Aguas termales de Costa Rica podrían aliviar síntomas de osteoartritis y enfermedades de la piel, según especialista

Las aguas termales de La Fortuna, en Costa Rica, reconocidas internacionalmente por sus paisajes volcánicos y atractivos turísticos, también despiertan interés por sus posibles beneficios para la salud. Un especialista en medicina deportiva destaca que su composición mineral y sus temperaturas pueden contribuir al alivio de determinadas molestias físicas, especialmente aquellas relacionadas con las articulaciones.
El médico cirujano Martín Zumbado Zumbado, especialista en medicina deportiva con conocimientos en hidrología médica, señaló que la inmersión en estas aguas puede utilizarse como terapia complementaria para aliviar síntomas de osteoartritis, además de ofrecer beneficios asociados con la relajación.
El especialista también mencionó posibles efectos favorables en personas con psoriasis y vitíligo, aunque estas afirmaciones no significan que las aguas termales curen dichas enfermedades. La evidencia sobre su eficacia varía según la afección y el tratamiento utilizado.
Las fuentes termominerales de La Fortuna, ubicadas en las inmediaciones del volcán Arenal, contienen elementos como hierro, magnesio, sulfatos, potasio, bicarbonato y sodio, con temperaturas que, según la Asociación de Desarrollo Integral de La Fortuna (ADIFORT), oscilan entre los 30 °C y los 50 °C.
¿Qué beneficios podrían ofrecer las aguas termales?
De acuerdo con Zumbado, la combinación de calor y minerales puede favorecer la relajación muscular y disminuir temporalmente algunas molestias articulares.
“Las aguas termales de La Fortuna se caracterizan por tener distintos minerales, lo que reduce los síntomas como el dolor de las articulaciones en pacientes con osteoartritis”, aseguró el médico.
El especialista también atribuyó posibles beneficios a estas aguas en determinadas afecciones dermatológicas, respiratorias y digestivas.
Sin embargo, es importante distinguir entre el alivio temporal de síntomas y el tratamiento de enfermedades crónicas. En el caso de la osteoartritis, los baños de agua caliente pueden ayudar a disminuir la rigidez y el dolor en algunas personas, pero no regeneran el cartílago deteriorado.
En cuanto a la psoriasis, algunas terapias termales han sido estudiadas como tratamientos complementarios, aunque sus resultados dependen de las características del agua, la enfermedad y el paciente.
Para el vitíligo, no existe evidencia concluyente de que los baños termales por sí solos permitan recuperar la pigmentación de la piel.

¿Cuánto tiempo recomienda permanecer en el agua?
El médico mencionó una técnica conocida como baño de contraste, que consiste en alternar la exposición al agua caliente y fría.
Según explicó, el procedimiento puede incluir períodos de 15 minutos en agua termal y tres minutos en agua fría, repetidos durante una sesión.
No obstante, este esquema no constituye una recomendación universal. Las exposiciones prolongadas y los cambios bruscos de temperatura pueden representar riesgos para personas con determinadas enfermedades cardiovasculares, problemas de presión arterial u otras condiciones médicas.
Por ello, las personas interesadas en utilizar baños termales con fines terapéuticos deben consultar previamente con un profesional de salud, mantener una hidratación adecuada y evitar temperaturas excesivas.
La Fortuna celebra cinco años como Capital Termal
El interés por las propiedades de las aguas termales coincide con la celebración del quinto aniversario de la designación de La Fortuna como Capital Termal de Costa Rica, durante octubre de 2026.
La organización ADIFORT destacó que esta condición fortalece el posicionamiento turístico de la zona, donde se encuentran alrededor de 200 piscinas termales, según datos divulgados por la asociación.
La importancia científica de estos recursos también fue abordada en el libro Las aguas minerales y termales de Costa Rica, publicado por la Universidad de Costa Rica (UCR) en 2026.
La obra, elaborada por 16 profesionales de distintas disciplinas, documenta la diversidad química de fuentes termales del país, incluyendo aguas cloruradas, bicarbonatadas y cloruro-sulfatadas.
Estos estudios contribuyen a comprender la composición de las aguas, aunque su caracterización mineral no demuestra, por sí sola, eficacia clínica frente a enfermedades específicas.

Turismo de bienestar impulsa la economía local
Además del interés médico y científico, las aguas termales representan uno de los principales atractivos económicos de La Fortuna.
Anadis Huertas, presidenta de la Junta Directiva de ADIFORT, destacó que el reconocimiento contribuye a promover el turismo y generar oportunidades para los negocios de la comunidad.
“Ser la Capital Termal de Costa Rica nos permite posicionar este distrito turístico para mejorar la salud y el bienestar de los visitantes”, manifestó.
La representante agregó que esta actividad genera beneficios económicos para numerosos emprendimientos locales.
Mientras tanto, el creciente interés por el turismo de bienestar mantiene a las aguas termales como una alternativa de relajación y cuidado complementario, siempre que su utilización se realice con las precauciones adecuadas y sin reemplazar la atención médica convencional.























































