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Jaime Pla, ingeniero industrial, sobre el cambio de hora: “Con los aparatos eléctricos modernos, el cambio de hora solo nos hace ahorrar 1,29 euros al año”

Una persona con suéter de lana verde oscuro ajusta la válvula de un radiador blanco de calefacción en un ambiente hogareño, sobre una pared crema. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cambio de estación trae consigo ajustes en las rutinas diarias, las horas de luz disponibles y el consumo energético de los hogares. Cada otoño, el retraso de los relojes modifica la distribución de la luz natural a lo largo del día y reabre el debate sobre la utilidad de una medida que se aplica en numerosos países europeos. Su justificación ha estado tradicionalmente vinculada al aprovechamiento de la luz solar y a la reducción del gasto eléctrico, aunque los avances tecnológicos y los cambios en los hábitos de consumo han alterado las condiciones en las que se formuló esta política.

Según el ingeniero industrial Jaime Pla, el argumento del ahorro energético que sostiene el cambio horario desde hace décadas ya no se corresponde con los datos actuales. El experto calcula que el beneficio económico real para un hogar español apenas alcanza 1,29 euros al año, una cifra que contrasta con los 300 millones de euros que durante años se repitieron como justificación oficial de la medida.

El ahorro estimado cayó de 300 millones a 1,29 euros por hogar

“Durante años nos han dicho que cambiar la hora en España ahorraba trescientos millones de euros al año, pero ese cálculo tiene más de veinte años”, afirmó el ingeniero industrial.

Según detalló, la llegada de la iluminación LED y de electrodomésticos más eficientes cambió por completo la ecuación energética de los hogares. Estas tecnologías permiten reducir el consumo eléctrico en comparación con equipos antiguos, por lo que el ahorro potencial asociado a modificar los horarios de luz natural tiene hoy un peso menor en el gasto doméstico.

Así es el cambio de hora de invierno en España y su impacto en el sueño y la energía. (Canva)

El cambio de hora dos veces al año ya no supone un ahorro relevante para las familias españolas. Según estimó Jaime Pla, el beneficio económico actual por hogar es de apenas 1,29 euros anuales, el equivalente a 18 céntimos al mes. La causa principal es la generalización de la tecnología LED y de aparatos eléctricos más eficientes, que redujeron el peso de la iluminación en la factura.

“A día de hoy, con los nuevos aparatos eléctricos y la tecnología LED, se estima que el cambio de hora ahorra solamente 1,29 euros al año, o lo que es lo mismo, dieciocho céntimos al mes”, precisó el ingeniero.

El debate, además, no se limita a cuánto cuesta encender las luces. El consumo energético también depende de la climatización, los horarios laborales, el tiempo que las personas pasan en casa y las condiciones meteorológicas. Por eso, el efecto de adelantar o retrasar los relojes puede variar según la estación, la ubicación geográfica y las costumbres de cada hogar.

Un calefactor encendido cinco mañanas anula el ahorro

Pla ilustró lo insignificante de esa cifra con un ejemplo doméstico que cualquier hogar puede reproducir en pleno otoño. Bastaría un uso puntual de calefacción para borrar de un plumazo ese ahorro teórico. “Basta con encender un calefactor una hora durante cinco mañanas para gastarte ese ahorro entero”, señaló.

La comparación pone el foco en el peso que puede tener la calefacción eléctrica durante los meses fríos. Su consumo depende de la potencia del aparato y del tiempo de funcionamiento, de modo que utilizarlo repetidamente puede representar un gasto superior al ahorro anual atribuido al cambio horario. El aislamiento de la vivienda y la temperatura seleccionada también influyen en la factura.

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Siete aeropuertos del sur de Italia alertan sobre falta de combustible por las protestas de camioneros

Varios aviones en un aeropuerto italiano. (REUTERS/Remo Casilli)

Las protestas de camioneros que afectan a Italia desde hace una semana han provocado escasez de combustible de aviación en al menos siete aeropuertos del sur del país. Cinco de ellos han avisado a las aerolíneas de las dificultades de suministro, y los aeródromos de Crotone y Reggio Calabria se han quedado directamente sin existencias de queroseno, según ha confirmado la agencia de control del tráfico aéreo ENAV, que ha recomendado a los pilotos reabastecerse en el aeropuerto de origen.

En Nápoles-Capodichino, las autoridades aeroportuarias han informado de una “disponibilidad limitada del carburante Jet A1” y han pedido a los pilotos que, si es operativamente posible, embarquen queroseno adicional antes de llegar, según reporta Corriere della Sera. En Brindisi, la empresa Carboil no puede entregar cantidades por encima de lo ya programado, mientras que en Bari la situación es más compleja para Wfs y Air BP, ambas con problemas para cubrir la demanda habitual de sus clientes. En Palermo, Carboil también ha reportado restricciones en el suministro, y en Salerno la sociedad gestora ha trasladado a las aerolíneas la necesidad de organizar sus repostajes para evitar depender del abastecimiento local.

Este mismo jueves, la aerolínea Wizz Air ha confirmado verse afectada. “Las carencias de carburante registradas en algunos aeropuertos están determinando limitaciones operativas que podrían repercutir en los vuelos desde y hacia Italia”, ha señalado la empresa, que ha instado a las autoridades a intervenir con urgencia para restablecer la regularidad del suministro.

Los supermercados del sur han reportado estantes vacíos

El impacto de los bloqueos se ha extendido a la cadena de distribución de alimentos. La cadena Conad ha informado de grandes cantidades de productos perecederos, entre ellos fruta, verdura, leche y carne, varados en camiones y almacenes sin poder llegar a destino, según recoge Reuters. Se han registrado estantes vacíos en supermercados de Campania, Sicilia, Calabria y Puglia, con faltantes de pasta fresca, quesos envasados y carnes.

El fenómeno no se ha limitado al sur del país: los mercados mayoristas de Bolonia, Milán, Verona y Turín han registrado caídas de entre el 40% y el 50% en el ingreso de mercancía procedente de las regiones meridionales, según la asociación Federdistribuzione, cuyo presidente, Carlo Alberto Buttarelli, ha estimado pérdidas de varios millones de euros diarios en el sistema de distribución.

La industria de pasta y mozzarella también ha resultado afectada

La falta de entrega de insumos ha interrumpido la producción de pasta en varias fábricas y, en Campania, la elaboración de mozzarella de búfala, porque la leche fresca no ha podido procesarse a tiempo. Asociaciones industriales de Campania y Puglia, junto con filiales de Confindustria en Nápoles, Bari y Barletta-Andria-Trani, han advertido en un comunicado conjunto que sus empresas están al borde del colapso por la falta de insumos.

La compañía de alimentos congelados Gias, con sede cerca de Cosenza y 400 empleados, ha informado de que detendrá la producción si la protesta continúa, lo que dejará sin actividad a entre 200 y 300 trabajadores, según ha indicado su presidenta, Gloria Tenuta, a la agencia ANSA.

El origen del reclamo es el encarecimiento del gasóleo

Los camioneros iniciaron sus protestas la semana pasada en el sur de Italia como continuación de movilizaciones previas de agricultores y pescadores. El reclamo central es el encarecimiento del gasóleo, que ha aumentado cerca de un tercio desde el inicio de la guerra con Irán, además de un pedido de tarifas de transporte más altas para compensar el incremento de costes operativos.

El ministro de Transporte, Matteo Salvini, se ha reunido con asociaciones de transportistas en Milán y ha anunciado una partida de 480 millones de euros en ayuda para los camioneros. Tras ese encuentro, el Comité Siciliano de Transportistas ha decidido suspender su protesta. Sin embargo, los camioneros de Calabria y otras regiones del sur mantienen los bloqueos, al menos hasta una nueva reunión prevista para el 27 de octubre en el Ministerio de Transporte.

El Ministerio del Interior ha identificado a más de 1.300 personas

El Ministerio del Interior, a cargo de Matteo Piantedosi, ha puesto en marcha un operativo para identificar a los responsables de los cortes de carretera, considerados ilegales cuando impiden el paso de camiones mientras permiten la circulación de coches particulares. Hasta el miércoles, las autoridades habían identificado a 1.339 personas, habían denunciado a 71 y habían aplicado 242 multas administrativas. Además, ha dispuesto escolta policial para 500 vehículos de transporte solo en Campania, con el fin de garantizar las operaciones de carga y descarga mientras continúan las negociaciones con el sector.

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Un abogado lo confirma: tu empresa está obligada a subirte el sueldo en estas tres situaciones

Una oficina corporativa muestra a numerosos empleados concentrados en sus tareas diarias. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Muchos trabajadores desconocen si el sueldo que cobran es realmente el que les corresponde y dudan sobre cuándo pueden exigir una subida sin que la empresa se la niegue por simple decisión unilateral. La legislación laboral española prevé, sin embargo, tres supuestos concretos en los que el aumento salarial no depende de la voluntad del empleador, sino que se activa de forma automática por ley o por convenio.

Así lo explica el abogado laboralista Miguel Benito Barrionuevo, que distingue esos tres escenarios de cualquier otra negociación salarial, que queda sujeta por completo al acuerdo entre las partes.

El salario mínimo marca un piso que arrastra el sueldo real

Existen situaciones en las que una subida salarial se produce de forma automática, sin necesidad de reclamar nada. Ocurre cuando aumenta el salario mínimo interprofesional o el mínimo fijado por el convenio colectivo para una categoría determinada, y el trabajador cobraba por debajo de ese nuevo umbral. En ese escenario, el sueldo sube solo porque la referencia legal se movió hacia arriba.

“Cuando el sueldo mínimo me afecta y sube”, resume Benito Barrionuevo al describir el primer supuesto. Esto también se aplica si se sube el salario mínimo de mi convenio colectivo para mi categoría y yo estoy por debajo, automáticamente, con esa subida, sube mi sueldo, explica el abogado.

Hacer funciones de una categoría superior también obliga a pagar más

El segundo supuesto afecta a quienes desempeñan en la práctica un puesto distinto al que figura en su contrato. El abogado pone un ejemplo concreto para ilustrarlo.

“Si yo estoy en sueldo de la categoría que me ha puesto la empresa, pero en realidad realizo funciones superiores”, plantea Benito Barrionuevo, “por ejemplo, sale que soy ayudante de cocina, pero soy cocinero, también tengo derecho a que me suban el sueldo si cobro menos de lo que cobra un cocinero según mi convenio colectivo”.

La clave, según el letrado, no está en el nombre del puesto que figura en la nómina, sino en las tareas que realmente se ejecutan día a día. Si esas funciones corresponden a una categoría mejor pagada dentro del convenio, el trabajador puede exigir la diferencia salarial correspondiente.

El convenio colectivo puede pactar subidas automáticas

El tercer supuesto depende de lo que cada convenio colectivo haya negociado previamente entre empresa y representación sindical. Si el texto del convenio incluye una cláusula de subida automática, esa condición se vuelve obligatoria para la compañía.

Benito Barrionuevo cita un caso concreto para explicar este mecanismo: “El convenio colectivo de Mercadona preveía hace unos años que a todos los trabajadores se les iba a subir el sueldo al IPC”. En ese ejemplo, el propio convenio ataba los aumentos salariales a la evolución del índice de precios al consumo, sin que cada trabajador tuviera que negociarlo de forma individual.

Negociar es la única vía fuera de estos tres casos

Agotados los tres supuestos, el abogado es claro respecto al resto de las situaciones. “Fuera de ahí, para conseguir un aumento, tendrás que negociarlo con la empresa”, advierte Benito Barrionuevo.

Eso significa que, al margen del salario mínimo, de las funciones realmente desempeñadas o de una cláusula específica del convenio colectivo, no existe una vía legal automática para forzar una subida de sueldo. La mejora salarial queda entonces sujeta a la capacidad de negociación de cada trabajador con su empleador, sin respaldo normativo que la garantice por sí sola.

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España agota una racha de crecimiento de cinco años sin resolver sus dos grandes debilidades: vivienda y productividad

Un edificio en obras en Almería, España, el 1 de octubre de 2026. (REUTERS/Jon Nazca)

El ciclo expansivo que impulsó a la economía española tras la pandemia pierde fuerza. El crecimiento se aproxima a su ritmo tendencial, mientras persisten dos de sus principales debilidades estructurales: la insuficiente respuesta de la oferta de vivienda y el estancamiento de la productividad. Según el informe Descomposición del ciclo económico en España hasta el cuarto trimestre de 2026, elaborado por el Observatorio sobre el Ciclo Económico en España de Fedea, el producto interior bruto (PIB) por persona en edad de trabajar retornaría a su tendencia, cercana al 1% anual, en el último trimestre de este año.

El documento combina datos observados hasta el segundo trimestre de 2026 con proyecciones de BBVA Research, que prevé un crecimiento del PIB del 2,6% este año y una moderación hasta el 2,1% en 2027. El diagnóstico apunta a una normalización del ciclo económico, pero también a las dificultades de la economía española para sostener su crecimiento a largo plazo sin mejoras de productividad.

La demanda sostiene el crecimiento mientras la oferta resta

Tras la ralentización de los tres últimos trimestres de 2023, cuando el crecimiento interanual se situó entre 0,7 y 0,9 puntos porcentuales por debajo de su tendencia, la economía recuperó dinamismo en 2024. Durante ese año, las tasas de crecimiento llegaron a situarse entre 0,6 y 1,4 puntos por encima de la tendencia, en el momento de mayor intensidad del ciclo expansivo iniciado en el segundo trimestre de 2021.

El modelo macroeconómico EREMS, utilizado por los autores para descomponer la evolución del PIB en perturbaciones de oferta, demanda y crédito, refleja una posterior pérdida de impulso. Durante los tres últimos trimestres de 2025, el crecimiento se situó apenas 0,2 puntos por encima de su promedio histórico, una desviación que se mantuvo en los dos primeros trimestres de 2026. El informe prevé una ligera recuperación en el tercer trimestre, hasta 0,3 puntos por encima de la tendencia, antes de que el componente cíclico vuelva a ser neutro al cierre del año.

Evolución del PIB de España. (Europa Press)

Detrás de esta moderación se encuentra un desequilibrio persistente entre los factores que impulsan la actividad y los que la limitan. Durante 2025 y la primera mitad de 2026, la demanda y el crédito compensaron las contribuciones negativas de la oferta. En el segundo trimestre de este año, ambos factores aportaron conjuntamente 1,3 puntos al crecimiento del PIB por persona en edad de trabajar, frente a los 1,1 puntos que restó la oferta.

La previsión para finales de año apunta a una contribución de 0,4 puntos de la demanda y el crédito, frente a una aportación negativa de 0,4 puntos de la oferta. Esta compensación explica el retorno del componente cíclico a su nivel neutro. El mismo patrón aparece en el consumo, la inversión y el empleo, que crecieron por encima de su tendencia entre 2025 y 2026 con un respaldo fundamental de la demanda y el crédito, mientras la oferta actuaba como freno.

La vivienda refleja el desequilibrio entre demanda y oferta

El mercado residencial concentra una de las principales contradicciones del ciclo económico. Mientras la demanda de vivienda se ha convertido en uno de los motores del crecimiento, la oferta no ha respondido con la misma intensidad.

Entre las perturbaciones negativas de oferta, el capital residencial fue el factor más desfavorable para el crecimiento en el segundo trimestre de 2026, con una contribución de -1,3 puntos. Su efecto negativo había aumentado de forma sostenida desde comienzos de 2024, coincidiendo con la fase de mayor intensidad del ciclo expansivo.

Una infografía de Infobae basada en Fedea resume las previsiones de crecimiento del PIB en España hasta 2027 y los factores que frenan la economía. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según los autores, el repunte de la inversión residencial no se había traducido, al menos hasta ese momento, en un aumento del parque de viviendas acorde con la productividad histórica del sector. Al mismo tiempo, la demanda de vivienda aportó 1,4 puntos al crecimiento interanual en el segundo trimestre de 2026.

La productividad española mantiene su brecha con Europa

Más allá de las oscilaciones del ciclo, el informe identifica una debilidad de mayor recorrido: la dificultad de España para converger en productividad con las principales economías europeas.

La comparación con Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Países Bajos y Suecia muestra que la productividad española representaba el 73,5% de la media del grupo entre 2008 y 2013. Entre 2020 y 2025, esa proporción apenas había avanzado hasta el 73,6%.

La práctica ausencia de convergencia resulta especialmente significativa porque, durante ese periodo, la productividad de las economías de referencia también registró un crecimiento moderado, con una media anual del 0,6%. Ni siquiera el mayor dinamismo de la economía española en 2024 consiguió modificar sustancialmente la distancia relativa.

Menos margen fiscal para afrontar los retos de 2027

El informe advierte de que, de cara a 2027, la progresiva desaparición de los fondos europeos extraordinarios y la necesidad de consolidación fiscal reducirán el margen de actuación de las políticas públicas. Esta limitación llega en un momento en el que España necesita reformas e inversiones capaces de elevar su productividad.

El reto, por tanto, va más allá de prolongar el actual crecimiento. La economía española se aproxima al final de su impulso cíclico, mientras mantiene dificultades para ampliar su capacidad productiva y cerrar la brecha de productividad con Europa. Sin avances en estos ámbitos, la convergencia en renta per cápita registrada durante los últimos años difícilmente podrá consolidarse a largo plazo.

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