Patti Smith reivindica el poder de la unidad y canta ‘Wing’ en los Premios Princesa de Asturias: “Todo con lo que soñamos puede hacerse realidad”
Lleva siendo la chamana, madrina y sacerdotisa del punk durante 50 años y así lo ha recordado este viernes en el Teatro Campoamor de Oviedo Patti Smith (Chicago, Illinois, 1946). La cantante y poeta estadounidense ha recibido el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026 por conectar el rock, la poesía y la contracultura con su vertiginosa creatividad. En traje y con sus clásicas trenzas ya desechas en un pelo largo, suelto y canoso, la artista ha pronunciado un discurso en el que ha reivindicado el poder de la unión, la esperanza y el compromiso con las nuevas generaciones.
A punto de cumplir 80 años, lejos de considerar este reconocimiento como la culminación de sus cinco décadas de carrera, Smith lo ha interpretado como un estímulo para seguir creando. “Un reconocimiento así, en mi opinión, nos permite detenernos un instante a reflexionar sobre lo que hemos logrado. Pero también, ya que estoy cerca de cumplir 80 años, creo que es un incentivo para seguir trabajando”, ha afirmado. “Este premio nos anima a seguir evolucionando, a encontrar nuevas formas de ayudar y dar esperanza y estabilidad a las nuevas generaciones”, ha añadido.
Durante su intervención, la cantante también ha tenido palabras de reconocimiento para el resto de galardonados, entre quienes se encontraban el futbolista Leo Messi, el escritor Julian Barnes, la astronauta de la NASA Christina Koch y el historiador Timothy Garton, entre otros, con quienes ha asegurado sentirse “unida”. “Todos han contribuido a mejorar el bienestar del mundo y de las personas”, ha señalado, antes de destacar que son referentes que “promueven la alegría, protegen el medioambiente, exploran con audacia, defienden los derechos humanos e incentivan la curiosidad intelectual”. “Todos nos iremos de aquí con un premio mayor que el que anticipábamos, el de la amistad duradera”, ha afirmado.
“Somos el mundo que nos rodea. Podemos ser la revolución de la Tierra”
Pero la sacerdotisa del punk también ha querido recordar que detrás de cualquier trayectoria hay éxitos y fracasos. “Todos en este salón, estoy segura, hemos sentido en nuestras misiones particulares momentos maravillosos, en los que sentíamos que habíamos conseguido algo, pero también hemos sentido la frustración de los fracasos, el picor de la derrota. Y, sin embargo, aquí estamos todos, hemos seguido adelante”, ha reflexionado. Un mensaje de perseverancia que ha enlazado con otra de las grandes reivindicaciones de su carrera: la capacidad de las personas para transformar la sociedad cuando actúan juntas.
La cantante llegó el domingo a Oviedo, recibida entre gaitas y fans. En cinco días ha dado dos conciertos, ha visitado un colegio en Mieres y ha cantado con un coro su himno People Have the Power, un tema que escribió junto a su marido Fred Sonic Smith en 1988 —falleció seis años después— y al que ha vuelto a hacer referencia en el discurso tras recoger el premio, canción que incluye el verso ‘Creo que todo aquello con lo que soñamos puede hacerse realidad a través de nuestra unión’“.
“Somos el mundo que nos rodea. Podemos ser la revolución de la Tierra”, ha añadido. “Ahora me gustaría también ofrecer otra canción para ese corazón que todos compartimos en un único alma, el que sigue palpitando, el que nos anima a seguir adelante para construir un mundo mejor”, ha finalizado, antes de arrancarse a cantar parte de Wing, un tema que habla sobre la libertad.





