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Rafa Latorre: "El verdadero frente amplio es el Partido Socialista de Pedro Sánchez"

La visita del presidente argentino Javier Milei, ha irrumpido en una precampaña que, hasta ahora, discurría por cuestiones judiciales y estrategias para optimizar las candidaturas. El periodista Rafa Latorre ha resaltado este jueves en su monólogo en Más de uno (Onda Cero) el impacto de esta visita y las reacciones de los partidos españoles: "Lo que es menos habitual es que sea Argentina quien se traslade a la campaña electoral española", ha señalado el periodista, que considera que Pedro Sánchez es el candidato que más podía beneficiarse políticamente de la presencia de Milei.

Según Latorre, el presidente argentino ha protagonizado una visita marcada por sus ataques al jefe del Ejecutivo español. Durante su intervención, ha recordado algunas de las descalificaciones que Milei ha dirigido a Sánchez, al que ha llamado, entre otras cosas, "impresentable dictador" y "corrupto". El periodista sostiene que estos apoyos externos pueden tener efectos políticos distintos de los que persiguen quienes los protagonizan.

La visita también ha evidenciado, a juicio de Latorre, las diferencias en la respuesta de los partidos de la oposición. Mientras la izquierda salió al encuentro de Milei, "Le estaban esperando hasta con una lona en Ferraz", Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal evitaron coincidir físicamente con él: "Mientras la campaña de la izquierda le salía al encuentro, la campaña de la derecha le salía en estampida".

Latorre también se ha referido a los disturbios registrados en A Coruña durante un acto de campaña de Vox, que se saldaron con dos detenidos. El periodista ha defendido que todos los partidos deben poder celebrar sus actos electorales sin violencia, con independencia de las preferencias políticas de cada ciudadano. "En democracia los partidos, sean cuales sean, nos gusten o no, deben poder hacer sus actos de campaña en paz", ha afirmado.

Otro de los aspectos que ha destacado es la recepción de Milei por parte de Isabel Díaz Ayuso en las instalaciones del Canal de Isabel II, en Chamberí. Según el periodista, el abrazo entre ambos "seguramente a Feijóo le pareció demasiado efusivo", pero hoy "está en todas las portadas" pese a que la cobertura prevista para el encuentro era discreta.

"Todo tiene un límite"

Más allá de la visita del presidente argentino, el monólogo ha vuelto sobre una de las cuestiones que el periodista considera centrales en la precampaña: el papel del Tribunal Constitucional y sus decisiones sobre asuntos que siguen vinculados a la actividad judicial.

Latorre ha destacado el rechazo, "por diez a dos", del recurso relacionado con la llamada 'Ley de nietos' y ha interpretado el resultado como una muestra de que existen límites a lo que, en su opinión, puede exigirse a la institución. "Todo tiene un límite". El periodista sostiene que el recurso de amparo constitucional solo puede presentarse una vez agotadas las vías judiciales y cuestiona que se intentara recurrir a este mecanismo antes de que concluyera ese recorrido.

En sus críticas, Latorre ha señalado a los dos magistrados que votaron a favor de admitir el recurso. Sobre Juan Carlos Campo, exministro de Justicia, ha sido especialmente contundente. Considera que actuó atendiendo a la disciplina de partido en lugar de hacerlo con la independencia que, a su juicio, exige el cargo. "Este no es un caso de militancia, sino de obediencia partidista", ha afirmado.

El periodista también ha cuestionado la actuación del defensor del pueblo, Ángel Gabilondo, al considerar que el recurso carecía de justificación y que su rechazo por una mayoría tan amplia evidenciaba sus deficiencias: "Un recurso, no sólo inédito, sino también tan turulato que se lo ha tumbado el Constitucional de Pumpido por diez a dos".

Estrategia electoral

La última parte del análisis se ha centrado en la estrategia electoral de los partidos y en las negociaciones para concentrar el voto en determinadas circunscripciones. Latorre ha anticipado que el PP y Vox alcanzarán un acuerdo en el Senado "mediante la retirada de los de Abascal" en algunas circunscripciones, con el objetivo de evitar la dispersión del voto. Según ha explicado, la contrapartida estaría vinculada al nombramiento de "senadores por designación autonómica".

El periodista ha situado esta negociación frente a la estrategia de Pedro Sánchez, que "no sólo va a concurrir en bloque con el Frente Amplio en el Senado", ha conseguido que esa coalición "se plantee retirarse en determinadas circunscripciones al Congreso". Para Latorre, estos movimientos confirman que el presidente del Gobierno apuesta por consolidar la política de bloques que, según su interpretación, ha impulsado durante su mandato. "Que es la apuesta de Sánchez por la política de bloques, por perpetuar la política de bloques que él vino a instalar", ha resumido el periodista.

Latorre ha ido más allá al valorar el papel del PSOE dentro de ese espacio político: "Que es que el verdadero frente amplio es el Partido Socialista de Pedro Sánchez", ha afirmado, antes de sostener que el presidente busca reforzar su base electoral desplazándose hacia la "izquierda populista" y dejar "famélico, exhausto ese espacio".

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"El Tribunal Constitucional se ha convertido en el centro de la vida política en España"

Rafa Latorre ha dedicado su monólogo en Más de uno (Onda Cero) a analizar el enfrentamiento entre el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional a raíz de la aplicación de la amnistía a los delitos de malversación de los dirigentes del procés. El periodista cree que el conflicto refleja una transformación del papel del Constitucional que, a su juicio, amenaza el equilibrio entre las instituciones del Estado y explica la creciente importancia política del Senado.

"El Tribunal Constitucional se ha convertido en el centro de la vida política en España", ha señalado Latorre, que considera necesario recordar que este órgano no forma parte del Poder Judicial. "El Tribunal Constitucional no es Poder Judicial. No lo es", ha insistido, antes de advertir de que ha adquirido un protagonismo que, según su análisis, está condicionando incluso la estrategia electoral de los partidos porque "el control del Senado es la antesala del control del Tribunal Constitucional".

El periodista sitúa el origen inmediato del choque en la decisión del Supremo de aplicar la amnistía a la malversación atribuida a los líderes del procés: "Hay gente que tiene los gustos muy extravagantes". Según Latorre, "como Pedro Sánchez necesitaba el apoyo de los independentistas para ser presidente del Gobierno, decidió pagar su apoyo a cambio de impunidad". En ese contexto, ha recordado los indultos, la posterior amnistía y las reformas del Código Penal que afectaron a los delitos de malversación y sedición.

Latorre ha criticado que el Supremo haya tenido que aplicar la amnistía también a esos delitos: "Será la primera vez que el código penal se reforma a la medida del delincuente" y ha subrayado que el alto tribunal es el máximo órgano jurisdiccional. En su opinión, el problema de fondo no se limita al regreso de los dirigentes independentistas huidos ni a la celebración de estos por la decisión judicial, reside en el alcance de las competencias del Constitucional. Los independentistas “están eufóricos, no por la efeméride, sino porque consideran que han vencido al Estado y, más en concreto, al Supremo”.

"Alicatar las instituciones del Estado"

El periodista ha destacado las duras críticas recogidas en un auto del Supremo contra la sentencia del Constitucional sobre la amnistía. "Tan duras que después de leerlas, uno sólo puede pensar en la necesidad de alicatar las instituciones del Estado". Según ha explicado, el alto tribunal cuestiona que el Constitucional invada el ámbito jurisdiccional que corresponde al Supremo y advierte de una transformación que desdibuja el diseño constitucional.

Para Latorre, esa mutación consiste en que el Constitucional se está convirtiendo en una instancia que revisa las decisiones del Supremo, hasta situarse por encima de él: "Se ha convertido en la cúpula del Tribunal Supremo". El periodista ha defendido que este órgano no puede asumir funciones propias de la jurisdicción ordinaria, entre otras razones por el origen político de los nombramientos de sus miembros. “No puede convertirse en un tribunal de casación del Supremo porque eso pervierte la separación de poderes”, ha afirmado. En esa misma línea, ha cuestionado la designación de un ministro de Justicia y de un alto cargo de la Moncloa como magistrados del Constitucional durante el mandato de Sánchez, al considerar que esas decisiones han debilitado la apariencia de neutralidad e imparcialidad de la institución.

El periodista también ha dirigido sus críticas al presidente del Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, al que ha presentado como un exponente de lo que denomina "justicia militante". No obstante, ha apuntado que el tribunal todavía tiene margen para demostrar autonomía en una decisión pendiente sobre el derecho de voto de quienes se acogieron a la conocida como ley de nietos. “Puede que el Constitucional se niegue a admitir siquiera a trámite el asunto” y esto sería “una exhibición de autonomía in extremis”.

Las consecuencias políticas

La segunda parte del análisis de Latorre se ha centrado en las consecuencias políticas de esta disputa. El periodista ha explicado que el control del Senado ha adquirido una relevancia especial "y el poder que adquiere el que lo controle". Latorre se cuestiona si “ese presidente aprovechará todo lo que Sánchez ha puesto a su disposición” porque una mayoría suficiente permite nombrar magistrados del Constitucional sin necesidad de alcanzar acuerdos con otras fuerzas.

Por ello, ha vinculado la estrategia de bloques impulsada por Sánchez en el Senado con la batalla por el control de la institución. Según su interpretación, la polarización política se ha trasladado también a la composición de la Cámara Alta y obliga al Partido Popular y a Vox a decidir cómo responder a ese escenario.

"Yendo en coalición contra Sánchez, no, eso ya está descartado porque ya ha pasado el plazo". Como alternativa, Latorre ha descrito un posible reparto de candidaturas entre ambos partidos: "Vox no presentaría a sus candidatos en cuarenta y un circunscripciones para concentrar el voto y a cambio, el PP le cedería el nombramiento de senadores de designación autonómica".

El monólogo ha concluido con una reflexión sobre la importancia que ha adquirido el Senado en la disputa política. Para Latorre, la batalla por la Cámara Alta no se entiende sin el papel que desempeña el Tribunal Constitucional y sin la influencia que puede ejercer quien consiga controlarlo.

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Rafa Latorre, sobre el 'te quiero' de Sánchez a Begoña Gómez: "Hablar de amor es la última fase del populismo"

El periodista Rafa Latorre ha dedicado su monólogo en Más de uno (Onda Cero) a cuestionar el discurso del "amor" que ha reivindicado el PSOE, a raíz de un acto político en el que se presentó como una fuerza guiada por ese sentimiento. El periodista sostiene que el recurso al amor como consigna no es nuevo, "políticos que hablan de amor eran antes los de Podemos".

"Hablar de amor es la última fase del populismo", afirma Latorre, que recuerda que políticos como Manuela Carmena y Ada Colau recurrieron a ese lenguaje durante sus campañas. También relaciona esa fórmula con la política argentina y con los Kirchner, de quienes, según ha señalado, se habría importado la consigna de “la fuerza del amor”.

El periodista cuestiona que se utilice un sentimiento personal como argumento político y sostiene que, en ocasiones, el amor se convierte en una forma de encubrir intereses distintos. En ese sentido, advierte: "En política, el amor es el disfraz de lo siniestro. Cuando un político habla de amor, cualquier ciudadano con instinto de preservación debería protegerse".

Latorre ha centrado parte de sus críticas en Óscar Puente, al que compara con la imagen de concordia que, según el periodista, pretende proyectar el PSOE: "Óscar Puente no es Jesús Puente en la caravana del amor". Para ilustrar esa contradicción, recuerda que el ministro llamó "rata" al economista José Carlos Díez después de que este expresara en una entrevista una opinión sobre las pensiones.

"Lo de animalizar al adversario es algo que forma parte de las peores tradiciones políticas". En su análisis, el problema no reside sólo en que se utilice el lenguaje del amor, más bien en la distancia entre esa puesta en escena y el trato que se dispensa a quienes discrepan. "A ver si es que el amor por lo propio es tan profundo que para los demás solo queda el odio", ha planteado Latorre.

El monólogo ha pasado después de la retórica política a la disputa institucional. Latorre aborda la reunión del Pleno del Tribunal Constitucional para estudiar si admite a trámite una cuestión relacionada con la denominada Ley de nietos. Según explica, el debate gira en torno a si "alguien puede votar sin haber acreditado de forma debida que cumple unos requisitos y si se pueden eliminar esos requisitos".

¿Alteración del censo?

También se plantea, según el periodista, si el Tribunal Supremo puede imponer una suspensión cautelar del voto de más de cien mil personas ante el riesgo de una alteración del censo. Latorre subraya que la decisión del Constitucional resulta especialmente relevante porque, si se adopta después de las elecciones, los votos emitidos ya no podrían suspenderse de forma retroactiva.

El periodista sostiene que el Constitucional "se ha convertido en un órgano vital de la democracia española" durante el actúa mandato y advierte de que se ha pretendido convertirlo en una suerte de "Tribunal de casación del Supremo". A la vez, recuerda que se trata de un órgano de garantías cuyos miembros son elegidos mediante procedimientos de designación política.

Para Latorre, la atención que recibe ahora el Senado no se explica por un interés repentino en la Cámara Alta, se explica por su importancia en la disputa por el control institucional. "La campaña de verdad transcurre por cauces más prosaicos que el amor", señala, antes de vincular esa pugna con las estrategias de los partidos para influir en la composición de las instituciones.

Latorre presenta las próximas elecciones al Senado como una nueva expresión de la política de bloques. A su juicio, en ellas se reproducirá "el muro". La dificultad de alcanzar acuerdos entre izquierda y derecha y la utilización de las instituciones como instrumentos contra el adversario.

El periodista considera que esta dinámica conduce a la pérdida de centralidad política en España: "La centralidad del centro no es un partido, es un espacio político", afirma y añade que tampoco se trata de una ideología, es una manera de convivir con otras ideologías.

En ese contexto, sostiene que Pedro Sánchez ha conseguido reducir el espacio político a su izquierda y que la estrategia socialista para el Senado profundiza la división. Latorre se refiere a la iniciativa denominada “Senado de Progreso” y plantea que la derecha debe decidir si coordina su actuación para disputar el control institucional.

La última parte del análisis se centra en la posibilidad de que PP y Vox concurran de forma coordinada en las elecciones al Senado. "Hacer o no ingeniería común entre Vox y PP". Latorre señala que Santiago Abascal se ha adelantado con una propuesta, mientras que Alberto Núñez Feijóo no parece haber tomado todavía una decisión definitiva.

¿Cómo debería actuar el futuro presidente?

El periodista considera que el debate va más allá de una "cuestión táctica o de coherencia". Recuerda que Feijóo prometió que no gobernaría con Vox y plantea que el dilema consiste en decidir si el PP debe recurrir a estrategias similares a las que atribuye al PSOE o aceptar el riesgo de quedar aislado políticamente.

En su opinión, la cuestión de fondo es cómo debe actuar un futuro presidente ante un escenario en el que, según sostiene, se han debilitado las convenciones democráticas. Latorre advierte de la tentación de utilizar “todas las herramientas disponibles” para gobernar sin límites y señala que habrá presiones para hacerlo. Al mismo tiempo, plantea que renunciar a cualquier entendimiento entre PP y Vox podría favorecer el crecimiento de la formación de Abascal.

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Rafa Latorre, sobre los disturbios en Francia: "Hay quien ve revoluciones donde lo que hay son disturbios"

El periodista Rafa Latorre ha centrado su monólogo en Más de uno (Onda Cero) en la situación de Francia. Latorre ha advertido de las “protestas por la educación” que se desataban hace unos días con múltiples disturbios y que han supuesto una crisis social, política y económica que puede desembocar en una segunda vuelta presidencial entre la extrema izquierda y la extrema derecha, y critica la respuesta de Emmanuel Macron ante la violencia.

El periodista ha recordado que las primeras movilizaciones surgieron en torno a la situación de un liceo de Créteil, cuyos alumnos “comenzaron una huelga por el deterioro de su centro”. Sin embargo, ha distinguido esas reivindicaciones de lo ocurrido durante el fin de semana. A su juicio, “lo que se ha desatado ahora es la pura violencia”.

Latorre ha citado un balance de “2.000 detenidos, 855 de ellos solo en París. Hay 600 policías heridos y 1.500 comercios saqueados o destrozados”. También ha destacado los ataques contra instituciones, entre ellos el incendio del ayuntamiento de Limoges y el asalto a la delegación del Gobierno en Burdeos.

El periodista ha criticado la fascinación por la estética revolucionaria que, en su opinión, acompaña a algunos de estos episodios. “Francia, la verdad es que tiene una maldición, por los periódicos brotes de ira que arrasan sus ciudades con una enorme violencia”, ha afirmado.

Latorre ha recurrido además a una reflexión de Saint-Just para cuestionar el carácter revolucionario de los disturbios: “Quienes hacen las revoluciones a medias no hacen más que cavar su propia tumba”. El periodista ha utilizado esta idea para cuestionar una cultura política que, a su juicio, tiende a ensalzar las revoluciones. “Se temía la irrupción de los chalecos amarillos y esta ha llegado puntual”.

El análisis de Latorre también se ha centrado en la respuesta del presidente francés, Emmanuel Macron. Según el periodista, “Francia está inmersa en una triple crisis: social, política y económica de la que va a tener muy difícil salir”.

Tras dirigirse a los ciudadanos y “acusar a la extrema izquierda de inflamar la calle”, Macron anunció una limitación del derecho de reunión y no declaró el estado de urgencia, pese a que algunos se lo reclamaban.

Latorre ha considerado insuficiente esta respuesta ante la magnitud de la crisis y ha descrito al presidente como alguien que se encuentra en una “posición de debilidad política y económica”.

A juicio del periodista, la crisis está permitiendo que los dirigentes más radicales obtengan rédito político. Por un lado, Jean-Luc Mélenchon, a quien presenta como quien pretende convertirse en “combustible de las protestas”, y, por otro, Marine Le Pen, que se propone como “garante de la seguridad”.

Latorre también ha mencionado a Raphaël Glucksmann, al que ha situado como representante de una izquierda “muy cabal” y que, según su análisis, “incluso va más allá de Macron en su discurso”, aunque considera que eso no parece que vaya a impulsar sus posibilidades electorales.

El periodista ha advertido que la crisis puede tener consecuencias en las próximas elecciones presidenciales francesas, previstas, según señala en el monólogo, para dentro de “seis meses”. Su pronóstico es que la contienda podría acabar enfrentando a la extrema izquierda y a la extrema derecha, con el consiguiente debilitamiento del llamado frente republicano, el cordón político que ha servido para impedir que la familia Le Pen alcance el poder institucional.

Latorre ha insistido en que los disturbios no deben confundirse con una revolución y ha recordado el precedente de mayo de 1968, cuya trascendencia considera embellecida con el paso del tiempo. Para ilustrar su argumento, ha recordado que en las siguientes elecciones legislativas “la derecha gaullista obtuvo [...] 354 escaños”, de un total de 487, y “casi un 60% en las elecciones presidenciales”. “Francia tiene un problema con la literatura. Porque hay quien ve revoluciones donde lo que hay son disturbios”, ha afirmado.

El periodista ha concluido que el escenario político francés podría quedar dominado por las opciones populistas representadas por Mélenchon y Le Pen. “En cualquier caso, el populismo lepenchón parece ser la opción de futuro para una República en total decadencia”, ha sentenciado.

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