación electoral establece que la renuncia del regidor no suspende la tramitación de una moción de censura ya registrada, por lo que el relevo podrá consumarse conforme al calendario previsto. Este domingo, Landaluce entregará el bastón de mando al Cristo de Medinaceli, “un gesto de profunda fe, respeto y amor a nuestras tradiciones”, según ha dicho este lunes.
El PP cuenta con los votos necesarios para sacar adelante la iniciativa junto a Vox. De los 27 concejales que componen la corporación, 14 constituyen la mayoría absoluta. Los populares han optado por sumar los cuatro votos de Vox, que bastan para alcanzar esa cifra con sus propios ediles, pese a que el PSOE también había ofrecido sus siete concejales para respaldar una moción alternativa. La decisión política del PP ha sido, por tanto, apoyarse en la formación de derecha, pero sin compartir con ella el gobierno municipal.
Esta fórmula deja una cuestión fundamental por resolver: cómo gobernará el PP después de la moción de censura. Si Vox mantiene su compromiso de limitarse a apoyar el relevo y no asume responsabilidades municipales, el nuevo ejecutivo no dispondrá de una mayoría propia garantizada para el funcionamiento ordinario del Ayuntamiento. El respaldo que permita investir al nuevo alcalde no implica necesariamente un acuerdo estable para aprobar presupuestos, ordenanzas o las principales decisiones municipales.
A ese escenario se añade la posición de los tres concejales del PP que continúan respaldando a Landaluce, cuya situación en la nueva etapa todavía no está aclarada. Aún está por ver si Landaluce mantiene el acta como concejal raso, junto a los otros tres ediles del PP que le mantienen el apoyo, o si renuncia al acta. Su papel puede resultar relevante para determinar la capacidad del futuro gobierno para sacar adelante sus iniciativas, aunque por ahora no se ha definido cómo se integrarán políticamente tras la salida del alcalde. La composición definitiva del ejecutivo y las alianzas con las que contará siguen, por tanto, abiertas.
Un sucesor con el respaldo del PP
Jacinto Muñoz, antiguo primer teniente de alcalde y ahora candidato del PP a la Alcaldía, se perfila como el encargado de pilotar esta transición. Los populares mantienen su apuesta por él y el objetivo es recuperar la estabilidad institucional tras la crisis que ha fracturado el equipo de gobierno.
Mano derecha de Landaluce, responsable de Recursos Humanos y del protocolo antiacoso, el juez ha citado a Jacinto Muñoz como testigo un día antes de tomar declaración a Landaluce. En el PP no contemplan que Muñoz pase a ser investigado y apuntan que será alcalde con absoluta seguridad, si bien en la oposición aseguran que lo sabía todo y lo tapó.
Muñoz se reunió este lunes con militantes del partido para explicar los motivos de la moción de censura contra el actual regidor, José Ignacio Landaluce. Durante el encuentro, defendió que había sido una decisión “dolorosa pero necesaria” ante los hechos que estaban ocurriendo en los juzgados.
Muñoz explicó que la iniciativa respondía a la necesidad de cambiar el foco de la actualidad política de la ciudad. “Creemos que Algeciras necesita seguir avanzando, necesita que los titulares de Algeciras sean otros, que los titulares de Algeciras sean el progreso y los avances y los grandes proyectos que estamos haciendo”, afirmó. También señaló que la reunión pretendía aclarar a los afiliados algunas informaciones difundidas en redes sociales que consideraba incorrectas y explicarles el posicionamiento de los concejales que habían firmado la moción.
El futuro alcalde reconoció que la decisión había provocado inquietud entre los militantes, al suponer una ruptura con una etapa política de larga duración. “Es una ruptura, una situación que la gente tiene que saber porque es evidente que produce gran inquietud, en un sentido y en otro”, manifestó. No obstante, rechazó que se estuviera produciendo una salida masiva de afiliados y aseguró que, según los datos que manejaba, solo ocho personas habían solicitado la baja de los algo más de mil afiliados del partido. “No creo que sean esas avalanchas que se han dicho en algún medio”, añadió.
Preguntado por el anuncio de dimisión de Landaluce, Muñoz aseguró que, personalmente, le habría gustado que esa decisión se hubiera tomado antes de llegar a la moción de censura. “A mí personalmente me hubiera gustado que esa decisión se hubiera tomado con anterioridad y no haber llegado al punto de la moción de censura”, afirmó, aunque recordó que el procedimiento debía continuar.
Incógnita de apoyos
La operación de relevo se produce después de que 12 de los 15 concejales que formaban parte del equipo de gobierno de Landaluce hayan abandonado ese núcleo de confianza. La crisis ha dividido al PP local en dos sectores: quienes mantienen su fidelidad al alcalde saliente y quienes consideran que su continuidad resultaba insostenible. La fractura también ha alcanzado a la militancia, con afiliados próximos a Landaluce que han solicitado la baja del partido.
El trasfondo de esta ruptura es la causa judicial abierta contra el alcalde. El Juzgado de Violencia sobre la Mujer ha admitido a trámite una denuncia presentada por una mujer contra Landaluce por un presunto delito contra la libertad sexual. El regidor está citado a declarar como investigado el 23 de octubre, dos días antes de la fecha en la que ha anunciado que dejará la Alcaldía.
En la misma resolución, la jueza ha citado como testigo a Jacinto Muñoz, que deberá declarar sobre los hechos denunciados. Su comparecencia tendrá lugar antes del pleno en el que aspira a convertirse en alcalde, lo que añade un elemento de incertidumbre política a una sucesión que el PP quiere cerrar cuanto antes. La formación no contempla por ahora que Muñoz pase a tener la condición de investigado.
Así, la salida de Landaluce resolverá quién ocupa la Alcaldía, pero no necesariamente la crisis de gobernabilidad que ha dejado tras de sí. El PP podrá recuperar el bastón de mando con los votos de Vox, aunque sin incorporar a sus concejales al ejecutivo y con la incógnita de los apoyos que tendrá a partir de entonces.