Los Mossos desalojan el edificio de Barcelona ocupado por activistas de la acampada por la vivienda

El colectivo había reclamado "liberar" más inmuebles en la capital catalana para destinarlos a personas sin hogar
El Ayuntamiento corta la luz a la acampada de Barcelona ante un “riesgo inminente” alertado por los Bomberos
Los Mossos d'Esquadra han desalojado este viernes a última hora de la tarde el edificio del distrito del Eixample de Barcelona que habían ocupado activistas de la acampada por la vivienda de la capital catalana para destinarlo a personas sin hogar.
Los activistas habían ocupado el edificio después de una manifestación el mediodía de este viernes que ha salido de la acampada y ha llegado a la calle Calàbria, 177, el bloque que han bautizado como 'La revolta'.
El propietario de la finca ha denunciado su ocupación y, en apenas unas horas, los Mossos han desplegado un operativo para devolvérselo. Hasta once furgonas se han desplegado para desalojar a los ocupantes. La policía también ha denunciado a 19 activistias por desobediencia y resistencia a la autoridad.
Desde el colectivo han explicado que ya había dos familias que vivían en el inmueble y que ahora liberarán el resto de pisos para “acoger al máximo de personas posible”. El edificio tiene seis pisos y un local comercial. Los acampados han avisado que prevén realizar más acciones de este tipo porque “hay demasiados bloques vacíos en Barcelona”.
Según los acampados, el bloque hacía ocho años que estaba “abandonado”, a execpión de estas dos familias. Apuntan que “las personas prioritarias” para ocupar los pisos que quedan vacíos, serán las cincuenta personas sin hogar que participan en la acampada de plaza Catalunya.
“Si el Estado no soluciona el problema de la vivienda, lo solucionaremos nosotras mismas, haciendo lo que podamos”, han apuntado.
La acción cuenta con el apoyo del Sindicat d'Habitatge del Raval, el de Poblesec, la Coordinadora Antifeixista de Barcelona y la PAH. La idea es que cada una de estas partes pueda gestionar una parte del edificio y que se convierta, además de en viviendas, en un “núcleo de organización igual que la acampada”, abriendo el local comercial a entidades y asambleas locales.
