Estos días se suceden los análisis de lo ocurrido en las calles de París o Milán. Muchos de los manifestantes que actuaron con más violencia, los autores de destrozos y pillajes, eran muy jóvenes, hasta menores de edad. Incluso ante análisis que no se paran solo en si eran hijos de familias autóctonas o inmigrantes o de barrios de clase media o del extrarradio, planea la duda de cuánto tienen de certeros y desprenden desconcierto.