Edimar Rosales, el primer salvadoreño identificado de entre los cuatro soldados desaparecidos en Haití

Edimar Rosales, de 23 años, grababa audios y videos para su familia en El Salvador cuando una emboscada armada interrumpió la comunicación. Del otro lado del teléfono, en Ahuachapán, al occidente de El Salvador, sus parientes escucharon el ataque mientras ocurría.
“Nos paralizó por completo”, dijo uno de sus familiares a la cadena de noticias Univisión. “La incertidumbre empieza desde esa hora. Hasta el momento no sabemos qué más”, dijo el tío del joven.
Rosales es uno de los cuatro soldados salvadoreños secuestrados el domingo 18 de octubre en Haití, presuntamente por pandillas armadas. Cinco días después, ni el gobierno de El Salvador ni las autoridades haitianas habían confirmado su paradero.
Qué pasó con los militares secuestrados en Haití
Los cuatro soldados regresaban a su campamento en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe, cuando su vehículo blindado fue atacado con armas de fuego y explosivos. El vehículo se incendió. Los hombres lograron salir antes de que se perdiera todo contacto con ellos, según el gobierno salvadoreño.
Univisión informó que el ataque ocurrió cuando los militares volvían de una localidad cercana a la capital haitiana. Ni el gobierno salvadoreño ni la Fuerza Armada de El Salvador han confirmado públicamente las identidades del resto de los secuestrados.
Rosales llevaba siete meses destinado en Haití y se había alistado en el ejército cuatro años antes. “Emprendió el camino hacia allá confiando en nuevas oportunidades”, relató su familiar a la periodista Raquel Herrera, de Univisión.
Técnicos de aviación, no combatientes
Los cuatro hombres forman parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), un cuerpo multinacional creado por el Consejo de Seguridad de la ONU en octubre de 2025 para restablecer la seguridad en Haití. El presidente Nayib Bukele precisó que se trata de técnicos de aviación dedicados a evacuaciones médicas, sin función de combate directo contra las pandillas.

Bukele publicó el miércoles 21 de octubre un mensaje dirigido a los jefes de las bandas: “Los secuestrados no son combatientes. Son técnicos en el ámbito de la aviación que forman parte de nuestra misión en Haití, dentro del marco de una misión internacional”.
El mandatario agregó, según el mismo medio: “Sin embargo, fueron secuestrados de manera cobarde mientras regresaban después de comprar alimentos en un mercado de la zona”.

La respuesta militar y la amenaza de Bukele
Tres días después del ataque, Bukele anunció una operación militar para recuperar a los rehenes y advirtió represalias si las pandillas no los liberaban con vida. “Ya acabamos con las pandillas en El Salvador, y también podemos acabar con ustedes”, afirmó el presidente.
El gobierno haitiano calificó la liberación de los salvadoreños como “una prioridad absoluta” y convocó una reunión en la oficina del primer ministro para coordinar la respuesta.
El jueves 22 de octubre, la GSF confirmó la llegada de un contingente salvadoreño a Puerto Príncipe para reforzar la búsqueda en la zona de Plaine du Cul-de-Sac. El diario haitiano Le Nouvelliste informó que más de un centenar de soldados desembarcaron ese día, aunque El Salvador no confirmó cifras ni detalles del despliegue.
Los operativos dejaron al menos siete pandilleros muertos y cuatro integrantes de la propia GSF heridos, según informó la fuerza a CNN. Hasta el momento, ninguna banda reivindicó públicamente el ataque contra los soldados.
La emboscada ocurrió en una zona donde operan las organizaciones criminales Chèn Méchan y 400 Mawozo, según reportó Diario Libre. El líder pandillero Lanmo Sanjou respondió a las amenazas de Bukele con un video en el que aparecía rodeado de municiones y advertía que su grupo “lucharía para mantenerse con vida”, de acuerdo con CNN en Español.

La espera en Ahuachapán
En el municipio de Ahuachapán, donde creció Rosales, familiares y amigos aguardan noticias sobre su suerte. “Desgraciadamente, esta noticia nos ha partido el corazón a todos”, dijo otro familiar del soldado a Univisión.
Al cierre de esta edición, el viernes 23 de octubre, ninguna autoridad haitiana ni salvadoreña había informado sobre el paradero, el estado de salud ni una eventual liberación de los cuatro militares.

























