Maluma confiesa su lucha contra la ansiedad y los desórdenes alimenticios
Son numerosas las veces que Maluma ha tratado sus problemas de ansiedad en sus entrevistas. De hecho, habló de ello recientemente con Pablo Motos en su visita a ‘El Hormiguero’ de Antena 3. Pero ahora ha ahondado más en su delicada salud mental, poniendo el foco en las batallas que está librando actualmente y también las más graves que ya venció. Se encuentra en un momento pleno de su vida, con su carrera musical asentada y dándole frutos, pero también en el terreno personal tras ser papá de nuevo con Susana Gómez.
Pero para alcanzar la plenitud de la que ahora goza ha tenido que transitar sus propios infiernos. Luchar en mil y una batallas con los obstáculos que la vida le proponía, pero también contra sí mismo sintiendo que su mente se convertía en su peor enemiga. Sobre esto ha hablado en una charla sobre salud mental enmarcado en la Semana Billboard de la Música Latina, que se celebra estos días en Miami. Aquí ha destapado las experiencias límite con las que ha liado este tiempo con la ansiedad y los trastornos alimenticios.
Los problemas de salud mental de Maluma
“Es que yo todavía siento mucha ansiedad, es que sería un mentiroso si yo me siento aquí y digo que la vida es color de rosa”, confiesa el cantante colombiano en la mencionada charla. Reconoce que cada mañana debe armarse de valor para las dificultades de un nuevo día y “qué miedos tengo que enfrentar para poder salir adelante y tener un día maravilloso”. Aunque muchos consideren que vive una vida de ensueño, también tiene sus propias inseguridades y su mente le marca límites que, en ocasiones, le asfixia. Entre ellos, por cuestiones estéticas, al sentirse juzgado por su público más allá de su música y su puesta en escena.
Maluma sufre tener que estar siempre perfecto de cara a la galería. Teme que algún día no pueda seguir este nivel de exigencia, pues de ello depende su vida. No solo por parte de sus fans, sino especialmente por las empresas que confían en su imagen como reclamo publicitario. Esto le generó iniciar una relación traumática con su propio cuerpo, llegando al extremo de maltratarlo con trastornos alimenticios: “Yo antes tenía obsesión con la comida. Yo tenía un desorden alimenticio y yo no sabía”.
“Así ustedes me vean aquí que si Calvin Klein, que los cuadritos en el abdomen y toda la huevonada, pero yo estaba rayado de la cabeza, por así decirlo. Pensaba en el tiempo, tenía 15 días, por ejemplo, y pensaba en cómo carajos iba a hacer eso en 15 días para perder grasa. Y tenía personas que admiro, pero su labor era decirme que en 15 días había que tomar agua, comer pollo, lechuga y chao”, confiesa Maluma cómo terminó cayendo en desórdenes alimenticios y viviendo bajo una presión que le provoca convivir con ansiedad a diario.


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