❌

Reading view

De baterías a materiales del futuro: el MIT creó una IA que podría identificar compuestos prometedores

Investigadores del MIT desarrollaron un modelo de inteligencia artificial capaz de interpretar la estructura atómica tridimensional de los materiales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Encontrar el material ideal para una tecnología específica podría volverse tan sencillo como describirle a una inteligencia artificial qué propiedades debe tener. Investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) desarrollaron un modelo que no solo procesa texto, sino que puede “ver” cómo están organizados los átomos de un material en tres dimensiones y razonar sobre sus características y usos. El sistema, descrito en la revista Nature Communications, podría acelerar un proceso de descubrimiento que hoy puede llevar años de prueba y error, informó MIT News, el portal de noticias del instituto.

Los cristales poseen disposiciones atómicas altamente ordenadas y representan más del 90% de los materiales sólidos de la Tierra. Sin embargo, los modelos de inteligencia artificial actuales enfrentan dos limitaciones para trabajar con ellos: la literatura experimental se concentra en unas pocas clases de cristales, lo que sesga sus respuestas hacia esos materiales, y al estar entrenados solo con texto, no pueden interpretar las estructuras tridimensionales que definen el comportamiento de un cristal.

Para superar esas barreras, el modelo desarrollado combina las estructuras atómicas en 3D con descripciones en lenguaje natural obtenidas de publicaciones experimentales y bases de datos computacionales basadas en primeros principios. En lugar de depender exclusivamente de trabajos ya publicados, el equipo optó por generar narrativas sobre los materiales a partir de esas fuentes. “Descubrimos que, cuando usamos ese conjunto de datos narrativo, los modelos predicen mejor la función”, explicó Ju Li, profesor Carl Richard Soderberg de Ingeniería de Potencia en los departamentos de Ciencia e Ingeniería de Materiales y de Ciencia e Ingeniería Nuclear del MIT.

El resultado es una caracterización que reúne composición química, estructura, propiedades, consideraciones de procesamiento y aplicaciones potenciales.

Esta infografía detalla cómo el modelo del MIT que vincula lenguaje y estructuras tridimensionales para hallar nuevos materiales (Imagen Ilustrativa Infobae)

La estructura atómica como vínculo con el desempeño

El equipo empleó aprendizaje contrastivo, un método que entrena al modelo mediante la comparación entre ejemplos similares y diferentes de estructuras y descripciones. Así buscó construir una comprensión compartida entre la disposición espacial de los átomos y el lenguaje utilizado para describirla.

“La estructura está realmente en el centro del campo de la ciencia de materiales”, afirmó Li. “Si se entiende la estructura, se puede inferir bastante sobre las propiedades y el desempeño de los materiales. Queríamos construir para el modelo la conexión entre la estructura atómica de un material y sus propiedades y procesamiento”.

Para validar el enfoque, la investigación comparó dos versiones del sistema: una entrenada con descripciones generadas por inteligencia artificial y otra alimentada únicamente con textos de artículos científicos. La primera logró relacionar las geometrías cristalinas con sus descripciones lingüísticas; la segunda no alcanzó esa asociación.

El sistema combina estructuras atómicas en tres dimensiones con descripciones narrativas elaboradas a partir de bases de datos computacionales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Búsqueda de electrolitos para baterías de estado sólido

Los investigadores mostraron que el modelo puede recibir una consulta en lenguaje natural que describa una propiedad y, a partir de ella, identificar materiales cristalinos con esa característica.

Cuando se le pidió encontrar materiales aptos para electrolitos de baterías de litio de estado sólido, los primeros resultados incluyeron compuestos que ya habían sido señalados de forma independiente como candidatos prometedores.

“A veces se producen estos saltos dentro de la ciencia de materiales en torno a la integración algorítmica hacia herramientas útiles, que la comunidad utiliza para seguir avanzando en el campo”, dijo Elsa Olivetti, profesora Jerry McAfee (1940) de Ingeniería en el Departamento de Ciencia e Ingeniería de Materiales del MIT.

“Este enfoque nos ayuda a observar con mayor profundidad las estructuras tridimensionales y a vincularlas con las propiedades y el procesamiento. Espero que pueda ser uno de esos saltos”, agregó.

Li comparó el potencial de esta herramienta con AlphaFold, el modelo de inteligencia artificial que relaciona las estructuras de las proteínas con sus funciones y que contribuyó a la investigación biológica y al desarrollo de fármacos. “Poder ver un cristal tridimensional y cómo están conectados sus átomos es algo fundamental. Creo que esto será útil para cualquiera que practique la ciencia de materiales”, sostuvo.

  •  

Los cinco puntos de la casa que conviene revisar antes de una tormenta para evitar filtraciones, daños y gastos imprevistos

Revisar en la vivienda estos cinco puntos previo a una tormenta puede minimizar daños y costos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las tormentas con granizo y actividad eléctrica intensa dejan cada temporada un tendal de daños en miles de hogares de Argentina: chapas que se vuelan, vidrios rotos, claraboyas destruidas, techos que ceden ante la acumulación de agua y electrodomésticos quemados por sobretensiones. La mayor parte de esos problemas tiene un denominador común: la falta de controles preventivos que podrían haberse hecho antes de que cayera la primera gota.

El costo de reparar un techo dañado, reponer un vidrio roto por el granizo o reemplazar la plaqueta de una heladera quemada por un pico de tensión suele superar con creces lo que habría implicado una revisión a tiempo. A esto se suma que muchos de esos arreglos se necesitan de urgencia —en plena tormenta o justo después— y los precios de mano de obra y materiales suben por la demanda concentrada.

Los fenómenos climáticos severos no distinguen entre casas nuevas y construcciones antiguas: un techo recién colocado con fijaciones flojas corre el mismo riesgo que uno viejo sin mantenimiento. Lo que marca la diferencia es el estado de cinco puntos concretos de la vivienda que, según una guía publicada por la aseguradora Chubb, funcionan como primera línea de defensa. Revisarlos antes de la temporada de tormentas reduce de forma directa la probabilidad de filtraciones, roturas y gastos imprevistos.

Qué hay que revisar en casa en caso de tormenta con granizo y rayos

  • El primer punto son las fijaciones del techo. Las ráfagas de viento que acompañan a las tormentas fuertes pueden arrancar chapas, tejas o membranas si los anclajes están flojos o deteriorados. Verificar que cada pieza esté bien sujeta antes de la temporada de lluvias es el primer paso.
El control de las fijaciones en chapas y tejas evita desprendimientos por la acción del viento (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • El segundo elemento crítico son las canaletas y los desagües pluviales. Hojas, ramas y sedimentos se acumulan con el tiempo y reducen la capacidad de evacuación del agua. Cuando la lluvia es intensa, un desagüe tapado provoca que el agua se acumule sobre el techo o desborde por las paredes. La limpieza de todo el circuito de evacuación antes de la temporada de lluvias es una de las medidas más simples y efectivas. Además de estar limpias, las canaletas deben conservar la pendiente adecuada para que el agua escurra hacia las bajadas sin estancarse en sectores hundidos.
  • El tercer factor son los árboles cercanos a la vivienda. Las ramas que crecen sobre el techo o a poca distancia de ventanas representan un riesgo: pueden caer por el peso del agua o el empuje del viento y causar daño estructural. La poda preventiva de las ramas que estén en contacto con la casa o sobre ella reduce ese peligro. La misma lógica aplica a los objetos sueltos del patio —macetas, sillas, mesas—: con ráfagas fuertes, el viento puede convertirlos en proyectiles contra vidrios y la cubierta del techo. Guardarlos o asegurarlos antes de la tormenta elimina ese riesgo.
  • Los vidrios y claraboyas constituyen el cuarto punto. El granizo es uno de los fenómenos más destructivos para estos elementos, y en gran parte del país es un visitante frecuente. Verificar que los marcos estén firmes y que no haya fisuras previas permite anticipar posibles roturas. Bajar las persianas cuando se anuncia granizo es la medida inmediata más eficaz para proteger los vidrios.
  • Por último, la instalación eléctrica completa el listado. El daño más habitual de las tormentas eléctricas no es el más visible: es la sobretensión. Un rayo que cae cerca de la vivienda o el corte y regreso brusco del suministro eléctrico puede quemar la plaqueta de la heladera, el compresor del aire acondicionado, el televisor o el lavarropas. Contar con un disyuntor diferencial en buen estado y una puesta a tierra correcta son condiciones básicas de seguridad. Desenchufar los equipos electrónicos cuando la tormenta eléctrica es fuerte reduce el riesgo de pérdidas por sobretensión.
La limpieza de canaletas y desagües pluviales asegura la evacuación del agua acumulada sobre el techo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo saber si el pararrayos está en buen estado

El pararrayos es parte del sistema de protección contra descargas atmosféricas y su función depende de que todos sus componentes estén en condiciones. El sistema se compone de tres elementos principales: la punta captora, que recibe la descarga; el cable de bajada, que conduce la corriente hacia el suelo; y la conexión a tierra, que la disipa. Con el tiempo, la corrosión, las conexiones flojas o la pérdida de continuidad eléctrica pueden comprometer cualquiera de esos tramos.

Según la guía técnica de EleCalculador sobre normativa eléctrica argentina, el sistema requiere una inspección visual anual del captador, el conductor de bajada y las conexiones, y una medición de la resistencia de puesta a tierra cada uno a tres años. Si la estructura recibe una descarga, la revisión completa debe ser inmediata.

La verificación del estado de la puesta a tierra y la medición de su resistencia requieren instrumental específico y deben estar a cargo de un profesional. Señales visibles como óxido en las conexiones, cables sueltos o soportes deteriorados pueden detectarse sin herramientas, pero la confirmación de que el sistema funciona de forma correcta depende de una revisión técnica.

La guía técnica de EleCalculador establece una inspección visual anual del pararrayos y el control de la puesta a tierra (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo evitar filtraciones de agua desde el techo

El agua que ingresa por el techo no siempre se manifiesta de forma inmediata. Una filtración puede avanzar durante horas entre la cubierta y el cielorraso antes de hacerse visible, y para ese momento el daño ya se extendió. La humedad debilita la estructura del cielorraso, genera manchas en las paredes, deteriora la pintura y puede alcanzar pisos, muebles y equipos electrónicos ubicados en los ambientes afectados.

En tormentas con viento fuerte, el riesgo se multiplica: las ráfagas empujan el agua en ángulo y la hacen ingresar por aberturas que con lluvia vertical no representan un problema. Una claraboya que parece cerrar bien, una chapa con una fijación apenas floja o una canaleta desbordada pueden convertirse en el punto de entrada. El daño por filtración suele ser más costoso que el provocado por el impacto directo del granizo, porque afecta materiales y superficies que no están a la vista y que requieren intervenciones más complejas para su reparación.

Por eso, los cinco puntos de revisión desarrollados aplican de forma directa a la prevención de filtraciones: fijaciones del techo firmes y completas, canaletas y desagües limpios y con pendiente adecuada, ramas podadas para que no caigan sobre la cubierta y dañen su superficie, vidrios y claraboyas en buen estado y con cierre hermético, e instalación eléctrica protegida para que una sobretensión no se sume al problema.

Revisar en la vivienda estos cinco puntos previo a una tormenta puede minimizar daños y costos (Imagen Ilustrativa Infobae)
  •  

Cómo un cambio repentino en el sabor podría revelar un problema silencioso en los riñones

La distorsión persistente del sabor de los alimentos puede indicar que los riñones están funcionando por debajo de su capacidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un café que de pronto sabe amargo de una forma desconocida, una cena familiar que deja un regusto metálico difícil de explicar. Cuando el sabor de los alimentos cambia sin razón aparente y la distorsión persiste durante semanas, el origen puede estar lejos de la cocina: de acuerdo con una especialista en nefrología citada por la revista Parade, esa alteración del gusto es una señal de que los riñones ya atraviesan un deterioro avanzado.

La Dra. Kalyani Perumal, nefróloga y directora médica de Servicios de Diálisis en Cook County Health, explicó que los riñones depuran desechos de la sangre, regulan la presión arterial y equilibran líquidos de forma continua, pero lo hacen sin emitir alertas cuando fallan. “La enfermedad renal es una asesina silenciosa; muchos no presentan ningún signo hasta que se encuentran en las etapas tardías”, precisó. De hecho, cerca del 90% de las personas con enfermedad renal crónica ignora que la padece.

Cuando los riñones alteran la percepción gustativa

Cuando la capacidad de filtración de los riñones desciende de forma significativa, el organismo pierde la posibilidad de eliminar productos de desecho metabólico como la urea. Esa sustancia y otras toxinas se acumulan en la sangre —un cuadro que la medicina denomina uremia— y modifican la composición química de la saliva, lo que interfiere directamente con el funcionamiento de las papilas gustativas.

Los riñones filtran la sangre las 24 horas del día para eliminar desechos, regular líquidos y controlar la presión arterial (Imagen Ilustrativa Infobae)

El vínculo tiene respaldo científico: un estudio de caso y control publicado en el Ear, Nose and Throat Journal, que comparó a 100 pacientes con enfermedad renal crónica con un grupo de control de igual tamaño, encontró que el 27% de los pacientes presentaba hipogeusia —una reducción significativa de la capacidad gustativa—, mientras que en las personas sin afección renal la función del gusto se mantuvo dentro de los parámetros normales. La investigación también identificó que el riesgo de desarrollar disfunción gustativa se multiplicaba casi por cinco en pacientes cuya enfermedad renal superaba los 24 meses de evolución.

El resultado, indicó Parade, es una percepción distorsionada que puede manifestarse de varias formas: comidas que antes resultaban placenteras empiezan a dejar un regusto metálico, otros alimentos se perciben excesivamente salados o amargos, y en algunos casos el sabor se vuelve simplemente irreconocible. Esa alteración sostenida suele provocar una caída marcada del apetito y, con ella, un deterioro nutricional que agrava el cuadro renal.

Una revisión sistemática publicada en la revista Nefrología, órgano oficial de la Sociedad Española de Nefrología, respaldó esa conexión clínica. El trabajo, que analizó siete estudios previos sobre disfunciones del gusto y del olfato en pacientes con enfermedad renal crónica, afirmó que la disgeusia está directamente correlacionada con un deterioro nutricional en esa población: la distorsión sostenida del sabor reduce la ingesta de alimentos y priva al organismo de nutrientes esenciales. Esa carencia, según los investigadores, agrava el pronóstico renal y compromete la calidad de vida del paciente.

La revisión también identificó que la deficiencia de zinc cumple un papel relevante en la aparición del trastorno gustativo, particularmente en personas sometidas a diálisis.

La distorsión del gusto provoca que los pacientes renales pierdan el apetito y reduzcan su ingesta, lo que agrava su cuadro clínico (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según Perumal, la alteración del gusto no aparece en las fases iniciales del deterioro: su presencia constituye una señal de que la disfunción renal ya es avanzada, lo que la convierte en un indicador tardío pero clínicamente relevante que no debería atribuirse sin más a causas cotidianas.

Un cuadro que va más allá del sabor

La nefróloga subrayó que la distorsión en la percepción de los sabores rara vez se manifiesta de forma aislada. Cuando la enfermedad renal alcanza sus estadios más graves, el cuadro clínico se amplía con un conjunto de molestias que afectan la vida cotidiana.

“En etapas avanzadas, los pacientes refieren fatiga excesiva, alteración del gusto, hinchazón en piernas, rostro y abdomen, picazón en la piel, mal descanso nocturno, calambres musculares, falta de apetito y enlentecimiento mental”, detalló Perumal.

Ante la combinación de un cambio persistente en el sabor de la comida con cansancio inusual o retención de líquidos, se recomienda solicitar análisis de sangre y orina para evaluar la función renal.

El deterioro renal severo produce, fatiga extrema, hinchazón en extremidades, picazón cutánea y calambres musculares (Imagen Ilustrativa Infobae)

La prevención empieza por la alimentación diaria

Más allá del diagnóstico tardío, la prevención ocupa un lugar central en el abordaje de la enfermedad renal crónica. Perumal describió a los riñones como “espectadores inocentes” de las decisiones que se toman a diario, órganos que absorben el impacto acumulado de hábitos sostenidos durante décadas.

El consumo habitual de comida rápida, alimentos ultraprocesados, exceso de sodio y azúcar suele instalarse en la infancia y la adolescencia, impulsado por rutinas escolares intensas y una vida social activa. “Esto se convierte en un hábito difícil de abandonar incluso cuando tomamos conciencia de sus efectos nocivos”, señaló la especialista, y alertó: “El resultado es obesidad, hipertensión, diabetes y colesterol elevado en la vida adulta, todos factores que conducen al desarrollo de enfermedad renal”.

Incorporar una alimentación basada en granos integrales, frutas, verduras y proteínas de origen vegetal, junto con el control periódico de la presión arterial mediante chequeos regulares, constituye la principal estrategia para preservar la capacidad de filtración de los riñones y, con ella, mantener intacta la percepción del sabor de los alimentos a lo largo del tiempo.

  •  

Pocos minutos, gran impacto: la práctica post-entrenamiento que los especialistas sugieren no olvidar

Especialistas en medicina deportiva aconsejan no omitir esta práctica al finalizar el entrenamiento físico (Imagen Ilustrativa Infobae)

Terminar de entrenar y salir corriendo del gimnasio sin dedicar unos minutos al cuerpo es un hábito que los especialistas en medicina deportiva piden abandonar de forma urgente. Existe una práctica omitida por la mayoría, que expertos en medicina deportiva citados por la revista Parade consideran imprescindible. No requiere equipamiento, apenas toma unos minutos y marca la diferencia entre una rutina que construye resultados y una que acumula riesgos: el estiramiento estático post-entrenamiento.

Cada sesión de ejercicio somete al organismo a una carga considerable. Fibras musculares, articulaciones y el propio sistema cardiovascular trabajan bajo presión, y lo que ocurre en los minutos posteriores determina cómo se asimila ese esfuerzo. “La recuperación permite que el cuerpo se adapte al estrés, logre mejoras físicas y funcionales, y se prepare para el siguiente entrenamiento”, explicó la Dra. Ekaterina Urch, cirujana ortopédica y especialista en medicina deportiva de Cedars-Sinai Orthopedics and Sports Medicine, en Los Ángeles.

Una rutina de recuperación bien diseñada, según la especialista, trabaja sobre las zonas de rigidez muscular, favorece la eliminación de subproductos metabólicos como el ácido láctico y aporta al organismo los nutrientes que necesita para reconstruirse. Lejos de ser un complemento opcional, constituye la fase que consolida los beneficios del esfuerzo previo.

Estiramiento estático: breve, simple y efectivo

A diferencia del estiramiento dinámico —que implica movimiento continuo a lo largo del rango articular—, el estático consiste en llevar un músculo hasta un punto de tensión tolerable, sin dolor, y sostener esa posición sin rebotes durante 20 a 45 segundos. La Dra. Urch recomienda repetir cada postura entre dos y tres veces por sesión para obtener el máximo beneficio.

El doctor Arth Patel destaca que el estiramiento estático optimiza la flexibilidad y la movilidad de las articulaciones (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Dr. Arth Patel, médico de atención primaria en medicina deportiva de RWJBarnabas Health, aclaró que, aunque el estiramiento estático no es la única herramienta para prevenir molestias o lesiones, tiene un valor propio: “Su mayor ventaja está en la flexibilidad y la movilidad. También funciona como una transición adecuada para salir del entrenamiento”, señaló. Urch, por su parte, destacó que tras el ejercicio los músculos se encuentran en condiciones ideales —con temperatura elevada y mayor flujo sanguíneo— para responder al estiramiento de forma segura y eficaz.

Los obstáculos que frenan a la mayoría

Ambos especialistas reconocen que existen razones comprensibles por las que tantas personas omiten el estiramiento. Quien entrena con una agenda ajustada suele percibir el estiramiento como un agregado prescindible una vez superada la parte exigente de la rutina. “Las personas terminan la parte difícil del entrenamiento y sienten que ya acabaron, sobre todo cuando tienen vidas ocupadas y una ventana corta para ejercitarse”, precisó el Dr. Patel.

La Dra. Urch añadió otro factor que pesa especialmente entre quienes recién comienzan: la incomodidad. Muchas personas encuentran las posturas de estiramiento incómodas o incluso dolorosas al principio, y la mejora en flexibilidad es gradual, lo que genera frustración. Al no percibir cambios inmediatos, terminan por abandonar la práctica por completo. Sin embargo, ambos médicos insisten en que la gratificación diferida vale la pena.

Cuatro claves para estirar de forma segura y efectiva

Incorporar el estiramiento estático no exige un protocolo complejo, pero seguir ciertas pautas potencia sus efectos y reduce riesgos. Estos son los puntos que ambos especialistas destacan:

  • Reservar el estiramiento estático para después del ejercicio. Según la Dra. Urch, realizarlo antes de la actividad física no es perjudicial en sí mismo, pero puede limitar la capacidad de los músculos para generar fuerza y velocidad. Para el calentamiento, la especialista recomienda optar por movimientos dinámicos como sentadillas y estocadas con el peso del cuerpo, que preparan las articulaciones y elevan la temperatura muscular sin comprometer el rendimiento.
El doctor Arth Patel sugiere caminar unos minutos tras el esfuerzo para estabilizar la frecuencia cardíaca antes de estirar (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Caminar antes de estirar. Tras un entrenamiento intenso, Patel sugiere caminar o realizar alguna actividad de baja intensidad durante unos minutos antes de pasar a las posturas. Eso permite que la frecuencia cardíaca y la respiración desciendan mientras el cuerpo sigue en movimiento. Después de sesiones más suaves, se puede pasar directamente al estiramiento.
  • Usar el rodillo de espuma primero. Para quienes lo incorporan en su rutina, la Dra. Urch aconseja emplearlo antes de estirar. “El foam rolling puede ayudar a mejorar temporalmente el rango de movimiento, lo que facilita el estiramiento estático. También contribuye a reducir el dolor y la rigidez muscular”, indicó la especialista.
  • No forzar las posturas. “Se debe sentir una tensión de suave a moderada; no es necesario llevar un estiramiento a su límite absoluto para obtener beneficios”, advirtió el Dr. Patel. Estirar de forma agresiva, mantener posiciones dolorosas o empujar una articulación más allá de su rango cómodo puede provocar lesiones en lugar de prevenirlas.

Tres estiramientos recomendados para cerrar cada sesión

La Dra. Urch compartió tres posturas que considera fundamentales para cerrar una sesión de ejercicio, junto con indicaciones para ejecutarlas de forma segura.

Estiramiento del flexor de cadera en posición semi-arrodillada

Este ejercicio cobra mayor relevancia en personas que permanecen sentadas durante tiempos prolongados (Imagen Ilustrativa Infobae)

Especialmente útil para personas que permanecen sentadas durante períodos prolongados o practican deportes que implican flexión repetitiva de la cadera, como el ciclismo o el running. Se parte con una rodilla apoyada en el suelo y el pie contrario adelantado, con la rodilla alineada sobre el tobillo.

Desde esa posición, se activan los abdominales y los glúteos, se inclina levemente el coxis hacia abajo y se desplaza la pelvis hacia adelante hasta percibir la tensión en la parte frontal de la cadera. La intensidad se regula con la amplitud del desplazamiento. El error más frecuente, según Urch, es arquear la espalda baja en lugar de extender la cadera.

Estiramiento de isquiotibiales en posición supina

Este ejercicio apunta a los músculos que intervienen en la extensión de la cadera y la flexión de la rodilla (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los isquiotibiales intervienen en la extensión de la cadera y la flexión de la rodilla, y tienden a acortarse y debilitarse con facilidad, lo que incrementa el riesgo de lesiones. Acostado boca arriba con ambas piernas extendidas, se coloca una banda o toalla en la planta de un pie y se eleva la pierna hacia el techo mientras se sostienen los extremos de la banda con ambas manos.

La rodilla se endereza gradualmente hasta sentir la tensión en la parte posterior del muslo, manteniendo la pelvis y la zona lumbar en posición neutra. La versión en el suelo facilita la alineación correcta de la columna y la pelvis.

Estiramiento de pantorrilla de pie contra la pared

Este ejercicio trabaja los músculos de la pantorrilla, esenciales para generar impulso al caminar o correr y mantener la estabilidad del tobillo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los músculos de la pantorrilla son esenciales para generar impulso al caminar o correr y para mantener la estabilidad del tobillo. De pie frente a una pared, con las manos apoyadas a la altura de los hombros, se lleva un pie hacia atrás manteniendo ambos pies orientados al frente.

Con la rodilla trasera extendida y el talón en contacto con el suelo, se flexiona la rodilla delantera y se inclina el cuerpo hacia la pared hasta sentir el estiramiento en la pantorrilla. Urch precisa que mantener la rodilla trasera recta pone énfasis en el gastrocnemio. El talón del pie atrasado debe permanecer siempre en el suelo y se debe evitar rotar el pie hacia afuera o rebotar durante la postura.

  •  

“Debería irme a dormir, pero no voy a hacerlo”: Arthur Brooks explica qué es la procrastinación vengativa y por qué afecta la felicidad

Arthur Brooks afirma que la decisión voluntaria de postergar el descanso perjudica la felicidad personal (Yt: @Dr. Arthur Brooks)

Dormir poco no siempre es un problema de colchones, ruido o pantallas. Para muchas personas, la barrera principal está en ellas mismas: en la decisión —muchas veces inconsciente— de postergar la hora de acostarse como un acto de rebeldía contra su propia disciplina. Así lo sostiene Arthur Brooks, profesor de Vanderbilt University e investigador sénior de Harvard Business School, para quien esa resistencia puede ser el mayor obstáculo entre una persona y su felicidad.

Cómo el sueño impacta la felicidad (y la infelicidad)

A diferencia de otros especialistas que abordan el descanso desde la salud o la longevidad, Brooks sitúa su análisis en un terreno diferente: la relación directa entre dormir bien y ser más feliz. En su programa Office Hours, emitido a través de su canal de YouTube @Dr. Arthur Brooks, el profesor explica que la felicidad y la infelicidad no funcionan como extremos de una misma escala, sino como fenómenos separados que el sueño impacta de manera independiente.

Del lado de la felicidad, dormir lo suficiente permite disfrutar más de la vida cotidiana. Las personas descansadas tienden a ser más sociables, experimentan con mayor frecuencia emociones positivas y forman mejores recuerdos. “El disfrute de la vida es placer; más personas, más memoria, y las tres partes mejoran con una buena noche de sueño”, precisó Brooks.

Del lado de la infelicidad, la privación de sueño activa un estado de alerta que el cuerpo interpreta como amenaza. Las hormonas del estrés se elevan, aparece una mentalidad de escasez y la tolerancia hacia los demás se desploma. “Si notaste que estás más irritable, que pierdes la paciencia en el tránsito, que no toleras la más mínima molestia de quienes te rodean —como tus hijos—, esa es la razón”, dijo Brooks.

El descanso adecuado incrementa la sociabilidad y fortalece la memoria en las actividades cotidianas (Imagen Ilustrativa Infobae)

“No es que no puedan: es que no quieren”

Cuando una persona consulta a un especialista, la conversación suele girar en torno a condiciones físicas inadecuadas (ruido, iluminación, temperatura), malos hábitos nocturnos como la exposición a pantallas, estrés o preocupaciones, e interrupciones inevitables como el cuidado de un bebé. Brooks reconoce que todas esas barreras existen, pero sostiene que el factor que más personas perjudica es otro: la decisión voluntaria de no irse a dormir.

El fenómeno se conoce en la literatura psicológica como procrastinación de la hora de dormir. Funciona como cualquier otra decisión cortoplacista: la persona sabe que lamentará quedarse despierta, pero el costo-beneficio del momento favorece mirar un capítulo más, seguir leyendo, responder mensajes o simplemente no moverse del sillón. La inercia de estar despierto hace que el cuerpo no registre cansancio suficiente como para imponer el cambio, y la noche avanza.

Una venganza que viene desde la niñez

Existe una variante más profunda de esa postergación que Brooks denomina procrastinación vengativa de la hora de dormir. En este caso, la persona no pospone el sueño por pereza ni por distracción, sino como una forma de afirmar su autonomía. “Debería irme a dormir, pero no voy a hacerlo. ¿Por qué? Porque no tengo que hacerlo”, describe.

El origen de esa conducta, según el profesor, se remonta a la infancia. Durante años, acostarse fue una orden impuesta por los padres, y resistirse era la forma más accesible de rebeldía. En la adultez, esa dinámica se traslada: la autoridad exterior desaparece, pero una versión interna la reemplaza, y la persona se rebela contra ella con las mismas herramientas de cuando era niño.

La paradoja, apunta el profesor, es que el perpetrador y la víctima de esa venganza son la misma persona. Quien se queda despierto para ejercer control paga el precio al día siguiente con peor humor, menos energía y una felicidad reducida. Y aun así, a la noche siguiente, el ciclo se repite.

La procrastinación de la hora de dormir ocurre cuando el individuo prioriza gratificaciones inmediatas sobre la cama (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tres pasos para romper el ciclo

Para romper ese patrón, Brooks propone un proceso que traslada la decisión nocturna desde el impulso emocional hacia el pensamiento deliberado.

  1. El primer paso es pensar durante el día, no de noche, en cómo se produce el autosabotaje. Identificar a qué hora suele ocurrir, en qué circunstancias y qué actividades lo desencadenan. Ese ejercicio de metacognición —pensar sobre el propio pensamiento— es lo que saca la decisión del terreno emocional y la lleva al analítico.
  2. El segundo paso es fijar una hora de dormir realista y, media hora antes, recordarse que se trata de una elección propia. Brooks recomienda verbalizarlo: “Estoy eligiendo irme a dormir a esta hora”. El objetivo es desactivar la sensación de imposición que alimenta la rebeldía.
  3. El tercero es revisar si el mismo patrón aparece en otras áreas de la vida. Brooks menciona la comida chatarra consumida por desafío, las llegadas tarde por principio, los gastos impulsivos como declaración de independencia. Si la procrastinación vengativa se repite fuera del sueño, el problema no es dormir: es la relación con la propia autoridad.

El sueño como herramienta, no como obligación

Más allá de las herramientas prácticas, Brooks propone un cambio de perspectiva: dejar de ver el sueño como una obligación y empezar a entenderlo como una herramienta útil para resolver asuntos pendientes.

Para sostener esta idea, recurre a dos tradiciones espirituales. Desde el hinduismo, cita al gurú Bhagavan Sri Ramana Maharshi, cuya enseñanza plantea que el sueño es un estado de conciencia pura, superior a la vigilia. Desde el catolicismo, señala la devoción al San José dormido, a quien el propio Papa Francisco confiaba sus problemas colocando un papel bajo su estatua antes de dormir.

Brooks señala que la neurociencia contemporánea respaldó esa intuición: investigaciones recientes muestran que cuando una persona lleva un asunto personal al sueño, el cerebro continúa procesándolo durante la noche. Al despertar, es posible encontrar una comprensión que no existía antes de dormir. El mecanismo exacto no está del todo descifrado, pero los resultados coinciden con lo que esas tradiciones sostienen desde hace milenios.

La práctica de llevar preguntas a la cama y registrar notas matutinas disminuye la resistencia al reposo (Imagen Ilustrativa Infobae)

La propuesta práctica es concreta: elegir una pregunta que funcione como un dilema personal —un cambio de carrera, una mudanza, una relación— y llevarla al sueño. Al despertar, anotar lo que se haya comprendido durante la noche y mantener ese registro durante semanas. El beneficio, según Brooks, es directo: quien comprueba que el sueño le aporta algo concreto deja de resistirse a ir a la cama. La procrastinación vengativa pierde fuerza porque la persona ya no necesita imponerse disciplina para acostarse; quiere hacerlo.

En su propia rutina, Brooks suma las condiciones básicas: evita los dispositivos electrónicos durante la última hora del día y no come en las tres horas previas al sueño.

El profesor admite que aún tiene noches de insomnio, pero sostiene que irritarse por eso produce el mismo efecto que la procrastinación vengativa: un conflicto innecesario con uno mismo. Su postura es que una mala noche ocasional no afecta el rendimiento del día siguiente, y que aceptarla con calma forma parte de la misma lógica: dejar de pelear contra uno mismo es, en definitiva, lo que permite dormir mejor.

  •  

Reemplazar solo el 10% de los ultraprocesados se vinculó con un menor riesgo de cáncer de intestino: qué dieta recomiendan los expertos

La sustitución del 10% de los alimentos ultraprocesados por opciones mínimamente procesadas se asoció con una reducción del 2% en la incidencia de cáncer de intestino (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sustituir el 10% de los alimentos ultraprocesados por opciones mínimamente procesadas se asoció con una reducción del 2% en la incidencia de cáncer de intestino entre más de 460.000 adultos de Estados Unidos, según un análisis de Erikka Loftfield, líder de grupo en el QIMR Berghofer, publicado en The Conversation. El resultado no implica que todos los ultraprocesados tengan el mismo efecto: la composición nutricional y el tipo de producto modificaron la asociación con la enfermedad.

Los participantes del estudio fueron seguidos durante más de 20 años y se diagnosticaron más de 10.000 casos de cáncer de intestino. La investigación no encontró una relación entre el consumo total de ultraprocesados y la incidencia del tumor.

El trabajo incluyó a adultos de entre 50 y 71 años que no tenían cáncer al incorporarse, entre los años 1995 y 1996, al NIH-AARP Diet and Health Study, una investigación de largo plazo en Estados Unidos que relevó condiciones de salud, hábitos de vida, tabaquismo, actividad física y alimentación.

Los productos ultraprocesados con asociaciones opuestas

Los ultraprocesados abarcan productos como galletitas industriales, fideos instantáneos, bebidas azucaradas, carnes procesadas y papas fritas. La categoría también puede incluir refrescos, refrigerios envasados, panes elaborados a gran escala, yogures de fruta, salchichas y comidas listas para consumir.

El estudio sobre dieta y salud siguió a más de 470.000 adultos Unidos durante dos décadas y detectó 10.000 intestinales (Imagen Ilustrativa Infobae)

La clasificación Nova divide los alimentos y las bebidas en cuatro grupos de acuerdo con la naturaleza, la magnitud y el propósito de su procesamiento industrial:

  • El primer grupo reúne alimentos sin procesar o mínimamente procesados, como frutas y verduras frescas, semillas, huevos, leche y carne no procesada, entre ella el bistec.
  • El segundo grupo contiene ingredientes culinarios procesados, como aceites, manteca y azúcar.
  • El tercero incluye productos elaborados al combinar elementos de los dos grupos anteriores, como verduras conservadas en salmuera, fruta entera en almíbar, panes caseros y carnes curadas.
  • El cuarto grupo corresponde a productos elaborados con ingredientes, como emulsionantes sintéticos, o técnicas que no están disponibles para quienes cocinan en sus hogares, como la extrusión. La clasificación ubica allí a los alimentos ultraprocesados.

Al analizar por separado los distintos tipos de ultraprocesados, el estudio encontró que el mayor consumo de productos cárnicos reconstituidos, como las salchichas, se vinculó con una mayor incidencia de cáncer de intestino. En cambio, los postres congelados y productos lácteos como los yogures de fruta se asociaron con una menor incidencia.

Los cereales de desayuno y el pan también se relacionaron con menos casos. A su vez, los aportes de cereales integrales, fibra, lácteos y calcio procedentes de alimentos ultraprocesados mostraron una asociación con menor incidencia de la enfermedad.

Los alimentos como el pan, los cereales de desayuno y los yogures de fruta registraron una asociación con una menor incidencia de la enfermedad (Imagen Ilustrativa Infobae)

El alcance y los límites de la investigación

Los investigadores calcularon la ingesta diaria habitual de ultraprocesados a partir de la frecuencia y las porciones declaradas por cada participante. Aunque el cuestionario alimentario no había sido diseñado para medir el grado de procesamiento, una parte de los participantes aportó información detallada sobre todo lo que consumía y permitió contrastar las estimaciones. La comparación mostró que los cálculos del cuestionario coincidían estrechamente con esos registros más detallados.

Para el análisis se tuvieron en cuenta factores demográficos, de salud y de estilo de vida, entre ellos la actividad física, el tabaquismo y el consumo de alcohol. La investigación también evaluó por separado los aportes de lácteos, cereales integrales y carne según provinieran de fuentes ultraprocesadas o no ultraprocesadas. El reemplazo parcial de ultraprocesados por alimentos mínimamente procesados se calculó por peso equivalente.

Los resultados coinciden con las recomendaciones dietarias para prevenir el cáncer de intestino: priorizar frutas, verduras, cereales integrales y otros alimentos ricos en fibra; limitar la carne roja y procesada, incluidas las salchichas y carnes curadas; y reducir el consumo de alcohol.

Aun así, la asociación observada no permite establecer una relación de causa y efecto, ya que se trata de un estudio basado en cuestionarios y relaciones estadísticas. Estudios previos habían ofrecido resultados dispares: algunos asociaron una mayor ingesta de ultraprocesados con más casos de cáncer de intestino, mientras otros no detectaron esa relación.

La sustitución del 10% de los alimentos ultraprocesados por opciones mínimamente procesadas se asoció con una reducción del 2% en la incidencia de cáncer de intestino (Imagen Ilustrativa Infobae)
  •  

Cuáles son los hábitos más frecuentes que dañan la salud ocular por el mal uso de los lentes de contacto

El agua atrapada entre el lente de contacto y la córnea genera las condiciones necesarias para el desarrollo de infecciones oculares (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un video viral en TikTok encendió las alarmas entre millones de usuarios de lentes de contacto en todo el mundo: una joven de 19 años aseguró que ducharse sin quitarse los lentes le está provocando la pérdida progresiva de la visión. La publicación acumuló más de 4,8 millones de “me gusta” y superó los 35.000 comentarios, lo que reavivó un debate que los especialistas en salud ocular intentan instalar desde hace años.

¿Exageración de redes sociales o riesgo real? Tres oftalmólogos citados por la revista Parade coincidieron en que la amenaza existe, aunque se trata de un escenario poco frecuente. El problema tiene nombre: Acanthamoeba keratitis, una infección parasitaria de la córnea causada por un microorganismo microscópico presente en el agua corriente.

Parásito en el agua de ducha ataca la córnea

Jorge Agi, profesor asistente de oftalmología en la Universidad del Sur de Florida y jefe del área en el Tampa General Hospital, precisó que el contacto de los lentes con el agua expone al ojo a diversos microorganismos. Entre ellos, el más peligroso es la Acanthamoeba, que infecta la superficie transparente del ojo y puede derivar en daños graves.

Cuando el agua contaminada queda atrapada entre el lente y la córnea —sobre todo si esta última presenta algún tipo de compromiso previo—, las condiciones son ideales para que la infección se desarrolle. Así lo señaló Daniel Brocks, oftalmólogo y director médico de BostonSight, quien advirtió que, aunque poco común, el riesgo no justifica el hábito de ducharse con los lentes puestos.

La dificultad para tratar esta infección agrava el panorama. Benjamin Lin, oftalmólogo de Texas Retina Associates y profesor asistente voluntario en el Bascom Palmer Eye Institute, precisó que la Acanthamoeba es capaz de formar quistes que permanecen latentes durante períodos prolongados, lo que convierte al tratamiento en un proceso complejo y doloroso.

Ducharse con lentes de contacto expone la superficie ocular a la Acanthamoeba keratitis, un parásito presente en el agua corriente (Imagen Ilustrativa Infobae)

Riesgos más allá de la Acanthamoeba con lentes

Además de la Acanthamoeba keratitis, existe otra amenaza bacteriana vinculada al uso de lentes de contacto en ambientes húmedos. Lin indicó que la bacteria Pseudomonas puede provocar úlceras corneales asociadas al uso de estos dispositivos. “Ambas pueden causar pérdida permanente de visión si la úlcera no se trata con rapidez. Incluso con un tratamiento agresivo, en ocasiones no logramos controlar la úlcera, y queda una cicatriz permanente en la córnea”, detalló el especialista.

Los síntomas de una infección corneal grave incluyen dolor intenso, enrojecimiento, sensibilidad a la luz y visión borrosa. En los casos más severos, las cicatrices en la córnea pueden ser irreversibles.

La regla se aplica a todas las aguas

La ducha no es el único entorno de riesgo. Agi fue categórico al respecto: “La misma regla general aplica para piscinas, lagos, ríos, océanos y jacuzzis. Lo ideal es retirar los lentes de contacto antes de exponer los ojos al agua”.

Para quienes dependen de los lentes para ver con claridad, prescindir de ellos en actividades acuáticas puede parecer complicado. El especialista recomendó como alternativa el uso de gafas de natación con prescripción, que permiten mantener una buena visión sin poner en riesgo la salud ocular.

“El consejo más sencillo que le doy a mis pacientes es que los lentes de contacto y el agua no deben mezclarse. Eso incluye el agua de la ducha, aunque parezca perfectamente limpia”, resumió Agi.

Los oftalmólogos recomiendan el uso de gafas de natación con prescripción para evitar la exposición al agua en piscinas y ríos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Prácticas de higiene que no se deben descuidar

Más allá de evitar el contacto con el agua, los especialistas coincidieron en que existen otras prácticas esenciales para prevenir complicaciones. Los lentes de contacto son dispositivos seguros cuando se utilizan de forma adecuada, pero, como recordó Agi, “son dispositivos médicos que se apoyan directamente sobre la superficie del ojo, por lo que la higiene importa”.

Entre las recomendaciones clave figuran lavarse y secarse bien las manos antes de manipular los lentes, nunca enjuagarlos ni almacenarlos con agua de grifo, y alternar su uso con gafas convencionales para permitir que la córnea reciba oxígeno suficiente. Brocks sugirió reducir las horas de uso diario cuando sea posible, ya que alternar con anteojos disminuye la sequedad ocular y baja la probabilidad de infecciones.

El experto también subrayó que dormir con los lentes puestos —incluso durante una siesta breve— eleva de forma considerable el riesgo de infecciones que podrían dañar la visión de manera permanente. Esto ocurre porque el lente impide que el oxígeno llegue a la córnea durante el sueño.

Otro hábito riesgoso es utilizar lentes de contacto vencidos. Estos dispositivos tienen fecha de caducidad, y prolongar su uso más allá de lo recomendado puede provocar inflamación e infecciones bacterianas. Con estas precauciones, el riesgo de complicaciones graves —incluida la ceguera— se mantiene bajo.

El agua atrapada entre el lente de contacto y la córnea genera las condiciones necesarias para el desarrollo de infecciones oculares (Imagen Ilustrativa Infobae)
  •  
❌