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Feijóo, dispuesto a "corresponder" a Vox si el partido se retira de las provincias donde no podrán tener un senador

PP y Vox siguen estudiando la fórmula con la que unificar el voto para el Senado y garantizar una mayoría suficiente. El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha confirmado en una entrevista en Cadena Ser que continúan las conversaciones para llegar a un acuerdo pero que "todavía no hay nada cerrado". Eso sí, el método más apropiado para el líder popular sigue siendo que los de Santiago Abascal renuncien a presentarse en provincias donde no podrán lograr un senador. A cambio, Feijóo se ha mostrado dispuesto a "corresponder" a Vox si finalmente decide no concurrir en determinadas circunscripciones para aunar el voto en torno a única papeleta: la del PP.

Lo que no ha concretado es de qué manera se producirá dicha correspondencia. Preguntado por la posibilidad de que Vox haya pedido al PP renunciar a presentar candidatura en dos circunscripciones donde nunca haya tenido senador —sin precisar cuáles son esas provincias— a cambio de que los de Abascal no concurran en varios territorios, Feijóo ha asegurado que esa opción está "desactualizada". Sí que ha estado encima de la mesa de negociación dicha vía, pero el líder popular ha vuelto a insistir en que la fórmula preferente en Génova sigue siendo que Vox no se presente en determinadas provincias. Si eso sucede así, ha añadido que "lo lógico es que el PP corresponda a ese gesto", pero no ha concretado de qué forma.

El fin último que persiguen las dos formaciones políticas es frenar la coalición Senado de Progreso formada por el PSOE, Movimiento Sumar, Más Madrid, Izquierda Unida, Compromís y otros partidos de ámbito autonómico como Chunta Aragonesista. "Estoy de acuerdo en rentabilizar votos no sanchistas y que eso se traduzca en más senadores", ha expresado Feijóo. Esa opinión se la trasladó a Santiago Abascal antes de ayer, cuando mantuvieron la última conversación telefónica, según ha desvelado el presidente del PP. Aunque de ella no extrajeron ningún pacto puntual. "No está cerrado", ha insistido Feijóo. El plazo finaliza el 26 de octubre, con lo que este fin de semana las formaciones tendrán que negociar a contrarreloj.

Más allá del acuerdo en el Senado, Feijóo no ha descartado un gobierno de coalición con Vox si así lo deciden los ciudadanos el 29-N. Su objetivo primero es conseguir un gran número de apoyos para acometer las reformas que, a su juicio, necesita el país: "Yo quiero gobernar con un gobierno con muchos votos porque hacerlo bien necesita un respaldo amplio en la cámara", ha dicho. Así, si los españoles le encargan "completar la mayoría" y "dar estabilidad" al Ejecutivo con "la tercera fuerza política de mi país, yo soy un demócrata", ha apuntado Feijóo, quien ha recordado que ambas formaciones ya han llegado a acuerdos de gobierno en comunidades autónomas con un marco que fija las líneas rojas de los populares.

Sobre la postura que adoptó en 2023 para facilitar el Gobierno a la lista más votada, Feijóo ha recordado que Pedro Sánchez la desechó, como ya hicieron sus rivales políticos en la Xunta de Galicia durante sus años de gobierno. Ahora aparca ese compromiso porque su primer objetivo es "que Sánchez se vaya del Gobierno, abrir una nueva etapa, que abandonemos no sólo la decadencia, sino una cierta delincuencia, y que vuelva la decencia".

Feijóo ha sido preguntado por otros asuntos sociales como las pensiones, el aborto o la eutanasia. En cuanto a los subsidios, sostiene que en primer lugar hará una auditoría porque no se cree las Cuentas del Estado pero garantiza la continuidad de las pensiones. El debate, según el candidato popular, ha saltado de nuevo a la palestra porque "el Gobierno no ha sido capaz de hacer un plan para sanearlas y tener la seguridad de la viabilidad". Ahora bien, como para él "las pensiones no se pueden tocar", su compromiso pasa por actualizarlas anualmente conforme al IPC y garantizar la viabilidad para los jóvenes. Y para ello volverá a reactivar el Pacto de Toledo. En el plano económico, ha defendido además que su objetivo no solo será subir el salario mínimo de los trabajadores, sino también el salario medio "para que la gente mejore su poder adquisitivo" y "hacer crecer la economía"; y ha confirmado que lo hará reuniéndose tanto con los sindicatos como con la patronal.

Si se convierte en presidente del Gobierno, Feijóo también reabrirá el debate sobre el papel de los padres en el aborto de menores de 16 años. Su posición es que lo "correcto" es que una adolescente de tal edad tenga que compartir con sus padres "una decisión vital, trascendente e irreversible" como es la interrupción voluntaria del embarazo. Además, si una mujer toma la decisión de abortar por un problema económico, se compromete a "buscar una solución y que pueda tener un hijo en mi país". Eso sí, garantiza que las mujeres tendrán "los mejores médicos y la mejor asistencia sanitaria" tanto en la "pública como en la privada" si deciden continuar con el proceso.

Feijóo no derogará la ley de la eutanasia aprobada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, pero sí que la reformará. El cambio pasará por reforzar el papel del médico antes de la toma de decisiones, ya que considera que en la actualidad el especialista tiene un rol "secundario". Después de defender que "antes de llegar a la muerte digna" se tiene que "garantizar una vida digna", ha recordado el caso de Noelia, la joven que recibió la eutanasia el pasado marzo tras dos años del inicio de la solicitud y ha sostenido que hubo un "fallo sistemático de todos los servicios, de la sociedad y de los poderes públicos". Además, ha desvelado que la madre de la joven le escribió para pedirle que "no volviese a ocurrir lo que le pasó a su hija".

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Feijóo recluta perfiles combativos y moderados para seducir al centro y contener a Vox

Alberto Núñez Feijóo está convirtiendo la confección de las listas del PP para las elecciones generales del 29 de noviembre en un escaparate de todas las almas del partido. A medida que desvela los cabezas de cartel de algunas de las principales circunscripciones, el líder popular dibuja un equilibrio entre perfiles de marcado carácter combativo y dirigentes de corte más moderado. El objetivo pasa por retener al electorado de centro sin descuidar a los votantes más escorados a la derecha que podrían mirar hacia Vox. El anuncio de este jueves de sus acompañantes en Madrid es un claro ejemplo de dicha combinación: Cayetana Álvarez de Toledo, Borja Sémper y Alberto Nadal irán en la papeleta popular el 29-N.

Álvarez de Toledo y Sémper representan palmariamente la estrategia de Feijóo, al ser el contraste más evidente, aunque los anuncios a cuentagotas de los cabezas de lista de algunas circunscripciones ya apuntaban a dicha táctica. En un momento de contienda electoral en el que todos los partidos miran a los votantes indecisos, la dirección popular quiere trasladar la imagen de un partido amplio y capaz de atraer a votantes con prioridades distintas. Feijóo es un candidato en el que "pueden confluir españoles de diferente signo y condición", defendieron los populares tras dar a conocer los primeros puestos por Madrid este jueves.

Génova sostiene que las listas deben reflejar la transversalidad que Feijóo quiere estampar a su proyecto y en unos comicios que el PP califica como "la madre de todas las batallas", convencer a electores de diferente signo puede resultar decisivo para sumar escaños. El reto no es sólo atraer a nuevos votantes, sino lograr que quienes dudan entre PP y Vox, o entre PP e incluso PSOE y la abstención, encuentren en las listas populares algún referente con el que identificarse. Así, Miguel Tellado, Ester Muñoz, Cayetana Álvarez de Toledo y Xavier García Albiol representan al sector más combativo del PP; Juan Bravo, Francisco Conde y Alberto Nadal pueden integrarse en el área más técnica y de gestión; mientras que Borja Sémper, Cuca Gamarra o Elías Bendodo son perfiles más moderados.

Según el barómetro de octubre del Instituto DYM para 20minutos, más de 1,2 millones de votantes que en 2023 eligieron la papeleta del PP ahora podrían votar a Vox este noviembre, mientras que 442.000 electores socialistas de las últimas elecciones apostarían ahora por Feijóo. El votante más fidelizado es el de la formación de Santiago Abascal: solo 54.600 se decantarían el 29-N por los populares. Con estos datos sobre la mesa y los tracking internos que manejan en la dirección popular, la estrategia pasa por combinar dirigentes capaces de disputar el voto moderado al PSOE con otros que conectan mejor con el electorado más conservador, en un intento de evitar fugas hacia Vox y maximizar el apoyo dentro del espacio de centroderecha.

Cayetana Álvarez de Toledo fue impulsada por Miguel Tellado tras el aterrizaje de Feijóo en Génova en 2022 y cuenta con el apoyo de otro de los perfiles más contundentes contra Pedro Sánchez: Isabel Díaz Ayuso. Durante los últimos cuatro años, ha ido escalando posiciones tanto en la dirección nacional como en el grupo parlamentario. Su discurso se basa en una defensa explícita de posiciones liberales y constitucionalistas y a la vez en una crítica feroz al independentismo y el Gobierno. Borja Sémper, en cambio, representa al sector más templado del PP con un estilo de comunicación menos confrontativo, que le ha llevado a granjearse, en ocasiones, la definición de "moderadito".

Un territorio de especial relevancia para el PP es Cataluña, donde considera que hay capacidad de crecimiento. En esta comunidad, la elección de Xavier García Albiol como cabeza de lista por Barcelona no es casualidad. El alcalde de Badalona por mayoría absoluta combina firmeza con gestión y en el ámbito discursivo se ha convertido en uno de los perfiles más duros en áreas como la inmigración, la seguridad y la okupación, tres caladeros de votantes de los de Abascal. El último barómetro del 'CIS catalán' sitúa al PP como tercera fuerza con 6 o 7 diputados, los que obtuvo en 2023, y apunta a un avance de Vox, que pasaría de dos a 5 o 6 escaños. En este territorio Feijóo quiere apuntalar al menos los dos diputados que se le escaparon por la mínima. Roger Melero por Lleida, Diana Moya por Girona y Mónica Landete por Tarragona serán, junto con García Albiol por Barcelona, los cabezas de lista del PP en las cuatro circunscripciones de Cataluña.

Otro segmento de la población en el que ponen el foco es en los jóvenes, lo que explica la elección de Jon Echeverría, con 22 años, como cabeza de lista de Gipuzkoa al Congreso. El objetivo encargado desde Madrid es que recupere un diputado en esta localidad, que no logra desde 2015. El arranque de su precampaña fue toda una declaración de intenciones: afirmó que es la única provincia que "apoya a Sánchez por unanimidad" y que sus seis diputados votan "ultraizquierda, corrupción y ruina", con lo que apuntó a arrebatarle el último escaño a Bildu.

También compaginó ambas personalidades al elegir los nombres por Galicia: Miguel Tellado por A Coruña y Ana Belén Vázquez por Ourense forman parte de los perfiles más combativos; mientras que Francisco Conde por Lugo y Julio García Comesaña por Pontevedra representan la gestión. La selección de nombres evidencia que Feijóo afronta la campaña convencido de que la victoria dependerá de sumar sensibilidades distintas bajo una misma sigla.

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