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Ortega y Murillo reforman la Constitución y borran la figura del vicepresidente en Nicaragua

Daniel Ortega y Rosario Murillo modifican la Constitución de Nicaragua con tijeras y pluma, mientras militares vigilan a manifestantes con banderas nacionales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ortega y Murillo eliminaron la figura histórica del vicepresidente en Nicaragua. En su lugar, la Asamblea Nacional creó este jueves el cargo de “designados presidenciales”, según informó La Prensa.

El cambio llega después de más de 20 meses sin que el régimen nombrara a ningún vicepresidente, pese a que las reformas de 2025 ya habilitaban esa figura.

La última persona en ocupar el cargo de vicepresidenta fue Rosario Murillo, antes de ser ascendida a “copresidenta” en las reformas de 2025.

Con ese movimiento, la maquinaria orteguista había dejado abierta la posibilidad de que no fuera una sola persona, sino varias, las que pudieran ocupar vicepresidencias.

Qué cambia el artículo 126 de la Constitución

La reforma aprobada este jueves modifica el artículo 126 de la Constitución Política. El texto anterior establecía que “la Presidencia podrá nombrar las y los vicepresidentes que desempeñarán las funciones que les asignen, los que gozarán de inmunidad”.

La nueva redacción elimina esa mención y la reemplaza: “la Presidencia podrá nombrar Designados Presidenciales, quienes desempeñarán las funciones que esta les asigne”, según el texto citado por La Prensa.

La reforma entrará en vigencia tras su aprobación en segunda legislatura y su publicación en La Gaceta.

El cambio se produce en un contexto regional en el que otros países, como Honduras, mantienen la figura de tres designados presidenciales en lugar de un vicepresidente único, un modelo que podría haber inspirado el ajuste nicaragüense.

La hipótesis sobre la salud de Ortega

Para el exprecandidato presidencial Juan Sebastián Chamorro, coordinador del partido Ciudadanos por la Libertad en el Exilio (CxL), la decisión de eliminar la figura de vicepresidente podría estar relacionada con la salud del dictador Daniel Ortega y con la designación, por la vía constitucional, de su hijo Laureano Ortega Murillo para temas específicos de política exterior.

Rosario Murillo sostiene los hombros de Laureano Ortega, quien porta una corona con la inscripción Sucesión, ante la bandera de Nicaragua y Daniel Ortega. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Eso podría también ser una movida de parte de Ortega con esta designación y finalmente también una explicación desde el punto de vista de imagen a su propia militancia de que no es lo mismo un designado que un vicepresidente, aunque tenga las mismas funciones y la forma de selección sea la misma, pero ya el concepto, el nombre es diferente”, expuso Chamorro ante La Prensa.

Al coordinador de CxL le llamó la atención que esta nueva reforma se haya tramitado de carácter individual. El pasado 1 de septiembre, la Asamblea Nacional ya había aprobado en primera legislatura otra modificación a la Carta Magna que elimina la participación de la oposición en las elecciones y extiende el período de gobierno de seis a siete años.

“Que sea una reforma de carácter individual, estando en medio de reformas constitucionales, indica que algo efectivamente está motivando el cambio”, señaló Chamorro al diario.

Información reciente de otros medios nicaragüenses aporta contexto adicional a esa hipótesis. Según un reportaje de Nicaragua Investiga basado en un informe del Hudson Institute, centro de análisis político con sede en Washington, Ortega, de 80 años, solo registró ocho apariciones públicas en lo que va de 2026 y las menciones a su nombre en el discurso oficial cayeron al 39%, el nivel más bajo desde que gobierna.

Daniel Ortega y Rosario Murillo mueven las agujas de un reloj de piedra hacia el número siete sobre un libro abierto de la Constitución. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un nuevo reparto de poder para la Procuraduría

El mismo jueves, los diputados aprobaron “por unanimidad” otra norma: la Ley de Adiciones a la Ley Orgánica de la Procuraduría General de Justicia y de Reforma al Decreto Ejecutivo número 31-2002, que regula La Gaceta, Diario Oficial.

Con este cambio, la Secretaría Jurídica de la Presidencia pasará a llamarse solo “Secretaría Jurídica” y quedará adscrita, junto con La Gaceta, a la Procuraduría General de Justicia (PGJ).

De acuerdo con una publicación del oficialista Canal 8, citada por La Prensa, la Secretaría Jurídica mantendrá entre sus funciones la formulación y modificación de propuestas legales, la elaboración de acuerdos presidenciales de nombramientos, destituciones y traslados, la redacción de iniciativas de ley presentadas por la Presidencia y la tramitación de recursos de apelación administrativa.

La PGJ, encabezada por la procuradora general de justicia Wendy Morales, supervisará además los informes mensuales de gestión de La Gaceta, resolverá asuntos sobre la gratuidad y prioridad de publicaciones y autorizará el tiraje, el número de páginas y las impresiones extraordinarias.

La entidad también asumirá la administración, custodia y uso de todos los bienes patrimoniales, financieros, sistemas informáticos y acervo documental pertenecientes a ambas instancias.

El Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) será el facultado para realizar los ajustes presupuestarios y financieros que exige el traspaso.

Una caricatura política representa a Daniel Ortega y Rosario Murillo con sus atributos, delante del símbolo de la OEA y una puerta de exilio con cadenas rotas al frente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una reforma que se suma a meses de cambios institucionales

El rediseño del artículo 126 no ocurre de forma aislada. Según detalló la agencia estatal Prensa Latina, la Asamblea Nacional llevó adelante este año un proceso de consulta sobre otras reformas constitucionales en el que participaron más de 500 mil nicaragüenses, según cifras oficiales difundidas por la vicepresidenta del Parlamento, Arling Alonso.

Esas reformas paralelas, aprobadas en primera legislatura tras 36 días de consultas, establecen que ninguna ley de otro Estado u organismo internacional tendrá efectos jurídicos en Nicaragua y fijan en siete años los períodos de los cargos de elección popular, además de los correspondientes a las jefaturas del Ejército y la Policía.

Su discusión final en segunda legislatura está prevista para enero de 2027.

La sucesión de cambios constitucionales se produce mientras crece la presión internacional sobre el régimen. La Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó el 2 de octubre una resolución con 32 votos a favor que exige, entre otros puntos, la liberación de presos y la derogación de las reformas impulsadas por Ortega y Murillo en los últimos años.

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Nicaragua entre los cinco peores países del mundo en Estado de derecho, según un índice global que evalúa 143 naciones

Daniel Ortega y Rosario Murillo retiran los cimientos de un templo que representa la democracia bajo la luz de un expediente de organismos internacionales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Nicaragua figura entre las cinco peores naciones del mundo en Estado de derecho, según el Índice Global que publicó este 21 de octubre el World Justice Project (WJP), organización independiente dedicada a promover el Estado de derecho.

El país quedó en el puesto 139 de 143 naciones evaluadas, apenas por delante de Afganistán y Venezuela, según informó El Confidencial de Nicaragua.

El dato llega apenas unos días después de que la ONU documentara 161 casos de desaparición forzada en el país desde 2018, con 29 de ellos aún activos hasta agosto pasado.

Camboya, Haití, Afganistán y Venezuela en el fondo de la tabla

Detrás de Nicaragua se ubican Camboya, en el puesto 140; Haití, en el 141; Afganistán, en el 142, y Venezuela, que cierra la lista en el último lugar entre los 143 países medidos.

El director ejecutivo del WJP, Alejandro Ponce, resumió el diagnóstico global: “El autoritarismo ya no es simplemente una tendencia emergente, sino que se ha afianzado en muchas partes del mundo.”

El índice evalúa anualmente a 143 países según ocho factores: límites al poder gubernamental, ausencia de corrupción, gobierno abierto, derechos fundamentales, orden y seguridad, cumplimiento regulatorio, justicia civil y justicia penal. Cuanto más bajo el puesto, mayor el deterioro institucional detectado.

El WJP precisó que el 62% de los países evaluados registró retrocesos este año. Los descensos superan en número a las mejoras por noveno año consecutivo, un patrón que la organización describe como una “recesión global del Estado de derecho”.

La concentración de poder bajo Ortega y Murillo, en la mira internacional

El posicionamiento de Nicaragua en el índice coincide con un giro reciente en la forma en que otras plataformas describen al país. En octubre, los motores de búsqueda de Google comenzaron a clasificar a Nicaragua como una “dictadura” y a definirla como una república donde impera el autoritarismo, según documentó El Confidencial de Nicaragua.

Una caricatura representa a Daniel Ortega mientras quema un documento del Parlamento Centroamericano junto a Rosario Murillo frente al edificio de la institución. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ficha coincide con años de denuncias de organismos de derechos humanos sobre la concentración de poder bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Ese deterioro institucional tiene correlato en hechos recientes. A mediados de octubre, 47 Estados encabezados por Costa Rica condenaron ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU lo que calificaron de colapso democrático en Nicaragua, luego de que Ortega y Murillo anunciaran que no habrá más elecciones con participación de partidos opositores.

La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos presentó en ese mismo foro un informe que documentó el cierre de 56 medios de comunicación y la cancelación de la personalidad jurídica de más de 5,500 organizaciones de la sociedad civil desde 2018.

El Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua verificó 161 casos de desaparición forzada desde ese año y ocho muertes bajo custodia estatal atribuidas a tortura, negligencia o maltrato.

Entre esos casos figura el del líder indígena miskito Brooklyn Rivera, que murió el 30 de mayo pasado tras casi tres años de detención arbitraria.

Daniel Ortega rompe un periódico mientras Rosario Murillo corta el cable de un micrófono en una ilustración sobre la libertad de prensa en Nicaragua. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Consejo de Derechos Humanos decidió evaluar en junio de 2027 posibles pasos adicionales ante lo que calificó como una falta de cooperación persistente por parte del Gobierno nicaragüense.

Uruguay lidera la región; Dinamarca, el mundo

En el plano regional, el panorama latinoamericano también mostró señales de retroceso. Panamá se ubicó en el puesto 14 de los 32 países de América Latina y el Caribe evaluados, en una región donde 19 de los 32 países registraron un retroceso este año, 13 de los cuales ya habían caído el año anterior.

Uruguay encabezó el desempeño regional al ubicarse en el puesto 22 a nivel mundial, seguido de Costa Rica y Barbados. En el extremo opuesto de la tabla latinoamericana se repiten Nicaragua, Haití y Venezuela, los mismos tres países que ocupan las últimas posiciones del índice global.

A escala planetaria, Dinamarca encabezó el índice como el país mejor clasificado, seguido de Noruega, Finlandia, Suecia y Luxemburgo, todas naciones del norte de Europa.

Una recesión del Estado de derecho con pocas excepciones

El informe del WJP no es uniformemente sombrío. La organización destacó que la justicia civil y su accesibilidad económica mejoraron en el 54% de los países evaluados, un dato que contrasta con la tendencia general al deterioro.

Pese a esa mejora puntual, el estudio advirtió que persiste en la mayoría de los países una carencia de libertades esenciales para el espacio cívico, el debate público y la vigilancia ciudadana sobre los gobiernos.

Una caricatura política de Daniel Ortega y Rosario Murillo ilustra la situación de la trata de personas y el control social en Nicaragua. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Más del 86% de las naciones sufrieron, según el WJP, un deterioro sostenido durante cinco años en al menos una de las salvaguardas contra el autoritarismo: los límites al poder gubernamental, el gobierno abierto o los derechos fundamentales.

Ese diagnóstico ubica a Nicaragua no como un caso aislado, sino como parte de una tendencia que el propio WJP describe como global.

Sin embargo, el país centroamericano repite entre las últimas posiciones de forma consistente, un patrón que coincide con los señalamientos recientes de la ONU y la Organización de los Estados Americanos sobre la situación institucional del país.

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Amenazas, arroz semicrudo y jornadas sin pago: el preso político cubano que desafía a la Seguridad del Estado denunciando desde adentro

En un testimonio difundido por el Observatorio de Derechos Culturales (ODC), Sesma Diago describió el deterioro de la alimentación y la confiscación de productos que los internos consiguen para complementar las raciones que reciben.

La Seguridad del Estado amenazó al preso político cubano Eliezet Sesma Diago para que dejara de denunciar las condiciones de reclusión en el campamento penitenciario La Lima, en La Habana. Semanas atrás, la intimidación también alcanzó a su esposa, citada con el mismo propósito, según un reporte difundido por Radio Martí.

El recluso, condenado a nueve años de prisión por participar en las protestas antigubernamentales de julio de 2021, continúa documentando desde el penal el deterioro de la alimentación y el impago de los trabajos forzados que realiza fuera del establecimiento.

Su testimonio llegó al Observatorio de Derechos Culturales (ODC), que lo trasladó a la organización y emitió una alerta pública para exigir garantías a su integridad física y psicológica.

El arroz semicrudo provoca vómitos entre los reclusos

“El arroz semicrudo que se sirve está causando vómitos a varios reclusos”, afirmó Sesma Diago en el reporte de Radio Martí, que recoge el testimonio difundido por el ODC.

Eliezet Sesma Diago. Su testimonio llegó al Observatorio de Derechos Culturales (ODC), que lo trasladó a la organización y emitió una alerta pública para exigir garantías a su integridad física y psicológica.

El preso describió además “la inexistencia de medicamentos en el puesto médico” del campamento, ubicado en el municipio de Guanabacoa.

Según el testimonio recogido por Radio Martí, los reclusos de La Lima padecen escasez de alimentos y medicinas, jornadas laborales de más de diez horas sin salario desde enero de 2026 y confiscaciones de comida durante las requisas, además de amenazas de la Seguridad del Estado contra el preso y su familia.

Los almuerzos se completan, según su relato, con una pasta aguada, yuca dura, una porción ácida de pulpa de guayaba y una sopa que a veces se reduce a agua caliente con algún condimento.

El desayuno puede consistir en pan o en la misma yuca del día anterior, acompañada de una preparación que los internos llaman “arepa” y comparan con agua con detergente.

Comida en la prisión El Molino, Granma ( Prisoners Defenders)

Las requisas despojan a los presos de la comida que consiguen para paliar el hambre

Los reclusos que trabajan fuera del campamento durante jornadas de más de diez horas no cobran su salario desde enero de este año, de acuerdo con el testimonio difundido por Radio Martí.

“A pesar del hambre existente, se hacen requisas a los internos que trabajan fuera del campamento y les quitan desde una jaba de pan hasta un paquete de espaguetis”, sostuvo Sesma Diago.

Los alimentos confiscados no regresan a las familias que los entregaron. Según el preso, terminan en manos de los militares responsables de los operativos, sin que exista posibilidad de reclamo.

El propio testimonio añade que tres sacos de azúcar recibidos por el establecimiento duraron apenas tres días, un dato que ilustra la escasez de los productos básicos que llegan a la prisión.

Un patrón que se repite en otras cárceles de la isla

El caso de Sesma Diago no es aislado. Martí Noticias reportó días atrás la denuncia de la familia de Roilán Álvarez Rensoler, preso en la Prisión Provincial de Holguín, a quien le confiscaron alimentos y pertenencias durante una requisa realizada el 2 de octubre.

Su hermana, Ariagna Álvarez Rensoler, contó al medio que el recluso le dijo por teléfono: “Mi hermana, tú sabes lo que me pasa, no me estoy alimentando”.

Prisoners Defenders, organización de defensa de presos políticos, registró un récord de 1,351 presos políticos en Cuba al cierre de septiembre, cifra que superó los 1,372 casos documentados hasta el primero de octubre, según datos difundidos a Martí Noticias.

Su presidente, Javier Larrondo, denunció ante el medio que “en las prisiones los matan de hambre” y afirmó que algunos reclusos reciben entre 250 y 350 kilocalorías diarias.

Una infografía de Infobae detalla el aumento de presos políticos en Cuba a 1.306 a junio de 2026 y las transformaciones sociales a cinco años de las protestas del 11 de julio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Centro de Documentación de Prisiones Cubanas, con sede en México, contabilizó además cuatro muertes vinculadas al sistema penitenciario durante septiembre, dos de ellas atribuidas a la falta de alimentación y la desnutrición grave, según un informe citado por CiberCuba.

La organización Cubalex registró, por su parte, doce fallecimientos bajo custodia estatal en ese mismo mes, la cifra mensual más alta desde febrero.

El ODC reclama el pago del trabajo y el fin de las represalias

El ODC exigió que se garantice la integridad física y psicológica de Sesma Diago, el acceso a una alimentación adecuada, la atención médica y el pago del trabajo realizado.

La organización reclamó también el cese inmediato de cualquier forma de intimidación o represalia contra el preso y su familia por hacer públicas las condiciones del campamento.

Fotografía de un cartel que pide la libertad para los presos políticos en Cuba y en especial al opositor José Daniel Ferrer. EFE/Lenin Nolly

El ODC reiteró su demanda de liberación inmediata e incondicional para Sesma Diago y para el resto de los presos políticos en Cuba.

El testimonio se suma a una serie de denuncias recientes sobre condiciones carcelarias en la isla, entre ellas un brote de tuberculosis en la prisión de Boniato, en Santiago de Cuba, reportado por Radio Martí, donde al menos tres destacamentos permanecen en cuarentena por hacinamiento y falta de atención médica.

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La embestida contra la fuerza multinacional de El Salvador que expone el desafío de las pandillas en Haití

FOTO DE ARCHIVO: Hombres de la fuerza de defensa local montan guardia en un cementerio durante un servicio fúnebre por las personas que murieron en un ataque de pandillas armadas el 23 de agosto, en Kenscoff, Haití, 2 de septiembre de 2026. REUTERS/Patrice Noel/File Photo

Las pandillas que controlan Puerto Príncipe atacaron a un contingente militar internacional y dejaron cuatro soldados salvadoreños desaparecidos desde el 18 de octubre.

El hecho representa la primera gran embestida criminal contra la fuerza multinacional desplegada en Haití para contener a esos grupos armados.

El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, confirmó el 21 de octubre el lanzamiento de una operación militar de rescate y advirtió a los secuestradores: “Hoy hemos lanzado una operación militar para rescatarlos”. El mandatario exigió la liberación de sus compatriotas “con vida y sin lesiones”.

Un montaje combina una escena de disturbios callejeros con barricadas y neumáticos en llamas junto a un retrato del presidente Nayib Bukele. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Quiénes son los militares desaparecidos y qué pandilla domina la zona

Los cuatro efectivos son técnicos de aviación de la Fuerza de Tarea Libertad II, el contingente salvadoreño integrado a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF). Bukele insistió en que no se trata de combatientes: su función consiste en evacuaciones médicas, no en operaciones de guerra.

El ataque ocurrió en Santo, un sector de Croix-des-Bouquets, a unos 12 kilómetros de Puerto Príncipe. Esa zona es un bastión de 400 Mawozo, la pandilla que en 2021 secuestró a 17 misioneros extranjeros y que ahora lidera Wilson Joseph, alias Lanmò San Jou, según informó Haitian Times, medio especializado en la cobertura del país.

Vehículos blindados de transporte de personal de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), respaldada por la ONU en Haití, patrullan un área después de que bandas fuertemente armadas emboscaran a miembros de la fuerza, atacando su vehículo blindado con explosivos, prendiéndole fuego y dejando a cuatro soldados salvadoreños desaparecidos cuando huyeron de su vehículo en llamas, en Puerto Príncipe, Haití, el 19 de octubre de 2026. REUTERS/Patrice Noel

Los soldados regresaban de comprar alimentos en un mercado local cuando su vehículo blindado fue alcanzado por disparos y explosivos. Lograron escapar del vehículo en llamas, pero desde entonces se perdió todo contacto con ellos, de acuerdo con un comunicado de las Fuerzas Armadas de El Salvador citado por la agencia EFE.

Qué significa este ataque para la misión internacional en Haití

Ningún grupo se atribuyó la responsabilidad del ataque contra el vehículo blindado. El episodio desató enfrentamientos armados que se prolongaron durante varios días, con apoyo de helicópteros de la fuerza salvadoreña, que también recibieron disparos.

La GSF informó la muerte de varios presuntos pandilleros y heridas en otros cuatro efectivos propios durante los combates posteriores, aunque hasta el momento no confirmó el paradero de los cuatro salvadoreños. El representante especial de la fuerza, Jack Christofides, advirtió ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que “las pandillas están poniendo a prueba” al nuevo organismo, según recogió Associated Press.

US Ambassador to the UN Mike Waltz speaks at a United Nations Security Council meeting on Ukraine during the 81st United Nations General Assembly at UN Headquarters in New York City, US, September 23, 2026. REUTERS/Shannon Stapleton

El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, condenó el ataque durante la sesión del Consejo de Seguridad y afirmó: “Creemos que los cuatro hombres sobrevivieron, pero siguen sin ser localizados”. El diplomático agregó una promesa directa a los militares desaparecidos: “Los traeremos de vuelta a casa”.

La Embajada de Estados Unidos en Puerto Príncipe emitió una alerta para que sus ciudadanos evitaran la zona de Santo, donde advirtió sobre “enfrentamientos intensos y continuos entre pandillas y fuerzas de seguridad”. El Gobierno de Haití, encabezado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, declaró la liberación de los soldados como “prioridad absoluta” y aseguró que moviliza recursos para lograrla, aunque no confirmó si existe algún contacto con los secuestradores.

Vehículos blindados de transporte de personal de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), respaldada por la ONU en Haití, patrullan un área después de que bandas fuertemente armadas emboscaran a miembros de la fuerza, atacando su vehículo blindado con explosivos, prendiéndole fuego y dejando a cuatro soldados salvadoreños desaparecidos cuando huyeron de su vehículo en llamas, en Puerto Príncipe, Haití, el 19 de octubre de 2026. REUTERS/Patrice Noel

Por qué la GSF reemplazó a la misión liderada por Kenia

La Fuerza de Supresión de Pandillas nació en 2025 por decisión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, tras el fracaso de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) liderada por Kenia, que careció de personal y financiación suficientes para contener a las pandillas.

La nueva fuerza cuenta con más de 2,000 efectivos sobre el terreno, incluidos contingentes de Chad, Jamaica, Guatemala, Mongolia y Sri Lanka, además de El Salvador.

El organismo multinacional recibió una prórroga de al menos seis meses del Consejo de Seguridad, que extiende su mandato hasta marzo de 2027.

A comienzos de octubre, El Salvador había aprobado una ley que extiende por un año la participación de sus fuerzas armadas en la misión y amplía su rol más allá de las evacuaciones médicas.

El país tiene cientos de pandillas, pero dos federaciones dominan el panorama: el G9 y Familia, liderado por el expolicía Jimmy Chérizier, alias Barbecue, y el G-PEP, su rival histórico. Ambas formaron en 2023 la alianza Viv Ansanm, que lanzó ataques coordinados contra aeropuertos, puertos y prisiones para paralizar al Estado haitiano.

El antecedente de contratistas salvadoreños en el país

El despliegue militar salvadoreño en Haití no es el primer antecedente de presencia de ese país en la isla.

En 2025, el Tribunal Penal de Cuentas confirmó que el Gobierno haitiano había contratado a empresas extranjeras para combatir a las pandillas, con Vectus Global, firma dirigida por Erik Prince, ex director ejecutivo de la empresa militar privada Blackwater, al frente del contrato más relevante.

Desde entonces, Vectus desplegó alrededor de 200 contratistas salvadoreños para entrenar a la policía haitiana en el uso de drones comerciales cargados con explosivos contra las pandillas, una táctica inspirada en el conflicto en Ucrania.

(Foto archivo, cortesía FAES)

Esa campaña con drones ya había generado denuncias de organizaciones de derechos humanos, que advirtieron sobre decenas de civiles heridos, incluidos niños.

El ataque contra los técnicos de aviación ocurre mientras Haití se prepara para celebrar sus primeras elecciones generales en más de una década.

Entre marzo de 2025 y enero de 2026, la policía y fiscales del Estado habían matado a más de 1,000 haitianos en operaciones de seguridad contra pandillas, según informes de Naciones Unidas, un dato que ilustra la intensidad de la confrontación que ahora también alcanza a las fuerzas internacionales desplegadas en el país.

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