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Coalición Canaria, que respaldó la investidura fallida de Feijóo, anuncia que no apoyará un gobierno del PP con Vox

Coalición Canaria, que respaldó la investidura fallida de Feijóo, anuncia que no apoyará un gobierno del PP con Vox

Recupera lo afirmado por su partido también antes de las elecciones de 2023, que no habría pactos con Vox, aunque luego los selló hasta en tres ayuntamientos canarios para poder gobernar

Hemeroteca - Valido (CC) enmarca en el ámbito municipal la censura en Granadilla junto a PP y Vox: “No hay componentes ideológicos”

La candidata de Coalición Canaria (CC) al Congreso por Santa Cruz de Tenerife, Cristina Valido, ha afirmado este jueves que su partido no apoyará un gobierno del PP con Vox dentro del Ejecutivo y ha advertido de que los planteamientos de esta última formación ponen en riesgo los derechos específicos de Canarias y apuntan a una recentralización del Estado.

Cabe recordar que Valido votó a favor del intento de investidura de Alberto Núñez Feijóo en 2023, cuando se preparaba un posible Gobierno de los populares junto a Vox.

Y no solo eso, sino que Coalición Canaria ha sellado pactos de gobierno con Vox hasta en tres ayuntamientos de Canarias, y eso pese a que el secretario general de CC, Fernando Clavijo, ha llamado “auténtico fascista” a Santiago Abascal y ha renegado de Vox en diversas ocasiones, para luego justificar esos acuerdos municipales cuando son necesarios para obtener el bastón de mando.

En una rueda de prensa este jueves para hacer balance de la labor de CC en la última legislatura, Valido ha señalado, además, que las “líneas rojas” sobre eventuales apoyos las establecerá la organización “después” de las elecciones, cuando se conozca la composición del Congreso. De nuevo, hay que recordar que CC negó posibles acuerdos con la ultraderecha de Vox antes de los comicios de 2023, pero que después pactó con ellos hasta en tres municipios.

La propia Valido ha recordado que su secretario general, Fernando Clavijo, ya ha dicho que “con Vox no” y ha adelantado que no apoyarían un gobierno PP-Vox si este “cuenta con Vox en el Ejecutivo”. Pero lo cierto es que tanto Clavijo como Valido justificaron en su momento los pactos municipales con Vox circunscribiéndolos al “ámbito local”.

Vox es un partido que “no reconoce” el Estatuto de Autonomía de Canarias ni las singularidades del archipiélago como región ultraperiférica, pretende que los menores inmigrantes se queden en las islas, “no entiende determinadas bonificaciones”, ha votado contra las ayudas a La Palma, habla de privatizar las pensiones y anuncia que “la motosierra se va a quedar corta”, ha sostenido Valido, que antaño defendió que no había “componentes ideológicos” al pactar con Vox.

Los posibles acuerdos, “después” de las elecciones

El resto de posibles acuerdos se decidirá después de las elecciones y dependerá de las respuestas a las peticiones de los nacionalistas por parte “de aquellos que pretendan hablar con nosotros”, ha indicado.

Valido ha rechazado que el escenario ideal para CC sea una reedición del actual Gobierno y ha defendido la necesidad de contar con un grupo que pueda fiscalizar al ejecutivo que emane de las urnas el 29 de noviembre, “sea de izquierdas o sea de derechas, porque la historia nos dice que con unos y con otros Coalición Canaria ha tenido que jugar el mismo papel”.

El escenario ideal sería “tener el peso suficiente” para que el próximo gobierno “no pueda tomar decisiones que nos hagan retroceder, no pueda incumplir nuestras leyes respecto a nuestro Estatuto de Autonomía y tenga que responder a nuestras demandas, a nuestras preguntas y a nuestras denuncias”, ha señalado.

“No queremos sensibilidad. Queremos cumplimiento, queremos respuesta”, ha subrayado, y ha reclamado soluciones acordes con la realidad canaria.

Valido ha rechazado la política de grandes bloques enfrentados de derecha y de izquierda que actúan “exclusivamente para vencer al adversario a cualquier precio y tomando las decisiones que tengan que tomar para hacerse con el poder”.

“Nuestra responsabilidad, nuestro deseo, nuestro objetivo y nuestra única causa, nuestra misión, es que se siga hablando de Canarias, que se sigan escuchando sus problemas y que nos ofrezcan respuestas”, ha señalado.

Al respecto, ha presentado un balance de la última legislatura y ha reivindicado el papel de su escaño y de los senadores nacionalistas para trasladar los problemas del archipiélago a las Cortes e incorporar la perspectiva canaria a las políticas estatales.

Cristina Valido ha considerado que en estas elecciones es “perfectamente posible” obtener un grupo parlamentario propio gracias a la “unión del nacionalismo”, en referencia al pacto entre Coalición Canaria y Primero Canarias para concurrir conjuntamente a las elecciones.

Ha advertido de que, en ese contexto de polarización, si los nacionalistas no obtienen una buena representación, “todo ese bloque se olvidará de que nosotros existimos”.

En su balance de actividad en el Congreso, Valido ha cifrado en 513 las iniciativas presentadas y en 357 las preguntas escritas al Gobierno durante los últimos tres años y medio, además de más de 386 intervenciones en el pleno y más de 400 si se incluyen las comisiones.

Según ha señalado, el 99% de sus intervenciones se han centrado en problemas de Canarias o en incorporar la perspectiva del archipiélago a asuntos de ámbito estatal.

Entre los logros, ha destacado la modificación de la Ley de Extranjería (con el voto en contra de PP, socio de CC, y Vox), la incorporación de la condición ultraperiférica a la Ley de Movilidad Sostenible y la autorización para utilizar 600 millones de euros de superávit.

También ha reivindicado la modificación del REF para destinar recursos a vivienda de alquiler asequible y las negociaciones para mantener la gratuidad de las guaguas.

Valido ha defendido que este balance se sustenta en “hechos, no en relatos”, que muestran, según ella, “cómo Canarias ha estado presente, cómo Canarias ha sido visible gracias a nuestra presencia allí”.

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Un volcán, cinco años después: ¿en qué ha cambiado la vida de los palmeros?

Un volcán, cinco años después: ¿en qué ha cambiado la vida de los palmeros?

El podcast ‘Hogar de cenizas’ habla con los afectados del volcán para entender por qué nos cuesta tanto construir un hogar

Episodio 4 - ¿Hay hogares que vale la pena dejar ir?

El 19 de septiembre de 2021, Eva tuvo que marcharse de su casa, porque a pocos kilómetros montaña arriba había erupcionado un volcán. Cinco años después, aunque su casa finalmente se librase de la lava, sigue viviendo en un contenedor. ¿Qué ha fallado en La Palma para que 110 familias no hayan podido reconstruir su vida?

Rayco, que vivía en el centro de Todoque, ha comprado una finca con un pajero para reformar en Mazo, a 50 minutos de su antigua casa. “Cada vez que quiero socializar tengo que atravesar media isla. Si viviese en el Oeste me sentiría más acogido, allí es donde me crie, pero está todo carísimo”.

Vicente entraba en su casa cada semana para barrer ceniza. No barría el suelo, barría el tejado: su vivienda había quedado totalmente sepultada por la lluvia de piroclasto. Limpiaba la ceniza, sabiendo que tras marcharse, su casa volvería a quedar tapada. “Llegué un día y me di cuenta de que ya no había casa. Tenía que descubrirla yo. Tenía que desenterrarla”. Vicente dejaba unos palos sobresaliendo de la chimenea para saber, al regresar, donde comenzar a excavar de nuevo y no perder de vista la casa bajo un manto de ceniza.

Vicente, uno de los afectados por el volcán de La Palma.
Vicente, uno de los afectados por el volcán de La Palma.

El volcán Tajogaite cumplió el pasado 19 de septiembre cinco años, pero no todas las familias de la isla han podido recuperar su hogar. En total, la lava se llevó 1.600 casas y dos barrios enteros -El Paraíso y Todoque- que han quedado bajo un manto de roca negra. 

Por vivienda afectada, el Gobierno central ha concedido una ayuda de 60.000 euros, el Gobierno canario, 30.000 más, y el Cabildo otros 10.000. Quién tuviera la vivienda asegurada, ha podido recibir del Consorcio el valor de su casa. Pero para recibir todo esto, lo esencial es tener una casa. Y sobre el papel, muchos afectados no la tenían. ¿Cómo es posible?

En La Palma, donde el salario mínimo es regla y la mayor parte del territorio no es urbanizable -por lo tanto, el que hay es caro- muchos vecinos levantan sus casas poco a poco, a lo largo de los años, partiendo de pequeños cuartos de apero en una finca o en un terreno rústico. Y nunca llegan a regularizar esa vivienda. Hay quién diría que es picardía. Para muchos es necesidad.

En este contexto, mucha gente no ha podido siquiera demostrar que han sido afectados por un volcán porque no vivían oficialmente en la zona. 

En La Palma, el volcán no solo se lleva cuatro paredes. Se lleva el esfuerzo de años de levantar una casa, piedra a piedra, y se lleva a los vecinos que han ayudado a levantarla. Porque cuando la mano de obra es cara, en La Palma las “gallofas” ganan terreno y es la comunidad quién ayuda en la obra. Hace cinco años, el volcán se llevó las paredes, pero también separó a los vecinos.

Calle de casas contenedor de los afectados por el volcán de La Palma.
Calle de casas contenedor de los afectados por el volcán de La Palma.

Los contenedores

No son casos aislados, sino que se trata de uno de los principales problemas de esta erupción, y da respuesta a por qué, cinco años después, 110 familias siguen viviendo en los “barracones”, que se construyeron como medidas supuestamente temporales.

La vida en estos contenedores no es sencilla: quién vive ahí ahora, antes del volcán solía vivir en una casa terrera, con su huerta y animales. Los contenedores tienen unos 50 metros cuadrados y están situados en un parking. En la localidad de Los Llanos, los vecinos se quejan de la falta de insonorización y de aislamiento, tanto del frío como del calor. Eva cuenta que no es capaz de sentir el contenedor como un hogar porque “no estoy en mi ambiente, porque no puedo moverme. De aquí al sofá, del sofá a la cama, de la cama al sofá. Salir no salgo, porque todo el mundo ahí afuera está con la oreja pegada”.

Viviendas en contenedores para personas afectadas por el volcán, que humea detrás, al fondo.
Viviendas en contenedores para personas afectadas por el volcán, que humea detrás, al fondo.

Otra dificultad por la que están pasando los afectados es la adaptación a un formato de vida no acorde con sus costumbres. “Vivíamos entre familias y nos llevábamos muy bien con todos los vecinos”, cuentan dos hermanas de La Laguna, barrio que se perdió parcialmente. En los lugares afectados, lo más habitual era vivir en lugares con huerto o jardín, lo que contrasta con el reducido espacio del contenedor. “Árboles frutales, naranjos, orquídeas. Teníamos de todo. Nosotras estábamos acostumbradas a vivir en casas terreras. Y eso está debajo del volcán”. 

Eva concluye: “El container no está para vivir personas. Esto es de chapa. La chapa está pensada para meter muebles y animales, y nosotros no somos eso”.

El estatus de damnificado

Los vecinos damnificados han podido construir de manera legal en terreno rústico. Pero, ¿quién se considera damnificado del volcán? Ahí radica otro de los grandes problemas.

Rayco no se considera damnificado a efectos legales, ya que su casa estaba a nombre de sus padres. Por tanto, no ha podido acogerse a las ayudas y facilidades para construir que ofrecen las Administraciones. Lo mismo le sucede a aquellos que, tras el fallecimiento del propietario original, no actualizaron el registro de la propiedad. Si el propietario de la vivienda está muerto, sus herederos -hijos, sobre todo- no han podido recibir las ayudas por la pérdida de la casa, aun estando empadronados en ella.

Vecinos desalojando sus casas en La Palma durante la erupción.
Vecinos desalojando sus casas en La Palma durante la erupción.

Vicente ha tardado tres años en recibir la consideración de afectado. Su casa sigue en pie, aunque quedase sepultada bajo la ceniza. “Se ha pagado el valor de lo perdido bajo la lava. Pero ¿qué ocurre con estas viviendas que están deterioradas, con grietas, no hay paredes, no hay servicios...? Para esto no ha habido ninguna dotación”. Vicente no puede habitar su casa, porque hasta su barrio en Las Manchas todavía no llega ninguna carretera, ni agua o luz. Es un barrio todavía sepultado por la ceniza. Tan solo algunas viviendas como la suya sobresalen de entre el desierto negro.

Muchos vecinos denuncian violencia burocrática. “ Vas al Ayuntamiento y todo son problemas. Como si no fueras afectada, ¿sabes?”, cuenta Esther, que perdió la casa el último día de erupción y quiso reconstruir sobre la lava, en su propiedad. “ Para construir, tuve que pedir que me quitaran de la zona de exclusión. Me quitaron, después me volvieron a poner, sin dar explicaciones. Pedíamos permiso para aplanar, para quitar la lava. Te cobran hasta por los permisos para aplanar el terreno. Encima que pagas al palista, te cobra el ayuntamiento. Todo son problemas”.

Una mujer llora sentada sobre sus cosas después de vaciar su casa por la amenaza del volcán de La Palma.
Una mujer llora sentada sobre sus cosas después de vaciar su casa por la amenaza del volcán de La Palma.

La pérdida del hogar

Es difícil sentir un hogar allí donde es difícil construir un proyecto de vida. La incertidumbre ha inundado las vidas de sus vecinos, y preguntas como “¿hasta cuando podré quedarme en el contenedor?”, o “¿cuándo podré empezar reconstruir mi casa?” se arremolinan en la mente de los vecinos.

“Vecinos que nacieron ahí, se criaron ahí, y de pronto toda tu raíz… ¿qué pasa con toda esa parte que desaparece y no queda rastro?”, relata Belqui, cuya casa en el barrio de Tajuya se salvó por muy poco.

El volcán se ha llevado, en tan sólo 85 días, lo que para muchos vecinos es el esfuerzo de 30 años de trabajo. Y les ha quitado, además del esfuerzo, y en contraposición, el descanso. Porque un hogar también es poder llegar a casa y tumbarse en el sofá, sabiendo que nadie ni nada interrumpirá ese momento.

Durante cinco años, los vecinos damnificados han pasado por muchas ubicaciones, pero ninguna a largo plazo, y ninguna donde poder descansar plenamente. Habitaciones en albergues, contenedores, casas de familiares o alquileres temporales han compuesto algunas de las soluciones aportadas a los vecinos. Pero llevando siempre una maleta a cuestas, es difícil construir un hogar. 

Todos estos testimonios y sentimientos, en el podcast Hogar de Cenizas, de Canarias Ahora y elDiario.es.


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